En
cuanto pudo satisfacer sus deseos más viscerales, sexualmente hablando,
Leonardo se fue de aquella casa y regresó a la reunión de su partido. Al
llegar, buscó a Jerónimo y le devolvió las llaves.
LEONARDO:
La golfita se quedó ahí, más bien, la dejé
JERÓNIMO: ¿Cómo que la dejaste?
LEONARDO: Se puso en estúpida y la tuve que poner en su sitio
JERÓNIMO: ¿Qué demonios hiciste, Leonardo?
LEONARDO: Tú sabes muy bien cómo soy, no preguntes idioteces
JERÓNIMO: ¿Volviste a las andadas?
LEONARDO: Podría decirse que si
JERÓNIMO: Pensé que tu matrimonio te había ubicado
LEONARDO: Lo hizo, nomás que me aburro un poco y quise darme un respiro
JERÓNIMO: ¿Qué le hiciste exactamente?
LEONARDO: (Lo mira) Ponerla en su lugar
JERÓNIMO: ¿Y si la tipa esa habla y le cuenta a alguien?
LEONARDO: (Desestima el problema) La pones en otro lugar
JERÓNIMO: ¿Dónde?
LEONARDO: Cien metros bajo el mar, donde no joda
JERÓNIMO: Te estás pasando de la raya
LEONARDO: No será la primera, ni la última que te cargues, Jerónimo, ¿no? Entonces, no mames y has lo que te digo
JERÓNIMO: Voy a llamar a César
LEONARDO: Si, mejor, él sabrá qué hacer para que no tengamos inconvenientes con esa golfa
JERÓNIMO: Sólo te digo que no tomes esto como algo que puedas hacer a menudo
LEONARDO: Ya le hice todo lo que quería y por cada lugar que me pegó la gana. Me la tiré como no podrías hacerlo ni en tus sueños, así que hazla comida para peces y no me rompas los huevos… (Ve entrar a Dora) Llegó mi mujer, me toca ser el maridito modelo
JERÓNIMO: Dios, Leonardo, ten más cuidado con tus deslices
LEONARDO: Y tú ten más cuidado con lo que hablas, no vaya a pasar que le hagas compañía a la golfa en el fondo del océano, ¿queda claro?
JERÓNIMO: Clarísimo (se va)
JERÓNIMO: ¿Cómo que la dejaste?
LEONARDO: Se puso en estúpida y la tuve que poner en su sitio
JERÓNIMO: ¿Qué demonios hiciste, Leonardo?
LEONARDO: Tú sabes muy bien cómo soy, no preguntes idioteces
JERÓNIMO: ¿Volviste a las andadas?
LEONARDO: Podría decirse que si
JERÓNIMO: Pensé que tu matrimonio te había ubicado
LEONARDO: Lo hizo, nomás que me aburro un poco y quise darme un respiro
JERÓNIMO: ¿Qué le hiciste exactamente?
LEONARDO: (Lo mira) Ponerla en su lugar
JERÓNIMO: ¿Y si la tipa esa habla y le cuenta a alguien?
LEONARDO: (Desestima el problema) La pones en otro lugar
JERÓNIMO: ¿Dónde?
LEONARDO: Cien metros bajo el mar, donde no joda
JERÓNIMO: Te estás pasando de la raya
LEONARDO: No será la primera, ni la última que te cargues, Jerónimo, ¿no? Entonces, no mames y has lo que te digo
JERÓNIMO: Voy a llamar a César
LEONARDO: Si, mejor, él sabrá qué hacer para que no tengamos inconvenientes con esa golfa
JERÓNIMO: Sólo te digo que no tomes esto como algo que puedas hacer a menudo
LEONARDO: Ya le hice todo lo que quería y por cada lugar que me pegó la gana. Me la tiré como no podrías hacerlo ni en tus sueños, así que hazla comida para peces y no me rompas los huevos… (Ve entrar a Dora) Llegó mi mujer, me toca ser el maridito modelo
JERÓNIMO: Dios, Leonardo, ten más cuidado con tus deslices
LEONARDO: Y tú ten más cuidado con lo que hablas, no vaya a pasar que le hagas compañía a la golfa en el fondo del océano, ¿queda claro?
JERÓNIMO: Clarísimo (se va)
DORA:
(Llega con él) Hola, amor…
LEONARDO: (Estaba tranquilo, se había revisado la ropa y dado un baño para que no tuviera nada encima que lo delatara, salvo por el cabello, por supuesto) Veo que decidiste aparecer
DORA: Lo siento, tienes razón en enojarte, perdóname, fui una boba
LEONARDO: No me gustaría creer que esas escenas se volverán habituales, Dora, no me merezco que dudes de mí
DORA: Lo se, precioso, eres el mejor de los hombres, pero estás tan guapo y te amo tanto, que sólo pensar que puedas mirar a otra mujer, me enceguece
LEONARDO: ¿Ves a Gina por algún lado?
DORA: (Mira alrededor) No
LEONARDO: Eso es porque ya le dije que no iba a seguir trabajando conmigo
DORA: ¿Le dijiste?
LEONARDO: Le expliqué que la gente podía pensar mal y que no quería que mi esposa pasara malos ratos
DORA: ¿Qué te respondió?
LEONARDO: Me mandó a la mierda y se fue
DORA: ¿En serio?
LEONARDO: Si
DORA: Lo siento, amor, pero aunque tú no la pelaras, ella te tenía ganas y no quiero que mujeres como esa trabajen codo a codo contigo
LEONARDO: Lo entendí con el ejemplo que me diste
DORA: ¿Estamos bien?
LEONARDO: ¿Fue la primera y única vez?
DORA: Si, lo prometo por Santino
LEONARDO: (Estaba tranquilo, se había revisado la ropa y dado un baño para que no tuviera nada encima que lo delatara, salvo por el cabello, por supuesto) Veo que decidiste aparecer
DORA: Lo siento, tienes razón en enojarte, perdóname, fui una boba
LEONARDO: No me gustaría creer que esas escenas se volverán habituales, Dora, no me merezco que dudes de mí
DORA: Lo se, precioso, eres el mejor de los hombres, pero estás tan guapo y te amo tanto, que sólo pensar que puedas mirar a otra mujer, me enceguece
LEONARDO: ¿Ves a Gina por algún lado?
DORA: (Mira alrededor) No
LEONARDO: Eso es porque ya le dije que no iba a seguir trabajando conmigo
DORA: ¿Le dijiste?
LEONARDO: Le expliqué que la gente podía pensar mal y que no quería que mi esposa pasara malos ratos
DORA: ¿Qué te respondió?
LEONARDO: Me mandó a la mierda y se fue
DORA: ¿En serio?
LEONARDO: Si
DORA: Lo siento, amor, pero aunque tú no la pelaras, ella te tenía ganas y no quiero que mujeres como esa trabajen codo a codo contigo
LEONARDO: Lo entendí con el ejemplo que me diste
DORA: ¿Estamos bien?
LEONARDO: ¿Fue la primera y única vez?
DORA: Si, lo prometo por Santino
LEONARDO:
(Le sonríe y la besa) Te amo, loquita, nunca dudes de eso
DORA: Y yo te amo a ti y en cuanto podamos escaparnos, verás cómo te lo pienso demostrar
LEONARDO: Mmmm… ¿Cómo? Cuéntame…
DORA: (Le habla al oído) Primero que nada, voy a comer helado como nunca hasta hoy y después, cuando haya bebido cada gota de ti, voy a dejarte que hagas lo que te pegue la gana conmigo
LEONARDO: ¿Lo que sea? ¿Cómo antes?
DORA: Mejor que antes… (Dora se pega a él y con disimulo, le toca la entrepierna, generando una aguda erección en su marido) Como en las películas que te gusta ver…
LEONARDO: Vamos a mi oficina ahora, por favor
DORA: ¿No aguantas hasta la casa?
LEONARDO: No quiero esperar (Se acerca a uno de los de su seguridad personal) Carrizo, voy a mi oficina con mi esposa, necesito hablar con ella de algo serio, que nadie me moleste
DORA: Y yo te amo a ti y en cuanto podamos escaparnos, verás cómo te lo pienso demostrar
LEONARDO: Mmmm… ¿Cómo? Cuéntame…
DORA: (Le habla al oído) Primero que nada, voy a comer helado como nunca hasta hoy y después, cuando haya bebido cada gota de ti, voy a dejarte que hagas lo que te pegue la gana conmigo
LEONARDO: ¿Lo que sea? ¿Cómo antes?
DORA: Mejor que antes… (Dora se pega a él y con disimulo, le toca la entrepierna, generando una aguda erección en su marido) Como en las películas que te gusta ver…
LEONARDO: Vamos a mi oficina ahora, por favor
DORA: ¿No aguantas hasta la casa?
LEONARDO: No quiero esperar (Se acerca a uno de los de su seguridad personal) Carrizo, voy a mi oficina con mi esposa, necesito hablar con ella de algo serio, que nadie me moleste
CARRIZO:
Me pongo en la escalera, senador y nadie podrá subir a interrumpir su charla
LEONARDO:
Gracias, Carrizo, enseguida bajamos
CARRIZO:
Claro, senador. (Le sonríe a Dora) Señora, vaya tranquila…
DORA: (Evita mirarlo) Gracias, Claudio…
CARRIZO: (Los ve subir y hace muecas) ¡Maldito bastardo con suerte! Ojala te cache, no mereces esa mujer…
DORA: (Evita mirarlo) Gracias, Claudio…
CARRIZO: (Los ve subir y hace muecas) ¡Maldito bastardo con suerte! Ojala te cache, no mereces esa mujer…
La
celebración en la hacienda terminó bien de mañana. Después de las
presentaciones musicales y artísticas en general, se armó una tremenda parranda
y nadie se quedó sin pachanguear a gusto. Recién alrededor de las diez, el
último de los asistentes se fue a dormir, era evidente que ese sábado, no sería
de mucha actividad. Augusto y Julieta se llevaron a Jano y Lucía a la casa de
La Cruz, Francisco se había quedado a dormir en La Serena, al igual que su
mamá, Cristo y Benjamín, ya que Donato les insistió en no hacer el viaje al DF
a esa hora y con el cansancio a cuestas. Alma, Horacio y Nicolás, dormían en su
hogar, lo mismo que Pablo, Candela y Celia. Serafín y Ruth, ya casados,
prefirieron quedarse en Santa Cecilia y ocuparon el antiguo cuarto que el hombre
usaba de soltero. Diego y Aurora, convivían en la que alguna vez había sido la
casa de huéspedes de la misma hacienda y Felipe e Isabel, junto a Germán,
Violeta y Jazmín, descansaban en sus alcobas de la casa grande. Marga y Pedro,
agotados por la pachanga, aceptaron con gusto la oferta de Pampa y se quedaron
allí también, además, Facu quería pasar algo de tiempo con Azabache y Nano le
había prometido que lo llevaría a cabalgar la tarde siguiente. Greta y Ernesto,
por otro lado, se retiraron más temprano, ya que el señor Terranova debía
internarse para que el miércoles siguiente, pudieran practicarle algunos
estudios y checar cómo reaccionaba a su cirugía. Su esposa, ansiosa por
contarle la verdad de una vez, rezaba porque las cosas salieran bien. Agustina,
aprovechando la ausencia de sus padres, se quedó con Bruno y se entregaron para
amarse hasta que el sueño los venciera.
Luisana,
por su lado, no se terminaba de rendir a los brazos de Morfeo, ya que la imagen
de Donato, se había instalado en su mente y como no pudo hablar con él, esa
espina le generaba insomnio. Julieta prometió colaborarle para que no se
perdiera la chance de conquistarlo y aunque la mujer creía que su adonis no la
registraba, Donny si se fijó en ella y quedó cautivado, pero como estaba con la
organización de la fiesta, no tuvo oportunidad de entablar una plática con
ella. De todas maneras, no se iba a rendir y como la vio con Augusto y Juli, se
quedó tranquilo, sabiendo que de alguna manera, conseguiría dar con ella.
Pampa
y Nano, decididamente querían celebrar su compromiso y para lograr estar a
solas, Emiliano preparó algo muy especial.
Si
bien su nueva casa estaba en plena construcción y suponiendo que Caro aceptaría
su propuesta de matrimonio, el hombre le solicitó a los albañiles, que dejaran
un cuarto bien preparado para poder dormir ahí y así se hizo durante casi un
mes. Cuando estuvo listo, el mismo Nano se preocupó durante un par de semanas
por amueblarlo un poco. Llevó una cama cómoda, una mesa, sillas y hasta un
silloncito. No era nada de lujo, pero si muy acogedor y al verlo, Pampa sonrió
irremediablemente.
CAROLINA:
¿Desde hace cuánto planeaste esto, eh?
EMILIANO: ¿Qué cosa? Se más específica, por favor
EMILIANO: ¿Qué cosa? Se más específica, por favor
CAROLINA:
Lo del cuarto, Emiliano, ¿qué otra cosa podría ser?
EMILIANO: La propuesta, quizás…
EMILIANO: La propuesta, quizás…
CAROLINA:
Cierto… ¿Y?
EMILIANO: ¿Y, qué?
EMILIANO: ¿Y, qué?
CAROLINA:
No te hagas el menso y dime
EMILIANO: (Se sienta en el sillón y la sienta en su regazo) Veamos… La propuesta se me ocurrió hace un par de meses, pero esperé hasta que te dieran la sentencia de divorcio oficialmente y lo de este lugar, fue hace como mes y medio
EMILIANO: (Se sienta en el sillón y la sienta en su regazo) Veamos… La propuesta se me ocurrió hace un par de meses, pero esperé hasta que te dieran la sentencia de divorcio oficialmente y lo de este lugar, fue hace como mes y medio
CAROLINA:
Me gusta cómo quedó
EMILIANO: Es temporal, dentro de un tiempo, esta será una alcoba dos veces más grande y con mayores comodidades
EMILIANO: Es temporal, dentro de un tiempo, esta será una alcoba dos veces más grande y con mayores comodidades
CAROLINA:
¿Será nuestra recámara?
EMILIANO: Si así lo quieres, por supuesto
EMILIANO: Si así lo quieres, por supuesto
CAROLINA:
(Beso) Eres guapo, inteligente, sexy, apasionado, una fiera sexual y encima,
rico y consentidor conmigo, ¡puedo gritar BINGO!
EMILIANO: Todo eso eres tú y mucho más… (Besote)
EMILIANO: Todo eso eres tú y mucho más… (Besote)
CAROLINA:
A veces me da miedo ser tan feliz
EMILIANO: ¿Por qué, amor?
EMILIANO: ¿Por qué, amor?
CAROLINA:
Porque cuando llegas a la cima, no tienes otro camino más que el que desciende
EMILIANO: Trabajemos juntos para mantenernos arriba, hermosa
EMILIANO: Trabajemos juntos para mantenernos arriba, hermosa
CAROLINA:
Tú sabes que cuando llegue el momento de hacer justicia, puede que tengamos que
separarnos por un tiempo
EMILIANO: (Asiente) Será un sacrificio, pero no podemos arriesgar a los niños y esa gente, Caro, no se toca el corazón
EMILIANO: (Asiente) Será un sacrificio, pero no podemos arriesgar a los niños y esa gente, Caro, no se toca el corazón
CAROLINA:
Ya se, Nano…
EMILIANO: No te pongas triste, porque el golpe que les daremos será tan certero, que no quedará uno en pie.
EMILIANO: No te pongas triste, porque el golpe que les daremos será tan certero, que no quedará uno en pie.
CAROLINA:
Aún presos pueden hacer daño
EMILIANO: Es verdad, amor, Estieben sabrá cómo evitar que lo hagan. Confía en nosotros
EMILIANO: Es verdad, amor, Estieben sabrá cómo evitar que lo hagan. Confía en nosotros
CAROLINA:
Dime una cosa, Emiliano Iberbia, ¿crees que sea tan fácil hundir a un senador?
EMILIANO: Fácil no es, pero tampoco imposible y se que te asusta, a mí también, sin embargo, es lo que tenemos que hacer. Por Gabriel, Guillermo, Fermín y todos los que fueron víctimas de alguna u otra manera
EMILIANO: Fácil no es, pero tampoco imposible y se que te asusta, a mí también, sin embargo, es lo que tenemos que hacer. Por Gabriel, Guillermo, Fermín y todos los que fueron víctimas de alguna u otra manera
CAROLINA:
Ojala podamos hacerlo pronto y que todo termine de una vez y por todas
EMILIANO: Así será, Hugo hizo grandes avances y cree que puede dar con la contraseña en unos meses más
EMILIANO: Así será, Hugo hizo grandes avances y cree que puede dar con la contraseña en unos meses más

Ojala que Dora descubra pronto a Leonardo por patan descubra todo de el y que le de por donde mas le duele... Que amor son Caro y Mi nanito
ResponderBorrarCaro le da matraca a tu Nanito, jajajajajjaja, menos mal que es la madre de mi Janito! Jajajaja
BorrarSi JUM que suerte la de Caro y la de Julieta por los HOMBRAZOS que tiene a su laso estan buenisimos los dos
BorrarJajajajjajaja
Borrarhay donato me encanto que cosa!!
ResponderBorrarJejejejeje, ese es tu hombre!!
BorrarEh.... Excelente capitulo seÑorita maru burak alias carrillo segunda estupenda historia me encanto el cap te felicito :D
ResponderBorrarJajajaja, señorita no, es señora, mujer, estoy casadita, jajajaja
BorrarA Donato lo flecho Luisana!!! Leonardo es un maldito...
ResponderBorrarA Darle duro Caro y Nano hay que darle el hermanito a Jano... :)
Jajajajajajajjajajajajajjajaja, A DARLE DUROOOOOOOO!!!
BorrarDonato y Lusitania se flecharon, jajajajajajaja. Y siii, ojalá Dora descubra a Leonardo pronto.
ResponderBorrarVeremos, veremos...
Borrar