miércoles, 11 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 066



En un intento de provocar a su esposo deliberadamente, Dora se quita lo que traía puesto, quedando en ropa interior

DORA: ¿Y quién quiere pensar ahora?
LEONARDO: (Le toma un seno con cada mano y los aprieta fuerte) Me calientas más de lo que te das cuenta
DORA: Ese es mi objetivo... (Libera el miembro de su esposo y comienza a acariciarlo)
LEONARDO: (Gime) No, nada de jueguitos, necesito estar adentro de ti, que te muevas encima mío y me dejes llenarte, derramarme en ti (Él quería ser muy salvaje, pero ella no estaba preparada aún y tenía que ser tierno) Te amo, Dora, hazme el amor tú a mí
DORA: (Se baja de su esposo y termina de desvestirlo, una vez desnudo, se vuelve a sentar sobre él, haciéndolo entrar en ella) No sabía que esto me pudiera gustar tanto (sonríe y lo besa mientras se mueve)
LEONARDO: (La agarra de la cadera, ayudándola y la besa) El cuerpo debe sentir placer, sólo placer (Le muerde los pechos) Y más un cuerpo como el tuyo, porque te gastas un cuerpazo, Dora, no te das una idea de las noches en las que imaginaba que hacíamos esto y no me podía dormir...
DORA: ¿Tanto así, mi amor? (Lo besa) Házmelo como te gusta, te conozco y esto lo estás haciendo por mí, hazme descubrir otros aspectos del sexo, Leo...
LEONARDO: Quiero darte lo que deseas, preciosa... Y si, muy en serio. Había noches en las que soñaba contigo y me despertaba muy duro, adolorido por no poder tenerte y poseerte
DORA: Yo sólo te deseo a ti...
LEONARDO: ¿Qué quieres que te haga? Tú has de tener alguna fantasía...
DORA: Soy nueva en esto, amor, cumplamos las tuyas primero (sonríe sin dejar de moverse)
LEONARDO: Eso quiere decir que las tienes... (Le muerde el lóbulo de la oreja) Anda, cuéntamela y te la hago realidad...
DORA: Quiero probar el sexo salvaje...
LEONARDO: (Se excita del todo) ¿Salvaje cómo?
DORA: Como en la película que vimos anoche....
LEONARDO: ¿Eso quieres? (Se pone de pie y la lleva al sillón) ¿De verdad?
DORA: Si...
LEONARDO: Tus deseos son órdenes... (La hace ponerse como perrito y la toca, haciéndola gemir) Esta es mi fantasía también...
DORA: Hazme vibrar el cuerpo, amor...
LEONARDO: (Sonrió pensando en que Dora era realmente la esposa perfecta, independientemente de su plan, ella parecía ser ideal) Al principio te va a doler un poquito, pero me lo dices y yo me detengo
DORA: Está bien...
LEONARDO: (Le besa todo alrededor, preparándola para la penetración) Tienes que relajarte y confiar en mí, si no va a ser feo y doloroso (Seguía tocando para excitarla) Pero si te dejas llevar, te aseguro que me vas a rogar que no pare de hacértelo por acá...
DORA: Confío en ti.... (Estaba completamente excitada)
LEONARDO: (Se acerca y roza su miembro sobre los glúteos) No olvides que esto es con amor, mi amor... (Le separa las nalgas y entra apenitas, con mucho cuidado)
DORA: Sigue un poco más... (Realmente se sentía afiebrada)
LEONARDO: (Lo hace sólo un poquito) ¿Cómo estás? (Entra más)
DORA: Bien
LEONARDO: (Sigue) Ya casi, mi amor (La toma de los senos y se los pellizca)
DORA: (Gime) Esto es una delicia...
LEONARDO: ¿Si? (Más adentro) ¿Quieres más?
DORA: Lo quiero todo...
LEONARDO: (Penetra por completo y siente que ella se contrae) Relajada, amor, así pasa el dolor más rápido (Se mueve despacio) Tranquila, déjame darte placer
DORA: Dame placer...
LEONARDO: (Embiste de nuevo) ¿Así?
DORA: (Gime) Si...
LEONARDO: (Otra vez) Estas pompas me vuelven loco (De nuevo)
DORA: Sigue...
LEONARDO: (Acelera) Voy a acabar aquí...
DORA: ¡Siiii! (Vuelve a gemir)
LEONARDO: (Se deschaveta y penetra hasta que ambos terminan, esta vez, al mismo tiempo) ¡Eso fue fabuloso, mi amor! (La gira, se le pone encima y la besa mucho) Eres fantástica
DORA: Tú lo eres...
LEONARDO: (Otro beso) Cada vez me convenzo más de que eres la mejor decisión que puede tomar...
DORA: ¿A qué te refieres?
LEONARDO: A la decisión de confesarte lo que siento (Más besos y reanudan el sexo)

Volviendo a Santa Cecilia, después del rapidito, Caro y Nano se besuqueaban un poco y hablaban de los celos de Pampa

EMILIANO: Te entiendo, mi amor, si a ti se te acercara algún tipejo, me volvería loco, pero Agustina es una niña, ¿cuántos años tiene? ¿20? ¿21? Y aunque no fuera así, yo sólo tengo ojos, amor y cuerpo para ti...
CAROLINA: Eso espero...
EMILIANO: ¿Vas a dudar de mí, Carolina Micaela? (Besote y un perrito entra) ¿Y esto?
JANO: (Los había visto besarse) ¿Por qué le das besos a mi mamá? (Se agarra de la pierna de Caro)
CAROLINA: Hola, príncipe... (Lo coge en brazo) ¿Dónde está tu hermana?
JANO: (Los miraba raro) Afuera con Duque
EMILIANO: ¿Quién es Duque?
LUCÍA: (Entra) Mi perro, Nano
JANO: Si y ese es Nano
CAROLINA: Lu, princesa ven un momento, tengo que hablar con ustedes dos
LUCÍA: ¿De qué, mami?
JANO: De que ella y Nano se besan... (Hace puchero)
EMILIANO: No es que nos besemos, Jano, quita esa carita
LUCÍA: ¿SON NOVIOS?
CAROLINA: Si, somos novios (mira a su hijo) ¿Qué te pasa, mi amor?
JANO: Nada, mami, si son novios está bien, pero siempre tienes que amarme más a mí... (El perrito le mordía el pantalón a Emiliano) ¡¡Jajajaja, Nano muerde a Nano!!!
EMILIANO: ¿Le pusiste mi nombre al perro?
JANO: Si, jajajaja
CAROLINA: Siempre los voy a amar más a tu hermana y a ti, mi amor...
EMILIANO: El amor de los novios, nada tiene que ver con el amor por los hijos, ustedes siempre van primero, igual que Francisco.
LUCÍA: (Lo abraza) Yo estoy contenta, Nano
JANO: Y yo...
EMILIANO: Les prometo que los voy a cuidar a los tres y que nosotros y mi llanero, vamos a ser muy felices...
LUCÍA: ¿Quién es tu llanero?
EMILIANO: Así le digo a Fran...
LUCÍA: ¿Y cuándo lo vamos a conocer?
EMILIANO: En unos días
JANO: ¡Que venga para mi cumple, mami! ¿Puede, puede?
CAROLINA: Eso pregúntaselo a Emiliano...
JANO: ¿Puede, Nano?
EMILIANO: ¿Cuándo te niego algo? Niños, hay algo que tienen que saber. El abuelito de Francisco se fue al cielo y mi enano está triste, ¿si? Tienen que tener paciencia si ven que él no juega o cosas así
JANO: Yo lo ayudo a que juegue
CAROLINA: ¿Ya vieron a la abuela?
LUCÍA: No, mami, la tía nos dijo que estabas aquí y vinimos a mostrarte a los perritos
EMILIANO: (Coge a Nano) ¿Así que tú llevas mi nombre, eh?
JANO: Si, le puse así porque te quiero mucho
EMILIANO: ¡Y yo te quiero a ti! (Le da un besote a cada niño) Vamos adentro que la abuela seguro quiere verlos
JANO: (Se baja de su mamá y sale corriendo) ¡¡ABUELAAAAAAAAAAA!!
CAROLINA: Este niño es un caso (se ríe) Vamos...
ISABEL: (Escuchó que su nieto la llamaba a los gritos) ¡Aquí estoy!
JANO: (Entra corriendo y se le va encima) ¡HOLA, NONA! (Le da muchos besos) ¿Ya sabes que voy a cumplir 7 años? Mira que soy un hombre, nonita y te voy a alzar como hace el tío Germán
ISABEL: Claro que si, vas a ser un hombrecito grande y fuerte (sonríe)
GERMÁN: (Aparece) ¿Alguien me llamaba?
JANO: ¡¡Tíoooo!!
LUCÍA: (Entra y va con su abuela) Hola, abu
ISABEL: Hola, princesa (la abraza) Estás muy grande desde la última vez que te vi...
LUCÍA: Jajajaja, eso fue hace unos días, nona...
JANO: (Germán lo revoleaba) ¡¡Siiiiii, jajajaja!! (Ve a Celia con Candela)
LUCÍA: ¡Hola, doctora!
JANO: ¿Ella quién es?
CELIA: Mi hija Candela
LUCÍA: (Se preocupa) ¿Alguien está enfermo?
PABLO: No, princesa, Celia se va a quedar aquí unos días...
JANO: (Se acerca a la bebé) Es muy linda...
PABLO: Me alegro que pienses eso, Jano, porque si Dios quiere, Candela va a ser tu prima...
JANO: ¿Mi prima por qué?
PABLO: Porque Celia es mi novia...
JANO: Ah, jajajaja, ¡todos son novios! Mamá y Nano, tú y Celia...


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