viernes, 27 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 089



Augusto despertó junto a Jano, que dicho sea de paso, estaba dormido sobre él, cruzado. Lo movió despacio, suavemente, para no despertarlo, le besó la frente y se metió a bañar. Cuando estuvo listo, alzó al pequeño y juntos, fueron por Lucía. Desayunaron con muchas ganas y salieron hacia La Cruz. Vieron varias casas, pero a los niños, ninguna les terminaba de convencer, hasta que llegaron a una que desde la mismísima puerta, ya los tenía fascinados.

LUCÍA: (Miraba por la verja) ¡Papi, tiene alberca!
JANO: ¡Compra esta!
AUGUSTO: Hay que ver si se puede, niños, tranquilos… (Llama al número que aparece en el cartel de “Se vende”) Enanos, siéntense en el pórtico…
LUCÍA: Si, papá… (Le toma la mano a su hermano) Ven, Jano…
JANO: ¿Estás contenta que mami sigue siendo novia de Nano, Lu?
LUCÍA: Si
JANO: ¿Y papi?
LUCÍA: Él ya nos dijo que quiere mucho a mamá y que van a ser nuestros papis y amigos y que ninguno de los dos nos va a dejar. Además Nano siempre nos quiere y nos cuida
JANO: ¡Vamos a tener dos papás y una mamá!
LUCÍA: Y si papi se encuentra una novia buena y linda, tendremos dos y dos, jajajaja
JANO: ¡Eso estaría mega wow!
LUCÍA: ¡Si, enano y papá es muy guapísimo, así que seguro se enamora de una señora linda y buenísima!
JANO: (Sonríe) Qué lindo, ¡qué lindo!
LUCÍA: ¿Te gusta esta casa?
JANO: No es como la de la hacienda, pero tiene alberca y le voy a decir a papá que la deje como una sala de juegos, jajajaja
LUCÍA: Seguro que podremos traer a los caballos para pasear por el pueblo y todo
JANO: ¿A nuestro nieto?
LUCÍA: ¡Claro!
JANO: Ya me gusta todo, jajajaja
AUGUSTO: (Va con ellos) En una hora, más o menos, vienen a mostrarnos la casa, ¿qué hacemos mientras?
LUCÍA: Mmmm, ¡vamos a comer!
JANO: ¡¡Siii, ya me dio hambre, papi!
AUGUSTO: ¡Suban al carro, entonces! (Unos minutos después, llegan a la fonda del pueblo y piden una pizza) ¡Se ve deliciosa!
LUCÍA: Ajá…
JANO: (Coge una porción y la engulle) ¡Puajjj! Algo sabe wácala…
AUGUSTO: ¡Jano, no hagas eso!
LUCÍA: Si, enano, no seas cochino…
JANO: Papi, me pica la boca
AUGUSTO: ¿Qué?
LUCÍA: Ay, no, papá, no es que le supo feo, sino que le dio su alergia
JANO: Voy a vomitar…
AUGUSTO: (Lo carga) Tranquilo, hijo (Salen y el niño vomita todo) ¿A qué eres alérgico, Jano?
LUCÍA: (Detrás de ellos) A un montón de cosas, papi
EMPLEADA: Señor, ¿qué pasa?
AUGUSTO: ¿Qué ingredientes tenía la pizza, señorita?
EMPLEADA: Cebolla, tomate, queso, jamón y roquefort, como la pidió
LUCÍA: ¡Roquefort, es alérgico a eso!
AUGUSTO: ¡Dios! Me lo llevo al hospital ya. ¡Sube al auto, Lu! (Le da dinero a la empleada y se van. Apenas entran a la guardia, una enfermera lo quiere detener) No, por favor, ayúdeme. Comió roquefort y es alérgico
ENFERMERA: Pero este niño es Jano González Miño (Ve a Lucía) Ya lo llevo, señor y llamo a la doctora Ruiz
JANO: No me dejes, papi
AUGUSTO: Claro que no, campeón (Alza a Lucía y siguen a la enfermera)
ENFERMERA: (Lo acuesta en una camilla) Jano, ya viene la pediatra y te va a dar una medicina…
JANO: Si… (Sale)
AUGUSTO: Perdóname, hijo, no sabía de tus alergias
LUCÍA: Nadie sabía, papi, hace como un año comió eso y como se enfermó, pues, nos enteramos
JANO: (Parecía dormirse) Me duele la panza y la cabeza, quiero a mi mamá
AUGUSTO: Ya te la llamo, hijo, tú tranquilo
CELIA: (Entra) ¿Qué pasó, precioso?
JANO: Comí queso feo, tía
AUGUSTO: ¿Te quedas un momento con ellos? Voy a llamar a Carolina
CELIA: Por supuesto
JANO: Dile que venga rápido, papi y que traiga a Nano, quiero que estén los tres conmigo
AUGUSTO: Si, hijo (Le besa la frente y se aparta para llamar)
LUCÍA: ¿Va a estar bien, tía?
CELIA: Si. Ahora le van a dar una medicina que lo va a dejar como nuevo…
AUGUSTO: ¿Carito? Perdóname que moleste, pero Jano comió roquefort y lo tuve que traer a emergencias
CAROLINA: (Se alarma) ¿Y cómo está?
AUGUSTO: Bien, por suerte vomitó todo en un segundo, pero pide por ti y por Emiliano
CAROLINA: Ya salimos para allá, Augusto, cuídalo
AUGUSTO: Si, por supuesto y ven tranquila que el enano está bien, pero se asustó y quiere verlos
CAROLINA: ¿Me lo juras?
AUGUSTO: Jano está muy bien, ya lo están atendiendo…
CAROLINA: Gracias, Tuto, en unas dos horas llegaremos
AUGUSTO: Yo le digo (Corta)
EMILIANO: ¿Qué pasó?
CAROLINA: (Le cuenta) ¡Anda, amor!
EMILIANO: Deja que busco mi billetera y vamos…
JANO: (La médica lo revisaba) Y me duele la panza y la cabeza
JULIETA: Eso es porque hiciste mucha fuerza para vomitar, Jano, pero ya te vas a sentir muy bien.
AUGUSTO: (Entra) Tu mamá viene en camino, hijo, ¿cómo te sientes?
JANO: Dice mi petriada que voy a estar bien
JULIETA: (Se ríe) Es pediatra, bonito y así será (Mira a Augusto) Soy Julieta Medina Quirós
AUGUSTO: Augusto González Miño, mucho gusto (Sonríen ambos) ¿Qué procede, doctora?
JULIETA: Una inyección de penicilina para contrarrestar esa alergia y unas horas de no comer nada. 
JANO: ¡Inyecciones, no, petriada!
JULIETA: Tengo que dártela, Jano
AUGUSTO: Mírame, hijo, yo me quedo contigo todo el tiempo, no tengas miedo
JANO: ¿Me prometes, papi?
AUGUSTO: Voy a estar firme como soldado, señorito
JANO: Tú también, Lu
LUCÍA: Si, Jano, claro que me quedo
JULIETA: Va a ser una inyección muy popular… (Comienza a preparar las cosas) A ver, papá, ¿me ayudas?
AUGUSTO: ¿Qué hago?
JULIETA: Bájale el pantalón un poquito, porque esto se aplica en las pompitas
JANO: Lu, mira para otro lado, no quiero que me veas las nachas
LUCÍA: Si, tonto

Para cuando Caro y Nano llegaron a Santa Cecilia, el susto era sólo un mal recuerdo. Subieron al cuarto del niño, pero este dormía junto a su hermana. Augusto los puso al tanto

AUGUSTO: Tiene que estar sin comer por unas cuantas horas, pero podrá cenar en la noche
CAROLINA: No me di cuenta de contarte lo de sus alergias, soy una tonta
AUGUSTO: Nada de eso, Carito, han sido días de locos, es normal que estés un poco distraída y gracias a Dios, nada grave pasó.
CAROLINA: Voy a verlo
EMILIANO: Enseguida te alcanzo
CAROLINA: Bueno, Nano (Entra al cuarto)
EMILIANO: ¿Podemos hablar a solas?
AUGUSTO: Claro, vamos al despacho (Bajan y se acomodan) Tú dirás…
EMILIANO: Quisiera aclarar las cosas contigo, Augusto. Yo no tengo nada en tu contra, ni quiero que pienses cosas que no son
AUGUSTO: Ni yo tengo nada en contra tuyo, por el contrario, estoy muy agradecido, Emiliano y lo que pasa con Carolina no me afecta el juicio
EMILIANO: Pero la amas
AUGUSTO: Eso ahora es irrelevante, para que el amor tenga sentido, tiene que ser correspondido y en mi caso, no lo es
EMILIANO: Te lo estás tomando con mucha calma
AUGUSTO: No es una novedad para mí, Emiliano. Durante todo este tiempo, he estado cuidándolos desde la distancia y se de tu relación con Pampa desde el principio. Tuve tiempo de hacerme a la idea. Además, se que le salvaste la vida a Jano una vez y a la misma Carolina dos veces. ¿Qué clase de hombre crees que soy? No te voy a negar que me duele, que me mata, pero no voy a meterme en medio de ustedes. Cuando me fui, sabía que esto era una alternativa y ahora tengo que lidiar con las consecuencias. Tengo a mis hijos, ellos son mi principio y mi final y serán el motor de mi vida, como siempre
EMILIANO: ¿Entonces estamos en paz?
AUGUSTO: (Le ofrece la mano y Nano la estrecha) Estamos en paz, sólo te pido que la cuides y no le hagas daño
EMILIANO: No lo haré, la amo
AUGUSTO: Se nota
EMILIANO: ¿Y qué harás tú?
AUGUSTO: Mudarme lo más pronto posible…



10 comentarios:

  1. Gracias Maru... pense que me iba ir a dormir sin Leer esta increible Historia...

    ResponderBorrar
  2. Awwww que amor es Tuto a mi si me cae re bien... el y Nano estan mas bueno que hombres... que bueno que lo de Jano fue solo un susto y esta bien.... Mmmm se me hace que Julieta quedo flechado por Tuto

    ResponderBorrar
  3. Como que hubo conexión con la "petriada", jajajajajajaja. Que bonita la conversación de Nano y Tuto...

    ResponderBorrar