Augusto
despertó junto a Jano, que dicho sea de paso, estaba dormido sobre él, cruzado.
Lo movió despacio, suavemente, para no despertarlo, le besó la frente y se
metió a bañar. Cuando estuvo listo, alzó al pequeño y juntos, fueron por Lucía.
Desayunaron con muchas ganas y salieron hacia La Cruz. Vieron varias casas,
pero a los niños, ninguna les terminaba de convencer, hasta que llegaron a una
que desde la mismísima puerta, ya los tenía fascinados.
LUCÍA:
(Miraba por la verja) ¡Papi, tiene alberca!
JANO:
¡Compra esta!
AUGUSTO:
Hay que ver si se puede, niños, tranquilos… (Llama al número que aparece en el
cartel de “Se vende”) Enanos, siéntense en el pórtico…
LUCÍA:
Si, papá… (Le toma la mano a su hermano) Ven, Jano…
JANO:
¿Estás contenta que mami sigue siendo novia de Nano, Lu?
LUCÍA:
Si
JANO:
¿Y papi?
LUCÍA:
Él ya nos dijo que quiere mucho a mamá y que van a ser nuestros papis y amigos
y que ninguno de los dos nos va a dejar. Además Nano siempre nos quiere y nos
cuida
JANO:
¡Vamos a tener dos papás y una mamá!
LUCÍA:
Y si papi se encuentra una novia buena y linda, tendremos dos y dos, jajajaja
JANO:
¡Eso estaría mega wow!
LUCÍA:
¡Si, enano y papá es muy guapísimo, así que seguro se enamora de una señora linda y buenísima!
JANO:
(Sonríe) Qué lindo, ¡qué lindo!
LUCÍA:
¿Te gusta esta casa?
JANO:
No es como la de la hacienda, pero tiene alberca y le voy a decir a papá que
la deje como una sala de juegos, jajajaja
LUCÍA:
Seguro que podremos traer a los caballos para pasear por el pueblo y todo
JANO:
¿A nuestro nieto?
LUCÍA:
¡Claro!
JANO:
Ya me gusta todo, jajajaja
AUGUSTO:
(Va con ellos) En una hora, más o menos, vienen a mostrarnos la casa, ¿qué
hacemos mientras?
LUCÍA:
Mmmm, ¡vamos a comer!
JANO:
¡¡Siii, ya me dio hambre, papi!
AUGUSTO:
¡Suban al carro, entonces! (Unos minutos después, llegan a la fonda del pueblo
y piden una pizza) ¡Se ve deliciosa!
LUCÍA:
Ajá…
JANO:
(Coge una porción y la engulle) ¡Puajjj! Algo sabe wácala…
AUGUSTO:
¡Jano, no hagas eso!
LUCÍA:
Si, enano, no seas cochino…
JANO:
Papi, me pica la boca
AUGUSTO:
¿Qué?
LUCÍA:
Ay, no, papá, no es que le supo feo, sino que le dio su alergia
JANO:
Voy a vomitar…
AUGUSTO:
(Lo carga) Tranquilo, hijo (Salen y el niño vomita todo) ¿A qué eres alérgico,
Jano?
LUCÍA:
(Detrás de ellos) A un montón de cosas, papi
EMPLEADA:
Señor, ¿qué pasa?
AUGUSTO:
¿Qué ingredientes tenía la pizza, señorita?
EMPLEADA:
Cebolla, tomate, queso, jamón y roquefort, como la pidió
LUCÍA:
¡Roquefort, es alérgico a eso!
AUGUSTO:
¡Dios! Me lo llevo al hospital ya. ¡Sube al auto, Lu! (Le da dinero a la
empleada y se van. Apenas entran a la guardia, una enfermera lo quiere detener)
No, por favor, ayúdeme. Comió roquefort y es alérgico
ENFERMERA:
Pero este niño es Jano González Miño (Ve a Lucía) Ya lo llevo, señor y llamo a
la doctora Ruiz
JANO:
No me dejes, papi
AUGUSTO:
Claro que no, campeón (Alza a Lucía y siguen a la enfermera)
ENFERMERA:
(Lo acuesta en una camilla) Jano, ya viene la pediatra y te va a dar una
medicina…
JANO:
Si… (Sale)
AUGUSTO:
Perdóname, hijo, no sabía de tus alergias
LUCÍA:
Nadie sabía, papi, hace como un año comió eso y como se enfermó, pues, nos
enteramos
JANO:
(Parecía dormirse) Me duele la panza y la cabeza, quiero a mi mamá
AUGUSTO:
Ya te la llamo, hijo, tú tranquilo
CELIA:
(Entra) ¿Qué pasó, precioso?
JANO:
Comí queso feo, tía
AUGUSTO:
¿Te quedas un momento con ellos? Voy a llamar a Carolina
CELIA:
Por supuesto
JANO:
Dile que venga rápido, papi y que traiga a Nano, quiero que estén los tres
conmigo
AUGUSTO:
Si, hijo (Le besa la frente y se aparta para llamar)
LUCÍA:
¿Va a estar bien, tía?
CELIA:
Si. Ahora le van a dar una medicina que lo va a dejar como nuevo…
AUGUSTO:
¿Carito? Perdóname que moleste, pero Jano comió roquefort y lo tuve que traer a
emergencias
CAROLINA:
(Se alarma) ¿Y cómo está?
AUGUSTO:
Bien, por suerte vomitó todo en un segundo, pero pide por ti y por Emiliano
CAROLINA:
Ya salimos para allá, Augusto, cuídalo
AUGUSTO:
Si, por supuesto y ven tranquila que el enano está bien, pero se asustó y
quiere verlos
CAROLINA:
¿Me lo juras?
AUGUSTO:
Jano está muy bien, ya lo están atendiendo…
CAROLINA:
Gracias, Tuto, en unas dos horas llegaremos
AUGUSTO:
Yo le digo (Corta)
EMILIANO:
¿Qué pasó?
CAROLINA:
(Le cuenta) ¡Anda, amor!
EMILIANO:
Deja que busco mi billetera y vamos…
JANO:
(La médica lo revisaba) Y me duele la panza y la cabeza
JULIETA:
Eso es porque hiciste mucha fuerza para vomitar, Jano, pero ya te vas a sentir
muy bien.
AUGUSTO:
(Entra) Tu mamá viene en camino, hijo, ¿cómo te sientes?
JANO:
Dice mi petriada que voy a estar bien
JULIETA:
(Se ríe) Es pediatra, bonito y así será (Mira a Augusto) Soy Julieta Medina
Quirós
AUGUSTO:
Augusto González Miño, mucho gusto (Sonríen ambos) ¿Qué procede, doctora?
JULIETA:
Una inyección de penicilina para contrarrestar esa alergia y unas horas de no
comer nada.
JANO:
¡Inyecciones, no, petriada!
JULIETA:
Tengo que dártela, Jano
AUGUSTO:
Mírame, hijo, yo me quedo contigo todo el tiempo, no tengas miedo
JANO:
¿Me prometes, papi?
AUGUSTO:
Voy a estar firme como soldado, señorito
JANO:
Tú también, Lu
LUCÍA:
Si, Jano, claro que me quedo
JULIETA:
Va a ser una inyección muy popular… (Comienza a preparar las cosas) A ver,
papá, ¿me ayudas?
AUGUSTO:
¿Qué hago?
JULIETA:
Bájale el pantalón un poquito, porque esto se aplica en las pompitas
JANO:
Lu, mira para otro lado, no quiero que me veas las nachas
LUCÍA:
Si, tonto
Para
cuando Caro y Nano llegaron a Santa Cecilia, el susto era sólo un mal recuerdo.
Subieron al cuarto del niño, pero este dormía junto a su hermana. Augusto los
puso al tanto
AUGUSTO:
Tiene que estar sin comer por unas cuantas horas, pero podrá cenar en la noche
CAROLINA:
No me di cuenta de contarte lo de sus alergias, soy una tonta
AUGUSTO:
Nada de eso, Carito, han sido días de locos, es normal que estés un poco
distraída y gracias a Dios, nada grave pasó.
CAROLINA:
Voy a verlo
EMILIANO:
Enseguida te alcanzo
CAROLINA:
Bueno, Nano (Entra al cuarto)
EMILIANO:
¿Podemos hablar a solas?
AUGUSTO:
Claro, vamos al despacho (Bajan y se acomodan) Tú dirás…
EMILIANO:
Quisiera aclarar las cosas contigo, Augusto. Yo no tengo nada en tu contra, ni
quiero que pienses cosas que no son
AUGUSTO:
Ni yo tengo nada en contra tuyo, por el contrario, estoy muy agradecido,
Emiliano y lo que pasa con Carolina no me afecta el juicio
EMILIANO:
Pero la amas
AUGUSTO:
Eso ahora es irrelevante, para que el amor tenga sentido, tiene que ser
correspondido y en mi caso, no lo es
EMILIANO:
Te lo estás tomando con mucha calma
AUGUSTO:
No es una novedad para mí, Emiliano. Durante todo este tiempo, he estado
cuidándolos desde la distancia y se de tu relación con Pampa desde el
principio. Tuve tiempo de hacerme a la idea. Además, se que le salvaste la vida a Jano una vez y a la misma Carolina dos veces. ¿Qué
clase de hombre crees que soy? No te voy a negar que me duele, que me mata,
pero no voy a meterme en medio de ustedes. Cuando me fui, sabía que esto era
una alternativa y ahora tengo que lidiar con las consecuencias. Tengo a mis
hijos, ellos son mi principio y mi final y serán el motor de mi vida, como
siempre
EMILIANO:
¿Entonces estamos en paz?
AUGUSTO:
(Le ofrece la mano y Nano la estrecha) Estamos en paz, sólo te pido que la
cuides y no le hagas daño
EMILIANO:
No lo haré, la amo
AUGUSTO:
Se nota
EMILIANO:
¿Y qué harás tú?
AUGUSTO:
Mudarme lo más pronto posible…

Gracias Maru... pense que me iba ir a dormir sin Leer esta increible Historia...
ResponderBorrarNo pude publicar antes, perdón por la demora!
BorrarMuy diplomatico jajajjaa el cap
ResponderBorrarPor??
BorrarAwwww que amor es Tuto a mi si me cae re bien... el y Nano estan mas bueno que hombres... que bueno que lo de Jano fue solo un susto y esta bien.... Mmmm se me hace que Julieta quedo flechado por Tuto
ResponderBorrarSe te hace?? Jajajajajjaja
BorrarComo que hubo conexión con la "petriada", jajajajajajaja. Que bonita la conversación de Nano y Tuto...
ResponderBorrarQuién tuvo conexión con la petriada??? Jajajajajaja
BorrarAugusto, jajajajaja, digo yo.
BorrarAhhhh, jajajajjajajjaa
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