Donato
y Pablo, sin que los demás integrantes de su familia lo supieran, idearon un
nuevo negocio, en el que participarían juntos. De casualidad, en una
conversación con uno de los empleados de Almeyda, Pablo supo que el hacendado,
estaba pensando en vender la hacienda para dedicarse de lleno a otros negocios
que tenía mayormente en Estados Unidos. Como los dos hijos del hombre, no
estaban interesados en seguir trabajando aquellas tierras, el hombre decidió
ponerla a la venta. Así, como quien no quiere la cosa, Pablo se lo comentó a
Donny y no pasó ni un minuto antes que a los dos se les ocurriera la misma
idea: asociarse. De ese modo, Pablo se independizaría de Santa Cecilia e
iniciaría su propia hacienda y Donato, completamente seducido por ese mundo, podría
radicarse en México de manera definitiva y dejar de lado los negocios en el
rubro hotelero, que tan cansado lo tenían. Todo iba saliendo a pedir de boca y
si bien, Pablo no iba a abandonar el negocio de su familia, pretendía iniciarse
por sus medios y dinero para invertir, no le faltaba, ya que tenía cuantiosos
ahorros, ganancias de los tratos cerrados en Argentina y lo que sus abuelos le
habían heredado. A Donny, sólo le faltaba concluir con la venta de su parte de
la empresa en Europa a su socio y hasta Horacio, con la venta de una casita que
tenía en la cuidad, iba a ser partícipe. De ese modo, Pablo y Donato eran
dueños de las tierras y el ahora capataz de Santa Cecilia, iba a participar de
la compra de los animales, invirtiendo el 20% de su valor. Además, por
supuesto, sería el nuevo administrador de dichas tierras, dejando a Diego al
mando de la propiedad de los Mouriño. Pasando en limpio, el proyecto era el
siguiente. Pablo y Donato comprarían la hacienda, mitad cada uno y con respecto
al ganado y a los caballos, Horacio aportaría el 20% y los otros dos, un 40%
cada uno. Pablo sería el encargado de negociar, Donato haría las relaciones
públicas y Horacio, sería quien llevara adelante la hacienda, junto a los
trabajadores de Almeyda, que pasarían a estar a cargo de estos tres socios. Por
último, se abriría un paso entre Santa Cecilia y la nueva hacienda, para que de
alguna manera, la labor fuera conjunta y entre ambas, formaran una sola,
inmensa, incrementando la cantidad de ejemplares equinos a casi el doble, ya
que al unir los espacios, se podrían traer muchos más especímenes para criar.
Así
mismo, Donato también había vendido el hotel metropolitano y con ese dinero,
esta vez si con el conocimiento de Emiliano, levantarían una escuelita a unos
metros del dispensario de Santa Cecilia y remodelarían la ya existente en La
Cruz. Todos proyectos a largo plazo, pero que comenzaban a tomar forma ya.
Al
enterarse de eso, Celia sintió que su enojo se incrementaba, así que cuando
Pablo apareció para hablar con ella, por poco y le tira con la silla por la
cabeza.
PABLO:
¿Estás loca, mujer?
CELIA: Loca fui al creerme todo ese cuento de tu amor
CELIA: Loca fui al creerme todo ese cuento de tu amor
PABLO:
¡Ey, ey, espérate! No digas eso
CELIA: ¡Soy una idiota, una ilusa! No se cómo pude creer en todas las mentiras que me dijiste, Pablo
CELIA: ¡Soy una idiota, una ilusa! No se cómo pude creer en todas las mentiras que me dijiste, Pablo
PABLO:
¿De qué mentiras hablas, Celia?
CELIA: ¡De todas! Tu amor, tu sinceridad, tu lealtad…
CELIA: ¡De todas! Tu amor, tu sinceridad, tu lealtad…
PABLO:
No he faltado a ninguna de esas tres cosas. Te amo, te soy sincero y leal
CELIA: ¿Seguro?
CELIA: ¿Seguro?
PABLO:
Mira, entiendo que estés enojada por lo de Sandy, pero no puedes poner en tela
de juicio todo lo nuestro por esa cuestión, ¿no te parece?
CELIA: ¿Estás segurísimo que no me mientes ni me ocultas nada?
CELIA: ¿Estás segurísimo que no me mientes ni me ocultas nada?
PABLO:
Si, Celia
CELIA: (Le revolea un anotador) ¡Mentiroso!
CELIA: (Le revolea un anotador) ¡Mentiroso!
PABLO:
¡Bájale! ¿Qué mierda te pasa?
CELIA: Me pasa que soy una estúpida, pero se terminó, Pablo, ya no me vas a ver la cara nunca más
CELIA: Me pasa que soy una estúpida, pero se terminó, Pablo, ya no me vas a ver la cara nunca más
PABLO:
¿Qué es lo que se terminó?
CELIA: ¡La novela de la tarde! ¿Qué crees? ¡Lo nuestro!
CELIA: ¡La novela de la tarde! ¿Qué crees? ¡Lo nuestro!
PABLO:
¿Qué? No, no, para un poco
CELIA: No paro nada, ¡vete y no vuelvas!
CELIA: No paro nada, ¡vete y no vuelvas!
PABLO:
Estás fuera de ti, Celia, tranquilízate y hablemos
CELIA: ¿Hablar de qué a ver? ¿De lo que me ocultas o de lo que me niegas?
CELIA: ¿Hablar de qué a ver? ¿De lo que me ocultas o de lo que me niegas?
PABLO:
Sigo sin entender
CELIA: ¿Vas a seguir negándome en la cara que amaste a esa tipa? ¿Vas a seguir ocultando que vas a comprar las tierras de Almeyda?
CELIA: ¿Vas a seguir negándome en la cara que amaste a esa tipa? ¿Vas a seguir ocultando que vas a comprar las tierras de Almeyda?
PABLO:
¿Cómo lo supiste?
CELIA: (Le lanza otro anotador y da en el blanco) ¡¡Largo de aquí!!
CELIA: (Le lanza otro anotador y da en el blanco) ¡¡Largo de aquí!!
PABLO:
Todo tiene explicación
CELIA: Si, lo se, eres un mentiroso
CELIA: Si, lo se, eres un mentiroso
PABLO:
No es eso
CELIA: ¡No quiero escucharte, Pablo, VETE!
CELIA: ¡No quiero escucharte, Pablo, VETE!
PABLO:
¡No me voy un carajo!
CELIA: Si que te vas y ya…
PAVES: (Entra) ¿Qué demonios sucede aquí? Esto es un hospital, señores
CELIA: Si que te vas y ya…
PAVES: (Entra) ¿Qué demonios sucede aquí? Esto es un hospital, señores
CELIA:
No me lo diga a mí, director, es el caballero que no quiere irse y dejarme en
paz
PAVES:
Señor Mouriño, por favor, no puede estar aquí
PABLO:
Necesito hablar con ella
PAVES:
Mire, se que ustedes tienen una relación y entiendo que haya problemas, pero
este no es el lugar para arreglarlos. Por favor, retírese
CELIA: ¿Estás sordo? ¡Lárgate!
CELIA: ¿Estás sordo? ¡Lárgate!
PABLO:
¡Me voy, pero no te voy a dejar en paz hasta que me escuches, porque todo lo
entendiste mal! (Casi llorando) No voy a perderte a ti ni a mi hija porque seas
una necia que no ve más allá de su nariz, ¿me oíste? (Sale, más que enojado)
CELIA: (Conteniéndose) Perdón, director, esto no vuelve a pasar
CELIA: (Conteniéndose) Perdón, director, esto no vuelve a pasar
PAVES:
Eso espero. (Se va)
Por
supuesto que Francisco no tuvo ningún inconveniente en prestarle sus juguetes a
Jano, así que el pequeño jugó con todo hasta quedarse profundamente dormido.
Habían terminado de cenar y el niño buscó varias cosas y se subió a la cama de
Nano, indiando hasta que el sueño lo venció. Lucía, por su lado, sucumbió a los
encantos de Morfeo, estando sentada en la sala, sobre el regazo de Emiliano,
mirando la televisión. El policía besó a su novia y llevó a la pequeña. Viendo
que Jano estaba en su cama, acomodó a ambos allí. Después, fue a la cocina.
EMILIANO:
(La abraza por detrás y le besa la oreja) Amor, ve a cambiar a los niños, están
en nuestro cuarto, dormidísimos
CAROLINA: (Se gira y lo besa) ¿Y dónde vamos a dormir nosotros?
CAROLINA: (Se gira y lo besa) ¿Y dónde vamos a dormir nosotros?
EMILIANO:
Supongo que yo en la cama de Fran y tú, con ellos
CAROLINA: ¿Por?
CAROLINA: ¿Por?
EMILIANO:
Creo que conociendo a Jano, si se llega a despertar a mitad de la noche, en una
cama que no conoce y no te ve, se va a poner nervioso
CAROLINA: Si que lo conoces
CAROLINA: Si que lo conoces
EMILIANO:
Ajá, soy un conocedor. Anda, ve, yo termino de ordenar aquí
CAROLINA: Gracias, precioso… ¿Ya te vas a dormir?
CAROLINA: Gracias, precioso… ¿Ya te vas a dormir?
EMILIANO:
No, tengo que checar unas cosas que me mandó Estieben
CAROLINA: Entonces, cambio a mis amorcitos y vengo a apapachar a mi amorzote…
CAROLINA: Entonces, cambio a mis amorcitos y vengo a apapachar a mi amorzote…
EMILIANO:
Mmmmm, eso me encanta… (Le aprieta las pompas) Lástima que esta noche no
podamos hacer otras cosas…
CAROLINA: Si, es una pena, pero mañana, después de dejar a los peques en la escuela, te compenso
CAROLINA: Si, es una pena, pero mañana, después de dejar a los peques en la escuela, te compenso
EMILIANO:
Estaré ansioso…
CAROLINA: (Besote) Ya regreso… (Se va meneando las nalgas)
CAROLINA: (Besote) Ya regreso… (Se va meneando las nalgas)
EMILIANO:
Malvada… (Sonríe y sigue con lo que hacía Caro)
Estieben
había hablado con Augusto por teléfono y él le juró por sus hijos que no sabía
qué era exactamente lo que su gemelo había guardado, ya que la tarea de
“espionaje”, corrió por exclusiva cuenta de Guillermo y desde que se acoplara a
la investigación. Por lo mismo, Tuto sabía que allí había imágenes
fotográficas, videos y otros archivos por el estilo. De hecho, Guille le
comentó que además de Terranova y Parravicini, se reunían dos personas más,
otro hombre y una mujer, que a veces, iba con un bebé, pero eso era todo. Con
respecto a lo de la trata de blancas, Augusto estaba en blanco, esa
información, Gabriel no la había compartido con él
ESTIEBEN: Eso es todo lo que tenemos, Hugo
HUGO: Entonces no tenemos nada
ESTIEBEN: Tienes que ponerte las pilas y hackear esa cuenta
HUGO: Ya le dije que eso puede tomar mucho tiempo
ESTIEBEN: Le dije a González Miño que se asegure de mantener la tregua. Mientras tanto, inevitablemente, Vilches será senador, pero nosotros, obtendremos más información
HUGO: ¿Consiguió algo más?
ESTIEBEN: Nada concreto, aunque si es una punta. ¿Recuerdas al hombre que quiso matar a Carolina?
HUGO: Si, Emiliano lo mató y su amigo el forense, descubrió que era pariente de un trabajador de Santiago Terranova
ESTIEBEN: Hermano menor, de hecho. Pues, avisamos a la otra hermana de su deceso y desde ahí, la he mantenido vigilada. Espero que de un momento a otro, Basualdo la contacte y podamos dar con él.
HUGO: No es mala idea, comisario
ESTIEBEN: Lo se
HUGO: Ah, me olvidaba de decirle. Mi madre aceptó el trabajo
ESTIEBEN: ¿Cuándo se mudan?
HUGO: La semana que viene…
HUGO: Entonces no tenemos nada
ESTIEBEN: Tienes que ponerte las pilas y hackear esa cuenta
HUGO: Ya le dije que eso puede tomar mucho tiempo
ESTIEBEN: Le dije a González Miño que se asegure de mantener la tregua. Mientras tanto, inevitablemente, Vilches será senador, pero nosotros, obtendremos más información
HUGO: ¿Consiguió algo más?
ESTIEBEN: Nada concreto, aunque si es una punta. ¿Recuerdas al hombre que quiso matar a Carolina?
HUGO: Si, Emiliano lo mató y su amigo el forense, descubrió que era pariente de un trabajador de Santiago Terranova
ESTIEBEN: Hermano menor, de hecho. Pues, avisamos a la otra hermana de su deceso y desde ahí, la he mantenido vigilada. Espero que de un momento a otro, Basualdo la contacte y podamos dar con él.
HUGO: No es mala idea, comisario
ESTIEBEN: Lo se
HUGO: Ah, me olvidaba de decirle. Mi madre aceptó el trabajo
ESTIEBEN: ¿Cuándo se mudan?
HUGO: La semana que viene…
ESTIEBEN: (Le suena el celular) Estieben… (Le cambia
el gesto) ¿Estás seguro? No la pierdas de vista, por favor (Corta)
HUGO: ¿Qué pasó?
ESTIEBEN: Era el vigilante de la hermana de Basualdo. Un carro pasó por ella y parece que se dirige a Villa Medrano
HUGO: ¿Y eso dónde queda?
ESTIEBEN: Es un pueblo que está como a una hora de La Cruz, hacia el oeste
HUGO: ¿Y qué hay allí que le puso ese gesto?
HUGO: ¿Qué pasó?
ESTIEBEN: Era el vigilante de la hermana de Basualdo. Un carro pasó por ella y parece que se dirige a Villa Medrano
HUGO: ¿Y eso dónde queda?
ESTIEBEN: Es un pueblo que está como a una hora de La Cruz, hacia el oeste
HUGO: ¿Y qué hay allí que le puso ese gesto?
ESTIEBEN: Básicamente, juego clandestino y prostitutas
HUGO: ¿Y qué va a hacer esa mujer ahí?
ESTIEBEN: Es lo que quiero averiguar…
HUGO: ¿Y qué va a hacer esa mujer ahí?
ESTIEBEN: Es lo que quiero averiguar…

¿Y qué reclama Celia si ella es la que miente? Pobre Pablo. :(
ResponderBorrarJajajajja, los celos son así, Yani!
BorrarJijiji se le salió a Celia el apellido......
ResponderBorrarMenos mal a Pablo la calmo :-)
¿¿Quéeeeeeee??
BorrarLa mujer con el beba es Celia... tomala mentirosa tu si eres mentirosa Celia.... Pobre Pablo
ResponderBorrarSiempre se ve la paja en el ojo ajeno
BorrarPues creo que esto se pone cada vez mejor celia y pablo deberian arreglar esa situacion aunke algo me dice q pronto todo se descubrira no solo lo de ella sino tambien a vilches jeje excelente cap
ResponderBorrarJajajaja, ¿vos crees que pronto? JAJAJAJAJA
BorrarNo amix conociendote lo dudo pero podria ser no ? Jajajaja
BorrarHabrá que seguir leyendo, Rebe, jajajajjaja
BorrarUhh si que Celia se enojo... Pero ella tambien le mintio a Pablo asi que no se haga la santa tambien
ResponderBorrarLa sangre sale por la herida de uno, Vick, ni hablar...
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