Pablo
y Celia estaban en su casa, terminando de desayunar. Candela dormía y el
estruendo del choque, los sacó de su idilio amoroso...
PABLO:
(Sale a la puerta y puede ver el carro) ¡¡Es el auto de mi hermana!! (Corre
como un desquiciado)
CELIA:
Espera, amor, cojo el maletín (Lo coge y sale corriendo, dejando a la mucama al
cuidado de Cande)
PABLO:
(Llega y había unos vaqueros junto a Alma, intentando calmarla) ¿Qué pasó?
ISAÍAS:
Es el patrón Horacio, Don Pablo
PABLO:
(Abraza a Alma) Tranquila, peque...
ISAÍAS:
¿Qué hacemos, Don Pablo?
PABLO:
Celia viene en camino, no lo muevan...
ALMA:
Que esté bien, Diosito, que esté bien (No dejaba de llorar)
PABLO:
Déjame ver, casi melli... (Se acerca y Horacio no se movía. Con cuidado, intenta
sacar la puerta que ya estaba medio descolgada) ¡Muchachos, ayúdenme!
ISAÍAS:
Si, claro... (Entre Pablo y dos vaqueros, la quitan)
PABLO:
(Se acerca y sin tocarlo, lo checa) Aún respira, Alma, tranquilízate y ve con
Nicolás...
ALMA:
No puedo tranquilizarme, Pablo...
PABLO:
(La toma de los brazos) Peque, entiende que tenerte aquí, va a desconcentrar a
Celia...
CELIA:
(Llega y lo checa) ¡Hay que llevarlo ya mismo al hospital!
PABLO:
¿El dispensario no sirve, amor?
CELIA:
No, Pablo, casos de esta complejidad no pueden atenderse ahí... ¡Llama a Paves,
toma! (Le da su celular)
ALMA:
¿Se va a poner bien, Celia?
CELIA:
No lo se, no quiero decirte algo que ignoro
PABLO:
(Se había alejado para llamar) Paves viene con la ambulancia, Celia
ISAÍAS:
¿Qué podemos hacer para ayudar, doctora?
CELIA:
Necesito una de esas campanas que les ponen a las reses para que no se laman
las heridas...
PABLO:
Amor, ¿te haces cargo?
CELIA:
Si...
PABLO:
Entonces me llevo a mi hermana para la casa
ALMA:
¡No, de aquí no me muevo!
PABLO:
Casi melli, vamos a buscar a Nico y a Cande y los dejamos en Santa Cecilia.
Luego vamos directo al hospital, ¿si?
ALMA:
(Lo mira) ¿Si fuera Celia te irías? No, ¿verdad? Busca a los niños, por favor,
no puedo dejarlo, Pablo, comprende...
PABLO:
Está bien, pero no te alteres (Le da un beso y se va por los niños)
Aunque
La casa de Donato estaba en la misma hacienda, su lejanía con las de Pablo y Alma,
hizo que no escuchara nada. Despertó y al ver a Luisana dormida a su lado,
sonrió. Le acarició la espalda desnuda y pensó que era más hermosa ahora, que antes.
Ella se movió apenas, sin despertarse.
DONATO:
Qué guapa eres y qué bien la paso contigo, preciosa... (Luisana se giró, aún
dormida y Donny la besó) Despierta, dormilona...
LUISANA:
Mmmm... (Abre los ojos y sonríe) Buenos días...
DONATO:
Buenísimos... (Otro beso) ¿Cómo dormiste?
LUISANA:
Estupendamente, ¿tú?
DONATO:
Mmmm... ¡Nunca dormí tan bien! (Besote) Y tú eres la causa...
LUISANA:
¿Yo? Más bien lo que hicimos...
DONATO:
¿Lo que hicimos? No, hermosa, lo que haremos... (Beso) Salvo que ya hayas
tenido suficiente de mí...
LUISANA:
¿Suficiente? En mi vocabulario no existe esa palabra (Sonríe y empieza a
besarlo)
DONATO:
Mmmm... (La besa muchísimo) Me gusta que pienses como yo, guapa... (La acuesta
boca abajo y le besa la espalda, bajando hasta llegar a las pompas) ¡Qué bien
tienes a estas niñas! ¿Tienes algún reparo por aquí?
LUISANA:
Ninguno (Gira la cabeza y le sonríe) Así que cumple tus deseos y los míos...
DONATO:
(La sola idea, lo excitó por completo) ¿Si? (La voltea y besa desde el ombligo
hacia arriba)
LUISANA:
(Gime) Si, completamente si...
DONATO:
(Le mordió los senos y la fue haciendo levantarse, hasta que ambos quedaron
arrodillados en la cama) Quiero que me inspires...
LUISANA:
Eso es muy fácil (Lo tumba) Déjame saborearte... (Lo besó y siguió con sus
besos por todos lados, mientras con su mano le tocaba el pene erecto) Sabes a
manjar de dioses, guapo... (Continuó un poco más y luego lo que hacía con su
mano, empezó a hacerlo con la boca)
DONATO:
(Gime) Me gusta que te dejes llevar... (Lleva su mano hasta la entrepierna de
ella, ya que la tenía bien cerquita y cuanto más placer Luisana le ofrecía, más
movía sus dedos Donato)
LUISANA:
(Mientras se la lamía, gemía con lo que Donny le estaba haciendo) Eres
perfecto...
DONATO:
Tú lo eres y lo haces como nadie, Luisana, ¿hasta dónde eres capaz de llegar?
LUISANA:
No tengo límites...
DONATO:
(Mueve su mano más rápido) Demuéstralo...
LUISANA:
(Gime) ¿Tú tienes límites?
DONATO:
¿Para el sexo? ¿Y contigo? NI QUE FUERA TONTO... (Se derraman ambos y él la
alza) ¿Qué quieres que te haga, eh? (Besote bien carnívoro) Pide lo que
quieras...
LUISANA:
¿Lo que quiera? (Él asiente) A ver si eres capaz (Sonríe y le habla al oído)
Eso es lo que quiero, ¿puedes?
DONATO:
¿Toda la mañana? ¿Sin parar? ¿Por todos lados? (La gira y la pone contra la
pared, aparta sus muslos y entra en ella por detrás, tomándola de la cintura y
Luisana gime su placer sonoramente) ¿Te gusta que te lo haga por aquí?
LUISANA:
Oh, Dios, si, me encanta...
DONATO:
(Se pone más loco aún y le da duro) Pide más, entonces...
LUISANA:
Más, quiero más, mucho más...
DONATO:
(De nuevo, le da con fuerza) ¿Cuánto más?
LUISANA:
Quiero todo
DONATO:
¿No me detengo?
LUISANA:
Nunca...
DONATO:
Eso espero...
La
ambulancia llegó rápidamente y se llevaron a Horacio en un santiamén. Alma fue
con él y Celia en el móvil, mientras que Pablo dejaba a Cande y Nico en Santa
Cecilia. Carolina y Emiliano, apenas supieron la noticia, buscaron a Aurora y
salieron para La Cruz. Poco después, Pablo se les unió, junto con Diego
EMILIANO:
(Llega con Alma) ¿Se sabe algo?
ALMA:
No, aún no y me estoy volviendo loca...
CAROLINA:
(Se sienta con ella y la abraza) Tengamos fe, peque...
ALMA:
Eso es lo que me mantiene así, ya quiero que salga alguien y me diga que mi
esposo está bien (No dejaba de llorar) Si algo le pasa, va a ser por mi culpa
CAROLINA:
¿Por qué dices eso?
ALMA:
Porque es la verdad
AURORA:
(Lloraba como desesperada) ¿Qué pasó, Alma?
DIEGO:
Mi amor, tranquila, por favor
AURORA:
Necesito saber qué pasó, Diego
ALMA:
Nos enojamos y él se fue en el auto, luego no sé cómo se estrelló contra un
árbol...
PABLO:
Eso no transforma lo que sucedió en algo de lo que seas culpable
AURORA:
Todas las parejas discuten...
CELIA:
(Aparece junto a Paves) Hola... (Sus gestos denotaban las noticias no muy
agradables que estaban a punto de dar)
ALMA:
(Se acerca a su cuñada) ¿Cómo está? ¿Está bien? ¿Cuándo puedo verlo?
CELIA:
(Le toma las manos con fuerza, para contenerla) Está estable, pudimos controlar
sus hemorragias internas, pero el cuadro es complicado, Alma
ALMA:
¿Cómo que es complicado? ¿Qué quieres decir?
PAVES:
Tiene fractura expuesta en una pierna, traumatismo de tórax y varias contusiones
en la cabeza y espalda. Lo vamos a tener que operar.
CELIA:
Necesitamos que firmes la autorización, cuñada...
ALMA:
¿Qué riesgos tiene la operación?
CELIA:
No tantos como si no lo operamos
PAVES:
Lamento ser tan crudo, pero sin a cirugía, sería casi imposible que la libre
CELIA:
Cada segundo cuenta, Alma, te juro que es lo que tienes que hacer
ALMA:
¿Dónde firmo?
PAVES:
Venga conmigo, señora
CELIA:
Yo voy a preparar el quirófano... (Se acerca a Aurora, mientras Alma se va con
el otro médico) Vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos
AURORA:
Hágalo, por favor...
CELIA:
Así será...
AURORA:
Gracias...
CELIA:
(Asiente y va con Pablo) Esto va a durar varias horas, mi amor, ve a la casa
con Cande
PABLO:
Quiero estar con mi hermana, Cande se quedó con María...
CELIA:
Está bien, amor... (Le da un pico y se retira)
CAROLINA:
Que se ponga bien, Dios mío, por favor...
EMILIANO:
(La abraza) Ya vas a ver que si, mi amor, Horacio es fuerte y ama demasiado a
tu hermana y a Nico como para rendirse...
DIEGO:
Eso lo hará luchar con todas sus fuerzas, señora, ya verá... (Abraza a su
novia) Tengamos fe, mi amor
AURORA:
Es lo único que me queda...
PABLO:
Todo va a estar bien, se que si
ALMA:
(Regresa con ellos) Dicen que la cirugía puede durar cuatro horas, más o
menos...
PABLO:
(La abraza) Pues, aquí vamos a estar esperando, ya verás que todo sale bien,
casi melli
ALMA:
(Se echa a llorar) Dios te oiga...
CAROLINA:
(Se une al abrazo) Así será, peque...
GERMÁN:
(Llega corriendo) ¡Mamá me avisó, Almita! (Se abrazan los cuatro)
PABLO:
Todo va a estar bien, ya verán...
GERMÁN:
¡Claro que si! Horacio es un hombre recio, duro y con ganas de vivir...
AURORA:
(Aferrada a Diego) Acompáñame a la capilla, amor
DIEGO:
Vamos...
ALMA:
Voy con ustedes
EMILIANO:
Todos necesitamos hacerlo...
CAROLINA:
(Se levanta y se marea) Dios, bebé, dame tregua
EMILIANO:
¿Qué pasó, Caro?
CAROLINA:
Tu hijo, el revoltoso...
EMILIANO:
Lo siento, princesa...
CAROLINA:
(Sonríe) No lo sientas y acompáñame con los demás (Lo besa)

Que se mejore horacio en 4 caps mas xfa maru o en menos plis no kiero q alma este con lisandro. X si se te ocurre y si se te ocurrio q vuelva con horacio despues pero q no se kede con lisandro jajaja excelentes caps me encantaron
ResponderBorrarJajajjaa, VEREMOS, VEREMOS, mi querida Rebecca, VEREMOSSSSSSSSS
BorrarQue Horacio se ponga bien y vuelva con Alma, yo tampoco la quiero con Lisandro:(
ResponderBorrar¿Qué irá a sucederrrrrrrrrr?
BorrarMira, yo no se, pero yo los quiero juntos otra vez :( jajajaja.
BorrarMmmmmmmmmmmm!!! Uno nunca sabe! MUJJAJAJA
BorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarJaaaaaaaaaaaaa, claro que no te saco de dudas, hay que esperar!! Jajaja
BorrarDios q maldad!
BorrarNo es maldad solamente, si te cuento, pierde interés!
BorrarHay que Horacio este y no le pase nada malo...
ResponderBorrarSe estroló con el auto, ¿creés que nada le va a pasar?
Borrar