La fiesta siguió su curso, pero Nano estaba inquieto,
le parecía que la idea de Carolina, la dejaría en evidencia y eso no le gustaba
en lo absoluto. Después de varios tequilas y un evidente malestar, el policía
se alejó de la muchedumbre, caminando hacia la parte trasera de la casona
EMILIANO: ¡Está loca, no puede hacer eso! (Le da un
trago a la botella que llevaba consigo) Se expone por demás...
CAROLINA: Emiliano, ¿dónde estás?
HORACIO: (Se acerca) Lo vi yendo para allá, cuñada,
¿todo bien?
CAROLINA: Si, no te preocupes, gracias (Va hacia donde
le indicó Horacio) Emiliano, ¿estás aquí?
EMILIANO: ¿Qué quieres?
CAROLINA: ¿Qué haces aquí?
EMILIANO: Pensar en cómo te metes a la boca del lobo,
pues... (Otro trago) ¿Y qué voy a hacer para cuidarte? ¡Mujer loca!
CAROLINA: Me se cuidar bien, Emiliano y es la única
forma de hacerlo...
EMILIANO: (La remeda) "Me se cuidar bien",
"Es la única forma de hacerlo"... Gabriel era uno de los mejores
policías, Carolina, ¿tengo que recordarte cómo terminó? Pero, claro, ella se
las sabe todas y no necesita nada, es "LA INMORTAL"...
CAROLINA: No, no soy inmortal, pero entiende que es la
única forma que hay...
EMILIANO: (Se le pone cerquita) Hay otros modos, pero
tú no quieres verlas porque vienen de mí y como se supone que me detestas, no
me dejas hacer nada (Estaba que se caía de la borrachera) ¡No, señora!
CAROLINA: Mi plan es mucho más efectivo...
EMILIANO: (La mira) Eso no lo dudo, ¡vas a conseguir
que te maten!
CAROLINA: No, porque me vas a ayudar...
EMILIANO: ¿Si? ¿Y cómo? Si no me dejas ni acercarme a
ti (La aferra a él) Me corres de tu lado y yo ya no lo puedo soportar, ¿no
entiendes que te amo?
CAROLINA: No digas eso, Emiliano, no lo vuelvas a
repetir...
EMILIANO: Es la verdad, mi verdad y la tuya también,
aunque lo niegues...
CAROLINA: Estás muy bebido, Emiliano, ve a dormir...
EMILIANO: (La besa a la fuerza) ¡Te amo, maldición!
¿Por qué no me crees, carajo? (Arroja la botella a un lado y se separa de
Carolina) Quisiera no hacerlo, ser objetivo, pero me puede este sentimiento y
tú me tratas peor que a un perro...
DIEGO: (Llega) Patrona, tenemos un problema...
CAROLINA: ¿Qué problema?
DIEGO: Algunos vaqueros de Terranova entraron sin
autorización por la colindancia y pues, se va a poner negra la cosa. Ya
molieron a palos a Lalo...
CAROLINA: Lleva al señor a su habitación que está muy
tomado, después ve por tu escopeta y vuelve a la entrada conmigo, yo voy a ver
qué pasa... ¿Estamos?
DIEGO: Si, patrona, usted manda (Caro se va) Anda,
Nano (Lo agarra)
EMILIANO: ¡Déjame, Diego! ¡Quiero ayudar! (Sale detrás
de Pampa)
SERAFÍN: (Protegiendo a Ruth) ¡¡Salgan de aquí!!
BASUALDO: Ruth es mía, pelele
RUTH: ¡Cierra el hocico, asqueroso!
CAROLINA: ¿Qué carajos pasa aquí?
AURORA: Son estos pelados de Terranova, patrona, no se
quieren ir por donde vinieron...
HORACIO: (Con escopeta en mano) No sabes cómo está el
pobre de Lalo, cuñada, lo dejaron hecho un trapo y todo porque no los quiso
dejar pasar
BASUALDO: ¡A mí nadie me impide nada, imbécil!
CAROLINA: Yo te lo impido, estúpido (Se acerca y lo
coge de la camisa) Fuera de mis tierras, coge a tus secuaces, amigos o lo que
sean y lárguense de aquí... (Lo suelta, empujándolo)
BASUALDO: (La toma de los hombros con fuerza) ¡Ni
siquiera tú, gata! (La empuja)
EMILIANO: (Iracundo, se le va encima) ¡¡Suéltala,
malnacido!! (Caen al suelo y Nano le da unos cuantos puñetazos) ¡¡Nunca le
vuelves a poner una mano encima, porque te mato, desgraciado!!
DIEGO: (Junto a Horacio los separan) ¡Déjalo, Nano, no
te ensucies las manos!
CAROLINA: Esta me las pagas, malnacido, pero ahora lárgate
de mis tierras, ¡¡¡a la de YA!!!
Horacio y los demás terminan de correr a los intrusos.
Aurora ayuda a Nano y entre ella y Diego, lo meten a la casa. Ruth y Serafín se
quedan auxiliando a Caro.
RUTH: Qué bola de estúpidos...
CAROLINA: La próxima vez, les pego un tiro en la
entrepierna a esos malditos....
ALMA: (Sale a buscar a su hermana) Diego y Horacio van
a llevar a Lalo al pueblo, para que lo vea un doctor...
CAROLINA: Si, que vayan y diles que yo me hago cargo
de los gastos que hagan falta
ALMA: Bien. Caro, Emiliano tiene un corte en la
espalda...
CAROLINA: (Se alarma) ¿Un corte? ¿Dónde está?
ALMA: Lo llevaron a la casa de huéspedes...
CAROLINA: (Va hacia allí y entra, con los otros detrás)
¿Qué tienes, Emiliano? (Se acomoda junto a él)
MARÍA: (Lo revisaba junto a Diego) No reacciona,
patrona, parece que el desgraciado de Basualdo le clavó algo, mire...
CAROLINA: (Lo mira) Tenemos que llevarlo a un doctor
de inmediato, ¡Serafín, trae la camioneta, rápido!
DIEGO: Ayúdame a llevarlo, Horacio
CAROLINA: Apúrense, por favor...
ALMA: (Se lo llevan, todavía inconsciente) Ve con él,
yo me quedo aquí con los demás muchachos
CAROLINA: Si pasa algo aquí, me llamas...
ALMA: Ve, ve...
CAROLINA: Adiós... (Se va con los muchachos y
Emiliano)
HORACIO: (Al volante de la camioneta) Hay que
presionarle la herida para que no sangre...
CAROLINA: Eso hago, Horacio, pero no deja de
sangrar... ¡Apúrate!
HORACIO: Ya casi llegamos, Caro, tranquila...
CAROLINA: No puedo estar tranquila, tengo a un hombre
herido entre mis brazos (Le habla a Emiliano en voz baja) No te rindas, aguanta
un poquito más, mi amor, por favor, no te vayas tú también...
Llegan y se llevan a Nano rápidamente. Lalo, por su
parte, también fue atendido, pero los golpes no eran tan graves como la herida
del policía
CAROLINA: (Va con sus hombres) ¿Cómo está Lalo?
SERAFÍN: Dentro de todo, bien. Le duele hasta el
ombligo, pero no pasa nada grave, patrona...
CAROLINA: Está bien... (Caminaba de un lado a otro,
esperando noticias de Nano)
Una hora más tarde, la médica salió a buscar
familiares del hombre herido de arma blanca.
DIEGO: ¡Aquí, doctora!
CAROLINA: ¿Cómo está Emiliano, doctora?
DOCTORA: El paciente se encuentra estable, pero tiene
un nivel de alcohol en sangre muy alto y eso lo tiene inconsciente. ¿Quién es
responsable aquí? Porque me dijeron que no tiene familia...
CAROLINA: Yo soy la responsable...
DOCTORA: Acompáñeme, señora Mouriño...
CAROLINA: La sigo...
DOCTORA: (Entran al consultorio y se sientan) Su
empleado se va a poner bien, pero hubo que hacerle una transfusión de sangre.
Si Dios quiere, pasado mañana podrá irse a su casa. Debería notificar a la
familia.
CAROLINA: Está bien, yo lo hago, ¿algo más?
DOCTORA: Va a tener que hacer reposo absoluto, nada de
esfuerzos y varias medicaciones, además que le limpien la herida. Tiene que
firmar la responsiva.
CAROLINA: Si, claro... ¿Puedo pasar a verlo?
DOCTORA: En unos momentos más... (Le entrega la
responsiva)
CAROLINA: (Firma) ¿Alguna recomendación más?
DOCTORA: No, sólo le pido que hagan donación de
sangre, en el pueblo esto es escaso y por el tipo sanguíneo de su empleado,
hubo que usar las reservas.
CAROLINA: Mis hombres vendrán en lo que queda de la
semana y los que estamos aquí, lo haremos ahora mismo, no se preocupe...
DOCTORA: Hay que estar en ayunas, así que háganlo en
la medida que puedan. Vamos, la llevo con él
CAROLINA: Gracias por todo...
Unos minutos después, Caro entraba a ver a Nano, que
ya había despertado
EMILIANO: Hola...
CAROLINA: Hola ¿cómo te sientes?
EMILIANO: Bien, aunque cansado...
CAROLINA: Normal... (Se sienta en una silla a su lado)
EMILIANO: Cambia esa cara
CAROLINA: ¿Cómo quieres que la cambie? Mira dónde
estás y todo por defenderme borracho...
EMILIANO: No...
CAROLINA: ¿No, qué?
EMILIANO: No fue por defenderte borracho, sino porque
ese idiota es un maldito cobarde...
CAROLINA: Vale, está bien, pero si no hubieras estado
borracho, hubiese sido mejor...
EMILIANO: Eso te lo concedo... (La mira y sonríe)
CAROLINA: ¿Por qué sonríes?
EMILIANO: De haber estado sobrio, aún le estoy pegando
al infeliz ese...
CAROLINA: ¿Y eso te causa gracia?
EMILIANO: No, sólo lo digo... (Le agarra la mano) Ve a
descansar
CAROLINA: Ahora voy, pero quiero saber que estás bien...
EMILIANO: Estoy bien. Ve.
CAROLINA: ¿Le aviso a tu hijo o no?
EMILIANO: Mi hijo está en Disney y mi madre en
Francia. Sólo llama a Estieben, porque quería verme y no se va a poder
CAROLINA: Ahora lo llamo, ¿necesitas algo?
EMILIANO: Un beso...
CAROLINA: ¿Algo más?
EMILIANO: UN BESO...
CAROLINA: (Le da un beso en la mejilla) Si no
necesitas nada más, me marcho. Mañana en la mañana, vuelvo a ver cómo estás...
EMILIANO: (La jala y le besa los labios) Ahora si...
CAROLINA: No hagas eso...
EMILIANO: ¿Por qué no?
CAROLINA: Porque no y punto. Me voy...
EMILIANO: Te amo...
CAROLINA: No digas eso, Emiliano y descansa, nos vemos
mañana (Sale)

Maldito los empleados de Terranova son iguales a su patron Malditos y asesinos...ojala tengan su merecido esos hirieron a Emiliano pobre... jaja me mato esto... Carolina: necesitas algo mas
ResponderBorrarEmiliano: Un beso
Emiliano es un cachondo, jajajja
Borrarjajajaja muy cachondo... y Caro no se queda atras jajajaja
BorrarMorirrrrrr de Amorshhhhh :3
ResponderBorrarNo mueras aún, este recién empieza!
Borrarufufuf esta novela esta rebuena!!
ResponderBorrarGracias, Lu!
BorrarSon unos malditos, esos Basualdo mantelos y quémenlos con leña verde, jajajajajaja, la caro se hacia la que no escuchaba pero bien que se moría por besarlo... Excelente Capitulo!!!
ResponderBorrarSi que si, esa Carolina se hace la tonta, pero es bien vivaracha, ¿no? Jajajajajjaa
BorrarAaaaaaaaa, los quiero matarrrr, jajajajajaja. Qué plan tendrá Pampa en mente?... que se reponga Emiliano pronto!
ResponderBorrarRecuerden que esto recién empieza!
BorrarAy, me das miedo, jajajajajajaja.
BorrarHijole excelente cAp me encantooo!!! :D
ResponderBorrarGracias, Rebeeee!!!!!
BorrarCaro: necesitas algo mas?
ResponderBorrarEmiliano : un beso
Ese no pierde el tiempo jajajajajaja ��
Si yo fuera Caro, se lo doy Y MÁS, jajajaja
Borrar