lunes, 18 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 161





En los establos, Horacio y Alma se reían a dúo de los aretes que Isabel le regalara a su hija, ya que no eran muy lindos que digamos...

HORACIO: Entiendo, jajajaja (Se monta en su caballo) Andando...
ALMA: ¿No se les dice "arre" a los caballos?
HORACIO: Eso depende, pero el "andando", era para usted...
ALMA: Dios, qué bruta soy, vamos...
HORACIO: (Comienzan a andar, despacito, tranquilos) ¿Bruta usted? ¿Qué queda para mí, entonces? Por cierto, ya terminé de rendir y me falta un año de carrera. Le digo porque me pidió que la tuviera informada...
ALMA: ¿Sólo un año? Qué bien, me alegro (Le sonríe) Me encanta ver cómo luchas por superarte, eso habla muy bien de ti...
HORACIO: Es que no quiero ser como... (Hace silencio)
ALMA: ¿Cómo quién?
HORACIO: Como nadie, señorita, esas cosas no son para hablarlas con los patrones...
ALMA: Está bien... (Pone el caballo a galope, pero va en la dirección opuesta a la que debería)
HORACIO: (La sigue) ¡¡Señorita, es para el otro lado!! (Alma no paraba) ¡¡Arre, Ajedrez!! (La alcanza en los linderos con Navarro, ella se había bajado de su corcel y él hace lo mismo) Señorita, ¿qué le pasó?
ALMA: Nada, sólo quería estar sola...
HORACIO: ¿Es porque no le respondí lo que me preguntó? Le cuento, pero no se enoje
ALMA: No, Horacio, pensé que teníamos confianza, que me tenías confianza, pero por lo que veo no es así, es algo que me imagine...
HORACIO: Si le tengo, no se equivoque... (Se acerca) En nadie confío tanto como en usted, señorita...
ALMA: Eso no es lo que demuestras...
HORACIO: Lo se, pero no por no confiar, sino porque para mí usted es mucho más que una patrona y no quisiera hacer algo que arruine esto tan lindo
ALMA: Lo que acabas de hacer lo arruina
HORACIO: (Respira profundo) No quiero ser como mi padre, él casi destruye la vida de mi madre y hermana y me tocó dejar la escuela y salir a trabajar a los quince años
ALMA: No eres tu padre, ni vas a ser como él, Horacio, se te nota...
HORACIO: Justamente por eso me esfuerzo tanto, quiero que el día que me anime a decirle a la mujer que amo lo que siento por ella, pueda ofrecerle una buena vida...
ALMA: Estoy segura que a esa mujer no le va a importar si le das una buena vida económicamente, sino la vida que le des como hombre...
HORACIO: Todo importa, el amor es maravilloso, pero también tengo que poder brindar seguridad económica, ¿no le parece? (Traga en seco) Si fuera usted, ¿me aceparía así, sin más?
ALMA: ¿Por qué no? Eres un buen hombre, franco, leal y al que le gusta superarse en la vida, no podría decir que no...
HORACIO: (Se acerca y la toma del rostro) Es usted, señorita, no se qué pase de aquí en más, pero no se lo quiero ocultar. Todo lo he hecho para poder merecerla...
ALMA: ¿Para merecerme? Tienes que hacer las cosas por ti, Horacio, no por mí...
HORACIO: Cuando se ama como yo la amo, todo es para el otro, aunque no deba ser así... (La suelta y hace para atrás)
ALMA: ¿Por qué te separas?
HORACIO: Porque no soy digno, no todavía. Pero un día, señorita, podré mirarla a los ojos y decirle lo que siento sin temores, sabiendo que soy la clase de hombre que una mujer como usted merece
ALMA: Ya eres esa clase de hombre (Le agarra la cara con las manos y lo besa)
HORACIO: (La envuelve en sus brazos y el beso es largo y dulce) No estoy jugando, estoy enamorado de usted, pero no soy digno
ALMA: No digas tonterías, eres igual o más digno que cualquier otro...
HORACIO: Quizás para sus ojos, pero su familia no va a creerlo
ALMA: A mí no me importa mi familia...
HORACIO: A mí si, no quiero que ellos piensen cosas que no son y que eso sea un peso para usted. (La mira y se ríe)
ALMA: ¿Qué pasa? ¿Tengo algo en la cara? (Se toca el rostros)
HORACIO: Le falta uno de sus aretes... (Le acaricia la mejilla) ¿Me podrá esperar?
ALMA: ¿Esperar?
HORACIO: A que termine de estudiar y compre mi propio campo
ALMA: Para eso falta mucho y yo te quiero ya, no dentro de un año o más...
HORACIO: ¿Me quiere?
ALMA: Claro, ¿qué pensabas?
HORACIO: No se, no me dijo nada
ALMA: Te amo, tonto (Lo besa) Y no puedo esperar tanto tiempo...
HORACIO: (Más besos) No quisiera que su padre piense que estoy con usted por su dinero, tenemos que esperar
ALMA: Estoy cansada de esperar...
HORACIO: ¿Qué hacemos, pues?
ALMA: No les digamos a mis papás hasta que termines tu carrera...
HORACIO: ¿Y andar a escondidas? No, señorita, eso no está bien
ALMA: Entonces, ve a hablar con mi padre...

Carolina había regresado a la casa grande y al saber que su hermana ya estaba en la hacienda, salió a buscarla. Los vio y seacercó sigilosamente, sin interrumpir, ya que para ella, lo que ese par sentía, no era ningún secreto.

HORACIO: Me va a echar de aquí a patadas, señorita...
CAROLINA: ¿La besas como si el mundo fuera a acabarse y no la tuteas, Horacio? ¿Quién me cuenta lo que pasa aquí?
ALMA: Aquí, el señor quiere que me espere un año o más para estar con él...
CAROLINA: (Se baja del caballo) ¿Un año? ¿Por qué tanto?
ALMA: Es lo que tarda en terminar la carrera...
HORACIO: Doña Pampa, no puedo presentarme así delante de los suyos, no me van a aceptar. Principalmente su padre...
CAROLINA: Eso lo entiendo, lo que no me cuadra es que esperen tanto
HORACIO: No quiero andar a escondidas
CAROLINA: ¡Problema resuelto! Ya tienen mi bendición, pues y como saben, aquí mando yo. Ahora, los dejo y si me preguntan, diré que los vi paseando y que Alma no quería ver cómo nacía el becerrito. (Se monta) Hasta luego
ALMA: Hasta luego, hermanita (Sonríe y mira a Horacio, mientras Pampa se aleja) Ahí tienes...
HORACIO: Su hermana es de otro mundo...
ALMA: Lo se
HORACIO: Entonces, ¿quiere ser mi novia?
ALMA: Pensé que no me lo pedirías nunca...
HORACIO: (La besa) Te amo, Alma, mucho, como no pensé que se pudiera amar...
ALMA: Yo también te amo...

Mientras recordaban aquellas épocas, la pareja se reía y Horacio le discutía algunos puntos

HORACIO: No me besaste tú, te besé yo...
ALMA: No, fui yo la que te besé...
HORACIO: Nada de eso, mujer necia. Tú me tomaste del rostro, pero el beso te lo di yo...
ALMA: ¿Seguro?
HORACIO: (Se le nota la duda en los ojos) Creo que si, jajajaja...
ALMA: ¿Ves? Lo crees, no estás seguro, así que tengo razón, yo te besé
HORACIO: No puede ser que sea tan tarugo... (La besa) Te amo más que en ese tiempo, hermosa, mucho más
ALMA: Y yo a ti, mi vaquerito (Lo besa)
HORACIO: ¿Crees que Nico demore mucho en despertar?
ALMA: Debe de estar a punto
HORACIO: ¿Crees que podamos dejarlo con tu mamá más tarde e ir solos a la alberca?
ALMA: Se lo podríamos preguntar...
HORACIO: (Beso) Pregúntale, por favor, muero por tenerte nomás para mí unas horas...
ALMA: Después de desayunar le preguntamos
HORACIO: (Ella se pone arriba de él) ¿Nunca te has arrepentido de estar conmigo?
ALMA: ¿Te digo la verdad? Estos últimos días sí, porque estabas convirtiéndote en alguien que no conocía
HORACIO: Lamento haberte hecho pasar por eso, no lo mereces...
ALMA: Pasa la página, amor…
HORACIO: Paso la página, si me haces un favor...
ALMA: ¿Cuál?
HORACIO: Que me digas qué te pasa. Desde que regresaste te he notado rara y cuando te ausentas, tu cabeza viaja por ahí y eso es síntoma que algo te sucede
ALMA: No es nada, solo me encontré con mi ex novio en la ciudad
HORACIO: ¿Con tu ex?
ALMA: Si, con Lisandro
HORACIO: (Se levanta y empieza a vestirse) Está bien, muy bien...
ALMA: (Hace lo mismo) No te pongas así, no ha pasado nada, no va a pasar nada, sólo hablamos...
HORACIO: (La mira) Se quién es y lo que fue para ti, Alma y si no me lo dijiste antes, debe ser por algo. Si no te lo preguntaba, jamás me lo decías...
ALMA: Lo siento, no quería que pasara esto...
HORACIO: Claro, Alma y yo como vidrio (Coge su camisa) Nos vemos en un rato...
ALMA: (Lo para) No salgas huyendo y escúchame...
HORACIO: ¿Qué me quieres decir?
ALMA: Si te lo conté fue para que no hubiera secretos entre nosotros, te podría haber mentido, pero no lo hice, ¿eso no significa algo?
HORACIO: Mírame a los ojos y júrame por Nicolás que verlo no te generó nada...
ALMA: (Le aparta la mirada) No puedo...
HORACIO: (Se le ponen los ojos rojos) No hay más que hablar, entonces, Alma... (Mira alrededor, lleno de dolor) Me rompí el lomo para darte todo y fui un idiota, un iluso... Quédate aquí, yo me voy a la casa del pueblo
ALMA: No quiero que te vayas, quiero que estemos bien y juntos, eres mi esposo, Horacio y te amo, no rompas esto...
HORACIO: ¿Romperlo? ¡No seas arrogante, Alma! Cuando volviste, en vez de decirme las cosas de frente, preferiste excusarte en nuestra pelea y pasar por la esposa casi abandonada. No soy un imbécil, o si lo soy, ¿cómo pude creerme el cuento? Era obvio que cuando ese tipo volviera por ti, te iba a mover el tapete y yo no quise verlo...
ALMA: Me movió algo, pero te amo a ti...
HORACIO: Si me amaras, nada te hubiera pasado con ese idiota... Más tarde vengo por mis cosas, Alma... (La mira, destrozado) No me alejes de mi hijo, sólo eso te pido... (Sale)
ALMA: (Comienza a llorar, toda esa situación la tenía muy mal) Eso nunca lo haría...
HORACIO: (Se sube al carro, también llorando) Maldita sea, ¡¡MALDITA SEA!! (Arranca y sale a toda velocidad. En la furia, no vio a un becerro que pastaba y por esquivarlo, chocó contra un árbol)

8 comentarios:

  1. Solo espero que horacio se recupereee...!! Y que alma no tenga q estar con lisandro ni se kede con el jajajaja excelente cap

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Pues, en estos días sabremos qué pasará con Horacio. Lo otro, mmmm, más adelante, jjajajaja

      Borrar
  2. Ayyyyyy :( que no se derrumbe esa familia por favorsitooooo... ojalá no le pase nada grave a Horacio...

    ResponderBorrar
  3. Nooooo que no se separen Horacio y Alma... Que pasara con Horacio?

    ResponderBorrar