Carolina y
Emiliano entraron a la habitación que el señor Iberbia había mandado a decorar
y en el sillón, reposaban varios ramos de las distintas flores que Caro
adoraba. Emiliano se puso detrás de ella y la abrazó por la cintura.
EMILIANO: Feliz
doceavo aniversario, cielo...
CAROLINA: Esto
es hermoso, mi amor (Se gira y lo besa muy intensamente) Feliz aniversario, pequeño
(Lo va llevando a la cama entre besos)
EMILIANO: ¿De
dónde sale eso de "pequeño"? (Se dejaba arrastrar por su esposa)
CAROLINA: Ni
idea, ¿no sabes que ahora no estoy pensando? (Le quita la camisa) Lo único que
quiero es en hacerte el amor como antes...
EMILIANO: (Eso
lo apena un poco, ya que por la cirugía y demás inconvenientes de salud, no
podía cumplirle a Caro como ambos disfrutaban tanto) De a poco vuelvo a ser el
que fui, hermosa, mi espalda ya casi no molesta...
CAROLINA: Eres
el de siempre, mi amorsito (Lo besa) Tócame, quiero sentir tus manos
recorriéndome
EMILIANO: (Se
sienta en la cama y ella queda de pie) No has perdido ni una pizca de belleza...
(Besó sus manos y su vientre sobre la ropa, a medida que le iba subiendo el
vestido y se apoderaba de sus nalgas)
CAROLINA: Tú
tampoco, mi príncipe (Lo besa) ¿Te han dicho que eres como un buen vino?
EMILIANO: Tú me
lo dices siempre y así me bebes... (Más besos y caricias) Cada vez que te tengo
así, me siento un adolescente
CAROLINA: Lo
somos en espíritu, mi vida (Sonríe y se sienta a horcajadas sobre él)
EMILIANO:
(Inmiscuye una de sus manos en la entrepierna de Pampa y siente que está
extremadamente húmeda) Mmm, ¿estás así por mí? (Besote)
CAROLINA: ¿Tú
que crees, mi amor?
EMILIANO:
Quiero que me lo digas... (Introduce un dedo en ella y Caro gime)
CAROLINA:
Mmmmm... Estoy así por ti, Nano, sólo por ti...
En el
restaurante, la plática de unos se confundía con la de otros y se reían mucho.
Era una noche amena, de camaradería y tranquilidad. Kiara había llamado la
atención de Julieta y Augusto con un planteo bastante interesante para los apenas
cinco años que tenía la niña
KIARA: Yo digo
que si mi papás son papás de Lucía y Jano y sus papás son papás de ellos, yo
quiero que sus papás, sean míos también y Tutito me dijo que me los presta,
¿verdad?
TUTITO:
Claro...
KIARA:
Entonces, tengo razón
AUGUSTO: No
entendí ni jota
JULIETA: Dice
que si Lucía y Jano dicen que Caro y Nano son sus padres, tú y yo, también
somos padres de ella, mi amor y se ve que tu doble en miniatura, no tiene
problema
AUGUSTO: Ah,
gracias, mi amor (La besa)
CAMILA:
(Hablaba con Jazmín y Sofía) ¡¡El baile quedó genial, niñas!! Somos las
geniales, jajajaja
JAZMÍN: Es
cierto, nos salió mega bien
SOFÍA: Es que
Lu enseña fácil y la profe Tina también
CAMILA: La
profe Tina es genial
ISABEL: Para
ustedes tres todo es genial...
SERENA:
Cierto...
FRANCISCO:
(Notaba a Jano un poco retraído y le habla a Jackie en voz muy baja)
Concuñadita, ¿qué le pasa al peque?
JACKIE: ¿Qué?
¿A cuál peque?
FRANCISCO: A tu
marido, pues, ¿no ves la cara que tiene?
JACKIE: (Mira a
Jano) No lo se...
FELIPE: (Se
reía del video que Nano había hecho de Pablo llorando y que Gaby le enseñaba)
¡¡Dios, hijo, te pasas me menso!!
CANDELA: No le
digas así, abuelo (Besote a Pablo)
GABRIEL:
Jajajaja, el tío lloró mucho
PABLO: Ya no se
metan conmigo, no es fácil ver a mi hija montar como lo hace y no llorar
GABRIEL: ¡¡Pero
es la mejor, tío, tendría que estar contento!!
GERMÁN: Llora
de felicidad, enano...
LISA: Papi no
iora máaa
BAUTISTA:
(Hablaba un poco más que antes) ¡Papi, Disa, papi, Disa! ¡¡Mami!!
MARINA: Aquí
estoy (Sonríe y lo alza)
DONATO: (Tenía
a Isabel en brazos) Qué linda eres, ¿será que convences a mi mujer de hacer una
como tú?
LUISANA: Yo
estoy convencida, eres tú que no tienes puntería, jajajaja
GERMÁN: ¡Uy,
eso tuvo que doler, Donato!
VIOLETA: No te
metas, Ger, jajajaja
PABLITO: (Se
reía de algo que le dijo su mamá) No, mami…
MARINA: ¿No vas a tener novias?
PABLITO: ¡¡Para nada!!
ALMA: Eso dices ahora…
HORACIO: (Con Pampita en su regazo) En un par de años, lo único que querrás será tener muchas novias…
THIAGO: A mí las niñas me parecen aburridas…
HORACIO: ¡¡Otro!! No dirás eso cuando seas un adolescente…
MARINA: ¿No vas a tener novias?
PABLITO: ¡¡Para nada!!
ALMA: Eso dices ahora…
HORACIO: (Con Pampita en su regazo) En un par de años, lo único que querrás será tener muchas novias…
THIAGO: A mí las niñas me parecen aburridas…
HORACIO: ¡¡Otro!! No dirás eso cuando seas un adolescente…
NICOLÁS: Hay
una niña en mi escuela que es muy linda y se llama Clarita…
ALMA: ¿La
conozco?
FRANCISCO:
(Seguía platicando con Jackie) ¿En serio no sabes qué le pasa?
MATÍAS:
(Sentado junto a Gabriel) ¿Y podemos ir a verte ese día, primo?
JACKIE: No
(Mira a Fran) Me vigilas a la niña un ratito, voy a hablar con él...
GABRIEL: Claro,
Mati
FRANCISCO: Mi
tío la tiene bien vigilada y babea sobre ella...
MATÍAS: ¿Y
Candela también va a estar?
GABRIEL: Si,
nos invitaron a los dos a participar (Sonríe orgulloso)
JACKIE: Gracias
(Va con Jano) Amor, ¿podemos hablar?
JANO: Si,
claro, vamos afuera
JACKIE:
Vamos...
JANO: (Salen)
Tú dirás...
JACKIE: ¿Qué te
pasa? ¿Por qué tienes esa carita?
JANO: ¿Qué
carita?
JACKIE: Esa que
tienes, estás triste por algo, ¿por qué?
JANO: Siento
que nosotros no estamos bien y eso me pone mal, Magdalena…
JACKIE: ¿No
estamos bien? ¿De dónde sacas eso, amor?
JANO: De ti, no
me buscas y siempre soy yo quien anda detrás de ti
JACKIE: Porque
así somos, amor, pero eso no significa que no me gustes o que no te desee,
porque lo único que hago es desearte desde que amanece hasta que anochece...
JANO: Eso lo
que me demuestra es que te gusta la cama conmigo, Magdalena, no que me ames
como yo te amo. Quizás te aburriste de nuestra vida...
JACKIE: (Se
acerca a él y le acaricia el rostro) Me encanta nuestra vida tal y como es, y
si tuviera que volver a vivir, la viviría tal cual está ahora, junto a ti y a
nuestra pequeña. Todas las mañanas me levanto agradeciéndole a Dios por la
familia que tengo y por la vida que vivo, amor...
JANO: ¿En
serio? (Ella asiente sonriendo) Es que tenía miedo que ya no quisieras estar
más conmigo y hoy, encima, pues, tú sabes...
JACKIE: ¿Hoy
qué?
JANO: El médico
nos dijo que hoy ya podíamos volver a hacerlo, Jackie, ¿cómo es que te
olvidaste? Yo he estado contando las horas, como los presos cuentan los días
para salir en libertad, caramba...
JACKIE: No me
olvidé, bobito (Lo besa) Es que me hice la tonta porque te tengo una sorpresita
JANO: ¿Por qué
no me dijiste eso antes? Jackie, me sentí rechazado. Esta mañana no quisiste
porque estábamos apurados por llegar aquí y lo entendí, pero hace rato,
realmente me quedé mal... Mira, te amo, mi guapa, con mi alma entera, pero no
se mucho de relaciones, ni de indirectas, si no me dices las cosas, termino por
creer cualquier estupidez
JACKIE: (Le pasa las manos alrededor de la nuca) Está
bien, la proxima vez te digo las cosas como son, mi amor (Lo besa) Me encanta
que seas como un niño
JANO: (Besos
muy apasionados) Y dime, ¿qué es lo que tienes preparado?
JACKIE: Es
sorpresa, mi amor (Sonríe) Pero te aseguro que te va a encantar (Lo besa muy
intensamente)
JANO: Si te
incluye a ti y no hay ropa, júralo que si... (Más besos)
Carolina y
Emiliano regresaban hacia el restaurante y antes de cruzar la calle, se
quedaron observando cómo se prodigaban cariño Jano y Jackie, algo en el aire
les daba la seguridad que ese par ya no iba a separarse, habían tenido la
fortuna de encontrar a su alma gemela rápidamente. Un minuto después, se
acercaron a la joven pareja y sin cortar las risas y el buen humor, ingresaron
al local para continuar celebrando
A la mañana
siguiente, Lucía y Francisco tenían una reunión con Mauricio. Las cosas en la
academia iban de lujo, pero ahora que la muchacha ya se radicaría en México de
forma definitiva, tenía que empaparse en ese mundo. Por supuesto que Fran la
ayudaría en lo que pudiera, aunque eso fuera solamente acompañarla a sus juntas
y darle ideas para nuevos proyectos.
Se levantaron
temprano y para no perder una bellísima costumbre que tenían, hicieron el amor
con muchas ganas. Luego se dieron un baño y desayunaron. Salieron del
departamento y veinte minutos más tarde, Fran aparcaba el carro en un
estacionamiento. Mientras él se quedó arreglando el pago del servicio, Lu iba
un poco distraida leyendo algunos papeles que Mauri le había dado, cuando de la
nada, sintió que todo se le escapaba de las manos y se caía alrededor. Una voz
masculina, profunda e intensa se deshacía en disculpas, pero ella sabía que
tenía parte de la culpa y como era una mujer de carácter dulce, no se enojó...
JOAQUÍN:
Perdóname, te lo suplico (Se inclinó para recoger lo que había caído) Soy un
menso, por ir checando mis mensajes no te vi... (Se pone de pie y la mira
sonriendo) Realmente lo siento, discúlpame
LUCÍA: No pasa
nada, no te preocupes
JOAQUÍN: Dios,
soy muy tonto... (Le entrega lo que juntó)
FRANCISCO: (La
alcanza) ¿Estás bien, mi amor?
JOAQUÍN: Creo
que no la golpeé...
FRANCISCO: (Lo
mira) Esperemos que no...
LUCIA: No,
tranquilos, estoy bien, también fue culpa mía, venía distraida leyendo los
papeles y no lo vi
FRANCISCO: Eso
es lo importante, cielo...
JOAQUÍN:
Exacto... En fin, tengo que seguir mi camino, me esperan para una reunión. De
nuevo, mil disculpas
FRANCISCO: No
fue nada...
JOAQUÍN:
Disculpa, ¿tú eres el escritor, verdad?
FRANCISCO: Soy
escritor, si, no se si al que tú te refieres
JOAQUÍN:
¿Francisco Iberbia Solanas?
FRANCISCO: El
mismo
JOAQUÍN: ¡Wow!
Leí tu libro como mil veces... (Mira a Lucía) ¿Tú eres su princesa?
LUCÍA: (Sonríe)
La misma
JOAQUÍN:
(Estrecha la mano de Fran) ¡Es un placer conocerlos a los dos! Tengo que ser
sincero, desde que leí tu libro, muero por conocer a una mujer como tu Lucía...
FRANCISCO: (Eso
no le gustó nada) Pues, seguro que TU Lucía estará por ahí y la encontrarás,
como yo encontré LA MÍA...
JOAQUÍN: Seguro
que sí (Sonríe) Ojala y sea tan bella como la tuya...
FRANCISCO:
Mira, se que quieres parecer simpático y todo, pero no te pases...
JOAQUÍN: No me
lo tomes a mal, no es mi intención
FRANCISCO: (Lo
ignora y toma la mano de Lu) Vamos, amor, se nos hace tarde...
LUCÍA: (Se
alejan) No tenías que ser tan grosero, Fran
FRANCISCO: Te
estaba coqueteando
LUCÍA: Sólo
trataba de ser simpático, nada más, para ti todos los hombres me coquetean, no
seas bobito (Lo besa)
FRANCISCO: (La
detiene e intensifica el beso con mucho ardor) Lo que pasa es que no te das
cuenta que todos lo hacen, mi vida, eres hermosa y no hay uno que no quiera
meterse en tu cama... (Más besos) Me quemas, te haría el amor aquí mismo...
LUCÍA: No me
tientes (Sonríe) Vamos que se nos hace tarde
FRANCISCO:
Llama a Mau y dile que vas a demorarte... (Seguía besándola) Me dejaste con la
ganas en la ducha... (La aprisiona contra él y le apoya su erección) Te deseo
más cada segundo
LUCÍA: Muero
por ti, pero no podemos llegar tarde (Lo besa) Te prometo que cuando salgamos
de la reunión, te lo recompenso (Lanza una mirada muy pícara)
FRANCISCO: (La
abraza más) Anda, bonita, llama y pregunta. Si te dice que no, ni modo, pero si no hay problema, en unos
minutos te estaré haciendo el amor como un salvaje (Le lame el oído y le
susurra) Imagíname entre tus piernas, haciéndote eso que tanto te gusta...
LUCÍA: Eres de
lo que no hay (LLama a Mau)
MAURICIO: (Ve
el identificador) ¡Lucía! ¿cómo estás, guapa?
LUCÍA: Hola,
Mau, estoy bien, ¿tú cómo estás?
MAURICIO:
Perfecto, muñeca, tú dirás...
LUCÍA: Era para
preguntarte si podemos retrasar la reunión unos minutos...
MAURICIO:
Déjame checar... (Revisa su agenda) ¿Te parece si nos juntamos después del
almuerzo? De hecho, me viene magnífico que lo hagamos, porque quiero que
conozcas al abogado nuevo. Es una amigo mío de toda la vida, encantador
muchacho y me acaba de avisar que no podrá llegar a tiempo
LUCÍA:
Perfecto, Mau, no vemos después del almuerzo, besos, que estés bien (Cuelga y
mira a Fran) ¿Qué decías?
FRANCISCO:
Decía que te voy a dejar exhausta, amor (Ve un taxi y lo para) ¡Vamos a casa
ya!
LUCÍA: Estamos
tardando (Sonríe y se suben al taxi)
Fuera del campo
visual de la ardiente pareja, Joaquín los observaba. El primer encuentro no
había sido como lo planeara, ya que no contaba con la suspicacia de Francisco.
Sin embargo, pudo notar que ella le sonreía dulcemente y aunque más no fuera
por pura cortesía, Lucía, sin saberlo, le había abierto la puerta a la persona menos indicada. Cuando
llamó a Mauricio y este le dijo que la reunión ya estaba aplazada, se contentó.
Poco le importaba cuáles fueran los motivos, lo único relevante era que de una
u otra manera, ese punto del plan, también estaba marchando como él lo
esperaba. Al verlos subir al taxi, supo que se iban a saciarse y una punzada en
la entrepierna le recordó que su venganza incluía muchas sesiones sexuales con
la muchacha, porque era hermosa y quería poseerla hasta que el cuerpo no
pudiera más
JOAQUÍN:
Maldito pendejo suertudo, escritorcito de cuarta, disfrútala lo que te dure,
que no es mucho más...
El hijo no
reconocido de Leonardo Vilches, se encaminó hacia la dirección opuesta que
había tomado el taxi y sonrió satisfecho, sabiendo que su venganza contra
Augusto, ya había iniciado...
FIN...
¿Continuará...?


