miércoles, 1 de enero de 2014

“LA PAMPA” – Capítulo 236 - “ÚLTIMAS SEMANAS”




Todo se había dispuesto en Santa Cecilia y el altar, estaba precisamente empotrado en el sitio donde Caro y Nano se habían visto por vez primera, aquel día que él salvó a Morena y ella acudió en su ayuda, después de verlo caer. Cada cual se ubicó en su sitio y Jano tuvo que esperar para remediar su altercado con Willy. De pronto, una suave melodía comenzó a sonar y allí apareció Lucía, moviéndose con gracia, elegancia y soltura, demostrando sus dotes de bailarina. Era una balada muy suave y envolvente y la niña parecía un pez en el agua, realmente era excelente. Carolina hizo su aparición un instante después y la coreografía salió perfecta. Al terminar, todos los invitados se deshacían las manos con aplausos

LUCÍA: (Abrazada a la cintura de su mamá) ¡¡Estuvo buenísimo!!
CAROLINA: Todo mérito de mi princesa (La abraza y besa) Bailas súper bien, mi vida, ni se notaron mis fallos (Sonríe)
LUCÍA: Estuviste genial, mamá, eres la mejor
EMILIANO: (Se acerca y le da una rosa a cada una) ¡¡Merecen una florería completa!!
CAROLINA: Gracias, mi amor... (Lo besa)
EMILIANO: (Otro beso) Fue lo más hermoso que he visto (Besote a Lu) Eres un ángel en el suelo, princesa
CAROLINA: Lo hizo perfecto, ¿verdad?
EMILIANO: ¿Perfecto? ¡Más que eso! Y tú no quedaste atrás...
CAROLINA: ¿Yo?
EMILIANO: Si, tú, estuviste maravillosa
CAROLINA: No exageres, amor, no fue para tanto...
LUCÍA: ¡Tiene razón! (Se escucha un llanto)
JANO: ¡¡Te dije que no me estés cansando!! (Le había dado un fuerte sape a Willy) ¡¡Te dijeeee!!
CAROLINA: (Va donde está su hijo) ¿Qué hiciste, Jano?
JANO: ¡¡Le di una, mama!! Desde ayer que me está cansando...
AUGUSTO: Esa no es manera de arreglar las cosas
JANO: ¡¡Pues, le doy otra si no para!!
WILLY: ¡¡Me rompiste el labio, soquete!!
CAROLINA: Pídele perdón a tu primo, Jano
JANO: ¡¡No!! Mil veces le pedí que no moleste y no me hizo caso
MARCELA: (Reprende a su hijo) Es cierto, lo escuché, pero ninguno de los dos actuó bien...
AUGUSTO: Jano, pídele perdón a Guillermo y tú, no lo busques más, ya ves que lo encuentras...
WILLY: Si, tío. Perdón, primo
CAROLINA: Jano, estoy esperando una disculpa a tu primo...
JANO: Lo siento, no debí pegarte, pero no me estés buscando...
WILLY: Está bien... (Se sienta)
MARCELA: Vamos a curarte ese labio...
AUGUSTO: (Marcela y el niño se van) ¿Te parece romperle la boca, Jano?
DIEGO: Yo lo vi, tío, es que Willy está muy cansón
CAROLINA: Esa no es razón para pegarle, las cosas no se arreglan a los golpes, Jano...
DIEGO: Mamá lo regaña todo el tiempo...
AUGUSTO: ¿Por qué dices que Guille está cansón, Diego?
DIEGO: No quiere irse a casa, quiere vivir aquí y dijo mami que está celoso
AUGUSTO: ¿Y tú qué quieres hacer?
DIEGO: Yo quiero estar con mami y Fiore y Willy, tío, me gusta aquí...
AUGUSTO: Mañana hablo con tu mamá
DIEGO: ¿Para qué?
AUGUSTO: Para ver qué piensa hacer...
DIEGO: No vamos a vivir aquí, por eso Willy anda tan enojado...
JANO: ¿Por qué no?
DIEGO: Por mis abuelos, Jano, ellos viven allá y mis tíos y primos...
CAROLINA: Entiendo, precioso y tú, Jano, estás en capilla, ¿me entendiste?
JANO: ¿Por qué?
CAROLINA: Por romperle el labio a tu primo, ¿te parece poco? Ya hablamos mil veces de esto, hijo y no me gusta que reacciones así
JANO: ¡¡Está bien!! (Se va enojado)
EMILIANO: ¿Qué pasó con el enano?
ALMA: (Jano pasa y ella lo detiene) ¿Y esa carita, príncipe?
JANO: Que mi mamá me puso en penitencia... (Sigue de largo)
CAROLINA: Pasa que le rompió el labio a Guillermo...
ALMA: (Lo alcanza) Ven, cuéntame que pasó y no te enfades conmigo, bebé...
EMILIANO: ¿Y eso?
DIEGO: Willy le anda buscando el pleito desde hace mucho y se enojó porque mi hermano le dijo que Lucía bailaba feo...
CAROLINA: Pero eso no es motivo para pegarle, Diego, las cosas no se arreglan a los golpes...
DIEGO: Ya lo se, mamá siempre lo dice, pero lo buscó y buscó y buscó, yo también le hubiera dado uno, Guillermo se pasa de tontote...
EMILIANO: ¿Dónde está Jano ahora?
CAROLINA: Se fue enojado porque lo castigué...
EMILIANO: No debiste, Caro, digo, entiendo el regaño, pero castigarlo justamente hoy, no me parece adecuado. Búscalo y dile que lo dejas para mañana...
CAROLINA: ¿Qué?
EMILIANO: Que cumpla su castigo mañana, mi amor, ¿no te gustaría que él celebre con nosotros sin caras largas?
CAROLINA: Me encantaría, Emiliano, pero tiene que aprender de alguna manera, ¿no crees?
EMILIANO: Y va a aprender...
AUGUSTO: Tampoco es que se la pase a los puñetazos, Caro, Jano es muy tranquilo.
CAROLINA: No vengan a decirme cómo educar a mi hijo (Se va) Lo que me faltaba...
EMILIANO: ¡¡Linda boda, eh, GRACIAS!! (Se sienta)
ALMA: (Se había alejado con Jano) ¿Me cuentas ahora lo que pasó, príncipe?
JANO: Ese tarugo de Willy, tía, lleva días buscando pleito y yo no le hice nada, pero dijo que Lu bailaba horrible y le di una fuerte, le rompí el labio y pues, mamá me castigó...
ALMA: ¿Y qué te ha dicho tu mamá de dar golpes?
JANO: Que no lo haga, ya lo se, pero me cansó. Le dije a papá y a su mamá, pero nadie hizo nada y le repetí que no siguiera, que le iba a dar una, tía, yo le dije, le pedí que basta y él no me peló. Me enojé y no pensé, ¿a ti no te pasa a veces?
ALMA: (Lo abraza) No te preocupes, príncipe (Le da un beso) A todos nos pasa eso alguna vez...
JANO: Pero ahora ella me castigó y ese tarado anda muy divertido en la fiesta. Él es un patán y yo me gano el castigo, ¡no es justo!
CAROLINA: (Lo había escuchado todo) Tienes razón, bebé, no es justo
ALMA: Yo los dejo para que hablen (Se despide de ambos y se va)
CAROLINA: Ven, precioso, siéntate en mi regazo
JANO: (Lo hace) ¿Qué?
CAROLINA: Primero, quiero que sepas que aunque entiendo tu reacción, no la apruebo, Jano. Más de una vez he querido romper la cabeza de unos cuantos, pero no lo hice, porque no es manera
JANO: Lo se, mami, pero es que me hartó...
CAROLINA: La próxima que alguien te harte, antes de levantarle la mano, vienes a decirme a mí. Se ve que tu padre pensó que era un juego y por eso no hizo nada, pero a partir de ahora, me buscas y me cuentas
JANO: Está bien, mami, pero lo avisé… (La abraza) Te quiero mucho, mamita linda...
CAROLINA: Y yo te amo más cada segundo que pasa.... (Le besa la frente) El castigo se mantiene, pero para cuando ya me haya ido de viaje de bodas. Y voy a hablar con Marcela, si Guillermo te molesta y no entiende razones, tendrá que ponerlo a raya...
JANO: Gracias, mami (La abraza) ¿A dónde te vas con Nano?
CAROLINA: Tu papi, Juli, Aitana y Cristóbal, nos regalaron un viaje a Cancún. ¿Qué te parece el regalito?
JANO: ¡¡Qué bien!! (Sonríe) ¿Cuándo nos llevan con ustedes? Nos dijeron que íbamos a ir con ustedes cuando naciera mi hermanito...
CAROLINA: Y así va a ser, tranquilo, campeón. Eso si, tienes que hacerme una promesa, Jano, algo para toda la vida, bebé
JANO: ¿Cuál promesa, lindura? (Sonríe)
CAROLINA: ¿Lindura? Bonito modo de decirle a tu madre... (Se ríen) Quiero que me jures con el corazón y con todo tu amor que siempre serás como ahora, hermoso. Nunca dejes que las cosas feas de la vida te roben esa dulzura y esa nobleza que tienes. Tú, Lucía y este bebito que tengo aquí dentro, son mi mayor logro, lo mejor que pude haber hecho en mi vida y quiero que me prometas que siempre, siempre, siempre, por más que crezcas y te hagas hombre, este Jano niño, estará dentro de ti
JANO: Te lo prometo, mami, siempre voy a ser este Jano y siempre voy a ser tu bebé (La abraza fuerte) Te amo, mamita chula...
CAROLINA: Mmmm... (Chocan las frentes) Estoy tan orgullosa de ti, hijo, te miro y se que mientras te tenga a mi lado, con Lu y tu hermanito, el mundo será un lugar maravilloso... (Le da un besote) Ustedes son los amores de mi vida...

Unos meses más tarde, llegaba la época de los alumbramientos. Si bien el embarazo más avanzado era el de Carolina, por algunos problemas, la primera en entrar en trabajo de parto, fue Marina. Ya casada con Pablo, respiraba trabajosamente, aguardando que la obstetra le indicara pujar. Su esposo, le tenía la mano agarrada y le hablaba para tranquilizarla...

PABLO: Eso, preciosa, vas muy ben...
MARINA: No me dejes sola, Pablo...
PABLO: ¿Dejarte? ¡¡Claro que no, amor!! A este enano, lo recibe su papá, como debe ser...
OBSTETRA: Bueno, mamá, al parecer el niño viene porque viene, así que, respira y pujas a la cuenta de tres...
MARINA: Está bien...
OBSTETRA: ¡Uno, dos, tres, puja!
PABLO: ¡¡Vas muy bien, mi vida!!
OBSTETRA: ¡¡Sigue un momento más!! ¡Ya salió su cabecita! Descansa un poco...
MARINA: No puedo más...
OBSTETRA: Es un esfuercito, lo peor ya pasó...
MARINA: No puedo...
PABLO: (La besa y la mira fijamente) Si puedes, tú puedes hacerlo, preciosa, piensa en Cande y en Pablito...
OBSTETRA: Vamos, Marina, ¡¡puja!!
MARINA: (Lo hace) ¡¡Yaaaa, no puedo más!!
OBSTETRA: ¡¡Ya está, mamá, tranquila!! Papá, recíbelo...
PABLO: ¿Ya? (Sonríe y va con la doctora)

4 comentarios:

  1. Ya nacio mini Pablo... Que lindo capitulo que linda la Charla de Jano y Caro

    ResponderBorrar
  2. Que tierna conversación entre Caro y su hijo!!!! Un varóncito para Pablo y Marina, que bien por ellos!!!!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Pos sip!! Una linda charla de madre e hijo y un varón para Pablo, Marina y Candela!

      Borrar