En la sala de Pampa
Mía, aguardaban que Lucía, Jano y Candela llegaran. La novedad era importante y
trascendental. Emiliano miraba a Francisco, quien finalmente se vio obligado a
ir a la hacienda, y esperaba que no desistiera de su idea, porque se notaba en
el rostro del actor, el desencanto que sufría. Sobre todo con Parker ahí. Era
buen muchacho, pero el amor de Lucía no estaba con él.
CAROLINA: (Sentada
junto a Nano, con Sofía en su regazo) ¿Dónde se habrán metido?
EMILIANO: Ni idea...
SOFÍA: Mami, ¿por qué
estamos todos aquí? ¿Pasa algo?
CAROLINA: Espera que
lleguen tus hermanos para enterarte (Le da un beso)
LISA: (Jugaba con
Kiara) Tení que poné ati, Kara...
KIARA: ¿Ati? No, Disa,
mejod ati, mida... (Cambia las muñecas de posición)
LISA: (Se ríe)
¡Caióoooooo! Jajajaja
WILLY: (Hablaba por
celular con su mamá) No hay problema, ma, ya le dije al tío y contestó que
si...
MARCELA: Pásamelo, por
favor...
WILLY: ¿No me crees,
mamá?
MARCELA: No es eso,
solamente quiero hablarle, niño...
WILLY: Está bien, ya
te lo paso (Le da el teléfono a su tío) Es mamá, quiere hablar contigo…
AUGUSTO: ¿Marcela?
¿Cómo estás?
MARCELA: Bien, Tuto,
gracias. Oye, Diego quiere viajar la próxima semana, ¿seguro que pueden
recibirlo?
AUGUSTO: Claro que si,
que avise el día y la hora y yo mismo lo voy a recoger al aeropuerto...
MARCELA: En ese caso,
saco el pasaje y te llamo. Gracias, Augusto...
DONATO: (Tenía a su
hijo dormido en brazos) Este salvaje pesa una tonelada ya, jajajaja...
LUISANA: Es tu culpa,
¿quién te mandó a medir un metro noventa? Salió grande como tú...
DONATO: (La besa) Pero
es bello como tú...
LUCÍA: (Entrando) ¿Y
esta reunión? (Jano y Candela entran detrás)
CAROLINA: Hola,
hija... Siéntense los tres, por favor...
CANDELA: Claro, tiíta
(Sonríe y toma asiento junto a su padre)
JANO: ¿Qué pasó, ma?
CAROLINA: Como se habrán
dado cuenta, estamos todos (Era cierto, hasta los González Miño estaban,
incluso Vane y Maximiliano con sus hijos, pero los niños dormían)
EMILIANO: Como todos
saben, Lucía ha decidido contraer matrimonio con Parker y pues, por más que nos
haya sorprendido, creemos que tiene la edad y la madurez para tomar sus propias
decisiones...
LUCÍA: ¿Para eso
reúnen a toda la familia?
CAROLINA: Déjanos
continuar, Lucía...
LUCÍA: Está bien...
CAROLINA: En vistas de
esto, Augusto, Emiliano, Julieta y yo, como padres de la susodicha, hemos
decidido heredarla en vida y por tanto, lo que le corresponde, pasará a sus
manos de forma inmediata.
LUCÍA: ¿Qué, qué?
AUGUSTO: Lo que oyes,
Lucía, a partir de este momento y luego de que te cases y regreses a los
Estados Unidos, tendrás manejo de todo lo que te toca. Parker, espero que
comprendas que esto no es en contra de ti, pero preferimos que los bienes de mi
hija, no estén dentro del patrimonio conyugal...
PARKER: (Mira a Lucía
y sigue el juego) No se preocupe, señor Terranova, no estoy con ella por dinero
y hasta me siento aliviado de que así sea...
LUCÍA: De verdad se
volvieron locos, ese día nunca va a llegar así que déjense de historietas raras
(No podía seguir aguantando más la mentira y menos con su familia, pero Fran
estaba presente y no quería que él lo supiera)
AUGUSTO: ¿Qué día no
va a llegar?
FRANCISCO: ¿Saben qué?
Es evidente que salgo sobrando, al fin que ya nada tengo que ver con las
decisiones que Lucía toma o deja de tomar. (La mira) Feliz matrimonio, bonita,
ojala te amen como mereces... Con permiso (Se va)
CAROLINA: (Nota a su
hermano un poco molesto) ¿Te sientes bien, Ger?
GERMÁN: Si, nomás me
duele la espalda de estar tanto sentado...
EMILIANO: Ven, cuñado,
salgamos a que camines un poco...
LUCÍA: No me voy a
casar, no va a haber boda...
EMILIANO: (Se gira y
la mira con mucho enojo) ¿Qué te crees?
JANO: Papá...
CAROLINA: Niños, por
favor, vayan a jugar a fuera...
SOFÍA: Yo quiero
escuchar...
FELIPE: Todos afuera y
ya...
LUCÍA: (Los niños
salen) ¿Por qué te enojas, Emiliano?
EMILIANO: ¡Mejor me
callo! No quiero romper el lazo que creo que tenemos, pero es mi hijo el que
salió destrozado, Lucía, no lo olvides... (Sale)
JANO: ¿Le dijiste
"Emiliano"? Te pasas...
CAROLINA: Fuera todo
el mundo, excepto Julieta y Augusto
DONATO: Anden, ya
escucharon... (Matías se despierta)
MATÍAS: Papi...
DONATO: Duerme, hijo,
mejor duerme...
LUCÍA: (Salen todos)
¿Qué pasa, mamá? ¿Qué hice mal? Les dije que no me caso, no hice nada malo, ¿o
si? Porque no me doy cuenta qué, si es por Francisco, yo no le dije que se
fuera...
AUGUSTO: No hacía
falta que lo digas con palabras, era obvio...
JULIETA: Las cosas no
se hacen así, princesa, tienes que contemplar lo que tus actos provocan en los
demás... (Le toma la mano) Tú siempre fuiste tan noble, bebé, tan preocupada de
los otros...
CAROLINA: Pero eres
bien Pampa y en cuanto sientes peligro, disparas a matar, igual que yo...
LUCÍA: (Se derrumba y
empieza a llorar) ¿Y qué quieren que haga? Hace unos días mi vida era perfecta,
hoy toda esa perfección se vino abajo...
AUGUSTO: ¿Era perfecta,
Lucía? ¿Lejos de tu familia, con un hombre a quien no amas?
CAROLINA: (Se sienta a
su lado y la abraza) Mi amor, estoy muy orgullosa de lo que eres, de la mujer
fabulosa en que te has convertido y cuando pienso en lo mucho que te pareces a
mí, me desbordo. Amo que tengas mis agallas, mi fuerza y mi pasión, pero a la
hora de amar, de entregarte al amor, preferiría que seas más como tu papá. Él
no lucha, sólo se deja llevar y eso te va a aliviar... Yo sufrí mucho por no
dejarme sentir y lastimé a Emiliano tanto que no entiendo cómo o por qué se
quedó y esperó tanto.
LUCÍA: No quiero
volver a sufrir, ma, si no funciona con Fran, me va a doler y no quiero
arriesgarme...
AUGUSTO: ¿No estás
sufriendo ahora? (Se levanta) En un par de horas, has herido a más personas que
en toda tu vida, Lucía, incluyéndome y a Nano, que ha sido por momentos, más
papá que yo contigo. Piénsalo y decidas lo que decidas, responde por tus actos.
Te espero afuera, amor. Hasta luego, Caro... (Se va)
JULIETA: Bebé, estás
confundida y como dice tu mamá, ante el temor a que te lastimen, lastimas
primero, pero hoy no estuviste bien. No te ataco ni te juzgo, sólo espero que
entiendas. Nosotros jamás te vamos a dejar de apoyar y de amar, nunca,
princesa, pero tienes que poner los pies en la tierra... (Le besa la frente)
LUCÍA: Está bien, la
cagué, muy bien (Sale y busca a Nano que estaba con Tuto) Quiero pedirles
perdón a lo dos por mi comportamiento, de verdad lo siento, no fue mi
intención... (Sin dejarles decir nada, se fue a su cuarto)
EMILIANO: (Sube y
golpea) Abre, Lu...
LUCÍA: No quiero
hablar, Nano, por favor...
EMILIANO: No hables,
sólo escúchame
LUCÍA: Quiero estar
sola, necesito estar sola, vete...
EMILIANO: Y yo
necesito hablarte... (Resopla) Está bien, lo haré desde este lado... Empiezo
por decirte que te amo, hija, no llevas mi sangre, pero eres mi hija en el
alma, estás tan metida en mi corazón, que a veces siento que se me va a partir
de tanta felicidad. Tus hermanos y tú, ¡Dios! Me llenan la vida y se que lo
sabes y lo sientes. Lo que pasa con Francisco me duele por los dos, porque veo
que se aman como nunca volverán a amar y no están juntos. No hay nada que no
haría por ustedes, pídeme lo que quieras que te lo concedo sin dudarlo, lo que
sea, excepto que me quede mirando cómo el orgullo de ambos los aleja del
amor... Tú recuerdas cómo era tu mamá después que tu padre tuvo que alejarse,
¿no? Dime la verdad, princesita, ¿no estás como ella? ¿Francisco no te da
fuerza y empuje? Yo se que es difícil aceptar la forma en la que vive, ¿crees
que me fascina verlo una o dos veces por año? No, detesto eso, como detesto
verte a ti un par de días cada dos o tres meses... Lucía, se sincera, pero no
conmigo, sino contigo misma, ¿qué es más difícil? ¿Sufrir luchando por el amor
o sufrir por haberse dejado vencer por el miedo a que te lastimen? Piensa en
qué habría pasado si tu mamá no me hubiera dejado entrar en su corazón o si
Augusto no se hubiese dado cuenta de que amaba a Julieta... (Suspira) Te amo,
hija, no lo olvides jamás...
LUCÍA: Yo también te
amo...
EMILIANO: Lo se,
cielo, claro que lo se... Te dejo descansar…
LUCÍA: (Sale y lo
abraza) Gracias por todo...
EMILIANO: No me
agradezcas, eres un ser maravilloso, Lu, sólo espero que nunca te apagues, mi
vida... (Le besa la frente) Eres mi princesita... (Le sonríe)
LUCÍA: Tú eres mi
héroe, papá dos (Le sonríe sin soltar el abrazo)
EMILIANO: ¡Ey, volví a
ser "papá"!
LUCÍA: Siento mucho
cómo te hablé antes...
EMILIANO: Olvídalo...
Vuelve a tu cuarto y descansa, relaja esa cabeza y ya, preciosa mía, no te
ofusques más... (Se iba a ir) Sólo escucha al tarugo de mi hijo cuando estés
lista, por favor, no tomes ninguna decisión antes de hablar con él
LUCIA: No, Nano, por
favor, con respecto a Fran no pienso cambiar de opinión, ya hablamos y nada cambia,
no para mí... ¿Le puedes decir a Parker que suba?
EMILIANO: Mírame,
bebé, ¿puedes confiar en mí? Sólo te pido que escuches lo que vino a decirte,
porque si está en México hoy, es por ti. (Carraspea la garganta) No iba a poder
llegar al cumpleaños de Kiara, pero cuando supo que era posible que tú
estuvieras, dejó todo y se vino...
LUCÍA: (Lo mira) Dile
a Parker que suba, por favor...
EMILIANO: Mensaje
recibido... (Se va y da el mensaje)
PARKER: (Sube) ¿Lu?
LUCÍA: Aquí estoy,
pasa...
PARKER: (Entra) Tú
dirás...
LUCÍA: Quería hablar
contigo y pedirte perdón por lo de antes...
PARKER: Te
desbordaste, lo entiendo, te dije que podía pasarte y creo que es lógico... Tú
sabes de dónde vengo, los integrantes de mi familia se cuentan con las dos
manos y siento que somos un batallón, no se cómo lidias con tanta gente...
LUCÍA: La costumbre
será (Sonríe) Gracias por quedarte a pesar de todo (Lo abraza)
PARKER: Sabes que
haría lo que fuera por ti, te amé, te amo y te voy a amar toda la vida, aunque
no te tenga...
LUCÍA: Gracias por ser
mi amigo ante todo, me hace falta un amigo...
PARKER: (La besa
tiernamente en los labios y de forma sostenida) Estoy condenado a ser lo que
necesites que sea...
LUCÍA: (Sonríe) Eres
un sol, tengo algo que contarte, tuve que cambiar de planes, no puedo irme a
España...
PARKER: ¿Por qué no?
LUCÍA: Mi tío Germán
está mal, no puedo irme y dejar a mi familia en estos momentos, pero en cuanto
se recupere, viajo...
PARKER: (Asiente) Tu
hermano me dijo hace un rato que necesita un trasplante. En cuanto regrese a
casa, voy a ver si puedo hacer algo, quizás a través de papá...
LUCÍA: ¿Harías eso
después de todo lo que ha pasado?
PARKER: Salvar una
vida es más importante que lo otro, Lu preciosa, ¿acaso no te vas a quedar para
intentar ayudarlo? Nada me cuesta usar los contactos de mi padre por una causa
noble... (Se levanta) Me voy de una vez...
LUCÍA: (Se levanta con
él y lo besa) Gracias, Park, eres la mejor persona que he conocido en la vida,
ojala sintiera lo que sientes por mí... (Lo abraza fuerte) No me olvides...
FRANCISCO: (Había
subido para hablar con ella, pero la imagen lo destrozó. Deshizo sus pasos y
justo cuando salía de la casa principal, le sonó el celular) ¿Bueno? (Su gesto
se modifica y aunque lo hace con mucha tristeza, sonríe abiertamente) Ya mismo
salgo para allá y ya saben, nadie debe saberlo... (Corta) ¡Papá!
EMILIANO: Estoy en la
cocina, Llanero, ¿qué pasó?
FRANCISCO: (Va con él)
Tengo que irme unos días, regreso para el cumpleaños de Kiara...
CAROLINA: (Llega con
ellos, llorando) ¡¡Apareció un donante, mi amor!!
EMILIANO: ¿Te vas? ¿Y
cómo que apareció un donante?
FRANCISCO: Es algo
urgente, pa, de verdad...
CAROLINA: Acaban de
llamar a Violeta y hay un donante voluntario que es compatible con Germán, los
estudios salieron muy bien, lo operan mañana temprano... (Lloraba de emoción)
EMILIANO: ¿Y quién es?
CAROLINA: No lo
dijeron, pidió permanecer en el anonimato...
FRANCISCO: (Le besa la
cabeza a Caro y la abraza) Dios te dará hermano para muchas décadas más, mamá,
tengo mucha fe en eso... Me tengo ir...
CAROLINA: ¿Vas a dejar
que Lu se vaya?
FRANCISCO: Ma, créeme
que lo que más quiero en la vida es quedarme con ella, pero el asunto que tengo
pendiente, es demasiado importante
EMILIANO: (Lo mira)
¿Trabajo?
FRANCISCO: No, papá,
nada de eso, es algo humanitario, unas personas necesitan mi ayuda y ellos han
hecho por mí casi tanto como tú, no puedo fallarles. Cuando vuelva, Lu no se me
escapa y si se va, la busco hasta debajo de las piedras...
CAROLINA: Entonces,
buen viaje, cariño (Le da un beso y un abrazo)
FRANCISCO: (Jala a su
padre con ellos) Nunca olviden que los amo con mi alma y vida, por favor...
CAROLINA: Nunca,
príncipe, pero, ¿por qué lo dices? ¿Es peligroso lo que tienes que hacer?
FRANCISCO: No, pero
uno nunca sabe qué nos depara el destino y papá me enseñó que cada vez que nos
despedimos de quienes amamos, debemos decirle lo que significan para nosotros y
pues, ustedes, la familia, mi mamá y bueno, todos son mi vida, mi principio y
mi final y cada cosa que hago, es para verlos felices y orgullosos de mí...
(Beso en la frente a cada uno y se va. Busca a Jano) ¡¡Ey, enano, ven!!
CAROLINA: (Lo siguen
hasta la entrada de la casa) ¿No te despides de Lucía?
LUCÍA: (Había bajado
con Parker) ¿Te vas?
FRANCISCO: (La mira)
Ella ya se despidió por los dos...
JANO: ¿Qué pasó,
menso? Y deja de decirme enano que soy más alto que tú...
FRANCISCO: Por escasos
centímetros (Lo abraza) ¡¡Niños, quiero mis besos que me voy unos días!!
(Hermanitos, primitos y demás se acercan y lo abrazan) No olviden que los amo
hasta el infinito, ¿y…?
NIÑOS: ¡¡Y MÁS ALLÁ!!
FRANCISCO: ¡¡Eso mismo!!
(Necesitaba salir de allí cuanto antes, para que nadie se diera cuenta) Jano,
acompáñame al carro...
LUCÍA: ¡Vete al
diablo! Vamos, Park
PARKER: Adiós, familia,
me encantó conocerlos (Sonríe) Hasta otra...
LUCÍA: Vamos... (Lo
jala y se van)
JANO: Vamos al carro,
enano (Sonríe)
FRANCISCO: (Saluda a
todos con un abrazo y aunque no quería ponerse en evidencia, no podía evitar
que cada contacto con sus seres queridos, fuera intenso. Al terminar, le
entrega una carta a Jano) Es para Lucía. En mi lugar secreto hay más, una para
cada uno.
JANO: ¿Qué tengo que
hacer? No te entiendo, Fran
FRANCISCO: Llegado el
caso, te darás cuenta si debes entregarlas o no...
JANO: ¿Qué demonios
vas a hacer, Francisco Emiliano?
FRANCISCO: ¿Eres uno
de mis padres o madres y no me lo contaste? (Se ríen) Nada malo, no te
preocupes... Jano, cuando te conocí y me trataste con tanto cariño, sentí que
tenía un hermanito menor por primera vez y así ha sido siempre. No pierdas al
Jano niño, nunca lo dejes ir de ti... (Lo abraza) Te amo, hermanito... (Se mete
al auto y se va)
JANO: (Se quedó
mirando cómo se alejaba el carro) ¿Qué irás a hacer, tarugo?
CANDELA: (Fue con él)
¿Qué te dio y qué le pasa a Francisco?
JANO: No lo se, estaba
muy raro, me dio esta carta para Lu y me dijo que en "su lugar" tenía
una carta para cada uno, que yo sabría si entregarlas o no, llegado el
momento...
CANDELA: ¿Llegado el
momento de qué? (Jano la miró evidenciando su poco entendimiento) ¡¡Están todos
locos!! Vamos a ayudar al tío Germán, muévelas...
Dos horas después,
Francisco llegaba a destino. Lucas, su mejor amigo desde la infancia, lo estaba
esperando. Era el único que sabía la verdad y quien se encargaría de todo si
algo fallaba. Los amigos se abrazaron y entraron a aquel lugar...
Germán entró al
quirófano y su familia esperaba en la sala correspondiente, la cirugía
demoraría varias horas. Claro que no todos estaban ahí, sólo su esposa, padres,
hermanos y cuñados, el resto aguardaba en Santa Cecilia. Candela, intrigada con
todo el asunto de carta misteriosa, aprovechó que en
Pampa Mía no había nadie y fue a meterse al cuarto de Jano. Encontró la dichosa
carta y la leyó. Se sentó en la cama y empalidecía más con cada palabra que
leía. No podía ser cierto...

Francisco va ser el donanteee? Muero por leer más. Esto se pone cada vez mejor!! Felicidades Maru ;)
ResponderBorrarMuchas gracias!!
BorrarNooooooo Francisco el donante? ojala todo salga bien.... Hay ya quiero que sea mañana
ResponderBorrarYa casi, casi...
BorrarAy Francisco es el donante, no pues ojalá todo salga bien porque ese asunto de las cartas como que algo pasa creo,! :S
ResponderBorrarAlgo va a pasar!
Borrar¡FRANCISCO! ¡Ayyyyy! Me late que es Fran el donante, aunque no seeeeeeee, aaaaaaa, esto esta interesantísimoooo! Voy a enloquecer.
ResponderBorrarMmmm, cuántas predicciones hay por acá, jajajajaja
BorrarSi ya se Fran es el donante. ¿Creen que le pase algo en el quirofano? Y por eso dejo las cartas y si es asi Juro que Lucia la Menza se muere pero por a verlo mandado al Diablo...
ResponderBorrarJajajaja, se vienen momentos de mucha tensión en LA PAMPA!
Borrar