jueves, 9 de enero de 2014

“LA PAMPA” – Capítulo 247 - “ÚLTIMOS CAPÍTULOS”




Un hora después, Francisco estaba dormido a causa de los sedantes y Lucía, por más que tenía la cama extra preparada, decidió leer un poco del libro de su novio antes de descansar. Su curiosidad era más fuerte. Para no molestar a Fran, usó su teléfono celular para alumbrar las páginas y se abocó en el prólogo. A medida que avanzaba en el pequeño texto que daba apertura al libro, su corazón le latía con más fuerza. El fragmento que constituía el prólogo, decía así:

"La miré a los ojos y no era ella. Cerré los ojos y su luz aparecía con todo esplendor. Sin embargo, no se puede vivir con los ojos cerrados únicamente por el miedo y el dolor de una realidad adversa, una realidad en la que yo ya no la tenía. Empecinado en olvidarla, sólo lograba recordar sus besos, su sonrisa, su mirada transparente, fija en la mía, su luz envolviéndome y llenándome de sueños compartidos, y, que por mi enorme estupidez, hoy estaban truncados. Inevitablemente, recordé las palabras de Neruda: mi voz buscaba el viento para tocar su oído...
¿Habrá imaginado Don Pablo que tantos hombres imbéciles llegaríamos a un nivel tan alto de idiotez que sentiríamos aquel poema tan propio? Berreé mi frustración, negué mi presente y quise dormir para soñar con ella, porque en mis sueños no la había perdido. No importaba despertar, no quería hacerlo porque cada vez que mis malditos ojos se abrían, esa luz no estaba. ¡Tontos ojos idiotizados por mi estupidez que ya no la podían ver! Busqué en mi cajón su fotografía, esa de su cumpleaños número quince. Fue la primera vez que nos besamos en público y todos aplaudían, y ella era mi ángel y yo ya no la tenía..."

Lucía respiró profundamente e intentó mantener la calma. Realmente era un libro sobre ella, ese beso había sido real y fue uno de los momentos más dulces y tiernos de toda su vida. El dolor de Francisco le pareció más nítido ante esto y por curiosidad, regresó a la página anterior, al darse cuenta que no había leído la dedicatoria. Unas lágrimas cayeron cuando leyó: "Amada Lucía, siempre serás mi ángel, mi inspiración y si pude ser hombre en esta vida, ha sido porque me regalaste la bendición de haber sido mi mujer. Te amo y te voy a amar siempre, esté donde esté, cerca o lejos... TE AMO, LUCÍA, NUNCA LO OLVIDES... Tu Llanero actor..."

LUCÍA: (Lo mira y acaricia el rostro dormido de su novio) Dios, Fran, no sabes cuánto lo siento, cuánto me arrepiento de haberle robado todo ese tiempo a nuestro amor...
VIOLETA: (Entra despacito y susurra) Lu...
LUCÍA: (La mira) ¿Si? ¿Qué pasa, tía?
VIOLETA: Te traje un emparedado y un jugo de frutas, ten... (Cierra la puerta y se sienta) Tu abuelo no se fue del todo y nos trajo algo de comida. Ahora está con Germán y en un ratito viene a verte... ¿Cómo está Francisco?
LUCÍA: El médico pasó por aquí no hace mucho y dijo que mañana a última hora puede irse a casa siempre y cuando guarde reposo... ¿Cómo está el tío?
VIOLETA: Inaguantable con que quiere irse, precisamente... (Le acaricia el rostro) En unos días cumple años Kiara y después tú, mi vida, hacía mucho que no pasabas ambas ocasiones con nosotros... (La abraza)
LUCÍA: Pues, si y realmente los extrañaba por estas fechas, pero no quería encontrarme con él...
VIOLETA: ¿Y ahora? ¿Pudieron hablar y aclarar todo?
LUCÍA: Nos faltan un par de cosas por hablar, pero estamos juntos de nuevo
VIOLETA: (Sonríe) ¿Qué piensas de la relación entre tu mamá y Emiliano, bebé?
LUCÍA: Me encanta, se ven tan bien juntos, como si así tuviera que ser, ¿no? Un designio divino…
VIOLETA: Pues, así los veo yo a ustedes dos, ¿sabes? Además se les parecen tanto, niña... (La mira) Come que no has probado bocado desde ayer, princesa...
LUCÍA: Ahora como, no te preocupes
VIOLETA: No me voy a ir hasta que te lo acabes...
CAROLINA: (Entra) Hola...
LUCÍA: ¿Mamá? ¿Qué haces aquí?
CAROLINA: Ni Nano ni yo los íbamos a dejar solos... (Se acerca a Fran y le besa la frente)
LUCÍA: No debieron quedarse, mamá, te ves cansada
CAROLINA: No habríamos podido dormir lejos de aquí
LUCIA: Está bien, mamita (Le da un beso) ¿Donde está papá?
CAROLINA: Fue a comprar una botella de agua, no tarda...
LUCÍA: Entonces, ven y siéntate aquí con nosotras, quiero mostrarles algo (Sonríe)
CAROLINA: (Se acomoda con ellas) ¿Qué será?
LUCÍA: (Les da el libro) Lean...
CAROLINA: (Llora a medida que lee) Dios... Igual de tierno que el padre...
VIOLETA: Más le vale a Germancito que algo de este niño se le pegue junto con el riñón...
LUCÍA: (Sonríe) El tío es muy tierno, pero a la forma Mouriño, tía, jajajajaja
VIOLETA: ¡¡Bonita la justificación, mocosita suertuda!!
LUCÍA: No soy la única... (Mira a su mamá)
CAROLINA: (Suspira) No puedo creer que estén tan grandes que tú ya seas musa de un libro y Jano rompa con su novia y sea objeto de potenciales ultrajes a su persona...
LUCÍA: ¿Qué es eso de ultrajes, mamá? Mi hermanito está para violarlo y no dejarlo vivo, jajajajaja
CAROLINA: ¡¡No digas esas cosas, ya te pareces a Candela!!
VIOELTA: ¿Me explican?
CAROLINA: Jano terminó con Jackie y ahora Candelita anda diciendo que habrá que ponerle chones de acero para que no se lo violen en el pueblo (Viole ríe a carcajadas) ¡¡No te rías, taruga!! Es mi bebote...
LUCÍA: ¡Ay, mamá! Ya no es un bebé y las cosas son claras, el enano es un papacito, si no fuera mi hermano...
FRANCISCO: (Las escuchaba en silencio y sonrió) ¿Qué, Lucía? Termina la frasecita que estoy extremadamente ansioso por saber qué harías...
LUCÍA: Haría lo que hago contigo, mi amor, mi hermano es un partidazo, pero tienes la suerte que es mi hermano y que estoy enamorada de ti...
FRANCISCO: Menos mal... Hola, ma y hola, tía, ¿alguna de las tres me da agua?
CAROLINA: No puedes tomar agua y lo sabes, sólo mojaré tus labios...
LUCÍA: Ya se los mojos yo, ma (Bebe agua y después lo besa)
FRANCISCO: Así da gusto tener sed...
VIOLETA: Fran, ¿este libro ya está editado?
FRANCISCO: Si...
CAROLINA: ¿Y no nos habías dicho nada?
VIOLETA: ¿Hay más copias?
FRANCISCO: Era una sorpresa y primero tenía que decirle a quien lo inspiró... No, es la única que hay, tía, la primera edición sale en un par de semanas...
EMILIANO: (Entra sonriendo) Viole, tu suegro te va a dejar viuda (Se ríe en voz baja) Germán está queriendo levantarse e irse...
VIOLETA: ¡Dios mío! Voy para allá (Se despide de Fran, las mujeres y sale)
FRANCISCO: Son cabezones, deberían estar descansando cómodos y en casa, pa, no aquí...
EMILIANO: Aquí estamos más tranquilos, así que no digas nada... ¿Descansaste?
FRANCISCO: Un poco, esto de no poder beber ni comer me tiene por las nubes...
CAROLINA: Son sólo tres días, hijo...
LUCÍA: ¿Cómo es la recuperación de tío Germán, mamá?
CAROLINA: El médico nos explicó que es, al menos, de unos seis meses y si no surgen problemas, tendrá una vida plena... Por suerte para usted, caballerito (Besa la frente de Fan) En seis semanas será un hombrecito nuevo...
FRANCISCO: Eso es mucho tiempo para mí...
EMILIANO: No quiero ni medio rezongo, ¿escuchaste? Tú solo te metiste en el baile, así que bailas sin chistar...
LUCÍA: ¿Y si te prometo que cada momento lo pasaré contigo?
FRANCISCO: Eso me agrada, pero... (Le habla bajo) No voy a poder hacerte el amor...
LUCÍA: Esperamos tanto, guapo, que seis semanas serán pan comido... (Le habla más bajo todavía) Además, podemos jugar bastante...
FRANCISCO: (Sonríe) Te amo, Chaparrita mía (La besa)
CAROLINA: Melosos... (Ríe y besa a Nano)
EMILIANO: Lu, recuéstate con tu mamá en esa cama y yo duermo en el sillón, ¿si? Todos necesitamos dormir un rato...
LUCÍA: No, papá, duerme tú con mamá, yo me acuesto en el sillón
EMILIANO: ¿En qué planeta crees que eso va a suceder? Anda, dale un beso a mimosín y acuéstate y sin chistar...
CAROLINA: Te miro y te digo, Lu, en serio, llevas dos días prácticamente aquí sin descansar, así que, obedece a tu padre
LUCÍA: Yo puedo dormir en el sillón, soy más chiquita que papá y quepo mejor, además es cómodo, en serio. Duerman ustedes en la cama (Le da un beso a Fran y a sus padres y se acuesta en el sillón)
EMILIANO: Niñita mandona, ¡¡se te nota la sangre Mouuuu!!
FRANCISCO: Pa, déjate de bobadas y ayúdame a ir al baño...
LUCÍA: (Se levanta) Yo te ayudo...
EMILIANO: No, no, yo lo hago, tú te quedas ahí... (Mira a Caro) Sangre bien Mouriño, jajajaja...
LUCÍA: Pero, pa, yo...
EMILIANO: Calladita. Si lo ayudas, este Iberbia se va a poner bien... ¡Iberbia! Y no debe (Ayuda a Fran)
FRANCISCO: Tiene razón, hermosa (Le guiña el ojo) Ya estoy un poquito...
LUCÍA: Está bien... (Se sienta)
CAROLINA: (Los hombres se meten al baño) Ven, preciosa, no te enojes, entiende que si Francisco se… (Resopla) Se excita, puede perjudicar su recuperación... (La abraza) Déjame que te apapache, cielito, has tenido unos días de muerte...
LUCÍA: No me enojo, ma, pero quiero ayudarlo en todo lo que pueda...
CAROLINA: Ayúdalo a no ponerse "durito" (Sonríe y le acaricia la larga cabellera) Recuéstate y apoya la cabeza en mis piernas, como cuando eras chiquita...
LUCÍA: (Lo hace) No quiero volver a separarme de él, mamá, aunque se canse de mí, voy a parecer su sombra...
CAROLINA: Dudo que se canse, ustedes son para siempre, hija...
LUCÍA: Eso espero... (El cansancio ya la estaba venciendo) Nunca amé a nadie como a él...
CAROLINA: (Le va susurrando) Y nadie te amará como el llanero te ama, bebé, son para siempre, no lo vuelvas a olvidar... (Le besa la frente al verla dormida)

4 comentarios: