lunes, 20 de enero de 2014

“LA PAMPA” - Capítulo 261 - ÚLTIMOS 8 CAPÍTULOS




Augusto aprovechó para ir a casa de Pablo, esa conversación con su sobrina no lo tenía nada contento. Cuando llegó, Julieta mecía a Bautista y Lisa dormía en brazos de su papá. Saludó a todos y se excusó para hablar a solas con su ex cuñado, quien dejó a su niña acostada en el sillón.

AUGUSTO: Pablo, ¿me puedes explicar por qué no dejas que Candela haga lo que la apasiona?
PABLO: No te metas, Tuto
AUGUSTO: Me meto, ¡claro que me meto! ¿¿Sabes lo que cree la niña?? Que como no es tu hija, le estás pasando factura y por eso le impides hacer lo que quiere. Ya está pensando en que una vez que pasen estos años y ella cumpla su mayoría de edad, se larga de aquí, ¿eso quieres?
PABLO: ¿Qué dijo qué? Eso no va a pasar...
AUGUSTO: Lo que escuchas... A ver, Cande piensa que no la quieres por ser hija de otro hombre y por cómo manejas todo este asunto, pareciera cierto. Mira, yo se que no es fácil lidiar y aceptar las decisiones que nuestros hijos toman, ¿crees que me fascina que Lucía viva en Nueva York y verla una vez al mes? No, lo detesto, pero es su vida y tengo que dejarla vivir... Pablo, ¿amas a Candela?
PABLO: Sabes que la amo más que a mi vida, pero esa vida de hombres no me gusta para mi princesa
AUGUSTO: No tiene que gustarte a ti, si no a ella. Carolina lo hizo muy bien cuando le tocó y no dejó de ser una mujer por eso, ¿verdad? Es su decisión y lo que tú tienes que decidir es si la acompañas y la ayudas o la pierdes. Si la amas, demuéstraselo siendo compañero, Pablo, no intentando imponerle tus deseos
PABLO: No se cómo hacerlo, Tuto
AUGUSTO: Empieza por solucionar el asunto del club hípico, permite que entrene allí. Se ganó la plaza sin decir que era sobrina del dueño y eso quiere decir que es buena. ¿No la has visto? Cande es increíble...
PABLO: Se que es increíble, pero no quiero que se mache de aquí tan pronto, sólo tienes catorce años
AUGUSTO: Nunca querrás que se marche, pero eso va a suceder, es ley de vida. Lo que tienes que preguntarte es qué clase de relación deseas tener con ella. Se su compañero, Pablo, comparte esto con tu hija y verás que no es trágico ni indecoroso. Es su vocación, no le cortes las alas, menso, ayúdala a volar y disfruta el viaje a su lado
PABLO: ¿Y si se marcha y no vuelve?
AUGUSTO: Si le das motivos para volver, te aseguro que lo hará. Te ama como tú a ella, sólo no quiere ser "la hija de" o "la sobrina de", quiere hacerse su propio nombre y eso es admirable, no la rechaces por lo que quiere ser en la vida y verás que no la pierdes nunca
PABLO: No es fácil, pero lo voy a intentar por ella...
AUGUSTO: Nadie dijo que sería fácil, créeme que cada vez que Lu se vuelve a ir, siento que pierdo un pedacito del corazón con su partida... Es muy difícil dejar de verlas como unas niñitas pequeñas, que corren a los brazos de su papi, ¿no?
PABLO: (Lo mira y sonríe) Muy difícil...
AUGUSTO: Es imposible, diría yo... (Lo empuja) Así que vas a ser tío - abuelo, jajajaja
PABLO: Cállate, abuelo, jajajaja
AUGUSTO: Ese Jano siempre fue precoz... (Sale Julieta)
JULIETA: Pablo, ya está, a Bauti le bajó la temperatura y se durmió tranquilito
PABLO: Muchas gracias, Juli
JULIETA: Por nada...
AUGUSTO: Bueno, me voy a ver a Alma y a Horacio para avisarle que llevo a los niños al hospital yo
PABLO: Por cierto, ¿se sabe algo de Nano?
AUGUSTO: Gracias a Dios, todo fue un éxito
PABLO: ¡Qué alegría!
JALIETA: Yo me voy contigo, amor
AUGUSTO: ¡Muévelas, mamacita! Pablo, nos vemos luego y recuerda lo que hablamos...
PABLO: Si, tranquilo, ve

Emiliano despertó unas cuantas horas después de la cirugía, a su lado, estaba Carolina, por supuesto y sus retoños, los propios y los del corazón. Los miró y todavía un poco atentado por la anestesia, sonrió ampliamente...

EMILIANO: Hola...
CAROLINA: Hola, amor (Lo besa) ¿Cómo te sientes?
EMILIANO: Me duele todo, jajajaja... (Mira sus hijos y sobrinos) Veo que tenemos público...
CANDELA: ¿Ya te cansaste de dormir, Toto? Jajajaja
GABRIEL: Déjalo que estaba descansando... ¿Cómo estás, papi? Tuvimos mucho miedo
EMILIANO: Y yo, hijito, pero nada malo pasó... (Le abre los brazos) Vengan, quiero sentirlos...
GABRIEL: (Se acerca y lo abraza) Te amo mucho, papi
SOFÍA: (Hace lo mismo que su hemano) Yo también, papito, no sabes lo feliz que me hace que estés bien...
KIARA: (Se mete en medio) Papá...
EMILIANO: (Se fija en los más grandes) ¿Ustedes me piensan dar un abrazo? ¿Qué? Claro, como son adultos... (Sonríe)
CANDELA: ¡¡Yo si!! (Se hace sitio entre los pequeños)
CAROLINA: (Mira a sus hijos mayores) ¿Qué están esperando?
JANO: ¡¡Qué se muevan los peques, jajajaja!!
FRANCISCO: Si, bola de pegados, no cabemos ahí
LUCÍA: ¡¡Oigan, enanossssss!!
NIÑOS: (Se giran a mirarla) ¿Qué?
LUCÍA: Compartan a papá....
JANO: (Agarra a Gabriel y lo mueve) Si, enano codo, déjame abrazarlo
FRANCISCO: No sean mezquinos, jajajaja
KIARA: No, no, papi e mío (Les saca la lengua) Mío y bebé Tackie
GABRIEL: ¿Todos son tuyos, Kika? Comparte a papá...
KIARA: ¡¡Noooo!! (Le jala el pelo jugando) Tu tambén ede mío y Fía y Cane y mami y Lu y todoz, tadugo
CAROLINA: Jajajaja, somos todos tuyos, princesa, pero tienes que compartirnos (Sonríe)
KIARA: (Piensa) Un datito, mami... (Se mueve dando lugar) Pedo meshito mío, eh...
SERENA: (Golpea y entra junto a Donny y Matías) Permiso...
EMILIANO: ¡¡Matute!!
MATÍAS: Hola, tío, ¿ya estás arreglado?
EMILIANO: Jajajaja, si ya estoy arreglado
MATÍAS: (Va con él y le da un besote) Menos mal, porque la abuelita lloraba y lloraba...
KIARA: Tute, ¿tú ede mío, veda?
MATÍAS: ¡¡Claro, Kika!! (La besa) Y tú mía...
KIARA: ¡¡Ti!!
CAROLINA: Entonces, princesa, Emiliano es mío, ¿no?
KIARA: No, mami, te do pesto un dato...
EMILIANO: (Le estira la mano a su mamá) Ven, hermosa, tranquila que estoy muy bien
SERENA: Ya veo...
EMILIANO: Tiene hijo para rato, señora
SERENA: (Los niños le hacen lugar y se sienta a su lado) Se que si, pero las madres nos asustamos igual...
EMILIANO: Lo se, los padres también (Se abrazan)
KIARA: Mami, ¿Emidiano e papi?
CAROLINA: Si, mi amor, ¿por qué?
DONATO: Yo también quiero abrazar al cabezón...
SOFÍA: (Babeaba por Donato) Ven... (Le da espacio) Tío Donny, abrázalo conmigo...
KIARA: Pedo... ¿Se iama Emidiano o papi?
DONATO: Gracias, princesota (Le da un beso y abraza a Nano)
CAROLINA: Para ti y tus hermanos es papi, para los de más, se llama Emiliano
KIARA: Ahhhhhhh, jijijiji, pero Tute de dice tío... (Se mata de risa)
EMILIANO: ¿Y dónde está la madre de mi nieto, Jano?
JANO: Afuera, con Aitana y papá, papá, jajajaja
ENFERMERA: (Entra) Lo siento, pero no pueden haber tantas personas en la habitación...
CAROLINA: Es cierto, así que niños, saluden a papi y vamos a merendar...
GABRIEL: Yo quiero quedarme con él...
EMILIANO: Y te vas a quedar, campeón, pero primero tienes que merendar, ¿si? Deja que la abuela y el tío me apapachen un poco y después tú me cuidas
GABRIEL: Está bien (Le da un abrazo y un beso) Te amo, papi... (Sale)
SOFÍA: (También besa a Nano) Y yo te apapacho también, eh
EMILIANO: Sin tus mimitos, no me duermo, princesa
KIARA: Amo, papi... (Beso de ella y de Caro, que salen)
JANO: Nosotros vamos con ellos, más tarde regreso con Jackie, pa...
EMILIANO: Está bien, vayan...
LUCÍA: Recupérate pronto, papi/suegrito (Sonríe y lo besa)
EMILIANO: (Sonríe) Lo haré, hijita/nuerita....
FRANCISCO: Hasta más tarde... (Saludan y salen)
DONATO: Nos dijo Marina que en unos dos meses ya estarás bien y que por más que la escolisis no se cura, no tendrás más jaquecas ni dolores tan fuertes
EMILIANO: (Asiente) Podré entrenar a Gabriel, nadar con Kiara y tratar de bailar con Sofía, jajajaja... Estaré bien para mi mujer y la familia, Donny...
DONATO: No sabes lo feliz que nos hace eso, Nano... (Sonríe)
SERENA: Lo importante es verte bien, sano y feliz, mi vida (Le da un beso)
EMILIANO: Espero que ya no pase nada más... (Regresa Candela)
CANDELA: ¡Me olvidé de darte un besote, Toto! Jajajaja
EMILIANO: (La conocía como a una más de sus hijos) Mamá, Donny, ¿me dan un segundo a solas con mi jineta, por favor?
DONATO: Claro, hermano, recupérate pronto (Se despide y se retira)
SERENA: Nos vemos después, mi vida (Le besa la frente y sale)
CANDELA: ¿Qué pasa, Toto?
EMILIANO: Eso quiero que me cuentes, Cande, ¿qué tienes? (Le estira la mano para que ella se acerque)
CANDELA: (No quería preocuparlo, así que intentó disimular) Nada, tío (Sonríe)
EMILIANO: Sabes que no me gusta que me mientas, cuéntame, Cande, tenemos confianza, princesa...
CANDELA: Lo se, Toto, pero no quiero preocuparte ahora con mis cosas, cuando estés bien, te cuento, lo prometo...
EMILIANO: Me preocupas igual... (La hace sentarse a su lado) Dime qué pasa, ¿es por lo mismo de siempre? Pablo no entra en razones, ¿verdad?
CANDELA: No y menos ahora que me aceptaron en tu club...
EMILIANO: ¿Te aceptaron? (La muchacha le explica) ¡Te felicito, jineta! Y yo voy a hablar con tu padre, alguien tiene que hacerlo comprender, pero tú no puedes estar pensando en irte, Candela, somos tu familia, princesa
CANDELA: Lo se, pero si Don Pablo no entiende, yo no voy a vivir donde no me aceptan como soy...
EMILIANO: A ver, muñeca, ¿en serio piensas que mi cuñado no va a entender en algún momento? Pasa que eres chica y los papás nos negamos rotundamente a que nuestras hijas crezcan... Dale tiempo y no pelees, ya se adaptará
CANDELA: ¿Cuánto va a tardar en adaptarse? ¿Toda la vida? Yo no tengo tanto tiempo, Toto
EMILIANO: (Sonríe) No va a tardar tanto, no seas exagerada... Confía en él, en su amor por ti, bebé, Pablo muy pronto no sólo te aceptara, sino que será tu más ferviente admirador
CANDELA: ¿Tú crees?
EMILIANO: Te lo firmo, preciosa, en cuanto le caiga el veinte, Pablo será tu incondicional, pero tienes que ser paciente y decirle lo que sientes sin pelear, ni reprochar nada. Se aman, son padre e hija...
CANDELA: No es facil hablar con Don Pablo sin discutir...
EMILIANO: Tampoco es fácil hablar contigo y que no te cabrees cuando escuchas algo que no te gusta y eso se lo heredaste a él, eres muy Pablo y muy Mouriño, Candela...
CANDELA: ¿Lo dices también por la tía?
EMILIANO: (Hace un gesto afirmativo) Mouriños en pintita (Le da un besote)
CANDELA: Gracias, Toto...
EMILIANO: Te amo, muñequita, desde que eras una enanita que me robaba los besos de Pampa...
CANDELA: Yo no hacía eso...
EMILIANO: Si que lo hacías, llegabas y decías (La imita) "Teno hambita, Tata, ¿me da cocolate? Io comé cocolate y letita"...
CANDELA: Jajajaja, no me imites, Toto, jajajaja
EMILIANO: (Le sigue) ¿Mamo gugá cabaio, Tata? Ti, mamo, mamo... (Se ríen)
CANDELA: Ya, tío, para o me voy a hacer pipi (No dejaba de reírse)
EMILIANO: ¡¡Cane hizo pipí!! No caquita, pipí... (La abraza) ¿Estás más tranquila?
CANDELA: Si, Toto, muchas gracias (Lo abraza y le da un beso) Me encanta hablar contigo..
EMILIANO: Y a mí contigo, mocosita...

4 comentarios:

  1. Jajajajajaja me encanto! Ojalá Pablo ya entienda y apoye a Cande en su decisión... Lloro! Ya se va acabar :( jajajaja...

    ResponderBorrar
  2. Que bueno que mi Nanito salio de esta Maru yo sabia que no me ibas a dejar viuda tan joven jajajaja.....
    Ojala Pablo y Cande hablan civilizadamente y Pablo entienda a su hija y acepte lo que a ella le gusta... No quiero que termine :-(:-(:-(:'(:'(:'(

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. No iiiioreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... ¡JAAAA, VIUDA!

      Borrar