Una
vez que todos se sentaron a la mesa, bueno, casi todos, porque Facundo y Jano
no dejaban en paz a Nano perro y a Duque, María y Antonia, la nueva empleada
que reemplazaba a Aurora en los quehaceres de la casa, comenzaron a servir
FACUNDO:
(Corriendo alrededor de la mesa) No codda, pedito, mamo coméeeee
JANO:
¿No alcanzas a Duque?
FACUNDO:
No, code dapido
JANO:
Espérate, mejor ten a Nano y yo agarro a Duque
FACUNDO:
¡TI! (Agarra al perrito) E dindo ete, quiedo pedito, mami
MARGARITA:
Este niño, culo ve, culo quiere
FACUNDO:
Jajajaja, mami dicí CULO, jajajaja
JANO:
Jajajaja
FACUNDO:
(Se sienta con el cachorrito encima) Ahoda ti, mamo comé
JANO:
(Hace lo mismo) Tengo hambre, ma
CAROLINA:
Nada de tener a esos dos encima, enanos, déjenlos en el suelo y a lavarse las
manos otra vez
JANO:
¿OTRA VEZ?
EMILIANO: Si, indio… Facundo, tú también, vamos
EMILIANO: Si, indio… Facundo, tú también, vamos
FACUNDO:
¿Y e pedito?
EMILIANO:
Nano y Duque tienen que comer en su lugar (Los niños los sueltan) Vamos a
lavarse (Se van)
PABLO:
(Tenía a Candela en su regazo y la alimentaba) ¿Te gusta, Cande?
CELIA:
Parece que si (Le limpia la carita a su hija) Es eso o tenía mucha hambre
ALMA:
Las dos cosas
HORACIO:
María cocina muy bien
CAROLINA:
Muy cierto, cuñado. ¿Y tu hermana no come con nosotros?
HORACIO: No, salió a cenar con Diego, Ruth y Serafín, Caro
HORACIO: No, salió a cenar con Diego, Ruth y Serafín, Caro
ALMA:
Es que es aniversario de ambas parejas. Diego y Aurora se pusieron de novios
cuando fueron a celebrar el primer año de Ruth y Serafín
MARGARITA:
¡Me encantan esas cosas!
LUCÍA:
Mami, ¿puedo llamar a papá?
CAROLINA:
¿Ahora?
LUCÍA: Si, por favor
LUCÍA: Si, por favor
CAROLINA:
Claro, mi amor, ve tranquila
LUCÍA:
Gracias… (Se levanta y se retira)
ALMA: Está muy pegota de Tuto
ALMA: Está muy pegota de Tuto
MARGARITA:
Y él de ella y de Jano
CAROLINA:
Los tres se extrañaron y necesitaron mucho
CANDELA:
Papi… (Le sonríe a Pablo)
PABLO: ¿Tú quieres matarme de amor, enana? (Le da un beso)
MARGARITA: Francamente estoy encantada con este nuevo Pablo. Te ves muy bien de papá, niño
PABLO: ¿Tú quieres matarme de amor, enana? (Le da un beso)
MARGARITA: Francamente estoy encantada con este nuevo Pablo. Te ves muy bien de papá, niño
PABLO:
Es que Candela es hermosa y cualquiera se ve bien con ella
ALMA:
¡Te doy la razón, casi melli! Jajajaja
MARGARITA:
¿De cuánto estás, Alma?
ALMA: Por el quinto mes… ¡Por cierto! Violeta mañana tiene un chequeo y puede que ya la dejen internada
ALMA: Por el quinto mes… ¡Por cierto! Violeta mañana tiene un chequeo y puede que ya la dejen internada
CAROLINA:
¿Por?
ALMA:
Porque tiene algunos problemas de presión y no quieren arriesgarse a que eso
complique el parto
CELIA:
Perdón que me entrometa, Alma, pero lo que sucede, si no me equivoco, es que si
la presión de Violeta no está normal, le van a tener que inducir el parto
ALMA:
No hay problema, Celia, al fin que tú si sabes de eso, jajajaja
CAROLINA:
¿Y eso es grave?
CELIA: Si la controlan, no y por eso el chequeo
CELIA: Si la controlan, no y por eso el chequeo
PABLO:
¿Cómo sabes?
CELIA: Recién tu mamá me preguntó, para ir “informada” y no meter la pata
CELIA: Recién tu mamá me preguntó, para ir “informada” y no meter la pata
PABLO:
Ah, jajajaja, esa mamá mía…
CAROLINA:
Pero, Celia, ¿el bebé o mi cuñada corren peligro?
CELIA: Lo dudo, si ya programaron la cita y tienen pensado una posible internación, es porque saben exactamente cómo proceder.
CELIA: Lo dudo, si ya programaron la cita y tienen pensado una posible internación, es porque saben exactamente cómo proceder.
ALMA:
¿Y para qué hacen eso?
CELIA:
Es que si le inducen el parto, pueden controlar mejor la salud de Violeta. Los
casos como el de ella son más frecuentes de lo que podrían creer, pero como
nunca tienen desenlaces trágicos, no se habla mucho. Ya saben cómo es el morbo
de la gente
PABLO:
Pues, si
FACUNDO:
(Corriendo) Ta taaa, mamo coméeeee (Se sienta)
MARGARITA:
¡Relájate, hijo, deja de gritar!
FACUNDO: Pedo teno hambe
FACUNDO: Pedo teno hambe
CAROLINA:
No lo regañes
JANO:
Después de comer, ¿quieres ir a jugar a mi cuarto, Facu? Tengo muchos juguetes
FACUNDO:
¿Camoncitos y toldaditos?
JANO: ¿Qué?
MARGARITA: Pregunta si tienes camioncitos y soldaditos
JANO: ¿Qué?
MARGARITA: Pregunta si tienes camioncitos y soldaditos
JANO:
Ah, si, si, jajajaja
FACUNDO:
¡¡BEEEEEEEEENNN!! ¡Mamo comé y jugaaaaa!
EMILIANO:
(Regresa con Lucía) ¿En serio, princesa?
LUCÍA: Si, Nano
EMILIANO: Eso es muy lindo, hermosa, me alegro
LUCÍA: Si, Nano
EMILIANO: Eso es muy lindo, hermosa, me alegro
CAROLINA:
¿De qué se alegran ustedes?
LUCÍA: Papá me dijo que me va a llevar a ver el patinaje sobre hielo
LUCÍA: Papá me dijo que me va a llevar a ver el patinaje sobre hielo
CAROLINA:
¿Cuándo?
LUCÍA:
El sábado que viene, ¿puedo ir?
CAROLINA:
Por supuesto, preciosa
LUCÍA:
(Se acomoda en su lugar) Gracias, ma
EMILIANO:
(Se sienta junto a Caro) A comer, pues
FACUNDO:
¡¡Tiii, coméeeeeeeeee!!
César
Parravicini se dedicaba de lleno a la campaña política de Leonardo. Por
supuesto que lo hacía desde las sombras, no quería que nadie pudiera liarlo al
futuro senador, su trato con él tenía que ser un secreto que nadie descubriera
jamás. Se encontraba en su oficina, revisando los distintos aportes financieros
que le llegaban de los sponsors. Su celular lo trajo a la realidad.
CÉSAR:
(No reconoció el número) ¿Bueno?
VOZ:
No se crea que se salvó, Parravicini, sus días de gloria están contados
CÉSAR:
¿Quién eres?
VOZ:
El cabo suelto que se olvidó de atar
CÉSAR:
No te entiendo
VOZ:
Se perfectamente todas las cochinadas que hizo usted con el difuntito y no crea
que se me olvida todo lo que quisieron hacer
CÉSAR:
¿Quién mierdas habla?
VOZ:
¿Nervioso?
CÉSAR:
¡Vete al carajo!
VOZ:
Epa, epa, no se exalte y escuche porque le conviene.
CÉSAR:
¿Qué quieres?
VOZ:
Que no se olvide de un tal Basualdo… (Corta)
CÉSAR:
¡¡Maldita sea, Santiago, MALDITO INEPTO!!
Cerca
de la medianoche, todo en Santa Cecilia era calma y tranquilidad. Con Jano y
Facundo dormidos profundamente, el alboroto en la casa grande había
desaparecido. Margarita también dormía y junto a su ahijada, que no se le
despegaba. Alma y Horacio hacían lo propio, Pablo y Celia tomaban unos tequilas
en la casa de huéspedes, con Candela dormida en su cuarto y Carolina llevaba a
Emiliano a un lugar muy especial. Él, con los ojos vendados, se dejaba guiar.
Llegaron a la parte más lejana y desolada de la hacienda. Allí había una pequeña
cabaña, que en un principio, fue levantada como depósito, sólo que a raíz de
algunos robos que hubo, la arreglaron y organizaron de modo que pudiera
habitarse. Tenía una sala, una cocina y una recámara con baño. En esa sala,
estaba dispuesto un sillón, el piso tenía alfombra y una chimenea aguardaba que
la encendieran.
Pampa entró llevando a Nano de la mano y lo hizo sentarse
Pampa entró llevando a Nano de la mano y lo hizo sentarse
CAROLINA:
Quédate ahí y no hagas trampa, ni espíes
EMILIANO:
¿Espiar y arruinar la sorpresa? Puede que parezca, pero no soy tonto
CAROLINA:
(Sonríe y le da un pico) Eso lo se… (Prepara la leña y enciende el fuego)
EMILIANO:
Ese sonido de maderas crepitando, me es familiar
CAROLINA:
Shhh, no seas metiche (Busca una botella y dos copas y las acomoda en el centro
de la alfombra) Ya casi, amor
EMILIANO:
No hay apuro… Bueno, si lo hay
CAROLINA:
Verás que vale la pena
EMILIANO:
Eso no lo dudo
CAROLINA:
(Pone una bandeja con fresas y crema batida) Ahora si… (Se sienta a horcajadas
sobre su novio y mientras lo besa, le quita la venda) Hola, guapo
EMILIANO:
(Más besos) Hola, hermosa… (Mira alrededor) ¿Y esto?
CAROLINA:
Es mi sorpresa.
EMILIANO:
Me doy cuenta (Besote) Me encanta
CAROLINA:
Es la idea, que te encante
EMILIANO:
Lo lograste, amor
CAROLINA:
Nano, se que todo es raro y que la situación con Augusto es incómoda para ti,
pero eso se va a solucionar en unos días y no quisiera volver a pasar por lo de
esta tarde
EMILIANO:
Ni yo quiero eso
CAROLINA:
Encima te vuelves al DF y nos vamos a ver poco y quisiera que aprovechemos el
tiempo juntos para estar bien y no pelear
EMILIANO:
Me lees el pensamiento
CAROLINA:
¿Crees que puedas soportar que Tuto viva aquí y tú estés allá?
EMILIANO:
Confío ciegamente en ti, Carolina y lo que tengo no son celos, sino como bien
lo dijiste, incomodidad
CAROLINA:
¿Cómo hago que te sientas cómodo de nuevo?
EMILIANO:
Todo esto es un excelente inicio…
CAROLINA:
(Se baja y toma la botella y las copas) Tu vino preferido (Sirve) ¿Brindamos?
EMILIANO:
¿Por?
CAROLINA:
Por nuestro amor
EMILIANO:
¡Salud!

Buena sorpresa la de caro jajajaja
ResponderBorrarExcelente diría yo, jajaja
BorrarQue lindos Caro y Nano, jajajajaja, ya urge cachondeo xD uy, ¿quién será esa voz?
ResponderBorrarUrge??? Todos los caps casi cachondean, ajajajja
BorrarAwww que hermosos Caro y Nano QUE AMOR... muy lindo capitulo
ResponderBorrarGracias, Vick!!
BorrarUuuuuu se viene una super noche....
ResponderBorrarEsperá y verás! Jajajajajejejjejejijijijijojojojojjujujujuju!!!!!
Borrarmuy lindo caro y nano espero que la noche esa larga para ellos y que lo detalle todo!!
ResponderBorrarJajajajjajajaj
BorrarRespondiendo a tu pregunta sobre la abstinecia de Caro, Maru. Pues yo digo que muchoo asi de que bruto, que mucho, pues no. jajajajajajajaja xD
ResponderBorrarOsea... que la abstinencia no le duro tanto!
BorrarDepende de cuanto es TANTO para vos...
BorrarO para ella, en todo caso...
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