jueves, 3 de octubre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 097



Leonardo llegó a su casa mucho más temprano que de costumbre, ya que en general, hasta las 6 de la tarde, o aún después de esa hora, él ni aparecía. Como pudo desligarse de varios compromisos, decidió ir a almorzar con Dora y empezar su semana relajadamente. Al entrar, preguntó a la muchacha de limpieza por su esposa y esta le respondió que hacía un largo rato que estaba en su alcoba. Esto le pareció extraño, ya que sabía muy bien que Dora era una mujer muy inquieta y activa

LEONARDO: ¿Se sentía mal?
MIRTA: No, al menos no me lo pareció.
LEONARDO: ¿Pasó algo?
MIRTA: Aquí en la casa, no. La señora salió a hacer unas compras y cuando regresó se la veía nerviosa y se metió al cuarto y ya no salió
LEONARDO: Está bien, Mirta, gracias
MIRTA: ¿Sirvo el almuerzo normal?
LEONARDO: Tenga todo listo como a la señora le gusta, por favor
MIRTA: Claro, patrón. Con permiso
LEONARDO: Propio… (La muchacha se retira y él sube. Entra y ve a Dora hecha una bolita en la cama, vuelta un mar de lágrimas) ¿Qué pasó, mi amor? (La abraza)
DORA: (Gira y lo mira) Vas a ser papá…
LEONARDO: (Sonríe) ¿Qué?
DORA: Estoy embarazada, Leo
LEONARDO: ¿Y por eso lloras?
DORA: Estoy feliz, por eso lloro
LEONARDO: (Algo en él se revolucionaba) ¿Es en serio?
DORA: Me hice un test casero, pero te diría que si, tengo todos los síntomas
LEONARDO: (Le da un beso intenso y profundo) ¡GRACIAS, AMOR!
DORA: ¿De verdad te pone feliz?
LEONARDO: Mucho más de lo que te imaginas, Dora, ¡vamos a tener un bebé! (Otro beso) Tuyo y mío, hermosa…
DORA: Así es, Leo
LEONARDO: ¡TE AMO!
DORA: Y yo a ti
LEONARDO: (Se pone nervioso) Tenemos que confirmarlo, ir a un médico
DORA: Tranquilo, papá, ya hice la cita y es para el jueves
LEONARDO: Entonces, no te muevas, no hagas nada, tú quédate tranquila y quieta, que yo me ocupo de todo en la casa…
DORA: (Lo besa, calmándolo) Estoy embarazada, no enferma
LEONARDO: Si, si, claro, tienes razón (Estaba realmente muy feliz, un hijo era algo que anhelaba verdaderamente) No se qué hacer, preciosa, ¿qué hacemos?
DORA: Por ahora, sólo hay que esperar y que el médico nos confirme el embarazo
LEONARDO: ¿De cuánto crees que estás?
DORA: Me parece que desde la primera vez, amor
LEONARDO: ¿Si?
DORA: Aunque pudo haber sido en cualquier momento, no nos cuidamos nunca
LEONARDO: Es cierto… (Besote) Te amo, Dora, ¡gracias por este bebé!

El futuro senador sintió algo que jamás pensó que podría albergar en su interior y, de repente, esa mujer dejó de ser sólo una herramienta para lograr un objetivo y ese posible hijo o hija, comenzaron a cambiarle las piezas del juego. No lo podía reconocer aún, porque no terminaba de entender sus sentimientos, pero Dora y el bebé, se iban apoderando de él, poco a poco. A ella no la amaba, nunca la amaría, pero ser la madre de su primogénito, la convertía en la mujer más importante de su vida

Julieta, por otro lado, estuvo todo el resto de ese día pensando en lo que Celia le había dicho. No porque creyera que podía amar a Augusto, sino porque tenía inseguridades sobre sus sentimientos por Ramiro, su prometido. Sentada en la cafetería del pueblo, su mente divagaba en esa idea cuando Jano, saliendo de la nada, gritó por ella

JANO: ¡¡Petriadaaaaaaaaaaa!! (Corrió con ella y le dio un besote en la mejilla)
JULIETA: ¡Hola, bonito! ¿Cómo has estado?
JANO: Mega bien, hoy empecé la escuela
JULIETA: ¿Y cómo te fue?
JANO: De lujo, pero me aburrí un poco porque mi maestra habla mucho…
JULIETA: Tienes que prestar atención en clase
AUGUSTO: Exacto, hijo… Hola, Julieta
JULIETA: Hola, Augusto, ¿cómo estás y dónde está Lucía?
JANO: Mi hermana se quedó en la ciudad porque mi tía Vanesa la iba a llevar a no se qué lugar
AUGUSTO: A una escuela de danzas, Lucía quiere bailar
JULIETA: ¿Además de montar?
AUGUSTO: Mi princesa ama los caballos, pero no se si quiera dedicarse a eso y ya que podemos ofrecerle alternativas, me parece buena idea que las explore… ¿Nos podemos sentar?
JANO: Yo ya me senté, papi y quiero leche chocolatada
JULIETA: Mmm… Creo que me voy a pedir lo mismo
AUGUSTO: (Se sienta) ¿De verdad no te interrumpimos?
JULIETA: Para nada, sean bienvenidos
AUGUSTO: Gracias…
JANO: Íbamos a ver algo de la casa nueva y te vimos aquí, así que papi dijo que viniéramos a merendar contigo
JULIETA: Me alegra que lo hayan hecho
AUGUSTO: Entonces, doctora, ¿le pido una chocolatada o me acompaña con un café?
JANO: No, papi, ya dijo que iba a tomar lo mismo que yo (Le saca la lengua)
AUGUSTO: (Le hace cosquillas) Enano sangrón, jajajaja
JANO: Nada, nada, jajajaja
JULIETA: ¿Y cuándo te mudas, Augusto?
AUGUSTO: La semana que viene. El sábado es el cumpleaños de Lucía y hay mucho que hacer con eso. Por cierto, iba a llamarte para preguntarte si querías venir
JULIETA: Por supuesto. ¿Es en Santa Cecilia?
AUGUSTO: Si
JULIETA: Ahí estaré
AUGUSTO: Si estás en la ciudad, paso por ti. Tengo que ir muy temprano a casa de mis padres a buscar unas cosas
JULIETA: Te tomo la palabra, gracias…
AUGUSTO: El placer es todo mío
JANO: (Los miraba atentamente) Ya van otros dos…
JULIETA: ¿Otros dos qué, Jano?
JANO: Ehhhh, nada, jajajaja… ¿Y mi leche?
AUGUSTO: Ahí la pido, campeón… (Llama al camarero)

8 comentarios:

  1. Para mi q ese arroz entre tuto y julieta se esta cosiendo jajajajaja

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  2. Jajajajajaja Jano siempre me hace reír! Que loquito! Yo creí que Dora se había enterado de algo D: jaa.

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  3. JAjajajajajja ya Jano se dio cuenta de que el -Amor esta en el aire entre Tuto y Julieta....

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  4. Viste Maru hasta Jano se dio cuenta de que Tuto y Julieta se gusta... muy inteligente el niño.... Dora le va a dar un heredero o heredera a Leo

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