miércoles, 9 de octubre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 105



En medio de una conversación muy amena, Augusto y Julieta llegaron al restaurante. No era lujoso, pero si muy agradable e íntimo, tranquilo, con música suave que permitía una charla sin necesidad de levantar la voz. El local era grande y constaba de tres sectores. El primero estaba decorado de forma que ambientaba las calles parisinas de la década del 30, el otro parecía la Nueva York de los años 50 y en el restante, se pretendía aparentar el México de los 80 y allí fue que se ubicaron. Pidieron un buen vino y unas carnes mediterráneas, acompañadas por una ensalada tricolor.

JULIETA: (Notando lo sorprendido que estaba Tuto) Es un lugar excelente
AUGUSTO: Eso parece y la vista es genial, la música también y la compañía, ¡ni se diga!
JULIETA: Eres muy piropeador
AUGUSTO: Disculpa, sólo digo lo que pienso, no quise molestarte
JULIETA: No lo hiciste
AUGUSTO: Menos mal… ¿Vienes a menudo aquí?
JULIETA: No, de hecho vine una única vez con mi novio
AUGUSTO: Está muy bueno el lugar…
JULIETA: Me parece exactamente lo mismo
AUGUSTO: ¿Y por qué viniste sólo una vez?
JULIETA: A Ramiro no le gustó
AUGUSTO: Ah…
JULIETA: ¿Qué?
AUGUSTO: Nada, pero podrías haber venido con algún amigo o algo así
JULIETA: Eso estoy haciendo ahora
AUGUSTO: ¡Tienes razón! (Les traen el vino y les sirven) Gracias… ¡Salud! (Beben)
JULIETA: ¿Puedo preguntarte algo?
AUGUSTO: Lo que quieras
JULIETA: ¿Por qué me invitaste a salir?
AUGUSTO: Porque me caes bien y de toda la gente que conozco, eres la única que no tiene ningún tipo de relación con mi pasado, cosa que me resulta muy relajante y también porque siento que puedo decirte las cosas y que no vas a juzgarme.
JULIETA: (Asiente) Me imagino que estás agobiado
AUGUSTO: Mucho, nada salió como quería
JULIETA: ¿Qué hay detrás, Augusto? Porque nadie me quita de la cabeza que lo que me contaste es sólo una parte de la historia
AUGUSTO: Eres muy suspicaz y estás en lo correcto. Prometo contártelo en algún momento
JULIETA: Cuando te sientas preparado, te voy a escuchar encantada
AUGUSTO: ¿Sabes qué pienso? Que vas a ser alguien muy importante para mí y, sin embargo, me vas a durar poco
JULIETA: ¿Por?
AUGUSTO: Te vas a casar y no creo que a tu futuro marido le guste la vida que llevas
JULIETA: ¿Y eso qué?
AUGUSTO: ¿Cómo que “y eso qué”? Si a él no le gusta, tendrás que cambiar algunas cosas
JULIETA: Puede que si, pero mi trabajo no es parte de eso
AUGUSTO: No te vayas a enojar, Julieta, pero cuando hablas de él, no me pareces enamorada
JULIETA: No soy del tipo que demuestran todo…
AUGUSTO: Una mujer enamorada demuestra, no importa si para el resto de las cosas es discreta o un poco fría. Por cierto, no eres nada fría, eres apasionada y se te nota
JULIETA: Es que con Ramiro todo es bastante estructurado, él es así y me resulta más fácil amoldarme a eso que esperar que eso se amolde a mí
AUGUSTO: No debería ser de ese modo
JULIETA: Cada cual hace las cosas como puede, Augusto
AUGUSTO: No te enojes, es sólo una opinión
JULIETA: Lo se y no me enojo
AUGUSTO: Si te cuestiono no es por metiche, sino porque me caes de verdad muy bien y no quisiera que la pases mal
JULIETA: Se que viene con buena vibra y lo agradez… (Ve algo y el gesto le cambia)
AUGUSTO: ¿Qué pasa?
JULIETA: No puede ser…
AUGUSTO: ¿Julieta?
JULIETA: (Frunce el ceño, con evidente molestia) Es un infeliz…
AUGUSTO: (Mira hacia donde Julieta lo hacía y había un tipo besando a una rubia) No me digas que ese es…
JULIETA: Aguárdame un momento (Se levanta y va a la mesa) ¿Esta es tu junta tan importante, Ramiro?
RAMIRO: ¿Qué haces aquí?
JULIETA: Cenar con un amigo, pero, ¿qué preguntas, caradura?
RAMIRO: (La mira, anonadado) Juli, yo, esto…
JULIETA: ¿Qué? ¿Me vas a decir que no es lo que parece? Porque me queda bien claro que te estás besando con tu ex…
RAMIRO: Puedo explicarte
JULIETA: ¿Explicar qué? Todo está más que claro
RAMIRO: De veras, mi amor, esto no es lo que crees
JULIETA: Aquí no importa lo que creo, sino lo que veo y eso es que me mentiste con lo de tu viaje y que en vez de estar reunido por trabajo, estás aquí con tu ex, besándola…
RAMIRO: Lo siento, por favor, perdóname…
JULIETA: (Se quita el anillo de compromiso y lo deja en la mesa) Tienes 24 horas para sacar tus cosas de mi departamento. Lo que haya ahí cuando yo regrese, lo tiro a la basura
RAMIRO: Juli, por favor
JULIETA: (Le da una bofetada) Vete a la chingada, ¡imbécil!
AUGUSTO: (Se acerca) Vámonos de aquí, Julieta (Le toma la mano)
RAMIRO: (Lo empuja) ¡No la toques!
AUGUSTO: (Lo coge de la solapa) No me provoques porque te parto la cara
JULIETA: No pierdas tu tiempo, Augusto, no vale la pena
AUGUSTO: (Lo suelta) Salgamos de aquí
RAMIRO: ¡Déjala! (Le quiere dar un puñetazo, pero Tuto lo esquiva y le da uno él)
AUGUSTO: ¡Te salvas de que te vaya peor!
JULIETA: (Lo agarra ella de la mano) Vamos ya… (Salen del local y buscan el carro)
AUGUSTO: ¿Estás bien?
JULIETA: No
AUGUSTO: ¿Te llevo a tu casa?
JULIETA: No
AUGUSTO: Dime dónde quieres ir
JULIETA: A dar una vuelta
AUGUSTO: (Suben) Daremos las vueltas que quieras
JULIETA: Gracias…

Pablo se había quedado dormido con Candela en la cama grande y Celia los observaba completamente enamorada de ambos. De repente, la imagen de Santiago se apoderó de su mente y fue a la cocina a buscar un poco de agua.

CELIA: Tienes que salir de mi cabeza…
PABLO: (La había visto irse de la alcoba y la siguió) ¿Quién tiene que salir de tu cabeza?
CELIA: Pablo, no me preguntes
PABLO: ¿Por qué?
CELIA: Porque no tiene que ver contigo
PABLO: Si te pone así, claro que tiene que ver conmigo
CELIA: No
PABLO: Dime, ¿qué pasa?
CELIA: (Respira profundo) Es el padre de Candela
PABLO: ¿Te buscó?
CELIA: No
PABLO: ¿Entonces?
CELIA: Ayer me enteré que se murió y no se, supongo que me da pena
PABLO: No me puedo alegrar de lo que le pasó, pero tú no debes pensar en ese tipo, mi amor (La abraza)
CELIA: Más allá de lo que hizo, Pablo, fue una persona que estuvo muchos años a mi lado y que me ayudó. Que se portara mal al final, no quita todo lo que hizo por mí
PABLO: Entiendo, preciosa, ven…
CELIA: (Se sientan en la sala) Me da lástima
PABLO: ¿Puedo preguntar qué le pasó?
CELIA: Un accidente de moto
PABLO: ¿Cómo lo supiste?
CELIA: Pura casualidad
PABLO: Cuéntame
CELIA: Hace como un mes, una de las veces que fui a la ciudad, me encontré con una vieja conocida y nos pasamos el mail. Ayer me escribió hablando de eso, como asumiendo que yo lo sabía. La llamé y ahí me explicó bien
PABLO: (La besa) Lo siento, Celia, de verdad
CELIA: Ya se me va a pasar, es sólo que desde que lo supe, los recuerdos se me vinieron encima
PABLO: Me imagino que si y debe ser normal. No te vuelvas loca con eso y aférrate a tu princesa
CELIA: Y a mí príncipe
PABLO: Por supuesto (Beso) Vamos a la cama que en cualquier momento nuestra hija reclama comida
CELIA: ¿Nuestra hija?
PABLO: Si, nuestra.
CELIA: Te amo
PABLO: Y yo a ti, te amo muchísimo más de lo que crees. A las dos y son mías
CELIA: Siempre tuyas, hermoso
CANDELA: (Llorando) ¡¡Papáaaa!!
PABLO: (Sonríe) Ahí voy… ¿Ves? Te lo dije (otro beso y va a la alcoba)
CELIA: Por nada del mundo voy a perderte, Pablo, de alguna tengo que decirte la verdad y lograr que no me dejes…


10 comentarios:

  1. Ja. Le pintaron los cachos a Julieta... y creo q ahora si se queda con Agusto...

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  2. Camino libre julieta pilas q ahí esta tu ficha jijijii
    Maru dale una empujadita :-)

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  3. Ramiro merece una cortada de miembro, pa que sea serio, jaja... Celia cada vez miente más :c

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    1. Se está envolviendo en algo de lo que no se si va a salir, jajaja

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  4. Yoo creo que este arroz esta a punto de hervir... Con lo q paso con ramiro jajajaja

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  5. Pobre Julieta le metieron los cuernos mal.... y se entero de la peor manera... Maru yo queria pelea entre Tuto y Ramiro jajajajaja

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