lunes, 14 de octubre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 112





Apenas la madre de Aitana entró a verla, Francisco las dejó a solas y fue a ver su papá y a Caro. La idea de Nano era llevarse al niño y cuidarlo hasta que su ex esposa estuviera recuperada, pero fue el mismo Francisco quien decidió quedarse y ayudarla. Por lo mismo, Emiliano fue a despedirse de Aitana y el pequeño, se quedó a solas con Pampa. La mujer lo veía angustiado...

CAROLINA: ¿Pasa algo, Fran?
FRANCISCO: No...
CAROLINA: No te creo. Francisco, dime la verdad, hermoso, ¿qué ocurre?
FRANCISCO: (La mira) ¿Me prometes no decir nada?
CAROLINA: Te lo prometo, dime...
FRANCISCO: Es que me asusté mucho, Caro, pensé que mi mamá... (Se echa a llorar y la abraza)
CAROLINA: (Lo abraza fuerte) Tu mamá es muy fuerte, mi vida, ella no te iba a dejar
FRANCISCO: Tenía mucho miedo, Caro (no podía dejar de llorar)
CAROLINA: Todos teníamos miedo, pero sabíamos que tu mamá iba a ser muy fuerte por ti y por tu hermanito
FRANCISCO: No quiero que al bebé le pase nada malo, aunque antes no quería tener hermanitos, ahora si quiero y lo espero contento... ¿Fue mi culpa? Porque mamá se enojó conmigo y me mandó a ordenar las cosas de la escuela y yo no le hice caso enseguida...
CAROLINA: No, hermoso, eso no fue por tu culpa. A veces las mamás presentamos este tipo de cosas, así no estemos enojadas, no te llenes la cabeza con esa idea, mi vida, tú no fuiste el responsable de esto
FRANCISCO: ¿Me lo juras?
CAROLINA: Te lo juro, pequeño. No eres responsable de lo que ocurrió hoy
FRANCISCO: (Se calma un poco) Gracias, Caro...
CAROLINA: No tienes nada que agradecer, precioso
FRANCISCO: (Le da un beso y ella lo sube a su regazo) No puedo dejar de temblar
CAROLINA: ¿Quieres un poco de agua para que te tranquilices?
FRANCISCO: No, sólo quiero quedarme abrazado a ti...
CAROLINA: Entonces, será así, precioso (lo abraza bien fuerte)
EMILIANO: (En la habitación) Creo que si Francisco quiere quedarse contigo, debemos dejarlo. Además, Cristóbal llega de un momento a otro, Tani, no vas a estar sola y por lo que sea, yo voy a estar en mi departamento
AITANA: Lo se. Lo que hiciste hoy, te lo voy a agradecer siempre, Nano
EMILIANO: ¿Somos amigos, no? Digo, más allá de nuestro pasado...
AITANA: Claro que si, eres un gran amigo
EMILIANO: (Le besa la frente) Ya cambia esa carita de susto, con la Francisco tenemos de sobra
AITANA: Pobre de mi niño, se asustó muchísimo
MATILDE: Es un hombrecito muy aguerrido, muchachos, se comportó de manera muy madura
AITANA: Eso si es verdad, a pesar del miedo te marcó a ti, Nano
MATILDE: Francisco es un niño muy inteligente y valiente, tienen que estar muy orgullosos de él
EMILIANO: Lo estamos, Matilde
AITANA: Francisco siempre será nuestro orgullo
EMILIANO: Exactamente...
CRISTÓBAL: (Entra) ¡Amor! (Va con Aitana y la llena de besos) ¡Ese maldito vuelo no aterrizaba nunca!
AITANA: (Lo abraza) ¡Al fin llegas, amor!
CRISTÓBAL: Casi me da algo y mato al piloto, hermosa...
AITANA: Tranquilo, ya lo peor pasó y los dos estamos muy bien
MATILDE: Están bien, si, pero mi hija tiene que hacer reposo absoluto
CRISTÓBAL: ¿Qué fue lo que pasó?
MATILDE: Desprendimiento de placenta, Cristo...
EMILIANO: Ahora que tu marido pudo llegar, yo los dejo. Por lo que sea, me llaman, ¿ok?
CRISTÓBAL: (Lo abraza) Muchas gracias por todo, Nano
EMILIANO: No hay nada que agradecer, hice lo que tenía que hacer... (Lo palmea) Voy a buscar al verdadero héroe de todo esto... (Saluda por última vez y sale)
FRANCISCO: (Tomaba un poco de leche con chocolate, aún subido al regazo de Caro, quien le hablaba de caballos para distraerlo) ¿Y me dejas que Benito se quede en tu hacienda?
CAROLINA: Claro, Benito se puede quedar el tiempo que tú quieras que se quede
FRANCISCO: Ehhhh, entonces que se quede para siempre, Caro, el club donde lo dejamos es lindo, pero no es igual, en tu casa tiene campos, el río, libertad...
CAROLINA: Entonces, Benito se queda para siempre en la hacienda
FRANCISCO: (Le da un besote) ¡Gracias!
EMILIANO: ¿Y ese besote? No me quieras robar la novia, llanero...
FRANCISCO: No porque yo ya tengo una novia
EMILIANO: Cierto que usted, señorito, es un caballero comprometido
FRANCISCO: Ajá y yo le voy a ser fiel siempre a mi hermosa novia
CAROLINA: Me alegra saber que mi hija está en tan buenas manos...
EMILIANO: De eso no hay duda alguna
FRANCISCO: ¿Mami está bien?
EMILIANO: Si, campeón, acaba de llegar Cristo
FRANCISCO: ¿Puedo ir a saludarlo?
EMILIANO: Claro, hijo y ya te quedas con ellos, ¿o al final te vienes con nosotros al departamento?
FRANCISCO: No, me quedo con ellos, papi
EMILIANO; Nosotros nos vamos, pero por lo que sea, me llamas y a cualquier hora, Fran, ¿de acuerdo?
FRANCISCO: De acuerdo
EMILIANO: Despídete de Caro y vamos que te llevo con tu mamá
FRANCISCO: Chau, Caro (la abraza) Gracias por hacerme entender muchas cosas (le da un beso)
CAROLINA: De nada, príncipe, siempre cuentas conmigo
FRANCISCO: Y tú conmigo
CAROLINA: (Le sonríe) Ve con tu mami y dale un abrazo de mi parte
FRANCISCO: Así haré. Vamos, papá
EMILIANO: (Beso a Caro) Ya vuelvo... (Se aleja con Fran)

Después de haber subido a cada juego y de haber indiado a más no poder, Lucía y Jano volvieron a la casa de sus abuelos. Se despidieron de Julieta con mucho afecto y estuvieron de acuerdo con que su papá la ayudara a mudarse. Augusto prometió volver a tiempo para llevarlos a la escuela al otro día y los pequeños se quedaron contentos.
Otro era el clima en el sitio donde la médica convivía con Ramiro y al entrar, se lo encontró allí. Augusto lo miró y no dijo nada

RAMIRO: ¿Qué hace este aquí, Julieta? ¿Andas con él o qué?
JULIETA: Vengo a juntar mis cosas y no te tengo que dar explicación alguna de lo que haga o no
RAMIRO: Tenemos que hablar a solas, ¿no crees?
JULIETA: No, todo es claro. No quiero escuchar tus "No es lo que parece" o "Es sólo mi amiga"
RAMIRO: Fue algo de una vez, Juli, me la encontré y no se, una cosa llevó a la otra...
AUGUSTO: ¡Si, claro!
RAMIRO: ¡No te metas, estúpido!
AUGUSTO: No le mientas así, tan descaradamente...
RAMIRO: ¿Por qué no te largas?
JULIETA: Porque yo no quiero que se vaya
RAMIRO: ¿Te vas a ir de aquí? Es tu departamento...
JULIETA: Si, te lo regalo, no quiero nada que tenga que ver contigo
AUGUSTO: No, Juli, nada de eso. ¡Qué se largue él!
RAMIRO: ¿Qué parte de "NO TE METAS" no entendiste?
AUGUSTO: La parte donde me quedo mirando cómo te regalan un departamento
RAMIRO: ¿Con este idiota te revuelcas? ¿Y desde cuándo, eh? ¡Eres una golfa!
AUGUSTO: (Le da un puñetazo) ¡La respetas, infeliz!
RAMIRO: ¡A mí no me golpeas! (Le intenta dar uno, pero Tuto lo esquiva y le da otro)
AUGUSTO: ¡Junta todas tus mierdas y te largas de aquí! ¿Me entendiste?
JULIETA: Augusto, vete a la alcoba y ahí me esperas...
AUGUSTO: Pero...
JULIETA: ¡Nada! ¡Ve!
AUGUSTO: (Lo empuja, tirándolo otra vez al suelo) ¡Te salvaste, idiota! (Se va)
RAMIRO: ¡Imbécil! (Se ríe)
JULIETA: No, no te rías, él tiene razón. Recoge todo y lárgate de aquí, pero a la de ¡YA!
RAMIRO: (La jala y la besa) No puedes dejar lo nuestro así... Si te acuestas con él, ya, pues, lo dejamos como que ambos nos echamos una cañita al aire antes de la boda
JULIETA: (Lo abofetea) ¡No me vuelvas a besar! Y en todo caso, no fui yo quien dejó esto así, fuiste tú con tus actos, así que no me vengas a echar la culpa a mí
RAMIRO: ¿Qué? ¿Me vas a decir que no llevas tiempo revolcándote con ese estúpido?
JULIETA: Pues, si, te voy a decir eso porque es la simple verdad, pero allá tú si quieres creer lo que te de la reverenda gana
RAMIRO: (La toma de un brazo) ¡No quiero separarme de ti!
JULIETA: ¡Suéltame! Eso debiste pensarlo antes de andar con la zorra esa
RAMIRO: ¡Ella no me importa! ¡Fue sólo un tropezón, Julieta!
JULIETA: ¿Sólo un tropezón? ¡Qué bien! Yo no quiero hombres que den "tropezones"
RAMIRO: ¿En serio estás terminando lo nuestro? ¡Llevamos seis años juntos, mujer!
JULIETA: Si, seis años y quien sabe cuántos viéndome la cara de idiota
AUGUSTO: (Sale) ¿No la escuchaste? ¡¡Lárgate!! ¿Qué de esto es suyo, Julieta? Tú dime, así se lo saco a la calle...
RAMIRO: Ni te atrevas, idiota
AUGUSTO: ¿Esto es tuyo? (Le muestra un reproductor de DVD)
JULIETA: Si, es de él, pero déjalo ahí...
AUGUSTO: ¡Vete ya o te lo tiro a la mierda!
JULIETA: Augusto...
AUGUSTO: ¿Qué? Si no entiende por las buenas, ¡entenderá por las malas!
RAMIRO: ¡Atrévete y te rompo el hocico!
AUGUSTO: (Se le ríe en la cara) ¡Ya quisiera que lo intentes!
RAMIRO: No me retes, no sabes de lo que soy capaz, idiota
AUGUSTO: ¡Ni risa me causas, pelele, así que mucho menos me das miedo, eh! (Deja el reproductor a un lado y se le pone frente a frente) ¿A ver?
RAMIRO: Te vas a arrepentir, así que no me busques porque me encuentras
AUGUSTO: No tienes idea de quién soy, ¿verdad? ¿Del poder que tengo? Ningún estúpido con ínfulas me genera nada...
JULIETA: ¡¡Bueno, yaaaaaaaaa!!
AUGUSTO: Déjalo, Julieta, deja que me haga algo, si es que puede
JULIETA: (Se mete entre los dos) Tú, Ramiro, ¡te largas! (Lo empieza a empujar) Mañana me voy y tienes dos días para sacar tus cosas de aquí, ¿estamos? (Llegan a la puerta)
RAMIRO: ¡No! No estamos, ¿no entiendes que no quiero perderte?
JULIETA: Me importa un carajo lo que quieras tú, sólo me interesa lo que quiero yo y tú no estás en la lista de mis intereses. ¡Aaaadiós!

12 comentarios:

  1. asi es Agusto defiende lo que es tuyo :-)

    ResponderBorrar
  2. Sacalo de ahi Agusto... que susto el del pobre Fran...

    ResponderBorrar
  3. jajja asi mismo julieta no te deje de ese pelele!! muy hombresito tuto!

    ResponderBorrar
  4. Que lo defienda caray q defienda a juli jajajajaj excelente me encantoooo!!! :D bien x tuto jajjajaa

    ResponderBorrar
  5. Asi se hace Tutito a defender a la mujer que quiere.... El otro muy machito y todo capaz que cuando tuto lo desafio se meo todo en el pantalon jajajajajaja

    ResponderBorrar
  6. Ramiro si es necio, ¡diosss! Que bello Augusto defendiendo a Juli jksjk jajajajaja!

    ResponderBorrar