Leonardo
estaba en su despacho, tomando un poco de brandy, mientras terminaba de revisar
su agenda para el día siguiente. Cesar lo llamó por teléfono.
LEONARDO:
¡César! ¿Cómo estás?
CÉSAR: Bien, Leonardo, ¿tú?
LEONARDO: Mejor imposible
CÉSAR: ¿Cómo está tu esposa y el embarazo?
LEONARDO: Van muy bien, por suerte
CÉSAR: ¿Ya sabes qué es?
LEONARDO: Una niña, ayer nos confirmaron el sexo y se va a llamar Giuliana
CÉSAR: ¡Te felicito!
LEONARDO: Gracias, pues. ¿Pasa algo o me llamas para conversar nomás?
CÉSAR: En realidad, no sucede nada grave, pero me enteré de algo y creo que sería bueno que le siguiéramos la pista
LEONARDO: Te escucho
CÉSAR: Mi contacto en la policía, me confirmó que el cuerpo que encontraron en el basural, es el de Basualdito
LEONARDO: ¿El hermano del capataz de Santiago?
CÉSAR: Ese mismo
LEONARDO: ¿Y qué le pasó?
CÉSAR: Tiene un disparo en el pecho
LEONARDO: Seguramente asuntos de drogas, ese tipejo era un pobre infeliz
CÉSAR: Pienso lo mismo, sin embargo, hay algo que no me cuadra
LEONARDO: ¿Qué?
CÉSAR: Por lo que me explicaron, ese tipo llevaba muerto varios meses cuando lo encontraron
LEONARDO: (Deja lo que está haciendo) ¿Cuántos meses?
CÉSAR: Si las cuentas no me salen mal, data de la época en que Terranova mandó a matar a la ex viuda
LEONARDO: ¿Tanto?
CÉSAR: Si y eso no es lo más raro
LEONARDO: ¿Qué lo sería?
CÉSAR: El estado en el que lo encontraron
LEONARDO: ¿Muy descompuesto?
CÉSAR: Intacto, Leonardo, al tipo lo congelaron y Dios sabrá por qué lo dejaron ahora
LEONARDO: (Piensa un poco) Quizás Santiago lo liquidó por inepto y lo dejó en algún lugar y pues, después de que Terranova murió, las personas que se lo “guardaban”, decidieron deshacerse de la evidencia
CÉSAR: Algo parecido pensaba yo
LEONARDO: De todos modos, no estaría demás investigar un poco al respecto
CÉSAR: Ya me encargué de eso, en cuanto tenga novedades, te aviso
LEONARDO: Tenme al tanto, por favor, quiero saber bien de qué se trata todo ese asunto. ¿Del otro sabes algo?
CÉSAR: No, si no está muerto, si que sabe esconderse. Hemos estado siguiendo a la hermana y no ha habido cambios
LEONARDO: ¿Sigue yendo a Villa Medrano?
CÉSAR: Desde la última vez, no ha regresado
LEONARDO: ¿Ubicaste a la vieja con la que habla?
CÉSAR: No, parece ser un fantasma
LEONARDO: Alguien tiene que saber algo
CÉSAR: Tengo a Zamudio en eso
LEONARDO: Muy bien. Por último, ¿qué sabes de Marina?
CÉSAR: Sigue siendo Celia y haciendo su vida con Pablo Mouriño
LEONARDO: En cuanto tengamos en nuestras manos las pruebas que Augusto posee, ése será el primero en desaparecer del mapa
CÉSAR: Una cosa más. No se si esto sea relevante o no, pero por cómo han sido las cosas, creo que es sólo una coincidencia
CÉSAR: Bien, Leonardo, ¿tú?
LEONARDO: Mejor imposible
CÉSAR: ¿Cómo está tu esposa y el embarazo?
LEONARDO: Van muy bien, por suerte
CÉSAR: ¿Ya sabes qué es?
LEONARDO: Una niña, ayer nos confirmaron el sexo y se va a llamar Giuliana
CÉSAR: ¡Te felicito!
LEONARDO: Gracias, pues. ¿Pasa algo o me llamas para conversar nomás?
CÉSAR: En realidad, no sucede nada grave, pero me enteré de algo y creo que sería bueno que le siguiéramos la pista
LEONARDO: Te escucho
CÉSAR: Mi contacto en la policía, me confirmó que el cuerpo que encontraron en el basural, es el de Basualdito
LEONARDO: ¿El hermano del capataz de Santiago?
CÉSAR: Ese mismo
LEONARDO: ¿Y qué le pasó?
CÉSAR: Tiene un disparo en el pecho
LEONARDO: Seguramente asuntos de drogas, ese tipejo era un pobre infeliz
CÉSAR: Pienso lo mismo, sin embargo, hay algo que no me cuadra
LEONARDO: ¿Qué?
CÉSAR: Por lo que me explicaron, ese tipo llevaba muerto varios meses cuando lo encontraron
LEONARDO: (Deja lo que está haciendo) ¿Cuántos meses?
CÉSAR: Si las cuentas no me salen mal, data de la época en que Terranova mandó a matar a la ex viuda
LEONARDO: ¿Tanto?
CÉSAR: Si y eso no es lo más raro
LEONARDO: ¿Qué lo sería?
CÉSAR: El estado en el que lo encontraron
LEONARDO: ¿Muy descompuesto?
CÉSAR: Intacto, Leonardo, al tipo lo congelaron y Dios sabrá por qué lo dejaron ahora
LEONARDO: (Piensa un poco) Quizás Santiago lo liquidó por inepto y lo dejó en algún lugar y pues, después de que Terranova murió, las personas que se lo “guardaban”, decidieron deshacerse de la evidencia
CÉSAR: Algo parecido pensaba yo
LEONARDO: De todos modos, no estaría demás investigar un poco al respecto
CÉSAR: Ya me encargué de eso, en cuanto tenga novedades, te aviso
LEONARDO: Tenme al tanto, por favor, quiero saber bien de qué se trata todo ese asunto. ¿Del otro sabes algo?
CÉSAR: No, si no está muerto, si que sabe esconderse. Hemos estado siguiendo a la hermana y no ha habido cambios
LEONARDO: ¿Sigue yendo a Villa Medrano?
CÉSAR: Desde la última vez, no ha regresado
LEONARDO: ¿Ubicaste a la vieja con la que habla?
CÉSAR: No, parece ser un fantasma
LEONARDO: Alguien tiene que saber algo
CÉSAR: Tengo a Zamudio en eso
LEONARDO: Muy bien. Por último, ¿qué sabes de Marina?
CÉSAR: Sigue siendo Celia y haciendo su vida con Pablo Mouriño
LEONARDO: En cuanto tengamos en nuestras manos las pruebas que Augusto posee, ése será el primero en desaparecer del mapa
CÉSAR: Una cosa más. No se si esto sea relevante o no, pero por cómo han sido las cosas, creo que es sólo una coincidencia
LEONARDO:
¿Qué?
CÉSAR: El novio de la Mouriño, es un ex policía
LEONARDO: ¿Qué dices?
CÉSAR: Lo mandé investigar por pura curiosidad y saltó que dejó la fuerza hace cuatro años más o menos
LEONARDO: ¿Tuvo problemas?
CÉSAR: No, su legajo es perfecto. Era un excelente detective de homicidios
LEONARDO: ¿Ah, si?
CÉSAR: ¿Recuerdas aquel caso tan extraño en el que habían matado a una dentista y a un viejo comerciante y que resultó ser que los asesinos eran dos tipos que compartían el autobús a diario?
LEONARDO: (Hace memoria) Creo que si…
CÉSAR: Recuerda si puedes…
LEONARDO: Fue algo como que los tipos, de tanto viajar juntos comenzaron a hablar y se hicieron amigos, ¿no?
CÉSAR: Ajá. Uno quería deshacerse de la esposa para cobrar el seguro de vida y el otro, quería matar al suegro para que su mujer heredara el negocio
CÉSAR: El novio de la Mouriño, es un ex policía
LEONARDO: ¿Qué dices?
CÉSAR: Lo mandé investigar por pura curiosidad y saltó que dejó la fuerza hace cuatro años más o menos
LEONARDO: ¿Tuvo problemas?
CÉSAR: No, su legajo es perfecto. Era un excelente detective de homicidios
LEONARDO: ¿Ah, si?
CÉSAR: ¿Recuerdas aquel caso tan extraño en el que habían matado a una dentista y a un viejo comerciante y que resultó ser que los asesinos eran dos tipos que compartían el autobús a diario?
LEONARDO: (Hace memoria) Creo que si…
CÉSAR: Recuerda si puedes…
LEONARDO: Fue algo como que los tipos, de tanto viajar juntos comenzaron a hablar y se hicieron amigos, ¿no?
CÉSAR: Ajá. Uno quería deshacerse de la esposa para cobrar el seguro de vida y el otro, quería matar al suegro para que su mujer heredara el negocio
LEONARDO:
Si, si y cruzaron a las víctimas, uno mató al “estorbo” del otro. ¿Qué pasa con
eso?
CÉSAR: Pues, fue el último caso de Iberbia, el novio de Pampa
LEONARDO: ¡Realmente fue brillante cómo lo descubrió!
CÉSAR: Exacto
LEONARDO: ¿Y por qué dejó la policía?
CÉSAR: Hasta donde me dijo mi contacto, su hijo se lo pidió y después que su compañero de trabajo muriera, decidió renunciar. Pidió la baja y se dedicó a los caballos. Eso lo llevó a conocer a la Mouriño
LEONARDO: Las casualidades no me parecen certeras. Averigua más de ese hombre, quiero todo su historial
CÉSAR: ¿Para qué? El tipo no corta ni pincha. De hecho, cuando lo conocí, me dijo que estaba escribiendo un libro sobre el mundo de los caballos
LEONARDO: César, eres un hombre inteligente, piensa un poco más y date cuenta que eso del libro, pudo ser una excusa
CÉSAR: ¿Excusa para qué?
CÉSAR: Pues, fue el último caso de Iberbia, el novio de Pampa
LEONARDO: ¡Realmente fue brillante cómo lo descubrió!
CÉSAR: Exacto
LEONARDO: ¿Y por qué dejó la policía?
CÉSAR: Hasta donde me dijo mi contacto, su hijo se lo pidió y después que su compañero de trabajo muriera, decidió renunciar. Pidió la baja y se dedicó a los caballos. Eso lo llevó a conocer a la Mouriño
LEONARDO: Las casualidades no me parecen certeras. Averigua más de ese hombre, quiero todo su historial
CÉSAR: ¿Para qué? El tipo no corta ni pincha. De hecho, cuando lo conocí, me dijo que estaba escribiendo un libro sobre el mundo de los caballos
LEONARDO: César, eres un hombre inteligente, piensa un poco más y date cuenta que eso del libro, pudo ser una excusa
CÉSAR: ¿Excusa para qué?
LEONARDO:
Eso tenemos que averiguar
CÉSAR: Está bien, desde mañana me encargo de hacerlo
LEONARDO: Espero novedades
CÉSAR: En cuanto tenga algo, te llamo
LEONARDO: Que sigas bien
CÉSAR: Y tú, adiós (corta)
LEONARDO: (Se queda pensando) ¿Qué será lo que se trae el policía? Me huele muy mal…
DORA: (Entrando) ¿Qué te huele mal, amor? ¿Algún problema?
LEONARDO: Ninguno, hermosa, sólo cosillas de esta ciudad de locos
DORA: (Le sirve café) Ahí tiene, señor, como a usted le gusta…
LEONARDO: (La sienta en sus piernas) Eres una genia, Dora, justo estaba deseando esto
DORA: Se que después de tu brandy y mientras revisas tus asuntos, te gusta tomarte un cafecito con crema
LEONARDO: (Besote) Lo que me gusta, eres tú
DORA: ¿Si? ¿Con panza y todo?
LEONARDO: (La mira) ¿Qué panza? Lo único que veo yo es a mi princesa, creciendo dentro de mi reina y eso me fascina mucho más todavía
DORA: Eres un casanova
LEONARDO: Las amo tanto, Dora, mi hija y tú, lo son todo
DORA: Y tú lo eres para nosotras
LEONARDO: (Hace las cosas del escritorio a un lado) Vamos a la cama
DORA: ¿Ya terminaste?
LEONARDO: No
CÉSAR: Está bien, desde mañana me encargo de hacerlo
LEONARDO: Espero novedades
CÉSAR: En cuanto tenga algo, te llamo
LEONARDO: Que sigas bien
CÉSAR: Y tú, adiós (corta)
LEONARDO: (Se queda pensando) ¿Qué será lo que se trae el policía? Me huele muy mal…
DORA: (Entrando) ¿Qué te huele mal, amor? ¿Algún problema?
LEONARDO: Ninguno, hermosa, sólo cosillas de esta ciudad de locos
DORA: (Le sirve café) Ahí tiene, señor, como a usted le gusta…
LEONARDO: (La sienta en sus piernas) Eres una genia, Dora, justo estaba deseando esto
DORA: Se que después de tu brandy y mientras revisas tus asuntos, te gusta tomarte un cafecito con crema
LEONARDO: (Besote) Lo que me gusta, eres tú
DORA: ¿Si? ¿Con panza y todo?
LEONARDO: (La mira) ¿Qué panza? Lo único que veo yo es a mi princesa, creciendo dentro de mi reina y eso me fascina mucho más todavía
DORA: Eres un casanova
LEONARDO: Las amo tanto, Dora, mi hija y tú, lo son todo
DORA: Y tú lo eres para nosotras
LEONARDO: (Hace las cosas del escritorio a un lado) Vamos a la cama
DORA: ¿Ya terminaste?
LEONARDO: No
DORA:
¿Entonces?
LEONARDO: Quiero estar contigo, hacerte el amor, dormirme a tu lado y ya. Mañana le sigo y punto, primero, lo primero
DORA: Mmm… Tengo muchas ganas de estar contigo
LEONARDO: Y yo, me tienes sin nadita desde hace tres días (Le hace el número con los dedos y un puchero) ¡Tres días completos!
DORA: Es esta niñita que no me deja, pero… (Se pone de pie) Te lo compenso ya mismo…
LEONARDO: ¿Cómo?
DORA: (Lo hace pararse y ella se sienta) Tomando un helado…
LEONARDO: ¿Helado de Leo?
LEONARDO: Quiero estar contigo, hacerte el amor, dormirme a tu lado y ya. Mañana le sigo y punto, primero, lo primero
DORA: Mmm… Tengo muchas ganas de estar contigo
LEONARDO: Y yo, me tienes sin nadita desde hace tres días (Le hace el número con los dedos y un puchero) ¡Tres días completos!
DORA: Es esta niñita que no me deja, pero… (Se pone de pie) Te lo compenso ya mismo…
LEONARDO: ¿Cómo?
DORA: (Lo hace pararse y ella se sienta) Tomando un helado…
LEONARDO: ¿Helado de Leo?
DORA:
Exacto
LEONARDO: (Se relame) No pienso oponerme (Se baja la cremallera y ofrece la mercancía)
DORA: (Le toma el miembro con una mano y la mueve) Siempre tan dispuesto, amor
LEONARDO: (Gime) Come, hermosa, come todo…
LEONARDO: (Se relame) No pienso oponerme (Se baja la cremallera y ofrece la mercancía)
DORA: (Le toma el miembro con una mano y la mueve) Siempre tan dispuesto, amor
LEONARDO: (Gime) Come, hermosa, come todo…
Agustina
había salido con un amigo de la ciudad y ahora el muchacho la llevaba de
regreso a la hacienda. La muchacha bajó del carro y se la veía enojada
AGUSTINA:
¡Imbécil! (Azota la puerta del carro con fuerza)
MANUEL:
(También se baja) ¡Ten cuidado, estúpida!
AGUSTINA:
(Se gira y lo abofetea) ¡A mí me respetas!
MANUEL:
(La agarra de las manos) ¡Eres una histérica inaguantable!
AGUSTINA:
¡Vete al demonio!
MANUEL:
(La quiere besar) ¡Quédate quieta!
AGUSTINA:
¡No me toques!
MANUEL:
Me calentaste toda la noche, no creas que me voy a quedar así (Un severo y
tremendo puñetazo, lo obliga a soltarla y lo tumba, haciéndolo caer)
BRUNO:
¿No escuchó que le pidió que la suelte?
AGUSTINA:
Gracias, Bruno
MANUEL:
(Se levanta) ¿Qué te metes, peón de cuarta?
BRUNO:
Delante de mí, no le pone un solo dedo encima
AGUSTINA:
Vamos adentro, no lo peles
MANUEL:
¿Te lo tiras a él, golfa?
BRUNO:
(Le cae encima) ¡La respeta! (Le dio tres trompadas, rompiéndole la nariz)
AGUSTINA:
¡Suéltalo!
MANUEL:
¡Estoy sangrando!
BRUNO:
¡Peor le va a ir si no sale de esta hacienda en dos segundos, maldito!
MANUEL:
Esta me las pagas, Agustina y muy caro… (Se sube al carro y sale a toda
velocidad)
BRUNO:
¿Se encuentra bien, señorita?
AGUSTINA:
Si, Bruno, gracias
BRUNO:
¿Le hizo algo?
AGUSTINA:
¿Además de hacerme pasar la noche más horrenda? No y gracias a ti
BRUNO:
No tiene que darme las gracias, siempre que pueda, la voy a proteger. Venga, la
acompaño adentro
AGUSTINA:
Por favor… (Se encaminan) Pensé que no volvías hasta mañana
BRUNO:
Era la idea, pero hubo un cambio de planes y decidí regresar
AGUSTINA:
¿Sucedió algo malo con tus hermanos? Porque te ibas a ver con ellos, ¿no?
BRUNO: Nada malo y si, la idea era cenar los tres juntos.
BRUNO: Nada malo y si, la idea era cenar los tres juntos.
AGUSTINA:
¿Y qué pasó?
BRUNO: Julieta se va a vivir a Miami muy pronto y pues, tiene muchos pendientes que solucionar. Así que dejamos la cena para otro momento… (Entran a la casa) Que descanse, patrona
BRUNO: Julieta se va a vivir a Miami muy pronto y pues, tiene muchos pendientes que solucionar. Así que dejamos la cena para otro momento… (Entran a la casa) Que descanse, patrona
AGUSTINA:
Igualmente y gracias (Bruno le sonríe y se retira) ¿Por qué los demás hombres
no son así, eh? Amables, respetuosos y guapos… (Hace un gesto) ¿Qué te pasa,
Agustina? ¡Deja las bobadas! (Se mete a la casa, se da un baño y se acuesta)

Ojala no dañen a nano y que lo q sea q parravicini y vilches planean para el les salga mal , dora y vilches siempre andan encendidos ? Que cosas jajaja excelente cap!! :D
ResponderBorrarY cuando se prueba lo bueno, Rebe, cuesta no querer siempre más y por más que Leonardo sea un asco, tiene a Dora bien atendida, jajaja
BorrarCon Nano no se vayan a meter, putos, jajajajaja, ni con Pablo, ni con nadie, jodan a sus madres xD... que linda actitud la de Bruno.
ResponderBorrarNo se enoje, mujer, relajadita, ajajajjajaa
BorrarJajajajajaja, ya paso...
BorrarHay no que no le hagan nada a Mi Nanito o si no los acogoto... Awww este Bruno todo una hombre defendiendo a Agustina
ResponderBorrarJajajajja, ¿¿TU NANITO?? Jajajajaja
BorrarSi tuto y Nano son mio jajajaja
BorrarAhora van a investigar a Nano??? Malditos
ResponderBorrarAsí son esos mierdaaaaassssssssssss
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