lunes, 28 de octubre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 132



Terranova era una fiesta en serio. Después de muchos años de no celebrar nada, por fin, tanto los empleados como los patrones, se divertían y si bien la idea era hacer una pequeña despedida a Bruno, la gente aprovechó y también festejó por el próximo matrimonio de Serafín y Ruth, quienes, por supuesto, se encontraban ahí. Greta y Ernesto comían un poco, conversando con Pablo y Celia, cordialmente invitados por Agustina. Alma y Horacio aún no llegaban porque Nicolás tenía que comer, bañarse y ponerse guapo y Candela, de pie, se tomaba a las manos de su papá e intentaba bailar. Aunque caminaba bien, el tema del baile no lo dominaba y eso la hacía caerse.

PABLO: ¡Eso, hija, muévelas!
CANDELA: Ti, papá, ati…
CELIA: Jajajaja, ahora le dices eso, pero cuando sea una adolescente, no la vas a dejar salir a la disco
GRETA: ¡Muy cierto!
ERNESTO: Lógico
PABLO: ¿Agustina le dio problemas, señor?
ERNESTO: Para nada…
GRETA: ¡Mentiroso! Mi hija salía con sus amigas y este caballero, tan modosito como parece, la seguía, jajajaja
ERNESTO: Es mi única hija… Muchacho, debo felicitarte por la hermosa familia que has formado
PABLO: Muchas gracias, Don Ernesto
ERNESTO: No sabía que te habías casado
PABLO: No lo hice
ERNESTO: ¿Cómo? ¿La niña es nacida fuera del matrimonio?
CELIA: Candela no es hija biológica de Pablo, señor
PABLO: Pero será mía legalmente algún día
GRETA: ¿La vas a adoptar?
PABLO: (Asiente) En cuanto termine de organizar bien la nueva hacienda y mi patrimonio, Candela será una Mouriño con papeles y todo
CANDELA: Modiniiiiiio…
PABLO: ¡Exacto! (La alza y besa por todo el rostro)
GRETA: (Miraba a la pequeña) No se si sea la vejez o qué, pero la veo muy parecida a Agustina
ERNESTO: (Observa a Candela) ¿Si?
PABLO: A mí me dio la misma sensación, tiene el mismo color de cabello y de ojos
CELIA: (Pensaba “Es su sobrina, por eso”) Cande tiene una carita común
GRETA: Es que cuando los niños son pequeños, aún no se definen sus rasgos y a cada uno nos da la sensación de similitud con los niños que conocemos
ERNESTO: Es cierto
PABLO: Doy fe de eso, me pasa con mis sobrinos menores. Jazmín me parece igual a su mamá un día y al otro, la veo igual a Lucía y Nicolás es realmente parecido a su papá, pero por momentos es Alma en pinta…
CELIA: Muy cierto…
GRETA: (Miraba alrededor) ¿Dónde está Agustina?
ERNESTO: La vi entrar a la casa hace unos minutos, debe estar todavía ahí…
PABLO: No, recién salió y se fue para allá, Don Ernesto (Le señala)
ERNESTO: ¿Y qué fue a hacer al galpón?
GRETA: Las bebidas quedaron ahí, viejo, seguramente fue a buscar más…
ERNESTO: ¡Los empleados se toman todo!
GRETA: Ni tanto, pero como tú no puedes, exageras
PABLO: ¿Cómo sigue ese corazón?
ERNESTO: Gracias a Dios, muy bien. Si el tratamiento funciona como esperamos, en un tiempo me operan y ya, ¡adiós problemas de salud!
CELIA: ¿Qué es lo que padece, señor?
GRETA: Tiene una arteria tapada y con las medicinas logran dilatarla lo suficiente para relajar el músculo. Cuando llegue a cierto punto, podrá tolerar la cirugía sin riesgos.
CELIA: No soy cardióloga, pero conozco el procedimiento.
GRETA: ¿Cuál es su especialidad?
CELIA: Traumatología y médica clínica.
GRETA: Me cae muy bien esta muchacha, Pablo, me alegra mucho que hayas sentado cabeza…

Bruno vio entrar a Agustina en el galpón y fue tras ella. La muchacha estaba buscando algo, sin lograr encontrarlo

BRUNO: ¿La ayudo, señorita?
AGUSTINA: Por favor, estoy tratando de hallar el tequila
BRUNO: Dudo que aún quede, creo que se han bebido todo
AGUSTINA: Es que están contentos por ti, Bruno, no hay uno que no te adore
BRUNO: Son muchos años juntos, señorita, somos como una familia
AGUSTINA: (Los dos buscaban) Lo se…
BRUNO: ¡Aquí encontré una botella! La voy a llevar
AGUSTINA: Espera un momento
BRUNO: Si…
AGUSTINA: Brindemos nosotros
BRUNO: No hay vasitos
AGUSTINA: (Toma la botella y la abre) ¡Del pico!
BRUNO: (Sonríe) Señorita Agustina, ¿usted bebe así?
AGUSTINA: Normalmente, no, pero la ocasión lo amerita… ¡Salud por ti, el mejor veterinario! (Da un trago y le ofrece a él)
BRUNO: (Un poco envalentonado por el alcohol que ya había ingerido, se desinhibe) ¿Usted sabe lo que dicen sobre hacer esto?
AGUSTINA: ¿Hacer qué?
BRUNO: Tomar de la misma botella
AGUSTINA: No, ¿qué dicen?
BRUNO: Que si dos personas que se atraen, beben del mismo recipiente, corren el riesgo de enamorarse
AGUSTINA: ¿Si?
BRUNO: Aunque ese no es el caso aquí
AGUSTINA: (También estaba envalentonada) ¿Quieres decir que no te atraigo?
BRUNO: (Da un sorbo) Quiero decir que ya estoy enamorado de usted…
AGUSTINA: (Le quita la botella) Definitivamente, este no es el caso

Agustina dio un nuevo trago, dejó la botella sobre una mesa y se acercó a Bruno sugerentemente, casi pegándose a él, juntando sus bocas y dejándolas sólo a un milímetro de distancia. El muchacho, deseoso por besarla, la tomó de la cintura

BRUNO: No juegue con fuego
AGUSTINA: ¿Por qué no?
BRUNO: Puede quemarse
AGUSTINA: ¿Y quién te dice a ti que no es lo que quiero lograr?
BRUNO: Lo que le dije es en serio
AGUSTINA: (Le sonríe) Lo se y a mí me pasa igual…

Sin decir más, se besaron apasionadamente, abrazándose, aferrándose al otro como no queriendo soltarse jamás. No era un beso cachondo, pero estaba repleto de amor. El ruido de la puerta los hizo separarse

ERNESTO: (No los había visto besarse) ¿Todo bien?
AGUSTINA: Si, papá, sólo que no encontramos más tequila
ERNESTO: Hay unas cajas en la cocina de la casa
AGUSTINA: ¡Han de estar ahí! ¿Me ayudas, Bruno?
BRUNO: Claro, después de usted…
AGUSTINA: ¡Muy amable! (Besa a su papá) Ya volvemos al festejo, papito chulo (Sale medio riéndose y se lleva a Bruno de la mano)
ERNESTO: (Mira alrededor) ¡Si serán ciegos! Ahí hay una botella de tequila… (La agarra) Ah, pero está abierta y ¡vaya a saber desde cuándo está así! (La desestima y sale del galpón)

Carolina se había quedado un poco inquieta. Ver a Augusto tan desanimado, no le gustaba para nada. Ella verdaderamente deseaba que su ex marido estuviera bien y fuera feliz. Nano, comprendiendo todo, le hablaba de lo que él creía

EMILIANO: El tiempo le dará todo lo que merece, mi amor, no debes ponerte mal. Augusto saldrá de esa tristeza
CAROLINA: Ojala sea pronto
EMILIANO: Para mí que el problema es con la doctora
CAROLINA: Lo mismo pienso yo. ¿Habrán peleado?
EMILIANO: No se si sea eso
CAROLINA: ¿Sabes algo que yo no?
EMILIANO: El otro día que Bruno fue a Santa Cecilia y me acompañó a ver a los becerros, ¿te acuerdas?
CAROLINA: Ajá…
EMILIANO: Pues, me contó que su hermana se va a vivir a Miami
CAROLINA: Ah, si, lo se, Augusto me lo dijo y ¡tienes razón! Debe ser por eso que anda así
EMILIANO: Seguramente la quiere mucho y la va a extrañar…
CAROLINA: ¿Quererla? Tuto la ama
EMILIANO: Ah, más a favor de mi punto.
CAROLINA: El problema es que él no reconoce lo que siente y la va a dejar ir
EMILIANO: ¿Ella qué siente?
CAROLINA: Lo mismo
EMILIANO: ¿Y por qué se va, entonces?
CAROLINA: Porque el tarugo no le dijo lo que siente y Julieta debe querer distanciarse
EMILIANO: ¡Eso es una tontería!
CAROLINA: Pienso igual, mi amor
EMILIANO: Te propongo algo. Si Augusto no reacciona, le contamos a Jano y a Lucía y verás que ellos lo ponen en vereda rapidito
CAROLINA: (Se ríe) ¡Santo remedio, Nano! Mis hijos logran lo que se proponen
EMILIANO: (La besa) Exacto… (Otro beso) ¿Será que yo lograré mi propósito contigo? (Se va recostando sobre ella)
CAROLINA: ¿Qué pretendes?
EMILIANO: Hacerte eso que tanto gozas…
CAROLINA: Mmmm… ¡Convénceme!

10 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderBorrar
  2. Jajajajajjajaja excelente capitulo agustina y bruno seran pareja? me parece estupendoo jaja nano y caro no pierden tiempo jajaja

    ResponderBorrar
  3. Oh oh mira Bruno y Agustina se traian una ganas jajajaha.... Ojala Jano y Lucia los pongan en vereda a tuto para que reaccione

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajaj, ya me imagino el cagadón a pedos que le dan al padre, jajaja

      Borrar
  4. Jajajajajaja que no piden o hagan esos niÑos que no se les conceda...

    ResponderBorrar