Con
la firme intención de sonsacar a su flamante esposa y orillarla a experimentar
los placeres de la carne, Leonardo puso videos de alto contenido sexual y
mientras los miraban, la pareja se tocaba, se acariciaba…
DORA:
¿Todo eso se puede hacer?
LEONARDO:
Si, hermosa... (Ya no aguantaba más) Hagámoslo...
DORA:
Si... (Toma la iniciativa y lo tumba en la cama, apoderándose de su miembro con
la boca)
LEONARDO:
Ay, si, así, Dora, eso mismo quiero... (La agarra del cabello y jala un poco)
Eres buena aprendiz...
DORA:
¿Lo hago bien? (Hablaba sonriendo)
LEONARDO:
Muy bien, pero puedes hacerlo aún mejor...
DORA:
Voy a intentarlo... (Se acuerda de los videos e intenta imitar lo que vio)
LEONARDO:
(Le costaba mucho contener sus instintos más bajos, pero Dora todavía no estaba
preparada para el sexo tan salvaje) Sube, mi amor, quiero entrar en ti y
hacerte el amor
DORA:
(Obedece) ¿Te estaba gustando?
LEONARDO:
Mucho, preciosa (La besa con toda la pasión que puede fingir) ¿Lo dudas? (La
toma de la cintura y la penetra furiosamente, haciéndola gemir muchísimo) Así
de bien lo hacías, ¡mira lo que me provocas! (Siguió hasta que ella acabó y la
volteó, quedando él arriba) ¿Te gustó eso que te hice? Porque gritabas mi
nombre... (Vuelve a penetrar) ¿Quieres que siga?
DORA:
Si, sigue, mi amor...
LEONARDO:
Sigo, pero me tienes que hacer un favor
DORA:
El que quieras...
LEONARDO:
Cuando llegue el momento te digo, ¿está bien? (La coge de las pompas y la posee
frenéticamente. Cuando está a un instante de acabar, sale) Ahora, mi amor, con
la boquita, quiero que me devores...
DORA:
Claro que lo hago (Continúa con la boca)
LEONARDO:
Ya casi, preciosa, vas muy bien (Termina) ¡Oh, si, ya! (La acaricia y la jala a
su lado) Muy bien, eres espectacular
DORA:
Aún estoy aprendiendo, Leo...
LEONARDO:
(Sonríe) Es muy importante que nos conozcamos a este nivel, que aprendamos lo
que el otro goza, lo que disfruta, lo que desea. (La besa) Es imprescindible el
buen sexo en una pareja, Dora y con nuestra paciencia y nuestro amor, vamos a
lograrlo... (Otro beso) Al fin que nadie nos apura, ¿verdad? Además, esposita,
muero de ganas de enseñarte todo lo que se...
DORA:
Y yo de aprenderlo...
LEONARDO:
¿Te gusta lo que hacemos, verdad? Es lógico, el cuerpo se ha hecho para sentir
placer... (La toca) Para gozar y este (Hace que ella le agarre el pene)
Pretende darte todo el placer del planeta...
El
Banco Sudamericano estaba a reventar de gente. Carolina y Nano aguardaban, pero
ella estaba demasiado ansiosa.
EMILIANO:
Tranquila, mi amor, ya nos van a atender
CAROLINA:
Pero es que parece que cuanto más tardemos, más tiempo tienen esos desgraciados
para saber lo que hacemos...
EMILIANO:
Nada tienen que saber. Tú eres una hacendada con negocios en Argentina, no es
nada raro que te acerques a este lugar, ya que trabajan en los países del sur.
(Le da un besote) No seas paranoica, si alguien nos ve aquí, eso decimos y ya.
Además, nadie sabe de la existencia de esa caja de seguridad.
CAROLINA:
Me estoy volviendo una paranoica...
EMILIANO:
No, estás en alerta y eso es bueno, sólo te pido que te relajes un poco (Otro
beso) Recuerda que no estás sola (Más besotes) Mmm...
CAROLINA:
Te estás aprovechando de la situación (sonríe)
EMILIANO:
(La acerca a él y la besa más aún) Cada vez que pueda...
EMPLEADO:
¿Señora Mouriño?
CAROLINA:
Soy yo...
EMPLEADO:
Sígame, por favor
CAROLINA:
Vamos... (Coge la mano de Nano y siguen al empleado)
EMPLEADO:
(Los guía hasta una oficina) En un momento más, podrá pasar a la bóveda, sólo
firme esta responsiva...
CAROLINA:
Gracias... (Firma)
EMPLEADO:
Por nada... (Mira a Emiliano) El señor tendrá que esperar aquí.
EMILIANO:
¿Por qué?
EMPLEADO:
Son las instrucciones que tenemos, caballero, no se lo tome a mal. No pueden
ingresas dos o más personas, es una cuestión de seguridad del banco
EMILIANO:
Comprendo, no hay inconveniente.
EMPLEADO:
Señora, si me acompaña, la conduzco hasta la bóveda...
CAROLINA:
Lo sigo... (Besa a Emiliano y se retira)
EMPLEADO:
(Llegan a destino) Recuerde que necesita su clave de seguridad
CAROLINA:
Si, por supuesto, gracias... (El empleado se retira) Vamos a ver qué me
dejaste, Tuto... (Tipea la clave que Augusto le dejara en la carta)
EMILIANO:
(En la oficina, aprovechó para llamar a Estieben que se encontraba fuera de la
ciudad) ¿Comisario? ¿Puede hablar?
ESTIEBEN:
Si, Nano, ¿a qué se debe tu llamada?
EMILIANO:
Varios asuntos, jefe y es bastante largo de contar. ¿Cuándo regresa?
ESTIEBEN:
Regreso mañana por la tarde
EMILIANO:
¿Cree que pueda verme en mi departamento?
ESTIEBEN:
Claro, ¿a qué hora?
EMILIANO:
Hagamos así, cuando usted sepa a qué hora puede ir, me avisa y yo me acerco a
mi casa. Créame que las novedades le van a interesar y mucho
ESTIEBEN:
¿Es sobre el caso del Tanque y González Miño?
EMILIANO:
Exacto... (Carolina regresa con una caja mediana) Ahora lo dejo, Estieben,
avíseme, por favor...
ESTIEBEN:
Será avisado...
EMILIANO:
Gracias, jefe, adiós... (Cuelga) ¿Qué pasa, mi amor? ¿Por qué esa cara?
CAROLINA:
Vamos a casa, allá te cuento...
EMILIANO:
Tenemos que pasar por los indios, están esperándonos...
CAROLINA:
Cierto, vamos (le da las llaves del auto) Conduce tú...
EMILIANO:
(La abraza) Te amo
CAROLINA:
Y yo a ti...
EMILIANO:
(Se besan) Vamos... (Salen y como Emiliano ya había ido a casa de los padres de
Augusto, no tuvo inconvenientes para llegar. Apenas aparcaron, los niños
salieron)
JANO:
¡¡Mamáaaaaaaaa!!
CAROLINA:
Hola, mi príncipe (lo abraza y besa mucho)
JANO:
(Se deja apapachar) Estaba mirando por la ventana, esperando que llegues, ¡te
extraño, mamita! (La besa él)
LUCÍA:
Si, mamá, ya no queremos pasar tantos días lejos... (Se les une)
NORMA:
(Acercándose) ¡Ni que la pasaran tan mal, oigan!
LUCÍA:
No es eso, abu, pero extrañamos a mami
NORMA:
(Ve a Nano a un lado) Hola, ¿qué haces por aquí? ¿Pasó algo con lo que nos
contaste?
JANO:
Él es mi maestro de equitación, abuela...
NORMA:
Pensé que tu maestro se llamaba Nano...
EMILIANO:
Así me dicen, señora, es un gusto volverla a ver...
JANO:
¿Ya se conocen?
EMILIANO:
Si, campeón, vine a visitarla una vez...
LUCÍA:
¿Y por qué?
EMILIANO:
¿Recuerdan que les conté que tal vez su papá podía ser mi hermano?
JANO:
¡¡Ahh, sii, yo me acuerdo!! (Va con su abuela) Nos vemos el fin de semana,
nona, no vayas a faltar a mi cumpleaños, ¡mira que son 7! Ya soy un hombre...
NORMA:
Todo un hombre (sonríe) Y claro que no voy a faltar, tu nono y yo estaremos
allí, precioso
JANO:
¡¡Y los tíos, abuela!! Todos, todos, todos...
LUCÍA:
Será la tía Vanesa, enano, los demás están de viaje
JANO:
¡¡Qué vuelvan!!
LUCÍA:
No pueden, menso, pero ya dejen de hablar y vámonos que quiero llegar a la
hacienda
JANO:
Nano, ¿cuidaste bien a mami?
EMILIANO:
No podía ser de otro modo, tú me lo ordenaste y ya sabes que tus órdenes, se
cumplen, mi jinetito... (Se vuelve hacia Norma) Salude a su esposo de mi parte,
señora, con permiso...
NORMA:
Serán dados, vayan con cuidado... (Los saluda y los cuatro se van)
JANO:
(En el carro) ¿Cómo está mi nieto, Nano?
EMILIANO:
(Se ríe) ¿Quién?
CAROLINA:
El hijo de Morena...
EMILIANO:
(Se ríe más) Ah, jajajaja, ¡tu nieto! (Se tienta y no puede parar la risa)
JANO:
(Se contagia de Nano y ríe también) Si, ¡mi nieto! Jajajaja
CAROLINA:
(Sonríe) ¿Qué se tomaron ustedes dos?
JANO:
Yo tomé leche, mami, jajajaja (Se agarraba la panza)
EMILIANO:
Y yo, campeón (Frena el carro, no podía manejar así) Jajajaja, ¡es el nieto!
CAROLINA:
Apártate a un lado para llevar yo el auto (sonríe y los dos se bajan. Al bajar,
Caro con disimulo, le toca las nachas a Nano y va a la parte del conductor)
EMILIANO:
(Se sube, mirándola) Ahhh, no puedo respirar, jajajaja
LUCÍA:
No se de qué se ríen, caramba...
JANO:
Que el potrillo es mi nieto, tonta y tuyo también, jajajaja
LUCÍA:
(Mira a su mamá) Sigo sin darme cuenta del chiste...
EMILIANO:
Yo tampoco se por qué me río tanto, jajajaja
CAROLINA:
Sólo se entienden ellos, hija (sonríe y pone el coche en marcha)

JANO: (En el carro) ¿Cómo está mi nieto, Nano?
ResponderBorrarEMILIANO: (Se ríe) ¿Quién?
CAROLINA: El hijo de Morena...
EMILIANO: (Se ríe más) Ah, jajajaja, ¡tu nieto! (Se tienta y no puede parar la risa)
JANO: (Se contagia de Nano y ríe también) Si, ¡mi nieto! Jajajaja
CAROLINA: (Sonríe) ¿Qué se tomaron ustedes dos?
JANO: Yo tomé leche, mami, jajajaja (Se agarraba la panza)
EMILIANO: Y yo, campeón (Frena el carro, no podía manejar así) Jajajaja, ¡es el nieto!
CAROLINA: Apártate a un lado para llevar yo el auto (sonríe y los dos se bajan. Al bajar, Caro con disimulo, le toca las nachas a Nano y va a la parte del conductor)
EMILIANO: (Se sube, mirándola) Ahhh, no puedo respirar, jajajaja
LUCÍA: No se de qué se ríen, caramba...
JANO: Que el potrillo es mi nieto, tonta y tuyo también, jajajaja
LUCÍA: (Mira a su mamá) Sigo sin darme cuenta del chiste...
EMILIANO: Yo tampoco se por qué me río tanto, jajajaja
CAROLINA: Sólo se entienden ellos, hija (sonríe y pone el coche en marcha)
jajajajajajajajajaja me mato esa parte este Jano y sus ocurrencias y Caro metiendo la manos en las nachas de Nano que atrevida jaja
Jano, como mi novio que es, es gracioso, jajajaja
BorrarJajajajajajaja me río pero no se porq :-)
ResponderBorrarTe reís porque es chistoso, jajajaja
BorrarJajajajajajajajajaja están loquitos!
ResponderBorrarMuy locos! ;)
BorrarJajajajjajjjajajjajajajjajjaa que risa con lo del nieto de jano jajjjajaa que cosas che q habra en esa caja?
ResponderBorrarEn la caja hay Pandora... (Ja)
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