lunes, 9 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 061



Con la firme intención de sonsacar a su flamante esposa y orillarla a experimentar los placeres de la carne, Leonardo puso videos de alto contenido sexual y mientras los miraban, la pareja se tocaba, se acariciaba…

DORA: ¿Todo eso se puede hacer?
LEONARDO: Si, hermosa... (Ya no aguantaba más) Hagámoslo...
DORA: Si... (Toma la iniciativa y lo tumba en la cama, apoderándose de su miembro con la boca)
LEONARDO: Ay, si, así, Dora, eso mismo quiero... (La agarra del cabello y jala un poco) Eres buena aprendiz...
DORA: ¿Lo hago bien? (Hablaba sonriendo)
LEONARDO: Muy bien, pero puedes hacerlo aún mejor...
DORA: Voy a intentarlo... (Se acuerda de los videos e intenta imitar lo que vio)
LEONARDO: (Le costaba mucho contener sus instintos más bajos, pero Dora todavía no estaba preparada para el sexo tan salvaje) Sube, mi amor, quiero entrar en ti y hacerte el amor
DORA: (Obedece) ¿Te estaba gustando?
LEONARDO: Mucho, preciosa (La besa con toda la pasión que puede fingir) ¿Lo dudas? (La toma de la cintura y la penetra furiosamente, haciéndola gemir muchísimo) Así de bien lo hacías, ¡mira lo que me provocas! (Siguió hasta que ella acabó y la volteó, quedando él arriba) ¿Te gustó eso que te hice? Porque gritabas mi nombre... (Vuelve a penetrar) ¿Quieres que siga?
DORA: Si, sigue, mi amor...
LEONARDO: Sigo, pero me tienes que hacer un favor
DORA: El que quieras...
LEONARDO: Cuando llegue el momento te digo, ¿está bien? (La coge de las pompas y la posee frenéticamente. Cuando está a un instante de acabar, sale) Ahora, mi amor, con la boquita, quiero que me devores...
DORA: Claro que lo hago (Continúa con la boca)
LEONARDO: Ya casi, preciosa, vas muy bien (Termina) ¡Oh, si, ya! (La acaricia y la jala a su lado) Muy bien, eres espectacular
DORA: Aún estoy aprendiendo, Leo...
LEONARDO: (Sonríe) Es muy importante que nos conozcamos a este nivel, que aprendamos lo que el otro goza, lo que disfruta, lo que desea. (La besa) Es imprescindible el buen sexo en una pareja, Dora y con nuestra paciencia y nuestro amor, vamos a lograrlo... (Otro beso) Al fin que nadie nos apura, ¿verdad? Además, esposita, muero de ganas de enseñarte todo lo que se...
DORA: Y yo de aprenderlo...
LEONARDO: ¿Te gusta lo que hacemos, verdad? Es lógico, el cuerpo se ha hecho para sentir placer... (La toca) Para gozar y este (Hace que ella le agarre el pene) Pretende darte todo el placer del planeta...

El Banco Sudamericano estaba a reventar de gente. Carolina y Nano aguardaban, pero ella estaba demasiado ansiosa.

EMILIANO: Tranquila, mi amor, ya nos van a atender
CAROLINA: Pero es que parece que cuanto más tardemos, más tiempo tienen esos desgraciados para saber lo que hacemos...
EMILIANO: Nada tienen que saber. Tú eres una hacendada con negocios en Argentina, no es nada raro que te acerques a este lugar, ya que trabajan en los países del sur. (Le da un besote) No seas paranoica, si alguien nos ve aquí, eso decimos y ya. Además, nadie sabe de la existencia de esa caja de seguridad.
CAROLINA: Me estoy volviendo una paranoica...
EMILIANO: No, estás en alerta y eso es bueno, sólo te pido que te relajes un poco (Otro beso) Recuerda que no estás sola (Más besotes) Mmm...
CAROLINA: Te estás aprovechando de la situación (sonríe)
EMILIANO: (La acerca a él y la besa más aún) Cada vez que pueda...
EMPLEADO: ¿Señora Mouriño?
CAROLINA: Soy yo...
EMPLEADO: Sígame, por favor
CAROLINA: Vamos... (Coge la mano de Nano y siguen al empleado)
EMPLEADO: (Los guía hasta una oficina) En un momento más, podrá pasar a la bóveda, sólo firme esta responsiva...
CAROLINA: Gracias... (Firma)
EMPLEADO: Por nada... (Mira a Emiliano) El señor tendrá que esperar aquí.
EMILIANO: ¿Por qué?
EMPLEADO: Son las instrucciones que tenemos, caballero, no se lo tome a mal. No pueden ingresas dos o más personas, es una cuestión de seguridad del banco
EMILIANO: Comprendo, no hay inconveniente.
EMPLEADO: Señora, si me acompaña, la conduzco hasta la bóveda...
CAROLINA: Lo sigo... (Besa a Emiliano y se retira)
EMPLEADO: (Llegan a destino) Recuerde que necesita su clave de seguridad
CAROLINA: Si, por supuesto, gracias... (El empleado se retira) Vamos a ver qué me dejaste, Tuto... (Tipea la clave que Augusto le dejara en la carta)
EMILIANO: (En la oficina, aprovechó para llamar a Estieben que se encontraba fuera de la ciudad) ¿Comisario? ¿Puede hablar?
ESTIEBEN: Si, Nano, ¿a qué se debe tu llamada?
EMILIANO: Varios asuntos, jefe y es bastante largo de contar. ¿Cuándo regresa?
ESTIEBEN: Regreso mañana por la tarde
EMILIANO: ¿Cree que pueda verme en mi departamento?
ESTIEBEN: Claro, ¿a qué hora?
EMILIANO: Hagamos así, cuando usted sepa a qué hora puede ir, me avisa y yo me acerco a mi casa. Créame que las novedades le van a interesar y mucho
ESTIEBEN: ¿Es sobre el caso del Tanque y González Miño?
EMILIANO: Exacto... (Carolina regresa con una caja mediana) Ahora lo dejo, Estieben, avíseme, por favor...
ESTIEBEN: Será avisado...
EMILIANO: Gracias, jefe, adiós... (Cuelga) ¿Qué pasa, mi amor? ¿Por qué esa cara?
CAROLINA: Vamos a casa, allá te cuento...
EMILIANO: Tenemos que pasar por los indios, están esperándonos...
CAROLINA: Cierto, vamos (le da las llaves del auto) Conduce tú...
EMILIANO: (La abraza) Te amo
CAROLINA: Y yo a ti...
EMILIANO: (Se besan) Vamos... (Salen y como Emiliano ya había ido a casa de los padres de Augusto, no tuvo inconvenientes para llegar. Apenas aparcaron, los niños salieron)
JANO: ¡¡Mamáaaaaaaaa!!
CAROLINA: Hola, mi príncipe (lo abraza y besa mucho)
JANO: (Se deja apapachar) Estaba mirando por la ventana, esperando que llegues, ¡te extraño, mamita! (La besa él)
LUCÍA: Si, mamá, ya no queremos pasar tantos días lejos... (Se les une)
NORMA: (Acercándose) ¡Ni que la pasaran tan mal, oigan!
LUCÍA: No es eso, abu, pero extrañamos a mami
NORMA: (Ve a Nano a un lado) Hola, ¿qué haces por aquí? ¿Pasó algo con lo que nos contaste?
JANO: Él es mi maestro de equitación, abuela...
NORMA: Pensé que tu maestro se llamaba Nano...
EMILIANO: Así me dicen, señora, es un gusto volverla a ver...
JANO: ¿Ya se conocen?
EMILIANO: Si, campeón, vine a visitarla una vez...
LUCÍA: ¿Y por qué?
EMILIANO: ¿Recuerdan que les conté que tal vez su papá podía ser mi hermano?
JANO: ¡¡Ahh, sii, yo me acuerdo!! (Va con su abuela) Nos vemos el fin de semana, nona, no vayas a faltar a mi cumpleaños, ¡mira que son 7! Ya soy un hombre...
NORMA: Todo un hombre (sonríe) Y claro que no voy a faltar, tu nono y yo estaremos allí, precioso
JANO: ¡¡Y los tíos, abuela!! Todos, todos, todos...
LUCÍA: Será la tía Vanesa, enano, los demás están de viaje
JANO: ¡¡Qué vuelvan!!
LUCÍA: No pueden, menso, pero ya dejen de hablar y vámonos que quiero llegar a la hacienda
JANO: Nano, ¿cuidaste bien a mami?
EMILIANO: No podía ser de otro modo, tú me lo ordenaste y ya sabes que tus órdenes, se cumplen, mi jinetito... (Se vuelve hacia Norma) Salude a su esposo de mi parte, señora, con permiso...
NORMA: Serán dados, vayan con cuidado... (Los saluda y los cuatro se van)
JANO: (En el carro) ¿Cómo está mi nieto, Nano?
EMILIANO: (Se ríe) ¿Quién?
CAROLINA: El hijo de Morena...
EMILIANO: (Se ríe más) Ah, jajajaja, ¡tu nieto! (Se tienta y no puede parar la risa)
JANO: (Se contagia de Nano y ríe también) Si, ¡mi nieto! Jajajaja
CAROLINA: (Sonríe) ¿Qué se tomaron ustedes dos?
JANO: Yo tomé leche, mami, jajajaja (Se agarraba la panza)
EMILIANO: Y yo, campeón (Frena el carro, no podía manejar así) Jajajaja, ¡es el nieto!
CAROLINA: Apártate a un lado para llevar yo el auto (sonríe y los dos se bajan. Al bajar, Caro con disimulo, le toca las nachas a Nano y va a la parte del conductor)
EMILIANO: (Se sube, mirándola) Ahhh, no puedo respirar, jajajaja
LUCÍA: No se de qué se ríen, caramba...
JANO: Que el potrillo es mi nieto, tonta y tuyo también, jajajaja
LUCÍA: (Mira a su mamá) Sigo sin darme cuenta del chiste...
EMILIANO: Yo tampoco se por qué me río tanto, jajajaja
CAROLINA: Sólo se entienden ellos, hija (sonríe y pone el coche en marcha)


8 comentarios:

  1. JANO: (En el carro) ¿Cómo está mi nieto, Nano?

    EMILIANO: (Se ríe) ¿Quién?

    CAROLINA: El hijo de Morena...

    EMILIANO: (Se ríe más) Ah, jajajaja, ¡tu nieto! (Se tienta y no puede parar la risa)

    JANO: (Se contagia de Nano y ríe también) Si, ¡mi nieto! Jajajaja

    CAROLINA: (Sonríe) ¿Qué se tomaron ustedes dos?

    JANO: Yo tomé leche, mami, jajajaja (Se agarraba la panza)

    EMILIANO: Y yo, campeón (Frena el carro, no podía manejar así) Jajajaja, ¡es el nieto!

    CAROLINA: Apártate a un lado para llevar yo el auto (sonríe y los dos se bajan. Al bajar, Caro con disimulo, le toca las nachas a Nano y va a la parte del conductor)

    EMILIANO: (Se sube, mirándola) Ahhh, no puedo respirar, jajajaja

    LUCÍA: No se de qué se ríen, caramba...

    JANO: Que el potrillo es mi nieto, tonta y tuyo también, jajajaja

    LUCÍA: (Mira a su mamá) Sigo sin darme cuenta del chiste...

    EMILIANO: Yo tampoco se por qué me río tanto, jajajaja

    CAROLINA: Sólo se entienden ellos, hija (sonríe y pone el coche en marcha)
    jajajajajajajajajaja me mato esa parte este Jano y sus ocurrencias y Caro metiendo la manos en las nachas de Nano que atrevida jaja

    ResponderBorrar
  2. Jajajajajajaja me río pero no se porq :-)

    ResponderBorrar
  3. Jajajajjajjjajajjajajajjajjaa que risa con lo del nieto de jano jajjjajaa que cosas che q habra en esa caja?

    ResponderBorrar