Lucía,
Oscar y Norma reaccionaron igual que los demás, con asombro y alegría. Sin
embargo, Jano no se lo tomó bien. Cuando Augusto apareció ante ellos, el
pequeño se fue con Pablo y no había forma de hacerlo entender. Lucía, al contrario,
abrazó a su papá, lloró de felicidad y no lo soltaba. Norma y Oscar hicieron lo
mismo.
OSCAR:
¡Mi campeón!
NORMA: Ay, mi cielo, qué felicidad…
LUCÍA: ¿Ya no te vas a ir nunca más, papi?
AUGUSTO: Nunca, hija, toda la vida voy a estar contigo
NORMA: Ay, mi cielo, qué felicidad…
LUCÍA: ¿Ya no te vas a ir nunca más, papi?
AUGUSTO: Nunca, hija, toda la vida voy a estar contigo
JANO:
¡¡No lo quiero, que se vaya!!
CAROLINA:
¿Por qué, Jano? Es tu papá
JANO:
NO, NANO ES MI PAPÁ, él me cuida y me quiere y juega conmigo. Ese señor se fue
y no nos cuidó nunca… (Llora con todas sus fuerzas) ¡¡YO QUIERO A NANO!!
AUGUSTO: (Baja a Lucía y se acerca) Hijo, tranquilo
AUGUSTO: (Baja a Lucía y se acerca) Hijo, tranquilo
JANO:
¡¡NO ME DIGAS HIJO!! (Tuto intenta acariciarle el rostro) ¡¡Llévame, tío, no
quiero verlo, LO ODIO!!
CAROLINA: Augusto, entiende, por favor, es chiquito y necesita tiempo
JANO: ¡¡Quiero ir con Nano y Francisco, tío, llévame!!
HORACIO: (Se retira y le marca a Emiliano) Amigo, creo que vas a tener que venir ahora
CAROLINA: Augusto, entiende, por favor, es chiquito y necesita tiempo
JANO: ¡¡Quiero ir con Nano y Francisco, tío, llévame!!
HORACIO: (Se retira y le marca a Emiliano) Amigo, creo que vas a tener que venir ahora
EMILIANO:
¿Por qué?
HORACIO: (Le explica) Jano está muy mal, grita por ti, quiere verte y es muy pequeño, la está pasando terriblemente
HORACIO: (Le explica) Jano está muy mal, grita por ti, quiere verte y es muy pequeño, la está pasando terriblemente
EMILIANO:
Estoy en La Cruz, en una hora llego
HORACIO:
Gracias… (Regresa) Jano, Nano está en camino
JANO:
¿Si? ¿De verdad?
HORACIO: Apenas supo que tú lo necesitabas, me dijo que venía.
JANO: Tío, vamos a tu cabaña, no quiero estar aquí…
CAROLINA: Llévalo, Pablo, cuando Nano llegue, yo los busco
PABLO: Claro. Celia, vamos, amor
CELIA: Con permiso… (Se van con Candela y Jano)
NORMA: Ya va a comprender, Tuto, no te preocupes
HORACIO: Apenas supo que tú lo necesitabas, me dijo que venía.
JANO: Tío, vamos a tu cabaña, no quiero estar aquí…
CAROLINA: Llévalo, Pablo, cuando Nano llegue, yo los busco
PABLO: Claro. Celia, vamos, amor
CELIA: Con permiso… (Se van con Candela y Jano)
NORMA: Ya va a comprender, Tuto, no te preocupes
AUGUSTO:
Se que lo voy a recuperar, mamá, con el tiempo los cuatro seremos lo que nunca
debimos dejar de ser.
LUCÍA:
¿Eso quiere decir que ya no vas a ser novia de Nano, mami?
CAROLINA: No se, hija
CAROLINA: No se, hija
LUCÍA:
Pero si papi está aquí, ¿cómo vas a estar con él?
CAROLINA: Lu, lo que tiene que importarte a ti es que papá ya no va a volver a irse y pase lo que pase entre él y yo, tú ya no vuelves a perderlo
CAROLINA: Lu, lo que tiene que importarte a ti es que papá ya no va a volver a irse y pase lo que pase entre él y yo, tú ya no vuelves a perderlo
LUCÍA:
¿Lo prometen?
AUGUSTO: Si, hija, volví para quedarme a tu lado
AUGUSTO: Si, hija, volví para quedarme a tu lado
LUCÍA:
Te extrañaba mucho… (Vuelve a abrazarlo)
AUGUSTO:
Y yo a ti, mi princesa, pensaba en ti todo el tiempo y en Jano y en mamá.
LUCÍA: Menos mal que te curaste y pudiste regresar…
LUCÍA: Menos mal que te curaste y pudiste regresar…
AUGUSTO:
(Mira a Caro) Regresé para recuperar lo que es mío…
Emiliano
había ido a La Cruz y se estaba quedando en la posada. Cuando cortó con Horacio
fue hasta la casa de Omar y le pidió el carro. Una hora más tarde, llegaba a Santa
Cecilia
DIEGO:
Hola, Nano
EMILIANO:
¿Qué hacen, muchachos? ¿Pueden decirle a Jano que ya estoy aquí?
CHAVA: Ya mismo (Se va)
DIEGO: Has de estar de la patada
CHAVA: Ya mismo (Se va)
DIEGO: Has de estar de la patada
EMILIANO:
Estoy feliz que ellos tengan a su papá
DIEGO:
Pues, si, eso no puede ser de otro modo…
CAROLINA:
Emiliano… (Se va a acercar, pero él le pone el brazo y se aleja)
EMILIANO: Vine por Jano, ¿dónde está?
CAROLINA: En la casa de huéspedes, con Pablo, Celia y Candela
EMILIANO: Vine por Jano, ¿dónde está?
CAROLINA: En la casa de huéspedes, con Pablo, Celia y Candela
EMILIANO:
¿Qué pasó?
CAROLINA:
(Diego los deja a solas) Rechaza a Augusto y pide por ti. Durante estos meses
tú has sido su papá y no entiende. Siente que Tuto lo abandonó (Le cuenta todo
lo que dijeron)
EMILIANO:
Voy a intentar explicarle
CAROLINA:
¿Cómo estás?
EMILIANO:
Mal, se que te perdí y me muero…
CAROLINA:
Nano, tú no…
JANO:
(Corre hasta él) ¡¡Nanooooooooo!!
EMILIANO:
(Lo alza) ¡¡Ey, campeón!!
JANO:
¿Verdad que mi papá vas a ser siempre tú?
EMILIANO:
En tu corazón, voy a ser lo que tú quieras, precioso, pero una cosa no quita la
otra y que me ames a mí, no te impide que ames a Augusto
JANO:
Pero él se fue y no nos cuidó
EMILIANO:
No fue así, Jano, estás equivocado
JANO:
¿Cómo?
EMILIANO:
Tu papi tuvo un accidente muy fuerte, casi se va con Diosito y por errores de
gente grande y muy tonta, pensaron que él era otra persona y se lo llevaron
lejos. ¿Hasta ahí me entiendes?
JANO:
Si
EMILIANO:
Bueno, por suerte, tu papá se recuperó y puso todas sus fuerzas para salir
adelante y poder venir con ustedes
JANO:
¿Entonces no fue su culpa?
EMILIANO:
No, indio. Es más, estoy seguro que Augusto te ama con todo su corazón y que
ese amor fue lo que lo hizo volver.
JANO:
¿Y si yo lo tengo a él, a ti también?
EMILIANO:
Escucha bien, enano, tú eres mi jinetito y cada vez que quieras verme, me
llamas y vengo volando contigo
JANO:
¿Cómo ahora?
EMILIANO:
Exacto. Nunca me vas a perder
JANO:
(Lo abraza fuertemente) ¿Me lo juras?
EMILIANO:
Te lo juro con mi corazón (Ve salir a Augusto) Ahora ve con tu papá y abrázalo
como acabas de hacerlo conmigo. Se que él lo necesita mucho
JANO:
¿Por qué me ama?
EMILIANO:
Porque te adora
JANO:
Gracias… (Se gira y va con Tuto) Está bien, si te quiero, papá…
CAROLINA:
Eres un santo
EMILIANO:
No lo soy, pero lo amo y quiero que sea feliz
CAROLINA:
¿Y tú?
EMILIANO:
Yo tendré que resignarme y entender que me tocó perder… (Saluda a los niños con
la mano) Le voy a pedir a Donny que venga por Benito, a mí no me da el alma
para volver
CAROLINA:
Lo siento
EMILIANO:
No es tu culpa, es el destino y al parecer no estoy en el tuyo, mi amor…
CAROLINA:
¿O sea que se terminó?
EMILIANO:
Tienes a tu esposo y a tus hijos esperándote, ¿qué crees? Si me dijeras que no
lo amas, te juro que estaría a tu lado toda la vida, pero no lo puedes decir.
CAROLINA:
Nano…
EMILIANO:
Nada. Esa es la vida que tienes, ve y se feliz… (Se mete al carro y se va)
CAROLINA:
La vida que tengo…
JANO:
Vamos adentro, mami, quiero que papá me duerma
CAROLINA:
Vamos, príncipe…
Leonardo
recibió la noticia hasta con cierto alivio, saber que ya no tenía la presión de
conseguir las tierras, lo aliviaba bastante y su inminente llegada al senado,
le abría un sinfín de caminos nuevos. Parravicini lo apoyaba y entre ambos,
tenían grandes proyectos ajenos a la ruta para el tráfico. El único cabo suelto
era Santiago, así que había llegado la hora de ajustar las tuercas.
CÉSAR:
Tiene que ser un trabajo limpio, sin complicaciones
LEONARDO:
Exacto. Yo diría que un asalto sería lo mejor. Pasa todos los días, vivimos en
un país muy inseguro
CÉSAR:
¡Mucho!
LEONARDO:
¿Tienes la gente para el trabajito?
CÉSAR:
La tengo y para el fin de semana, Terranova será historia antigua
LEONARDO:
Y a empezar de cero
CÉSAR:
Ni tanto, hay mucha gente involucrada en el negocio del tráfico de animales
LEONARDO:
A esos, déjamelos a mí. Verás que les voy a hacer una propuesta que no podrán
resistir
CÉSAR:
¿Qué tienes en mente, Leonardo?
LEONARDO:
¿Recuerdas cómo me conociste?
CÉSAR:
(Asiente) ¿Quieres volver a los viejos hábitos?
LEONARDO:
Yo no puedo arriesgarme a que me involucren con el juego clandestino y la
prostitución, pero se qué hilos jalar para que todos entremos y ganemos
toneladas de dinero…
CÉSAR:
Me gusta
LEONARDO:
Eso si, tengo una condición inamovible
CÉSAR:
¿Cuál?
LEONARDO:
Ya no seré tu empleado, sino tu socio…

Que pasara con Nano y Caro? ojala todo se acomode pronto....
ResponderBorrarHay que seguir leyendo para saber!
BorrarPero no la dejo terminar de hablar ;(. Que bien que Jano ya entendió... Nano me estruja el corazón feo :((
ResponderBorrarMe pasó lo mismo cuando escribí esa escena, algo en Jano me enternece
BorrarMe parece q pronto volveran caro y emiliano jajajjaja
ResponderBorrarY por qué te parece??
BorrarNo es justo... que Nano sufra así. Pero tengo el presentimiento que Nano y Caro regresaran por que como se aman ese parecito
ResponderBorrarVos creés que regresen pronto??
BorrarMaru si tu lo matas a tuto yo voy y lo mato a palos :-)
ResponderBorrar¡¡¡Jajajajajaja!!! Morí de risa, o sea, me miééé!!!
Borraramo a jano es muy lindo ese niño!
ResponderBorrarOjito con mi novio, ehhhh!! Jajaja
Borrartan lindo el nano!! Me mata la pena que trae!! Yo lo consueloooo!! ok'no xD
ResponderBorrarBuenisimo cap!
Ve a consolarlo y las niñas te caen a palos, Ambar, jajajajajjaja
BorrarYo me llevo a mi gemelis. Sabe artes marciales! xD
BorrarIgual, jajajajjaja, ¿no ves que todas aquí son ProNano???
Borrar