miércoles, 25 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 085



Lucía, Oscar y Norma reaccionaron igual que los demás, con asombro y alegría. Sin embargo, Jano no se lo tomó bien. Cuando Augusto apareció ante ellos, el pequeño se fue con Pablo y no había forma de hacerlo entender. Lucía, al contrario, abrazó a su papá, lloró de felicidad y no lo soltaba. Norma y Oscar hicieron lo mismo.

OSCAR: ¡Mi campeón!
NORMA: Ay, mi cielo, qué felicidad…
LUCÍA: ¿Ya no te vas a ir nunca más, papi?
AUGUSTO: Nunca, hija, toda la vida voy a estar contigo
JANO: ¡¡No lo quiero, que se vaya!!
CAROLINA: ¿Por qué, Jano? Es tu papá
JANO: NO, NANO ES MI PAPÁ, él me cuida y me quiere y juega conmigo. Ese señor se fue y no nos cuidó nunca… (Llora con todas sus fuerzas) ¡¡YO QUIERO A NANO!!
AUGUSTO: (Baja a Lucía y se acerca) Hijo, tranquilo
JANO: ¡¡NO ME DIGAS HIJO!! (Tuto intenta acariciarle el rostro) ¡¡Llévame, tío, no quiero verlo, LO ODIO!!
CAROLINA: Augusto, entiende, por favor, es chiquito y necesita tiempo
JANO: ¡¡Quiero ir con Nano y Francisco, tío, llévame!!
HORACIO: (Se retira y le marca a Emiliano) Amigo, creo que vas a tener que venir ahora
EMILIANO: ¿Por qué?
HORACIO: (Le explica) Jano está muy mal, grita por ti, quiere verte y es muy pequeño, la está pasando terriblemente
EMILIANO: Estoy en La Cruz, en una hora llego
HORACIO: Gracias… (Regresa) Jano, Nano está en camino
JANO: ¿Si? ¿De verdad?
HORACIO: Apenas supo que tú lo necesitabas, me dijo que venía.
JANO: Tío, vamos a tu cabaña, no quiero estar aquí…
CAROLINA: Llévalo, Pablo, cuando Nano llegue, yo los busco
PABLO: Claro. Celia, vamos, amor
CELIA: Con permiso… (Se van con Candela y Jano)
NORMA: Ya va a comprender, Tuto, no te preocupes
AUGUSTO: Se que lo voy a recuperar, mamá, con el tiempo los cuatro seremos lo que nunca debimos dejar de ser.
LUCÍA: ¿Eso quiere decir que ya no vas a ser novia de Nano, mami?
CAROLINA: No se, hija
LUCÍA: Pero si papi está aquí, ¿cómo vas a estar con él?
CAROLINA: Lu, lo que tiene que importarte a ti es que papá ya no va a volver a irse y pase lo que pase entre él y yo, tú ya no vuelves a perderlo
LUCÍA: ¿Lo prometen?
AUGUSTO: Si, hija, volví para quedarme a tu lado
LUCÍA: Te extrañaba mucho… (Vuelve a abrazarlo)
AUGUSTO: Y yo a ti, mi princesa, pensaba en ti todo el tiempo y en Jano y en mamá.
LUCÍA: Menos mal que te curaste y pudiste regresar…
AUGUSTO: (Mira a Caro) Regresé para recuperar lo que es mío…

Emiliano había ido a La Cruz y se estaba quedando en la posada. Cuando cortó con Horacio fue hasta la casa de Omar y le pidió el carro. Una hora más tarde, llegaba a Santa Cecilia

DIEGO: Hola, Nano
EMILIANO: ¿Qué hacen, muchachos? ¿Pueden decirle a Jano que ya estoy aquí?
CHAVA: Ya mismo (Se va)
DIEGO: Has de estar de la patada
EMILIANO: Estoy feliz que ellos tengan a su papá
DIEGO: Pues, si, eso no puede ser de otro modo…
CAROLINA: Emiliano… (Se va a acercar, pero él le pone el brazo y se aleja)
EMILIANO: Vine por Jano, ¿dónde está?
CAROLINA: En la casa de huéspedes, con Pablo, Celia y Candela
EMILIANO: ¿Qué pasó?
CAROLINA: (Diego los deja a solas) Rechaza a Augusto y pide por ti. Durante estos meses tú has sido su papá y no entiende. Siente que Tuto lo abandonó (Le cuenta todo lo que dijeron)
EMILIANO: Voy a intentar explicarle
CAROLINA: ¿Cómo estás?
EMILIANO: Mal, se que te perdí y me muero…
CAROLINA: Nano, tú no…
JANO: (Corre hasta él) ¡¡Nanooooooooo!!
EMILIANO: (Lo alza) ¡¡Ey, campeón!!
JANO: ¿Verdad que mi papá vas a ser siempre tú?
EMILIANO: En tu corazón, voy a ser lo que tú quieras, precioso, pero una cosa no quita la otra y que me ames a mí, no te impide que ames a Augusto
JANO: Pero él se fue y no nos cuidó
EMILIANO: No fue así, Jano, estás equivocado
JANO: ¿Cómo?
EMILIANO: Tu papi tuvo un accidente muy fuerte, casi se va con Diosito y por errores de gente grande y muy tonta, pensaron que él era otra persona y se lo llevaron lejos. ¿Hasta ahí me entiendes?
JANO: Si
EMILIANO: Bueno, por suerte, tu papá se recuperó y puso todas sus fuerzas para salir adelante y poder venir con ustedes
JANO: ¿Entonces no fue su culpa?
EMILIANO: No, indio. Es más, estoy seguro que Augusto te ama con todo su corazón y que ese amor fue lo que lo hizo volver.
JANO: ¿Y si yo lo tengo a él, a ti también?
EMILIANO: Escucha bien, enano, tú eres mi jinetito y cada vez que quieras verme, me llamas y vengo volando contigo
JANO: ¿Cómo ahora?
EMILIANO: Exacto. Nunca me vas a perder
JANO: (Lo abraza fuertemente) ¿Me lo juras?
EMILIANO: Te lo juro con mi corazón (Ve salir a Augusto) Ahora ve con tu papá y abrázalo como acabas de hacerlo conmigo. Se que él lo necesita mucho
JANO: ¿Por qué me ama?
EMILIANO: Porque te adora
JANO: Gracias… (Se gira y va con Tuto) Está bien, si te quiero, papá…
CAROLINA: Eres un santo
EMILIANO: No lo soy, pero lo amo y quiero que sea feliz
CAROLINA: ¿Y tú?
EMILIANO: Yo tendré que resignarme y entender que me tocó perder… (Saluda a los niños con la mano) Le voy a pedir a Donny que venga por Benito, a mí no me da el alma para volver
CAROLINA: Lo siento
EMILIANO: No es tu culpa, es el destino y al parecer no estoy en el tuyo, mi amor…
CAROLINA: ¿O sea que se terminó?
EMILIANO: Tienes a tu esposo y a tus hijos esperándote, ¿qué crees? Si me dijeras que no lo amas, te juro que estaría a tu lado toda la vida, pero no lo puedes decir.
CAROLINA: Nano…
EMILIANO: Nada. Esa es la vida que tienes, ve y se feliz… (Se mete al carro y se va)
CAROLINA: La vida que tengo…
JANO: Vamos adentro, mami, quiero que papá me duerma
CAROLINA: Vamos, príncipe…

Leonardo recibió la noticia hasta con cierto alivio, saber que ya no tenía la presión de conseguir las tierras, lo aliviaba bastante y su inminente llegada al senado, le abría un sinfín de caminos nuevos. Parravicini lo apoyaba y entre ambos, tenían grandes proyectos ajenos a la ruta para el tráfico. El único cabo suelto era Santiago, así que había llegado la hora de ajustar las tuercas.

CÉSAR: Tiene que ser un trabajo limpio, sin complicaciones
LEONARDO: Exacto. Yo diría que un asalto sería lo mejor. Pasa todos los días, vivimos en un país muy inseguro
CÉSAR: ¡Mucho!
LEONARDO: ¿Tienes la gente para el trabajito?
CÉSAR: La tengo y para el fin de semana, Terranova será historia antigua
LEONARDO: Y a empezar de cero
CÉSAR: Ni tanto, hay mucha gente involucrada en el negocio del tráfico de animales
LEONARDO: A esos, déjamelos a mí. Verás que les voy a hacer una propuesta que no podrán resistir
CÉSAR: ¿Qué tienes en mente, Leonardo?
LEONARDO: ¿Recuerdas cómo me conociste?
CÉSAR: (Asiente) ¿Quieres volver a los viejos hábitos?
LEONARDO: Yo no puedo arriesgarme a que me involucren con el juego clandestino y la prostitución, pero se qué hilos jalar para que todos entremos y ganemos toneladas de dinero…
CÉSAR: Me gusta
LEONARDO: Eso si, tengo una condición inamovible
CÉSAR: ¿Cuál?
LEONARDO: Ya no seré tu empleado, sino tu socio…


16 comentarios:

  1. Que pasara con Nano y Caro? ojala todo se acomode pronto....

    ResponderBorrar
  2. Pero no la dejo terminar de hablar ;(. Que bien que Jano ya entendió... Nano me estruja el corazón feo :((

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Me pasó lo mismo cuando escribí esa escena, algo en Jano me enternece

      Borrar
  3. No es justo... que Nano sufra así. Pero tengo el presentimiento que Nano y Caro regresaran por que como se aman ese parecito

    ResponderBorrar
  4. Maru si tu lo matas a tuto yo voy y lo mato a palos :-)

    ResponderBorrar
  5. tan lindo el nano!! Me mata la pena que trae!! Yo lo consueloooo!! ok'no xD

    Buenisimo cap!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ve a consolarlo y las niñas te caen a palos, Ambar, jajajajajjaja

      Borrar
    2. Yo me llevo a mi gemelis. Sabe artes marciales! xD

      Borrar
    3. Igual, jajajajjaja, ¿no ves que todas aquí son ProNano???

      Borrar