viernes, 6 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 059



Si bien Emiliano pretendía que Caro se relajara y durmiera, ella tenía otros planes...

EMILIANO: Ahora, a dormir que te hace falta descansar
CAROLINA: (Lo besa) No quiero descansar (se recuesta sobre él) Quiero hacer el amor...
EMILIANO: ¿Si? Pensé que no ibas a estar de ánimos
CAROLINA: Para ti siempre estoy de ánimos... (Lo besa) Te amo, Nano... (Otro beso)
EMILIANO: Y yo a ti, hermosa y ¿sabes qué? No será ya, pero te vas a casar conmigo y tendremos una familia gigante...
CAROLINA: ¿Gigante?
EMILIANO: Y, desde ya tenemos tres hijos y Jano quiere un hermanito menor... (Sonríe)
CAROLINA: Y no podemos negárselo, ¿no?
EMILIANO: ¿Negarle algo a Jano? ¿Para que te mire con esos ojitos del "Gato con botas"? No se puede, no existe ser humano que pueda negarle algo a ese indio...
CAROLINA: (Lo besa intenso) Necesito sentirte mío, sólo mío...
EMILIANO: Soy sólo tuyo, mírame (Le hace carita imitando a Jano)
CAROLINA: (Sonríe) No me pongas esa cara...
EMILIANO: ¿Por? (La besa, acomodándose como para atacar) ¿Será difícil que me niegues lo que te pida?
CAROLINA: Si, será muy difícil negarte algo...
EMILIANO: (Lo hace de nuevo) Galopa sobre mí...
CAROLINA: (Sonríe) Eso está hecho, mi amor (Lo besa)
FELIPE: (Toca a la puerta) PAMPA, hija, ¿cómo sigues?
EMILIANO: (Se mete al baño) ¡Qué mala suerte!
CAROLINA: Estoy mejor, papá, gracias, por venir, pero vete a dormir (va al privado, saca a Emiliano de allí y lo besa) No te escondas (le habla bajo)
FELIPE: Déjame pasar, hija, por favor
EMILIANO: ¿Ves? Anda, habla con él...
CAROLINA: (Lo retiene) Mañana hablamos, papá, hoy fue un día muy duro y quiero descansar. Te prometo que mañana nada más al  despertar, voy a hablar contigo...
FELIPE: No voy a estar tranquilo si no te veo...
EMILIANO: Ve y tranquiliza a tu papá (Recoge su ropa) Mañana hablamos... (La besa y sale por la ventana)
CAROLINA: (Se asoma) No quiero que te vayas, amor, por favor... (Mira a la puerta) Espera, papá...
EMILIANO: (Le tira un beso) Ve a la casa de huéspedes, te espero...
CAROLINA: Quiero dormir aquí contigo, no te vayas...
EMILIANO: (La mira y sube) Está bien, voy al privado (Beso y se mete)
FELIPE: ¿Qué pasa, Carolina?
CAROLINA: Nada, papá, ya voy (Se pone la bata y abre la puerta)
FELIPE: ¿Dormías?
CAROLINA: Si, papá...
FELIPE: (Ve algo y sonríe) ¿Y Emiliano también?
CAROLINA: ¿Qué?
FELIPE: (Va y toma una zapatilla) No soy tonto, hija, no quieras tomarme el pelo.
CAROLINA: No quiero hacer tal cosa
FELIPE: (Se sienta en la cama) Ay, pequeña mía... Mira, no se qué pase realmente entre ese muchacho y tú, pero si se que desde que llegó, tú volviste a ser la mujer feliz que eras con Tuto. Para mí, como tu papá, lo más importante de la vida es que te sientas plena y si Emiliano es tu plenitud como mujer, cuídalo. (Se levanta y le besa la frente) Te amo, hija y aunque soy un poco malhumorado, siempre puedes hablar conmigo. (Va hasta la puerta) Devuélvele la zapatilla a ese muchacho... (Sale)
CAROLINA: (Cierra la puerta) Ya puedes salir
EMILIANO: (Se asoma medio riéndose, ya vestido, salvo por su calzado) Juro que no me di cuenta que eso quedó ahí...
CAROLINA: No te rías, menso, que pasé una vergüenza descomunal
EMILIANO: (Se contiene como puede) Es que fue un poquito chistoso, mi amor
CAROLINA: ¿Chistoso?
EMILIANO: Ajá... (Caro le revolea la zapatilla y sonríe) ¿Ves? A ti también te causa gracia...
CAROLINA: Mi papá ya sabe todo, bobo, no me hagas reír
EMILIANO: (Va y la besa) ¿Y? Si lo saben es porque se nos nota que nos amamos y que nos hacemos felices, ya deja de rezongar y ríete si eso necesitas
CAROLINA: Lo que necesito no es reírme (lo empuja hacia la cama)
EMILIANO: Es una pena porque eres hermosa cuando lo haces... (Se toca alrededor del cinturón)
CAROLINA: ¿Qué cree que hace, señor Iberbia? (Lo mira sonriendo)
EMILIANO: Imaginarme cosas... (Se desprende la hebilla)
CAROLINA: ¿Qué tipo de cosas?
EMILIANO: Cosas que nos incluyen a ti y a mí, en esta cama, desnudos y gimiendo
CAROLINA: (Sonríe) ¿Alguna pista más?
EMILIANO: (Se desprende el cinto, bajando su cremallera) Por aquí hay una...
CAROLINA: (Le quita los pantalones) No veo nada, mejor me voy a dormir
EMILIANO: ¿No ves nada? (Caro niega) Pues, si este señor no te parece "algo", estamos en graves problemas...
CAROLINA: Yo tengo dos señoras que quieren que las manoseen
EMILIANO: (Le abre la bata) ¿Estas dos? Son muy pícaras... (La toca por encima del sujetador)
CAROLINA: (Se sube sobre él) ¿Está juguetón, señor Iberbia?
EMILIANO: ¿Contigo? Siempre, mi amor (La alza y la pone contra la pared) Te amo y no lo quiero seguir ocultando, Caro, dejemos que todos lo sepan y no nos escondamos más, te lo suplico
CAROLINA: Esperemos solamente a que mis padres vayan y regresen de Argentina y todo el mundo lo sabrá
EMILIANO: Está bien, preciosa... (La besa) Te amo
CAROLINA: Y yo a ti, mi amor...

El lunes llegó nublado, pero caluroso. Tanto en el DF como en la hacienda, la humedad se tornaba inaguantable. Pablo dejó a Candela en casa de Mónica y luego, llevó a Celia al hospital. Al despedirse, se dieron un tremendo beso a vista de todo el mundo, ninguno pretendía ocultar su relación. Después de eso, el joven volvió a la hacienda y se encontró con su hermana y Nano en la entrada, ya que ellos iban de salida. Detuvo el auto y se bajó

PABLO: Pampa, Nano, perdón por el plantón, pero tuve algo muy importante que hacer y no podía relegarlo. ¿Cómo está Francisco?
CAROLINA: Está mejor, pero triste por su abuelo y cuidando a sus mujeres, ¡no sabes lo apapachador que puede llegar a ser ese niño, Pablo! (Sonríe)
PABLO: Pues, a ti ya te ganó y eso se nota de aquí a la China... (Los mira) ¿Regresan muy tarde? Quiero contarles algo
CAROLINA: ¿Sobre qué?
EMILIANO: Mejor volvamos a la casa, Caro, al fin que no tenemos apuro...
PABLO: ¡Genial! (Se sube a su carro y se encamina hasta la casona)
EMILIANO: (La besa) Amé dormir contigo...
CAROLINA: Y yo, mi amor (sonríe)
PABLO: (Entra y busca a su papá) ¡Pa! Ven a la sala, necesito decirles algo. ¿Y Alma?
FELIPE: En la cocina, consintiendo a mi nieto...
PABLO: (Sale disparado) ¡¡Casi melli!!
ALMA: ¡Aquí estoy! (Comía una manzana)
PABLO: Ven a la sala, pero ya...
ALMA: ¿Por qué tanto apuro?
PABLO: (La jala) Que vengas, pues...
EMILIANO: (Se sientan con Caro en el sillón) ¿Qué pasará?
CAROLINA: No tengo ni idea...
FELIPE: ¿Ustedes no se habían ido?
EMILIANO: Nos encontramos con Pablo en la entrada
ALMA: (Seguía comiendo) Paraaaa, bruto... (Se sienta) ¿Qué pasa?
PABLO: Mi vida ha cambiado y quería contarles...
EMILIANO: En ese caso, los dejo. Te espero en el carro, Pampa, con permiso (Sale)
PABLO: (Va a buscarlo) Entra, menso...
EMILIANO: Son cosas de familia, no hay problema. Hablen tranquilos
PABLO: Tú eres de la familia, tarugo (Lo coge del brazo y lo entra)
CAROLINA: ¿Y bien? ¿Nos vas a contar o no?
PABLO: (Los mira) Me enamoré, familia y mucho...
FELIPE: ¿De la doctora, verdad?
PABLO: Ajá, ajá y no saben lo que es...
EMILIANO: Te felicito, Pablo, Celia parece buena gente
PABLO: Es maravillosa...
ALMA: A mí no me gusta un pelo...
CAROLINA: A mí tampoco, pero te felicito, hermanito (Le sonríe)
PABLO: ¿Por qué no les gusta?
FELIPE: ¡Ja! Y después me critican a mí, ¿cierto? (Abraza a Pablo) ¡Muy bien, campeón!
ALMA: No me inspira confianza
CAROLINA: Tiene algo que no me gusta, pero no se qué es (Mira a su padre) Y esto es diferente, papá, porque cuando a ti no te gusta una cosa, te opones, nosotras no...
PABLO: Miren, mujercitas, antes de decir nada, al menos, conózcanla, ¿no? Yo se que tiene un aire como de tosca y fría, pero la vida no fue fácil para ella y se tuvo que vestir de dureza para poder sacar a su hijita adelante.
EMILIANO: ¿Hijita?
FELIPE: ¿Está divorciada o algo así?
PABLO: No, papá, Celia tenía una pareja y estuvo con él por años, pero cuando ella se quedó embarazada, el tipo se esfumó.
ALMA: ¿Entonces por qué oculta a su hija? ¿Ves? Eso me huele mal, Pablito, pero allá tú...
PABLO: ¿A quién se lo ocultó? ¿Tú le preguntaste y ella te la negó o qué? Porque a mí me lo dijo antes de hacernos novios, eh, nunca me mintió
ALMA: Nadie en el pueblo sabe que ella tiene una hija, ¿por qué?
HORACIO: (Había escuchado la última parte) Perdón que me meta, amor, pero si que se sabe. De hecho, la mujer que cuida a la niña es Mónica, la hermana del dueño de la gasolinera.
EMILIANO: ¡Claro! Ahora me doy cuenta...
CAROLINA: ¿De qué, am... Emiliano?


8 comentarios:

  1. Jajajjjajajajaj super interesante cap jajajaj me encantooo que bueno q felipe no se oponga a esa relacion jaja

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Si no se hubiera armado la hecatombe en la familia Mouriño, jaja

      Borrar
  2. Uhh Pablito ya se enamoro por fin sento cabeza... y ya tiene una pareja seria Hay me gusta la relacion de Celia y el... ojala Celia le cuente toda su verdad a Pablo

    ResponderBorrar
  3. Jajajajajajajaja la zapatilla los echó de cabeza xD aaaay, Carolina casi le dice "amor" delante de todossss, jajajajaja.

    ResponderBorrar
  4. Jajajajajajaja gose con este capítulo :-)

    Tan celosas alma y caro jajajajajajaja

    ResponderBorrar