Si bien
Emiliano pretendía que Caro se relajara y durmiera, ella tenía otros planes...
EMILIANO:
Ahora, a dormir que te hace falta descansar
CAROLINA: (Lo
besa) No quiero descansar (se recuesta sobre él) Quiero hacer el amor...
EMILIANO: ¿Si?
Pensé que no ibas a estar de ánimos
CAROLINA: Para
ti siempre estoy de ánimos... (Lo besa) Te amo, Nano... (Otro beso)
EMILIANO: Y yo
a ti, hermosa y ¿sabes qué? No será ya, pero te vas a casar conmigo y tendremos
una familia gigante...
CAROLINA:
¿Gigante?
EMILIANO: Y,
desde ya tenemos tres hijos y Jano quiere un hermanito menor... (Sonríe)
CAROLINA: Y no
podemos negárselo, ¿no?
EMILIANO:
¿Negarle algo a Jano? ¿Para que te mire con esos ojitos del "Gato con
botas"? No se puede, no existe ser humano que pueda negarle algo a ese
indio...
CAROLINA: (Lo
besa intenso) Necesito sentirte mío, sólo mío...
EMILIANO: Soy
sólo tuyo, mírame (Le hace carita imitando a Jano)
CAROLINA:
(Sonríe) No me pongas esa cara...
EMILIANO: ¿Por?
(La besa, acomodándose como para atacar) ¿Será difícil que me niegues lo que te
pida?
CAROLINA: Si,
será muy difícil negarte algo...
EMILIANO: (Lo
hace de nuevo) Galopa sobre mí...
CAROLINA:
(Sonríe) Eso está hecho, mi amor (Lo besa)
FELIPE: (Toca a
la puerta) PAMPA, hija, ¿cómo sigues?
EMILIANO: (Se
mete al baño) ¡Qué mala suerte!
CAROLINA: Estoy
mejor, papá, gracias, por venir, pero vete a dormir (va al privado, saca a Emiliano
de allí y lo besa) No te escondas (le habla bajo)
FELIPE: Déjame
pasar, hija, por favor
EMILIANO: ¿Ves?
Anda, habla con él...
CAROLINA: (Lo
retiene) Mañana hablamos, papá, hoy fue un día muy duro y quiero descansar. Te
prometo que mañana nada más al
despertar, voy a hablar contigo...
FELIPE: No voy
a estar tranquilo si no te veo...
EMILIANO: Ve y
tranquiliza a tu papá (Recoge su ropa) Mañana hablamos... (La besa y sale por
la ventana)
CAROLINA: (Se
asoma) No quiero que te vayas, amor, por favor... (Mira a la puerta) Espera,
papá...
EMILIANO: (Le
tira un beso) Ve a la casa de huéspedes, te espero...
CAROLINA:
Quiero dormir aquí contigo, no te vayas...
EMILIANO: (La
mira y sube) Está bien, voy al privado (Beso y se mete)
FELIPE: ¿Qué
pasa, Carolina?
CAROLINA: Nada,
papá, ya voy (Se pone la bata y abre la puerta)
FELIPE:
¿Dormías?
CAROLINA: Si,
papá...
FELIPE: (Ve
algo y sonríe) ¿Y Emiliano también?
CAROLINA: ¿Qué?
FELIPE: (Va y
toma una zapatilla) No soy tonto, hija, no quieras tomarme el pelo.
CAROLINA: No
quiero hacer tal cosa
FELIPE: (Se
sienta en la cama) Ay, pequeña mía... Mira, no se qué pase realmente entre ese
muchacho y tú, pero si se que desde que llegó, tú volviste a ser la mujer feliz
que eras con Tuto. Para mí, como tu papá, lo más importante de la vida es que
te sientas plena y si Emiliano es tu plenitud como mujer, cuídalo. (Se levanta
y le besa la frente) Te amo, hija y aunque soy un poco malhumorado, siempre
puedes hablar conmigo. (Va hasta la puerta) Devuélvele la zapatilla a ese
muchacho... (Sale)
CAROLINA:
(Cierra la puerta) Ya puedes salir
EMILIANO: (Se
asoma medio riéndose, ya vestido, salvo por su calzado) Juro que no me di
cuenta que eso quedó ahí...
CAROLINA: No te
rías, menso, que pasé una vergüenza descomunal
EMILIANO: (Se
contiene como puede) Es que fue un poquito chistoso, mi amor
CAROLINA:
¿Chistoso?
EMILIANO:
Ajá... (Caro le revolea la zapatilla y sonríe) ¿Ves? A ti también te causa
gracia...
CAROLINA: Mi
papá ya sabe todo, bobo, no me hagas reír
EMILIANO: (Va y
la besa) ¿Y? Si lo saben es porque se nos nota que nos amamos y que nos hacemos
felices, ya deja de rezongar y ríete si eso necesitas
CAROLINA: Lo
que necesito no es reírme (lo empuja hacia la cama)
EMILIANO: Es
una pena porque eres hermosa cuando lo haces... (Se toca alrededor del
cinturón)
CAROLINA: ¿Qué
cree que hace, señor Iberbia? (Lo mira sonriendo)
EMILIANO: Imaginarme
cosas... (Se desprende la hebilla)
CAROLINA: ¿Qué
tipo de cosas?
EMILIANO: Cosas
que nos incluyen a ti y a mí, en esta cama, desnudos y gimiendo
CAROLINA:
(Sonríe) ¿Alguna pista más?
EMILIANO: (Se
desprende el cinto, bajando su cremallera) Por aquí hay una...
CAROLINA: (Le
quita los pantalones) No veo nada, mejor me voy a dormir
EMILIANO: ¿No
ves nada? (Caro niega) Pues, si este señor no te parece "algo",
estamos en graves problemas...
CAROLINA: Yo
tengo dos señoras que quieren que las manoseen
EMILIANO: (Le
abre la bata) ¿Estas dos? Son muy pícaras... (La toca por encima del sujetador)
CAROLINA: (Se
sube sobre él) ¿Está juguetón, señor Iberbia?
EMILIANO:
¿Contigo? Siempre, mi amor (La alza y la pone contra la pared) Te amo y no lo
quiero seguir ocultando, Caro, dejemos que todos lo sepan y no nos escondamos
más, te lo suplico
CAROLINA:
Esperemos solamente a que mis padres vayan y regresen de Argentina y todo el
mundo lo sabrá
EMILIANO: Está
bien, preciosa... (La besa) Te amo
CAROLINA: Y yo
a ti, mi amor...
El lunes llegó
nublado, pero caluroso. Tanto en el DF como en la hacienda, la humedad se
tornaba inaguantable. Pablo dejó a Candela en casa de Mónica y luego, llevó a
Celia al hospital. Al despedirse, se dieron un tremendo beso a vista de todo el
mundo, ninguno pretendía ocultar su relación. Después de eso, el joven volvió a
la hacienda y se encontró con su hermana y Nano en la entrada, ya que ellos
iban de salida. Detuvo el auto y se bajó
PABLO: Pampa,
Nano, perdón por el plantón, pero tuve algo muy importante que hacer y no podía
relegarlo. ¿Cómo está Francisco?
CAROLINA: Está
mejor, pero triste por su abuelo y cuidando a sus mujeres, ¡no sabes lo
apapachador que puede llegar a ser ese niño, Pablo! (Sonríe)
PABLO: Pues, a
ti ya te ganó y eso se nota de aquí a la China... (Los mira) ¿Regresan muy
tarde? Quiero contarles algo
CAROLINA:
¿Sobre qué?
EMILIANO: Mejor
volvamos a la casa, Caro, al fin que no tenemos apuro...
PABLO: ¡Genial!
(Se sube a su carro y se encamina hasta la casona)
EMILIANO: (La
besa) Amé dormir contigo...
CAROLINA: Y yo,
mi amor (sonríe)
PABLO: (Entra y
busca a su papá) ¡Pa! Ven a la sala, necesito decirles algo. ¿Y Alma?
FELIPE: En la
cocina, consintiendo a mi nieto...
PABLO: (Sale
disparado) ¡¡Casi melli!!
ALMA: ¡Aquí
estoy! (Comía una manzana)
PABLO: Ven a la
sala, pero ya...
ALMA: ¿Por qué
tanto apuro?
PABLO: (La
jala) Que vengas, pues...
EMILIANO: (Se
sientan con Caro en el sillón) ¿Qué pasará?
CAROLINA: No
tengo ni idea...
FELIPE:
¿Ustedes no se habían ido?
EMILIANO: Nos encontramos
con Pablo en la entrada
ALMA: (Seguía
comiendo) Paraaaa, bruto... (Se sienta) ¿Qué pasa?
PABLO: Mi vida
ha cambiado y quería contarles...
EMILIANO: En
ese caso, los dejo. Te espero en el carro, Pampa, con permiso (Sale)
PABLO: (Va a
buscarlo) Entra, menso...
EMILIANO: Son
cosas de familia, no hay problema. Hablen tranquilos
PABLO: Tú eres
de la familia, tarugo (Lo coge del brazo y lo entra)
CAROLINA: ¿Y
bien? ¿Nos vas a contar o no?
PABLO: (Los
mira) Me enamoré, familia y mucho...
FELIPE: ¿De la
doctora, verdad?
PABLO: Ajá, ajá
y no saben lo que es...
EMILIANO: Te
felicito, Pablo, Celia parece buena gente
PABLO: Es
maravillosa...
ALMA: A mí no
me gusta un pelo...
CAROLINA: A mí
tampoco, pero te felicito, hermanito (Le sonríe)
PABLO: ¿Por qué
no les gusta?
FELIPE: ¡Ja! Y
después me critican a mí, ¿cierto? (Abraza a Pablo) ¡Muy bien, campeón!
ALMA: No me
inspira confianza
CAROLINA: Tiene
algo que no me gusta, pero no se qué es (Mira a su padre) Y esto es diferente,
papá, porque cuando a ti no te gusta una cosa, te opones, nosotras no...
PABLO: Miren,
mujercitas, antes de decir nada, al menos, conózcanla, ¿no? Yo se que tiene un
aire como de tosca y fría, pero la vida no fue fácil para ella y se tuvo que
vestir de dureza para poder sacar a su hijita adelante.
EMILIANO:
¿Hijita?
FELIPE: ¿Está
divorciada o algo así?
PABLO: No,
papá, Celia tenía una pareja y estuvo con él por años, pero cuando ella se
quedó embarazada, el tipo se esfumó.
ALMA: ¿Entonces
por qué oculta a su hija? ¿Ves? Eso me huele mal, Pablito, pero allá tú...
PABLO: ¿A quién
se lo ocultó? ¿Tú le preguntaste y ella te la negó o qué? Porque a mí me lo
dijo antes de hacernos novios, eh, nunca me mintió
ALMA: Nadie en
el pueblo sabe que ella tiene una hija, ¿por qué?
HORACIO: (Había
escuchado la última parte) Perdón que me meta, amor, pero si que se sabe. De
hecho, la mujer que cuida a la niña es Mónica, la hermana del dueño de la
gasolinera.
EMILIANO:
¡Claro! Ahora me doy cuenta...
CAROLINA: ¿De
qué, am... Emiliano?

Jajajjjajajajaj super interesante cap jajajaj me encantooo que bueno q felipe no se oponga a esa relacion jaja
ResponderBorrarSi no se hubiera armado la hecatombe en la familia Mouriño, jaja
BorrarUhh Pablito ya se enamoro por fin sento cabeza... y ya tiene una pareja seria Hay me gusta la relacion de Celia y el... ojala Celia le cuente toda su verdad a Pablo
ResponderBorrarAsí es el amor, supongo, ajajajaja
BorrarJajajajajajajaja la zapatilla los echó de cabeza xD aaaay, Carolina casi le dice "amor" delante de todossss, jajajajaja.
ResponderBorrarCasi, casi, jajajajaja
BorrarJajajajajajaja gose con este capítulo :-)
ResponderBorrarTan celosas alma y caro jajajajajajaja
En el caso de Celia, no están erradas!
Borrar