Como
solía suceder cuando dormían en casa de sus abuelos paternos, Jano se levantó y
se metió al cuarto de Lucía. Corrió un poco las sábanas y el cobertor y se
acomodó junto a su hermana, que acostumbrada a que el niño hiciera lo mismo
cada vez, le hizo sitio y lo acurrucó junto a ella
LUCÍA:
Ten cuidado, enano, te enredas
JANO:
(Adormilado) Si, Lu…
LUCÍA:
¿Qué tienes?
JANO:
Me fui a fijar y papi no está durmiendo
LUCÍA:
Ya nos dijo que iba a salir con una amiga
JANO:
¿Y si se volvió a ir?
LUCÍA:
No, Jano, eso no va a pasar, nos juró que se iba a quedar con nosotros y mami
también
JANO:
Es cierto… ¿Tú crees que papá tenga una novia?
LUCÍA:
Ojala, así se pone feliz, como mamá con Nano
JANO:
¿Y si su novia es mala y fea?
LUCÍA:
Papi no se va a enamorar de una señora fea y mala
JANO:
¿De verdad?
LUCÍA:
Claro, Jano, ahora duerme y mañana le preguntamos a papá, ¿si?
JANO:
Si, Lu… ¿Y tú te vas a casar con Francisco?
LUCÍA:
Si, eso me dijo él
JANO:
Jijijiji…
LUCÍA:
¿Por qué la risa de travesura?
JANO:
Porque Fran es mi mejor amigo y me gusta que se quede con nosotros siempre
LUCÍA:
Así va ser…
JANO:
¿Y si le decimos a papá que traiga a su amiga y la conocemos?
LUCÍA:
¿Tú sabes quién es?
JANO:
No
LUCÍA:
Pero si la invitamos y esa amiga es su novia, la podemos conocer
JANO:
Si…
LUCÍA:
¡Está bien! Mañana le decimos
JANO:
(Le da un beso en la mejilla) Te amo más que al mundo, Lu
LUCÍA:
Y yo a ti, Jano (Lo abraza fuerte) Duerme bien y sueña bonito
JANO:
Igual tú…
En
el departamento de Emiliano, Caro también dormía y Nano, recostado a su lado,
acababa de despertarse. Miró la hora y eran casi las tres de la mañana. Le hizo
cucharita a su novia y ella, inconscientemente, apoyó sus caderas contra su
vientre. Como ambos estaban desnudos, ese movimientos, excitó al policía
EMILIANO:
(Le acaricia la pierna) Amor… Caro, despierta, hermosa…
CAROLINA:
(Dormida) No…
EMILIANO:
(Le pasa la mano por el bajo vientre) Anda, Pampa, despierta…
CAROLINA:
Déjame dormir…
EMILIANO:
Nada de dormir… (Le besa el cuello y comienza a rozarle los senos, mientras le
toma la mano y la lleva a su entrepierna) Quiero hacerte el amor…
CAROLINA:
(Abre los ojos y se da cuenta de todo lo que él hacía) Nano, ya…
EMILIANO:
(Le toca la entrepierna, robándole un gemido) Anda, es tu culpa, tú me buscaste
CAROLINA:
¿Yo?
EMILIANO:
Si, dormida y todo, me tocas y te frotas contra mí…
CAROLINA:
¿Yo hice eso?
EMILIANO:
(La va girando) Si, hermosa, tú… (Beso)
CAROLINA:
(Se sube sobre él) Amo que seas tan sanguíneo, precioso
EMILIANO:
(Sonríe) Eres demasiado bella y sexy, Caro, mi cuerpo te pide a gritos
CAROLINA:
Aquí me tienes…
No
muy lejos de allí, Julieta bebía un café en el sillón, pensando en las últimas
horas vividas. Descubrir a Ramiro con otra mujer, romper una relación de casi
seis años y tan cerca de la boda… Todo pasaba rápidamente por su cabeza,
excepto por Augusto y ese rato compartido con él. Sus besos, sus caricias, su
dulzura y potencia febril para hacerle el amor y más que nada su sinceridad.
Tuto, por su parte, terminaba de darse un baño y de vestirse. Cuando llegó a la
sala, se sentó junto a ella y le robó un traguito del café…
AUGUSTO:
Sabe muy bien…
JULIETA:
Si, tengo buena mano para las infusiones… ¿Ya te vas?
AUGUSTO:
(Asiente) Mañana estaré secuestrado por mis hijos y no quiero que se despierten
y no me vean en casa
JULIETA:
Lo entiendo
AUGUSTO:
Créeme que de otro modo, me quedaría a dormir contigo
JULIETA:
(Se besan) Ya podremos hacerlo, no te preocupes. Ahora tienes que recuperarlos
a ellos, disfrutar de ese par
AUGUSTO:
Gracias por no molestarte
JULIETA:
¿Por qué me tendría que molestar?
AUGUSTO:
Porque acabamos de hacer el amor y yo me voy
JULIETA:
Augusto, se muy dónde estamos parados los dos, no te aflijas ni preocupes por
eso
AUGUSTO:
Mira, Juli, se que ambos tenemos mucho que solucionar en nuestras vidas y que
ninguno está preparado para meterse de lleno en una relación, pero no quiero
que pienses que para mí esto que pasó es algo así nomás
JULIETA:
¿No lo es?
AUGUSTO:
(Niega) A mí me importas y te lo dije antes, no me gustaría que no estés en mi
vida
JULIETA:
(Otro beso) Te propongo algo
AUGUSTO:
Soy todo oídos
JULIETA:
No nos hagamos promesas raras, ni juramentos extraños. Mantengamos la
sinceridad con lo que nos pasa y dejemos que el tiempo haga su parte
AUGUSTO:
Me parece justo
JULIETA:
Muy bien, pues
AUGUSTO:
(Sonríe abiertamente) Entonces, ¿seríamos algo así como “amigos con derechos”?
JULIETA:
Amigos con privilegios, diría yo
AUGUSTO:
Es una forma perfecta de tratar contigo
JULIETA:
Sin mentiras
AUGUSTO:
Ni promesas
JULIETA:
Ve y goza a esos niños hermosos
AUGUSTO:
Te llamo en la tarde
JULIETA:
No se si esté, tengo que ir a mi departamento
AUGUSTO:
¿Por qué no me esperas y te acompaño?
JULIETA:
Te lo iba a pedir
AUGUSTO:
Déjame ver qué haré con Lucía y Jano y cuando sepa a qué hora puedo pasar por
ti, te marco y nos organizamos
JULIETA:
Me suena a un plan
AUGUSTO:
(La besa apasionadamente) Tú me suenas a paz y no sabes lo mucho que me hacía
falta (Otro besote) Me encantas
JULIETA:
Lo mismo digo
AUGUSTO:
Hasta luego
JULIETA:
(Beso) Adiós…
AUGUSTO:
(Se levanta) Por lo que sea…
JULIETA:
Te llamo, si, lo se
AUGUSTO:
Bye… (Se va)
Carolina
estaba acostada boca abajo, envuelta por los fuertes brazos de Nano, quien
reposaba sobre ella, penetrándola vigorosamente una y otra vez. Cada embestida
venía acompañada de sonoros gemidos, respiración entrecortada y palabras de
amor llenas de pasión y lujuria. Sus cuerpos transpirados, acalorados, se
movían al compás, creando una atmósfera perfecta. Las manos de Caro se
aferraban con fuerza a las sábanas y podía sentir como su novio le daba placer
por todos lados: una de sus manos se alojaba en la entrepierna, la otra en los
senos y su boca subía y bajaba por su espalda, dejando un rastro de poderosos
besos, que a veces, si el vaivén lo permitía, chocaba furtivamente con los
labios de Pampa. Hacer el amor así, salvaje, rudo y también tierno, le generaba
sensaciones que antes no había conocido.
CAROLINA:
(Gemía mucho) Me estás matando, amor
EMILIANO:
No sabes cómo estoy yo
CAROLINA:
Puedo sentirlo
EMILIANO:
(Penetración profunda y gemido tremendo de Caro, que había alcanzado un nuevo
orgasmo) Quiero seguir aquí…
CAROLINA:
Síguele…
EMILIANO:
Me refiero a acabar aquí
CAROLINA:
Lo se (Comienza a moverse ella)
EMILIANO:
Amo cuando haces eso
CAROLINA:
Haces que mi cuerpo sea nuevo, Nano
EMILIANO:
Tú haces lo mismo con mi alma…
CAROLINA:
Ámame más…
EMILIANO:
(Los movimientos se endurecen) ¿Así?
CAROLINA:
Precisamente…
EMILIANO:
Te amo…
CAROLINA:
Te amo…

Jajajajajaja hey Nano dejala Dormir. Jajajajaja ok no.... Julieta y Agusto amigos con privilegios..
ResponderBorrarSon amantuchos, jajajajjaa
BorrarChaaaaamo, jajajajajaja, Nano y Pampa no se cansan, jajajajaja.
ResponderBorrarNano no se cansa, la otra estaba dormidota, jajaja
BorrarEllos los amigos con privilegios guau que modernos jajaja.... Nano y Caro los HOT fuegooooo jajaja
ResponderBorrarJajajjajajaajaja, pues, si, con privilegios y revolcones
Borrar