viernes, 11 de octubre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 110





Apenas terminaron su desayuno, Jano y Lucía llevaron a Augusto a fuerza de jalones y lo obligaron a llamar a Julieta. El hombre, sin saber cómo dejar de reírse, marcó el número. La doctora, por su parte, tomaba un te y comía unas tostadas, pensando en qué iba a hacer con toda la situación de Ramiro. Su celular la tomó por sorpresa, pero la sonrisota al reconocer quién llamaba, no se le borró del rostro...

JULIETA: Buen día...
JANO: ¡¡HOLA, PETRIADAAAAAAA!!
JULIETA: ¡Hola, Jano hermoso!
JANO: ¿Ves, papi? Yo soy más hermoso que tú, jajajaja
LUCÍA: Hola, doctora, ¿cómo está?
JULIETA: Claro que eres más hermoso que tu papi, pero que quede entre nosotros dos, ¿si? Hola, Lucía. Muy bien, ¿Tú qué tal, preciosa?
LUCÍA: (Se ríe porque su hermano le hace gestos a Augusto) ¡Ya, enano indio! Jajajaja. Nosotros estamos muy bien y te queríamos invitar a nuestro día con papá
JULIETA: A ver, ¿y a dónde me invitan, pequeños?
JANO: Vamos a ir al parque de diversiones
LUCÍA: Después al centro comercial
JANO: Y ya nos regresamos porque mañana hay escuela, ¡puaj!
JULIETA: Jajajaja, ¡qué niño, Dios! Acepto encantada su invitación. Además, no podría negarme a pasear con ese paciente hermoso que tengo
JANO: ¡¡Ese soy yooooooooo!!
LUCÍA: Si, menso, porque te enfermas, jajajaja
AUGUSTO: ¿Me dejan hablar a mí?
JANO: Si, papá, pero ya dijo que yo soy más hermoso, ¡te amuelas!
LUCÍA: Ven, bobito, vamos a cambiarnos
JULIETA: Qué niño, jajajaja
JANO: Nos vemos luego, petriada (Jala a su hermana)
LUCÍA: Despacio, Jano, por Dios...
JANO: ¡¡Apúrale, apúrale!! (Se van yendo) Me tienes que dejar todo guapo...
AUGUSTO: (Muerto de risa, coge el celular y le quita el altavoz) Hola, Juli, ¿cómo dormiste?
JULIETA: Muy bien. Tienes una cama que parece una nube, ¡qué delicia!
AUGUSTO: Ayer recién pude comprobar lo magnífica que es... ¿Cómo te sientes?
JULIETA: Pues, bien, en lo que cabe
AUGUSTO: ¿Hablaste con alguien?
JULIETA: No, la verdad es que no me atrevo a hablarlo aún con alguien. Tal vez luego lo platique con Celia
AUGUSTO: Puedes hablarlo conmigo, no cuando estemos con los niños, pero siempre que me necesites, voy a estar
JULIETA: (Sonríe) Muchas gracias, eres un sol
AUGUSTO: Oye, Julieta, hay algo que quiero decirte, pero como que me da vergüenza... Ahora se de dónde saca lo tímida mi hija, jajajaja
JULIETA: Jajajaja, a ver, ¿qué sería? Dilo sin miedo
AUGUSTO: Es que no he dejado de pensar en ti, lo que pasó anoche, no se, es como que me liberó de esas pesadas cadenas que traía
JULIETA: ¿Pesadas cadenas que traías? A ver, ¿cómo es eso?
AUGUSTO: Ya te dije que mi historia es distinta a lo que se sabe, que hay mucho más detrás y cuando te lo cuente, me vas a comprender
JULIETA: Pues, bueno, esperaré hasta que estés listo para contármelo. Yo también voy a estar ahí cuando necesites hablar con alguien
AUGUSTO: Lo se, bonita... (Escucha a Jano llamarlo a gritos)
JANO: ¡¡Papáaaaaaa!! Lucía no me deja guapote, ¡¡veeeeeeeeen!!
AUGUSTO: Jajajaja, ese hijo mío es de otro planeta. Como en una hora pasamos por ti, ¿está bien?
JULIETA: Perfecto, estaré esperándolos
AUGUSTO: Hasta entonces, Juli

Aitana lavaba las cosas del desayuno y Fran preparaba unas cosas para la escuela para así dejar todo listo y no andar a las corridas. De repente, un agudo grito de su mamá lo hizo correr a la cocina. Tani estaba sentada en el piso, pálida y con una hemorragia. El niño, aún asustado y sabiendo que Cristóbal se encontraba fuera de la ciudad, sólo atinó a marcar un número de teléfono. Del otro lado, Emiliano atendió entredormido

EMILIANO: ¿Si, Llanero?
FRANCISCO: (Completamente asustado) ¡Pa, qué bueno que contestas! Es mi mamá... Está sangrando
EMILIANO: (Se espabila de golpe) Tranquilo, hijo, dile que no se mueva, ya salimos para allá.
CAROLINA: ¿Qué pasa, amor?
EMILIANO: Es Aitana, está sangrando (Le da el celular) Habla con Fran mientras me cambio, por favor
CAROLINA: (Lo toma y comienza a vestirse) Hola, hermoso, quédate calmado y dile a tu mamá que nosotros llamamos a una ambulancia y vamos en camino
FRANCISCO: Caro, no quiero que nada malo le pase ni a ella, ni a mi hermanito
CAROLINA: Nada les va a pasar, Fran, ¿sabes poner el altavoz del celular?
FRANCISCO: Si, ya va (lo hace) Ya está, Caro
CAROLINA: ¿Aitana, me escuchas?
AITANA: Si, Caro (grita) ¡¡AHHHHHHH!!
CAROLINA: Trata de calmarte, ya estamos saliendo para tu casa
EMILIANO: Tani, tranquila, en dos minutos llegamos
CAROLINA: (Salen del departamento) En ningún momento dejaremos de hablar
AITANA: Por favor, no tarden, por favor (lloraba del mismo dolor tan fuerte)
FRANCISCO: (Le toma la mano a su mamá) Tranquila, mamita (le besa la frente)
EMILIANO: Ya estamos en el carro, en nada llegamos
CAROLINA: ¿Dónde está Cristóbal?
FRANCISCO: Salió ayer a Guadalajara...
EMILIANO: Mientras buscaba el carro, llamé a la ambulancia, Tani, pero estoy a un par de calles, seguro llegamos antes
AITANA: Gracias, Nano...
EMILIANO: Nada que tengas que agradecer, Aitana. Por ti y por Fran, lo que sea
AITANA: Por eso mismo, gracias y a los dos
CAROLINA: Ya, Aitana, Nano tiene razón...
EMILIANO: Llegamos, ¡ven a abrir la puerta, Llanero!
FRANCISCO: (Corre a abrir) Está en la cocina, pa. ¡Apúrate!
EMILIANO: (Se apresura) Hola, Tani, tranquila
AITANA: No quiero perder a mi bebé
EMILIANO: No tienes por qué perderlo, lo mismo pasó con el embarazo de Francisco y míralo, ya es un hombrecito
AITANA: Igual tengo miedo, Nano
EMILIANO: Ey, mírame y escúchame. Intenta calmarte, si te pones nerviosa, es peor. Respira profundo y dime qué sientes
AITANA: (Lo hace) Dolores horribles en la parte del vientre, parecido a las contracciones
EMILIANO: Es lo mismo que te pasó con Fran...
CAROLINA: ¡¡Llegó la ambulancia!!
EMILIANO: ¡Gracias a Dios! (Los paramédicos revisan a Aitana y se preparan para llevarla) Amor, yo me voy a ir con ella en la ambulancia, lleva a Fran contigo en el carro y tú, hijo, cierra todo bien y llama a tu abuela (Le da su celular) Aquí tengo todos los números
CAROLINA: Tú ten el mío, amor, por las dudas
EMILIANO: Gracias, hermosa.
FRANCISCO: ¿Mi mamá va a estar bien, papá?
EMILIANO: Confío en que si
FRANCISCO: ¿Y mi hermanito?
EMILIANO: No lo se, campeón...
CAROLINA: Ven, Fran, vamos al auto para que le avises a tu familia, ¿si?
EMILIANO: (Ya se llevaban a Aitana) Cierra todo con llave, hijo
CAROLINA: Yo lo ayudo, mi amor, ve con ella... (Se besan)
EMILIANO: Francisco, todo va a estar bien, mi llanero, tranquilo
FRANCISCO: Si, papi. Ve con mamá, corre
EMILIANO: (Besa a ambos y sube al móvil con Aitana) ¿Qué tiene, doc?
PARAMÉDICO: Al parecer es un desprendimiento de placenta, pero hasta que lleguemos, no puedo darle ningún diagnóstico
AITANA: Avísale a Cristóbal, Nano
EMILIANO: Lo haré, pero cuando lleguemos al hospital
AITANA: Está bien...
PARAMÉDICO: ¿Es su esposa?
EMILIANO: No, pero es mi amiga, ¿verdad?
AITANA: Si...
EMILIANO: (Le toma la mano con fuerza) Todo va a salir bien, Tani, tú intenta mantener la calma
AITANA: Eso intento... Nano, no quiero perderlo, no quiero
PARAMÉDICO: Señora, que tenga una hemorragia no significa necesariamente que pueda perder su embarazo. Tiene que hacerle caso a su amigo, si se pone nerviosa, es más difícil.
EMILIANO: ¿Ves? Hay que tener fe, Aitana
AITANA: Está bien... ¿Falta mucho para llegar?
PARAMÉDICO: Unos minutos...

10 comentarios:

  1. Interesantisimo cap que mal lo de aitana ojala no sea nada grave

    ResponderBorrar
  2. Hay ojala que el bebe de Aitana este bien...

    ResponderBorrar
  3. Espero q solo sea un susto.....

    Me encanta la historia ❤️❤️❤️

    ResponderBorrar
  4. Que Capitulo Señores!!! ojala y no pase a mayores, la situación de Aitana.... y si MARU ya se que tenemos que esperar hasta el Lunes, Que mala eres. :(

    ResponderBorrar
  5. Que mal lo de Aitana, ojal´solo sea un susto...

    ResponderBorrar