miércoles, 4 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 056



Leonardo levantó a Dora y la penetró fuertemente, pero ella no lo disfrutó nada, al contrario, más bien, lo padeció

LEONARDO: ¿Qué pasó? ¿Quieres ir más despacio?
DORA: Si...
LEONARDO: Lo siento, pensé que eras más experimentada... (Sale de ella y la carga)
DORA: ¿A dónde me llevas?
LEONARDO: A mi cama, o mejor dicho, a tu cama, desde ahora mismo, eres la dueña y señora de esta casa y de mi vida... (La besa)
DORA: Te amo, Leonardo...
LEONARDO: ¿En serio me amas? Soy un idiota, de haberme dado cuenta antes, esto ya sería una relación de mucho tiempo, mi amor... (Besote) Te amo...
DORA: Y yo a ti...
LEONARDO: (Llegan al cuarto y se acuestan) ¿Es tu primera vez?
DORA: Si...
LEONARDO: (Sonríe y la besa con ternura) Pues, va a ser mejor de lo que la hayas soñado, mi amor, te lo prometo. (La desviste con tranquilidad) Quítame la ropa tú...
DORA: (Con manos temblorosas, le empieza a quitar la ropa) Eres mi primer y único hombre...
LEONARDO: Relájate, preciosa, no haremos nada que no quieras y si necesitas detenerte, siempre te voy a respetar... (La ayuda) Seré el único y tú serás la única para mí también... (La mira) De verdad te amo, desde que llegaste a esta casa, te adueñaste de mí... (Más besos)
DORA: Y tú de mí...
LEONARDO: (La besa más todavía) Tranquila, si lo prefieres, no hacemos nada.
DORA: No, no pares, por favor...
LEONARDO: (Lleva sus dedos hasta la entrepierna y acaricia) Perdón por cómo te traté antes, hermosa, es que creí que tenías experiencia, de haber sabido que eras virgen, te hubiera buscado de otro modo... (Beso y la arenga a que lo toque) Acaríciame, necesito sentirte...
DORA: Y yo a ti...
LEONARDO: ¿Me perdonas por lo de antes?
DORA: Claro...
LEONARDO: (Ella tenía su miembro en la manos) ¿Te animas a hacer eso mismo, pero con tu boca?
DORA: ¿Con mi boca?
LEONARDO: Si, como si fuera helado... (Lo desestima) No te preocupes, ya habrá tiempo para eso... (Se acomoda y la penetra despacio, abrazándola) ¿Estás bien?
DORA: Estoy bien (sonríe y lo besa)
LEONARDO: (Se mueve dentro de ella, gimiendo) Voy a enseñarte muchas cosas...
DORA: Estoy queriendo aprenderlas...
LEONARDO: (Le da duro y ella gime) ¿Te gustó eso?
DORA: Si...
LEONARDO: (Lo hace de nuevo) ¿Quieres más?
DORA: Quiero todo de ti, mi amor...
LEONARDO: (La toma de las nalgas y la penetra con fuerza) Abre un poco más las piernas, preciosa...
DORA: (Lo hace) Enséñame...
LEONARDO: Eso voy a hacer... (Se lo hace con desenfreno, muy caliente y ella lo goza y acaba antes que él) Así, mi amor, disfruta eso...
DORA: Te amo, Leonardo...
LEONARDO: Y yo a ti... (La mira y sale de ella) Ahora si, con la boquita, por favor, no sabes cómo lo deseo...
DORA: No se hacerlo...
LEONARDO: No importa, hermosa, sólo intenta y ten cuidado... Piensa que es una paleta, verás que a ti también te va a dar placer...
DORA: Está bien (Empieza a hacer lo que le pide)
LEONARDO: (La ayuda) Vas bien, preciosa, si... (Lucha por contenerse y ser suave) Mételo en tu boca despacio, tranquila...
DORA: (Lo hace) ¿Así?
LEONARDO: Si, pero intenta hacerlo más rápido, quiero acabar así...
DORA: Lo voy a intentar
LEONARDO: (Extasiado, continúa ayudándola) Muy bien, preciosa, vas perfecto... (Poco antes de terminar, decide cambiar sus planes) Ven... (La sienta a horcajadas sobre él y la penetra) Mejor te lleno por aquí (La besa mucho) Gracias por complacerme, eres mágica...
DORA: Vivo para complacerte, amor...
LEONARDO: Lo se, mi princesa y siempre lo haces (Sonríe y sigue hasta que acaba adentro de ella y mientras descarga, la besa y la acaricia, apasionado, aunque no la amara, ella le gustaba y realmente gozaba aquello) ¡Qué hermosa eres y cómo me calientas!
DORA: Amor, no usamos protección...
LEONARDO: (Se hace el sorprendido) ¡Tienes razón! Pero no creo que pase nada y si pasa, estaremos muy bien...
DORA: No estoy preparada para un hijo, amor... (Agacha la cabeza) Tengo miedo...
LEONARDO: Nada de eso, ey, mírame... (La besa dulcemente) Yo tampoco estoy preparado, pero eso no quiere decir que no podamos tener uno y ser felices... (Otro beso) De verdad te amo y si este descuido trae consecuencias, aprenderemos a ser dichosos con eso. Ya te dije que no te vas a arrepentir... (Se le ocurre algo) ¿Recuerdas esa vez que viajaste conmigo a Honduras para ayudarme con mi trabajo?
DORA: Ajá...
LEONARDO: Busca el pasaporte y cásate conmigo, entonces. Nos vamos ya a Las Vegas y en unas horas, serás mi esposa, mi mujer ante el mundo
DORA: ¿Así de rápido? ¿A escondidas?
LEONARDO: Rápido no, hace años que te amo y ya nos conocemos, prácticamente vivimos juntos y cuando volvamos, preparamos una boda más formal e invitamos a quienes desees. (Beso) Sólo quiero que ya seas mi mujer, amor, ser tu marido y dejar de perder el tiempo
DORA: ¿Cuándo nos iríamos? (Sonríe y lo besa)
LEONARDO: Ya mismo, ¡anda!
DORA: Te amo, Leonardo, te amo...
LEONARDO: (Se besan) Mmmm... Qué rica esa boca... (La recuesta) Podemos esperar un ratito más, ¿no?

En casa de Celia, todos dormían hasta que Candela comenzó a llorar. Su mamá se levantó y fue a checarla. Hambre no tenía, el pañal estaba perfecto y fiebre tampoco había, nada parecía estar mal y sin embargo, la niña estaba inquieta. Pablo fue con ellas.

PABLO: ¿Me dejas hacer un truquito de magia?
CELIA: Claro, precioso (Le pasa a la niña)
PABLO: (Se sienta y la pone boca abajo, sobre sus rodillas, acariciando la espaldita. Luego, la gira y le hace unos masajitos en el vientre. La niña se calma y comienza a expulsar gasecitos) ¡Eso, muñeca! Muy bien... (Mira a Celia) Lucía y Jano sufrían de lo mismo y mi hermana me enseñó a aliviarlos... (Seguía con su tarea)
CELIA: Eres una caja de sorpresas…
PABLO: No, sólo soy un tío preparado, jajajaja… De verdad que tienes una hija preciosa, Celia, Candela es un primor… (La deja en su cuna y regresan a la alcoba)
CELIA: Era muy importante para mí que la conocieras...
PABLO: Ya está hecho, mi amor y si hacemos las cosas bien, no habrá ningún problema para que se queden a mi lado y te prometo que nunca volverán a estar solas, yo no las dejo ir ni loco
CELIA: Ni yo dejo que te vayas... (Lo abraza fuerte)
PABLO: (La mira) ¿Quieres ser mi novia oficialmente?
CELIA: (Se sorprende) ¿Tu novia?
PABLO: Si, mi novia. Así podremos andar tranquilos por todos lados y nadie se va a meter en nuestros asuntos.
CELIA: Me encanta (Se le tira encima) Te amo...
PABLO: ¿Qué?
CELIA: ¿Qué pasa?
PABLO: Dijiste que me amas...
CELIA: Si, ¿te molesta?
PABLO: (Sonríe como estúpido) No, pero la cosa es que yo también te amo y nunca antes me había enamorado. Tenía miedo de decirlo y por eso dije "te quiero" antes. (La besa)
CELIA: ¿Me amas? (Sonríe, no sabía por qué, pero eso le hacía sentir cosas que antes no había sentido)
PABLO: Te amo y creo que desde que te vi. Me encantaste apenas pude apreciarte... (Otro beso) Te amo, Celia y quiero estar contigo y Candela siempre. No soy su papá, pero te prometo darles una vida hermosa
CELIA: ¿Si? (Lo besa mucho) Te amo, hermoso, más que a nadie, no nos dejes nunca
PABLO: Te lo prometo... (Se acuesta sobre ella) Hagamos el amor, con amor...
CELIA: Hazme el amor, mi vida... (Le acaricia el rostro)
PABLO: (Más besos y se van desvistiendo) Serán muy felices conmigo, te lo garantizo...
CELIA: Yo también quiero hacerte feliz...
PABLO: Ya lo haces, preciosa...

Despacio, con tranquilidad, lejos de esos encuentros salvajes que los caracterizaban, Pablo y Celia se entregaron al otro y gozaron de esa ternura, al mismo nivel en que gozaban de la euforia. Cuando él se durmió, ella se quedó pensando en cómo ese hombre la estaba cambiando y sin darse cuenta del todo, comenzó a cuestionarse su modo de vivir la vida. De repente, la idea que Pablo se entere de la verdad y la deje de amar, la aterró. No, eso no podía suceder nunca, un hombre como él tenía que quedarse a su lado para siempre. Algo tenía que hacer para modificar el rumbo de sus objetivos. De golpe, él la buscó con un brazo y la cubrió, pegándola a su cuerpo, cuidándola y ella, con una paz nueva, pero con un miedo latente, concilió el sueño.

14 comentarios:

  1. Espero que no maten a pablo y que celia y el sean felices juntos jajajajjaaja es la primera ves q lo digo pero me caen bien caray jajajajaj y que vilches se muera jajajaja

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. ¿Me creés capaz de matar a Pablo? Ahhh, se me olvidaba que me conocés, ajajajajjjaa

      Borrar
  2. puuurooooo aammooooorrrrr!!!!!! estoy muridaaaa!!!!! Pablo, te mereces un premio,chico!!!!

    Si yo fuera Celia!!! hahahahahahaha ok'Ya! xDD


    Amooo esta wn!!!!!!!!!!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. ¿Si fueras Celia, qué? Contá, CONTÁAAAAAAAA

      Borrar
    2. pa jugar pelota como hacen ellos! xD jajajajajajajajaja

      Y estaria igual de tonta que celia!!

      Borrar
    3. Jajajaja, al menos lo reconocés, jajajajaj!!

      Borrar
  3. Awwww que amorshhhh Pablo y Celia ojala Celia pueda enmendar las cosas qie hizo para poder ser feliz con Pablo.... y Vilches que onda que se quiere casar con Dora.... Que bicho le pico jajaja

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ya lo sabrás, Victoria, no falta tanto para que la cosa empiece DE VERDAD...

      Borrar
  4. Leonardo me da asco, le miente en la cara a la pobre Dora xd
    Celia me esta empezando a caer bien, ojalá y se olvide todo lo que quiere hacer con el apestoso de Santiago y sea feliz con Pablo.

    ResponderBorrar
  5. Podré Dora tan ingenua y postas caer en mano ese Leonardo.......

    Me gusta q Celia se halla abierto al amor con Pablo espero q eso no traiga
    Problemas muy graves...........

    Tu historia esta súper Maru ❤❤❤❤❤❤❤

    ResponderBorrar
  6. pobre Babotas de Dora ya cayo la menza... y a Celia que le ira hacer Santiago cuando se entere de que se enamoro de Pablo!!!!

    ResponderBorrar