jueves, 5 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 058





Emiliano miró a su novia, quien contenía el llanto y dudó en seguir leyendo...

EMILIANO: Hay más, hermosa, ¿qué hago?
CAROLINA: Sigue...
EMILIANO: (Retoma la lectura) "Lo único seguro que puedo decirte, amor mío, es que la persona que pretende entregar mi cabeza en charola de plata, es Santiago Terranova, pero él es sólo un lacayo, quien realmente está detrás de todo es César Parravicini. Por favor, cuídate de ellos y busca esa caja cuanto antes, lo que hay ahí, es el seguro para nuestra familia. Te amo, hermosa, te amo para siempre..." (Suspira) Después de eso tiene una clave de seguridad y la fecha que es del mismo día en que los amenazaron en el parque, Caro, lo que nos contó Pancho. (Piensa) ¿De dónde me suena ese nombre Parravicini?
CAROLINA: (Contenía las ganas de llorar por la rabia y por las palabras que Emiliano había leído) César Parravicini es el presidente de la asociación de ganaderos, maldito infeliz...
EMILIANO: (Recuerda) ¡El que vimos en la casa de Terranova, el día a de aquella reunión, claro! (Abraza a su novia) Les vamos a hacer pagar todo, mi amor, todo lo que te han hecho, cada lágrima tuya, será un puñal para ellos, te lo juro
CAROLINA: Mañana temprano voy al banco...
EMILIANO: Voy contigo y luego buscamos a los niños... (Se miran) Llora si es lo que necesitas, aquí me tienes
CAROLINA: No voy a llorar por algo que pasó (Le cae una lágrima) Pero si lloro por el silencio de Augusto, por el tuyo, ¡maldita sea! No necesito que me protejan como si yo no pudiera (Se levanta y se va, dejando a Emiliano en el despacho)
EMILIANO: (La sigue) ¿De qué silencio mío hablas? Te dije las cosas cuando te las tuve que decir, mi amor
CAROLINA: No, Emiliano, déjame, necesito estar sola (se suelta) Todo el mundo sabe lo que pasa o pasó en mi vida y yo no se nada, tengo derecho a saber todo, ¿no? (Él intenta acercase) No, necesito estar sola, no quiero decir algo de lo que me pueda arrepentir...
EMILIANO: Está bien, te dejo sola, pero antes dime qué te hice, porque no lo entiendo.
CAROLINA: No me hiciste nada, Emiliano, ve tranquilo, estoy celosa, estoy dolida, estoy rabiosa, ya no se ni lo que siento, ve tranquilo...
EMILIANO: (Quería entenderla, pero no había cómo franquear esa barrera) Como quieras, PAMPA... (Sale)
CAROLINA: (Se sentó en el sillón y estalló a llorar) ¿Por qué me lo mandas todo junto? ¿Por qué? ¿Tan mala soy? (Miraba al techo con las lágrimas recorriendo su rostro)
EMILIANO: (Se sienta en el despacho) No puedes distanciarte así, mi amor...
FELIPE: (Había bajado a buscar agua y lo vio) ¿Todo bien, muchacho?
EMILIANO: Más o menos, Don Felipe, gracias...
FELIPE: ¿Cómo está tu hijo?
EMILIANO: Triste, pero es un hombrecito y para él lo importante es acompañar a su mamá y a su abuela...
FELIPE: Entonces, va a salir bien de esta (le palmea el hombro) No te preocupes (Sonríe) ¿Mi hija vino contigo?
EMILIANO: Si, está en la sala y quizás debería ir con ella, iba a leer una carta de su marido (Se levanta) Me retiro a descansar, Don Felipe. Con su permiso
FELIPE: Espera, ¿una carta de Augusto?
CAROLINA: (Aparece) Si, papá, de Tuto, me voy a dormir (mira a Emiliano) Que descansen... (Se va a su recámara)
FELIPE: (Va detrás, pero Caro le cierra la puerta en la cara) Ábreme, Carolina Micaela
CAROLINA: Necesito estar sola, papá, vete, si quieres mañana hablamos, hoy no quiero hablar con nadie...
FELIPE: ¡QUÉ ME ABRAS, CARAJO!
CAROLINA: ¡QUÉ NO, QUÉ TE VAYAS, DÉJAME SOLA, CARAJO! (Se recuesta en la cama)
FELIPE: ¿Tengo que romper la puerta?
CAROLINA: Has lo que te de la gana, Felipe Mouriño, pero si lo haces, me voy a enojar contigo, papá y no quiero, lo que quiero y necesito es estar sola, concédeme eso, ¿no?
FELIPE: Si, PAMPA... (Se va)
CAROLINA: (Estaba recostada en la cama sin poder dormir) Primero mis celos por esa relación que tiene Nano con Aitana, ¿por qué le tiene que contar todo? Ni que fuera su hermana o su pareja, un poco más y le cuenta cómo lo hacemos... Ya, Carolina olvídate de eso (Mira hacia la ventana) Después lo que dijo Fran y por último la carta de Augusto (Empezaron de nuevo las lágrimas) Si está muerto fue por no confiar en mí, por mantenerme al margen, ¿por qué, Tuto? ¿Por qué ocultarme las cosas? ¿Por qué mantenerme ajena a todo?
EMILIANO: (Se había trepado por las rejas y llegó a la ventana de Caro) ¿Pampa, duermes?
CAROLINA: No, pero, ¿por qué entras como un ladrón? (La ventana estaba abierta y él entró)
EMILIANO: Porque no me ibas a abrir la puerta...
CAROLINA: (Se incorpora en la cama) Tienes razón...
EMILIANO: (Se limpia el cabello) No puedo dormir si estás mal...
CAROLINA: No puedes evitar que me sienta mal...
EMILIANO: Si yo hago cosas que te hagan mal, si. Ya dime, ¿qué te hice?
CAROLINA: Nada, no me hiciste nada, son cosas mías...
EMILIANO: Caro, por favor...
CAROLINA: Hablamos de tu relación con Aitana y ya me explicaste, no hay nada más que hablar, está todo bien...
EMILIANO: (Se lo ve confundido) No te entiendo y no está nada bien, mira cómo estás y la distancia que pones entre nosotros (Se vuelve a la ventana) Al final parezco un perro tuyo en vez de tu novio... (Comienza a bajar)
CAROLINA: (Se acerca a la ventana) ¿Un perro? ¿Cómo crees que me siento cuando se que le cuentas todo lo que te pasa a tu ex mujer y que a mí se te "olvida" contarme cosas? Fue un poco humillante que Aitana me contara que conocía a Tuto y que me preguntara si tú, mi novio, no me lo había dicho...
EMILIANO: (La mira) ¿De qué hablas? (Piensa y vuelve a subir) ¿Cuándo me dijo que conocía a Augusto? (Recuerda) ¡Es cierto, si me lo dijo! Pero eso fue hace mucho, mi amor, cuando recién te conocí. Una noche que Fran nos obligó a cenar juntos. Le comenté que él podría ser hijo de mi padre y me contó que fueron vecinos, pero no hablamos de eso, fue sólo un comentario y no lo recordaba.
CAROLINA: Sea como sea, le cuentas todo a tu ex mujer y yo que soy tu novia, me entero de las cosas por ella... Una relación muy moderna (entra al privado a remojarse la cara con agua)
EMILIANO: (Entra detrás de ella) Yo no le cuento nada a Aitana y como sabrás, ella a mí tampoco. Aquella vez simplemente "se dio" porque los tópicos de cruzaron. (La gira y enfrenta su mirada) Es a ti a quien le digo cada una de las cosas que pienso y siento, a nadie más.
CAROLINA: ¿Entonces cómo sabe que estamos juntos? ¿Cómo sabe que me amas? Es adivina, claro, no lo sabía...
EMILIANO: Lo sabe porque se dio cuenta, Caro, no porque yo se lo haya dicho. Nomás confirmé sus sospechas en el aeropuerto, el día que fuimos por mi llanero apapachador. Ey, amor, te lo juro.
CAROLINA: Se lo confirmaste después de pedirte que nadie lo supiera aún. Alma y Pablo también lo sospechan, pero yo no se los confirmo (Vuelve a la habitación)
EMILIANO: (Sale riendo) Claro, claro, por eso tu hermano me dice "cuñado" y tu hermana nos cubre cada vez que están a punto de cacharnos... Y si, se lo confirmé porque no se mentir, no puedo, no me sale y menos cuando se trata de un amor que lo rebasa todo, que se me sale por el pelo y por la sonrisa cuando digo tu nombre o te recuerdo. ¿Qué tenía que hacer? ¿Mentirle? Además, nos guste o no, Aitana me conoce y sabe que te amo y negarlo, no hubiera servido de nada.
CAROLINA: Lo hecho, hecho está, Emiliano... (Se pone a mirar por la ventana) Pensar que te puedas cansar de mí, que puede que llegue el día que te des cuenta que sigues enamorado de Aitana, pensar en el día que dejes de amarme... (Lo mira) Me aterra y por eso los celos (Vuelve a mirar por la ventana) Saber que ella conoce todo de ti, que te conoce bien y que yo no, me hace sentir celosa y no puedo evitarlo, ni controlarlo, esto es nuevo para mí...
EMILIANO: (La abraza por detrás) Para mí también es nuevo, no creas que me parece fácil, mi amor (La aprieta) Ninguna de esas cosas me va a pasar, ni me voy a cansar de ti, ni sigo enamorado de ella, ni voy a dejar de amarte. Y si, Aitana conoce al que fui, pero la única que sabe quién soy y lo que soy ahora, eres tú, amor, lo demás viene con el tiempo y vas a ver que cuando tengamos muchos años juntos, vas a saberme de pies a cabeza, por dentro y por fuera.
CAROLINA: Me aterra perder de nuevo al hombre que amo...
EMILIANO: Eso no va a pasar (La gira) ¿No te das cuenta que te amo? ¿Que no puedo respirar si pienso que te alejas de mí? Quiero una vida contigo, Carolina, no puedo ni pensar siquiera que no sea de ese modo (La besa mucho, pero no cachondo) TE AMO
CAROLINA: Yo también, pero no sólo hablo de eso, sino del asunto que mató a Augusto...
EMILIANO: Buscaremos la forma de mantenernos a salvo, te lo prometo. Por la memoria de Augusto, de Gabriel, por sus hijos y los nuestros y por este amor. Somos inteligentes, sabemos a quiénes nos enfrentamos, cielo y tenemos las armas para no perder a nadie más.
CAROLINA: No quiero que nadie muera, prométemelo...
EMILIANO: Te lo prometo. Si veo que las cosas se pasan de peligrosas, hablo con Estieben y lo resolvemos (La besa) Nunca dudes de mí, no puedo soportar que te pongas tan lejos
CAROLINA: Yo no puedo evitar sentir celos y mi única arma es alejarme...
EMILIANO: (Se ríe) Los celos son inseguridades tuyas, mi amor, pero te amo a ti y sólo quiero contigo
CAROLINA: Pues, si, soy insegura, porque te quiero sólo para mí, no te quiero compartir con tu ex mujer (Lo mira) Ponte en mi lugar solamente unos minutos y dime qué sentirías...
EMILIANO: No me compartes con nadie y se perfectamente lo que sientes porque cuando pienso que puede aparecer alguien que te robe el corazón, me pone loco, tú eres mía
CAROLINA: Y de mis hijos (Le sonríe, luego se pone seria y lo mira a los ojos) Perdón por alejarte, pero el tema Aitana, me ciega el entendimiento y lo primero que hago para no sufrir es alejarme...
EMILIANO: Aitana es mi pasado, tú eres mi presente y serás mi futuro... (La besa, pero ella no responde del todo) ¿Qué pasa, amor? ¿Todavía quieres que te deje sola?
CAROLINA: Tu pasado como pareja, pero sigue presente en tu vida, en nuestra vida...
EMILIANO: Exacto, como mujer, no me mueve un pelo y eso es lo que tiene que importarte. Es la mamá de Fran, jamás la voy a desamparar, pero ella está fuera de juego
CAROLINA: Quédate a dormir conmigo...
EMILIANO: (Asiente) Déjame buscar mi pijama
CAROLINA: No, no quiero que salgas de aquí...
EMILIANO: (Se quita la remera y el pantalón, quedándose en calzones y se mete a la cama) No me pienso mover de aquí hasta que me corras
CAROLINA: O hasta que llegue mi papá (Se mete con él en la cama)
EMILIANO: (Se ríe) ¿Vas a dormir vestida, Caro? Jajajaja, ponte la ropa de dormir, amor
CAROLINA: No, quiero quedarme así, contigo y no moverme más...
EMILIANO: (La besa no cachondo) Pero vas a dormir incómoda, princesa. Déjame ayudarte (Se mete bajo el cobertor y la deja en ropa interior. Se estira y agarra su remera) Ponte esto
CAROLINA: ¿Para qué?
EMILIANO: Para que duermas
CAROLINA: Puedo dormir así (lo abraza) Abrázame y no me sueltes nunca, Nano...
EMILIANO: (La aferra con fuerza) Nunca, mi amor...
CAROLINA: (Lo besa y lo mira a los ojos) Júramelo...
EMILIANO: (La mira fijamente) Te lo juro... (La besa)

8 comentarios: