viernes, 6 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 060



Queriendo "tapar" la indiscreción que casi comete Carolina, Nano se apresuró a responder y aclarar a qué se refería

EMILIANO: Es que hace unos días fuimos al pueblo con Aurora y nos encontramos con Mónica, precisamente y llevaba una bebita preciosa. Ella me dijo que era la hija de la doctora, pero no relacioné las cosas... Es divina esa niña, tiene ojos claros, rubiecita, rechonchita, ¡una muñeca!
PABLO: ¿Verdad que si?
EMILIANO: No se a quién irá a parecerse, porque Celia no es nada de eso, jajajaja
PABLO: Seguramente al cobarde que las dejó
CAROLINA: Puede ser, pero hermanito, si tú estás feliz, yo también (Se levanta y lo abraza)
PABLO: Estoy dichoso, Pampa, de verdad la amo (Le habla al oído) Como tú a Nano...
ALMA: Pues, nada, quizás esté exagerando, pero hasta que no vea que estoy en un error, seguiré pensando igual. (Se acerca a Pablo) Ojala me equivoque, casi melli, porque lo que más quiero es que encuentres a una buena mujer que te ame (Le sonríe) Y te apoyo en lo que decidas
PABLO: Gracias, casi melli (Se abrazan los tres)
FELIPE: Tu madre va a poner el grito en el cielo por no haberse enterado primera. Por cierto, esta noche Germán y ella vienen a la casa, recuerden que mañana viajamos a Argentina. Y si eso es todo, tengo que seguir trabajando (Palmea a Pablo) Muy bien, hijo, ¡te felicito! (Le besa la frente y se retira)
EMILIANO: ¿Vamos, Caro? Se nos va a hacer muy tarde
CAROLINA: Si, vamos (Sonríe)
PABLO: Me voy a dar un baño y a ayudar a papá (Saluda y sube)
ALMA: Mmm, esa doctorcita no me da buena espina
HORACIO: Sin ánimos de contrariarte, Alma, su reputación en el pueblo es muy buena. Siempre solidaria, ayudando a quien puede y lo necesita y nunca se ha metido en problemas
ALMA: Puede que así sea, amor, pero hay algo que me dice que esa mujercita esconde algo muy feo, espero equivocarme por el bien de mi hermano...
HORACIO: Tu intuición raramente falla, mi amor, así que te prometo estar con el ojo bien abierto... (La besa) Me voy al potrero, está llegando todo el material para arreglarlo y hay que darse prisa (Otro beso a su esposa y uno al vientre) Compórtate con tu madre, hije... (Se va)
EMILIANO: Vamos de una vez, hasta luego (Se retira)
CAROLINA: Hasta después (La abraza) Te amo, hermanita (Le da un beso y sale tras Emiliano)
EMILIANO: (Estaba en el carro, esperando a Caro) Mira a mi cuñadito... (Se ríe) El cazador cazado y ya somos dos...
CAROLINA: ¿Eres un cazador?
EMILIANO: (La mira) Era, ahora soy tu presa y no podría ser más feliz...
CAROLINA: Más te vale, porque como me entere de lo contrario, te quedas sin ese de ahí debajo...
EMILIANO: (Mira alrededor y la besa) Mírame, ¿te parezco un patán? No, señora, si tengo mi pasado, no lo niego, pero desde que te vi y hasta el fin de mis días, seré sólo suyo, patrona...
CAROLINA: (Arranca) Vamos... (Se pone en marcha)

En Las Vegas, Nevada, Leonardo cargaba a su flamante esposa hasta el umbral del cuarto del hermoso hotel donde se iban a quedar a pasar el resto de ese día.

LEONARDO: (Besote) Bueno, señora de Vilches, ¿está preparada para la sorpresa?
DORA: ¿Más sorpresas?
LEONARDO: Tu vida será pura sorpresa bonita... Te amo
DORA: Y yo te amo más, Leonardo (Lo besa)
LEONARDO: (Abre la puerta y la recámara, en realidad, era una lujosa suite, parecía un departamento) ¡Aquí estamos, mi amor!
DORA: Oh, amor, esto es hermoso... (Se quedó mirando toda la habitación)
LEONARDO: Nada es suficiente para ti (Beso) Tanto tiempo guardándome este amor y deseándote en silencio, preciosa. Ahora quiero darte todo lo que pueda, todo lo que sea capaz...
DORA: Sólo necesito tu amor para ser feliz, Leo...
LEONARDO: Eso lo tendrás para siempre, pero además, quiero que vivas como una reina, como MI REINA y asegurarme que no te falte nada. De hecho, quiero que termines tu carrera, mi amor, así que en cuanto regresemos, vamos a ir a averiguar qué se necesita
DORA: ¿De verdad?
LEONARDO: Muchas veces me hablaste de eso y yo por estar ocupado, no podía dedicarte el tiempo que merecías, pero ya no más, mi amor, ahora serás mi prioridad
DORA: Esto es un sueño, amor...
LEONARDO: Tú eres mi sueño hecho realidad, hermosa... (Beso) Estoy muy agradecido con Dios por darme el valor de enfrentarte, aunque me sigo sintiendo mal por la manera en que te busqué, debí ser más caballeroso
DORA: De otro modo no te hubiera hecho caso, amor, pero olvídate de eso... (Lo besa intenso)
LEONARDO: Mmmm... Perdóname, pero es tanto lo que me calientas y era tal mi desesperación por hacerte el amor que me deschaveté y estuvo mal, más siendo tu primera vez. Fui muy bruto, muy crudo
DORA: Ya estás perdonado (Lo besa) ¿Te puedo pedir algo?
LEONARDO: Lo que me pidas te lo voy a conceder, esposa mía
DORA: Hazme el amor de nuevo...
LEONARDO: Pero eso no es un pedido, señora, eso iba a pasar de todos modos... (Le suena el celular) Aguarda un momento (Atiende) Si, él habla. Bueno, ya bajo... (Corta) ¡¡Llegó tu otra sorpresa!!
DORA: ¿Otra?
LEONARDO: (Asiente sonriendo) Espérame un minuto que la recojo y regreso. Mientras prepara las copas y el champagne o el vino que prefieras tomar... (Le da un beso y la toca) Ya quiero volver y hacerte mía...
DORA: Eso deseo... (Sonríe)
LEONARDO: ¿Si? ¿Lo deseas mucho? (Estaba que reventaba de las ganas)
DORA: Si...
LEONARDO: (Le levanta el vestido y le mete los dedos, logrando hacerla gemir) Mmm, se nota, mi amor (La besa) Ya regreso... (Se retira)

Leonardo bajó hasta el lobby y en el camino, recibió una llamada de su jefe, César Parravicini

CÉSAR: ¿Y? ¿Ya te casaste con tu mucamita?
LEONARDO: Si...
CÉSAR: Entonces, ¿cuándo pondrás tu plan en marcha?
LEONARDO: Aún no es tiempo, pero pronto. Dora es ideal para ese papel, es humilde, sencilla, honesta y me ama como una tonta. Además, está bien buena la condenada y tirármela a diario, no va a ser ningún sacrificio. Es una novata, quiere que le enseñe sobre el placer y lo haré con mucho gusto.
CÉSAR: (Suelta una sonora carcajada) Así me gusta, esa es la mejor forma de juntar el trabajo con el placer, pero no vayas a enamorarte, porque el amor es un arma de doble filo
LEONARDO: ¿Enamorarme yo de Dora? Eso no es ni siquiera un riesgo, jefe, no se preocupe. A diferencia de Terranova, yo le soluciono los problemas, no se los causo, señor y créame, para el día en que me ofrezcan la candidatura al senado, voy a ser un perfecto hombre de familia, con un pasado intachable y mi mujer será la más feliz de todas. Además, no soy de los que pierden la cabeza por una mujer y no pretendo engañarla. No tendremos fisuras en el plan.
CÉSAR: Me hace feliz contar con empleados como tú, que piensan y lo calculan todo
LEONARDO: Ya verá, jefe, que nos haremos con esas tierras y mucho más. Lamento que por la ineptitud de otros, hayamos perdido dinero, pero lo vamos a recuperar. Ahora lo dejo, tengo que cumplirle a mi mujer y para que todo funcione como debe ser, tengo que tenerla satisfecha, sino no va a ser creíble
CÉSAR: Vete a complacer a tu mucamita, jajajaja, seguimos en contacto (Cuelga)
LEONARDO: (Guarda su celular y coge el paquete) Vas a estar preciosa con esto, Dora... (Se relame) Menos mal que eres bella y que me calientas...
DORA: (Se asoma a la escalera) Amor, ¿te tardas mucho?
LEONARDO: (Iba en el elevador con los obsequios y sentía su entrepierna dura) Dios, me duele...
DORA: Dios, cómo lo amo (sonríe pensando en él)
LEONARDO: (Sale al pasillo y la ve) ¿Qué haces, guapa? (Le da el regalo) Ponte esto...
DORA: Esperándote (coge la caja) ¿Qué es?
LEONARDO: Una ropa que te pondrás tú, pero disfrutaré yo... (La besa y entran) Anda, ya quiero verte...
DORA: Esta bien (sonríe, lo besa y se va al privado. Unos segundos más tarde, aparece) ¿Me veo bien?
LEONARDO: (Sonríe) No pensé que pudieras verte más hermosa de lo que ya eres... (Se libera y calma sus propias ansias un poco) Ven...
DORA: (Va) ¿Te gusto así?
LEONARDO: Me gustas de todas maneras, mi amor... (Le agarra la mano) Hazlo tú...
DORA: (Le acaricia el miembro muy suavemente) ¿Así?
LEONARDO: Un poco más rápido...
DORA: (Lo hace, disfrutando del suave tacto de la piel del pene erecto de su ahora esposo) ¿Te gusta?
LEONARDO: Si, mi amor, sigue un poco más... (Le acaricia los senos) Te amo, Dora, todo lo que me haces es perfecto
DORA: Y yo a ti, mi amor (sigue más)
LEONARDO: (Le acaricia el rostro) Ahora con la boca...
DORA: ¿Igual que la otra vez?
LEONARDO: Ajá, tienes que ir acostumbrándote a mi cuerpo y a darme placer, como yo lo haré contigo... ¿Quieres que te muestre algo?
DORA: Si...
LEONARDO: (Se levanta y la lleva de la mano a la cama, la desviste a fuerza de besos y la acuesta con las piernas abiertas) Lo que yo te hago a ti, tú me lo harás a mí, hermosa (Hunde su lengua en la húmeda intimidad de su esposa)
DORA: (Gime) Esto es parecido a lo que yo te hice a ti...
LEONARDO: (Se detiene) Es similar, pero siempre se puede mejorar, mi amor... (Busca su computadora) Te voy a enseñar unos videos para que entiendas... Ven aquí, conmigo


8 comentarios:

  1. Este Vilches solo esta Jugando con Dora... pobresita... Ojala ella la enamore y quede bien bobo por Dora jajajajaja solo se caso con Dora para aparentar un hombre intachable y de familia jum.. ojola su teatrito se le caiga pronto

    ResponderBorrar
  2. Q desgraciado es Leonardo ..... Espero q el destino se las cobre y doble......

    Q pesar de Dora :-( no se lo merece ..........

    ResponderBorrar
  3. Ese leonardo es un desgraciado ojala y su plan respecto a celia le falle y que todo lo demas le salga pesimo pobre dora

    ResponderBorrar