Todos
se reían de la forma en que Germán zarandeaba a Pampa. Isabel, fiel a su
sentido del humor, codeó suavemente a Alma, que se contentaba con que su
hermano mayor, no la jaloneara así a causa de su embarazo
ISABEL:
¡Alégrate! A mí me lo sigue haciendo
CAROLINA:
Jajajaja... ¡Suéltame, menso!
GERMÁN:
¡Dime la palabra mágica!
PABLO:
Jajajaja, ¡qué soqueteeee! (Candela se ríe al ver lo que pasaba) No me digas
que a ti te gustan esas cosas, princesita
CELIA:
(Llegando) ¿Que la revoleen? Le gusta más que comer...
ISABEL:
(La mira) ¿Y tú eres?
PABLO:
Ella es Celia, ma, mi novia y la madre de Candela
CELIA:
Mucho gusto, señora...
ISABEL:
El gusto es mío (Sonríe y le da dos besos)
GERMÁN:
(Caro se había zafado) ¡Eso es trampa! (La pellizca) Niñita... (Saluda a Celia)
Yo soy Germán, ella es mi esposa Violeta y esta bebota, es mi hija... (Le
acaricia el vientre)
VIOLETA:
Es un placer, Celia
CELIA:
Igualmente (Sonríe)
CAROLINA:
Nada de eso (Va con Emiliano y se pone detrás de él) Sálvame de mi hermano, por
favor...
GERMÁN:
(Los mira) ¡¡Ay, si, ay, si!! Ella le pide a su novio que la defienda...
ISABEL:
(Se gira) ¿Su novio?
PABLO:
(Se miran con Alma) Eso mismo, Pampa, ¿tu novio?
CAROLINA:
Nada de eso, mamá, este menso no sabe lo que dice
ISABEL:
Carolina...
EMILIANO:
(Le suena el celular y toma la llamada, sin moverse de donde estaba) ¿Si? Ah,
hola, Agustina, ¿cómo estás?
CAROLINA:
(Se molesta) ¡Esa es la novia de Nano, mamá! (Se va)
EMILIANO:
¿Mi qué? ¡Caro! (Corta el teléfono y la sigue) ¿Qué te pasa?
CAROLINA:
Nada
EMILIANO:
¿Y por nada dices eso y encima te vas?
CAROLINA:
Sólo estaba informando a mi mamá y me fui porque tengo cosas que hacer... (Se aleja y se mete a un refugio a buscar algo)
EMILIANO:
Si, claro y yo nací ayer... (Se va, también enojado)
PABLO:
(Lo ve salir) ¡Ey, Nano! ¿A dónde vas?
EMILIANO:
A trabajar, con permiso de todos...
ISABEL:
¿Qué pasó aquí?
EMILIANO:
Pregúntele a su hija, señora, porque yo no la entiendo... (Se va)
ISABEL:
¿Pero es el novio o no es el novio?
PABLO:
Pregúntale a Carolina, mamá...
CAROLINA:
(Sale de la casa) ¿Dónde está, Emiliano?
ALMA:
Se fue a las tablillas
ISABEL:
¿ES TU NOVIO O NO, CAROLINA?
CAROLINA:
Gracias, hermanita (mira a su madre) Y si, mamá, es mi novio, pero ahora, con
permiso, tengo que ir a buscarlo (se va)
PABLO:
¡¡Hasta que lo dice, siii!! (Toma las manitos de Candela y la hace aplaudir)
¡¡Muy bien!! (La niña se ríe) Eres hermosa, Cande...
GERMÁN:
Creo que Pablo y Carolina están enamorados. Pampa de NANO y Pablo de la NENA,
jajajaja
VIOLETA:
Ay, mi amor...
EMILIANO:
(Acomodaba unos palos para los obstáculos y ve a Caro acercarse) No quiero
pelear
CAROLINA:
No vengo a pelear...
EMILIANO:
(Deja lo que está haciendo) ¿Entonces?
CAROLINA:
Vengo a esto (Se acerca a él, se le sube encima y empieza a besarlo)
EMILIANO:
Mmmm... (La sostiene por las pompas) Nos van a ver, mi amor...
CAROLINA:
¿Y? (Lo sigue besando)
EMILIANO:
Que tú dijiste que no querías... (Caro lo estaba matando)
CAROLINA:
¿Que no quería qué? (No paraba de besarlo)
EMILIANO:
Que se supiera... Amor, me estás despertando al salvaje...
CAROLINA:
Pues, ya se sabe (Deja de besarlo y lo mira) Así que puedes decirle a tu amiga
Agustina, para que no te llame más...
EMILIANO:
¿Qué se sabe? Y Agustina no es una amiga, es la hermana de Santiago Terranova,
no seas celosa
CAROLINA:
Tú eres mío, esa lagarta no se va a meter entre nosotros (Lo besa) Le dije a mi
mamá que somos novios, pero aún hay que hablar con los niños...
EMILIANO:
Nadie se va a meter entre nosotros, Carolina, ¡nadie! Te amo a ti, ¿cuándo lo
vas a entender? ¿Y qué te dijo tu madre?
CAROLINA:
No la dejé hablar, vine a buscarte...
EMILIANO:
(Ella seguía encima) ¿Me concedes 10 minutos de tu tiempo?
CAROLINA:
¿Para?
EMILIANO:
(Se mete a la cuadrilla) Para un rapidito
CAROLINA:
10 minutos y 20 también (sonríe y sigue besándolo)
EMILIANO:
Esa es mi mujer...
La
Cruz estaba muy tranquilo, pero Jano y Lucía alborotaban todo en la
veterinaria. Elegir un perro que a los dos les gustara, era complicado
JANO:
Llevemos ese, Lu, míralo, es todo negro, como Esfinge
LUCÍA:
No me gusta todo negro, quiero uno como Beethoven
FELIPE:
Seguramente Alma sabía que esto iba a pasar y por eso se arrepintió de
acompañarnos...
JANO:
¡La tía quería quedarse con el tío Horacio, abuelo, ella dijo!
LUCÍA:
¡Mira ese, Jano!
JANO:
No, quiero uno que sea grandote
LUCÍA:
¿Y si en vez de uno grande llevamos dos medianos?
JANO:
¡¡Uno de cada uno, si!!
FELIPE:
¿Y qué es mediano para ustedes dos?
JANO:
Uno como el de tío Germán, abu
FELIPE:
Entonces si, elijan dos, porque tenemos que volver a la hacienda, su abuela
llega hoy
JANO:
Yo me llevo el todo negro
FELIPE:
Y yo me llevo ese marrón
JANO:
¡¡Siiiiiiiiiiiii!! (Se agarra de la pierna de Felipe) ¡¡Gracias, Nonito!!
FELIPE:
(Sonríe) De nada, campeón, vamos a decírselo al dependiente...
César
Parravicini estaba en una cafetería cercana al hotel en el que se hospedaba
Leonardo junto a su esposa. Había llegado a la ciudad antes que él y después de
la conversación telefónica, se mensajearon para verse. La idea era otra, pero
un pequeño suceso había cambiado las cosas. Cuando Vilches llegó, solo por
supuesto, Parravicini fue directo al grano
CÉSAR:
Hay un cambio de planes
LEONARDO:
¿Con respecto a qué?
CÉSAR:
Terranova. Tenemos que adelantar su fecha límite. (Se lo veía nervioso) Me
llegó un mail con un video. Alguien sabe todo y Santiago es lo único que nos
une a la muerte de González Miño y el policía
LEONARDO:
(Se pone nervioso) ¿Cómo que un video? ¿Qué video?
CÉSAR:
No se, no se, tengo a toda mi gente rastreando la dirección IP, pero quien lo
hizo sabe bien todo lo que sucedió. Mira, tú encárgate de ser el hombre
perfecto y de llegar al senado, de lo demás, me encargo yo.
LEONARDO:
De acuerdo, pero Santiaguito tiene que desaparecer del mapa y antes de lo
previsto
CÉSAR:
Eso venía a decirte. No vuelvas a México hasta que eso pase, al menos ni te
acerques a la hacienda. Por más que te llame y te ruegue, te mantienes alejado
LEONARDO:
Eso no es problema, mis suegros viven en provincia y tenemos que ir a contarles
"la novedad", puedo encargarme de pasar una buena temporada y desde ahí, además, manejar las cosas sin problemas
CÉSAR:
Eso sería ideal. Cuando sepa qué va a pasar y cómo va a ser, te llamo
LEONARDO:
Espero tu llamada y estamos en contacto, esto se está complicando más de lo
normal y no es bueno...
CÉSAR:
Otra cosa, se que Marina o Celia o como sea que se llame, era una de las
condiciones para que formaras parte de esto y te garantizo que ella no corre
peligro, tienes mi palabra
LEONARDO:
Confío en ti, César, pase lo que pase, ella tiene que salir bien librada...
CÉSAR:
Así será... Vuelve con tu mujer, ahora más que nunca tienes que tenerla
contenta. Adiós...
LEONARDO:
(Lo ve irse) Te llegó la hora, Terranova y voy a disfrutar muchísimo eso... (Se
encamina hacia el hotel y compra un ramo de flores precioso. Va a su habitación
y entra con un gesto de tristeza)
DORA:
(Lo ve entrar) ¿Que te pasa, amor?
LEONARDO:
Quería darte una sorpresa, por eso salí así, pero no pude... (Le da el ramo de
flores) Lo siento
DORA:
¿Por qué lo sientes?
LEONARDO:
(Se sienta pesadamente) Es que quise ser romántico, apasionado, pero estoy
haciendo todo mal, mi amor y tú mereces otra cosa, ¡mereces lo mejor!
DORA:
(Lo abraza por detrás y le besa el cuello) Estás siendo el mejor marido, mi
amor...
LEONARDO:
Eso lo dices porque me amas, pero me doy cuenta que hay cosas que hago mal. Por
ejemplo, tus papás. Como yo no los tengo, paso de eso y tú si los tienes, los
necesitas contigo y yo te los niego
DORA:
Estamos de luna de miel, amor y me dijiste que cuando pasara la luna de miel,
iríamos a verlos al pueblo (sonríe y le besa el cuello) ¿O no fue así?
LEONARDO:
¿Y tú puedes esperar? Porque si quieres, nos vamos ya mismo a verlos y nos
pasamos con ellos una buena temporada. No me olvido que hace meses que no los
ves
DORA:
(Rodea la silla y se sube sobre él a horcajadas) Puedo esperar (lo besa intenso)
Si tú (esta vez lo besa muy sensual) Estás a mi lado...
LEONARDO:
¿En serio? (Se dejaba seducir) No quisiera que te sacrifiques
DORA:
No me sacrifico (le desabrocha la camisa poco a poco) Disfrutemos de nuestra
luna de miel (le quita la camisa y le besa el torso mientras, al mismo tiempo,
desabrocha el cinturón)
LEONARDO:
Me estás excitando demasiado, hermosa, cuando me tocas, no puedo pensar...

Se enojan por tonterias, no es de dios! Buenísimo que ya saben que son novios...
ResponderBorrarNo es una tontería si te hacen una escena de celos de ese tipo, creeme, LO SE!
BorrarEspero que Agustina Terranova no sea un problema entre Emiliano y Carolina... Mmm que pasara con terranova?... Ojala Dora enamore a Leonardo jajajaja
ResponderBorrarVos crees que YO haría algo como eso, Vick?????? YOOOOOOOOO????????? Jajajaja
BorrarSiiiiii por fin lo reconoce ante todos ✌✌✌
ResponderBorrarOjalá y lo desaparezcan del papa a Terranova :-)
Del papa?? Jajjaja, será del mapa, mujer, jajajaja!!
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