jueves, 12 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 068



Durante los primeros días viviendo en Santa Cecilia, Celia pudo vislumbrar el futuro que podría tener ahí y por más que no lo hubiera creído jamás, se estaba enamorando de Pablo realmente. Para estar más tranquila con respecto a Santiago, lo llamó y hablaron lo mejor que pudieron. Él resignó su enojo y se creyó la mentira que ella le dijo.

CELIA: Tienes que bajar tu coraje y entender que todo cambió, Santiago.
SANTIAGO: ¡Me traicionaste, Celia! ¿Cómo quieres que me calme?
CELIA: No te traicioné, sólo modifiqué la estrategia.
SANTIAGO: ¡Me cagaste la vida! Mi padre me corrió de la hacienda, ahora vivo en México y no hay nada que pueda hacer para obtener esos malditos terrenos
CELIA: ¡PERO YO SI! Se que se me fue la mano, pero ya no hay vuelta atrás. Hablé con el jefe y él te va a buscar muy pronto. Tienes que ser paciente y confiar en mí.
SANTIAGO: No se si pueda, lo elegiste a él y me traicionaste
CELIA: Que no te traicioné y tampoco elegí a Pablo. Mira, él está a mis pies y en poco tiempo comenzarán a construir el dispensario. Cuando eso sea un hecho, envenenar la tierra, será pan comido.
SANTIAGO: ¿Y yo qué hago mientras tanto?
CELIA: Consigue el veneno y mándamelo en los tubos de oxígeno. Parravicini te explicará cómo y cuándo.
SANTIAGO: No te olvides que eres mi esposa y que Candela es mi hija
CELIA: Marina Cambaceres es tu esposa y Candela Terranova tu hija, Celia Ruiz no es nada tuyo y la niña que aquí creen que es Cande, tampoco. (Respira profundamente) Mi amor, verás que al final todo esto habrá valido la pena
SANTIAGO: ¿Aún me amas?
CELIA: Sigo muy enojada por tus golpes, pero si
SANTIAGO: (Se resigna) Está bien, voy a recomponer las cosas y haré lo que me pidas. Te ruego que intentes venir a verme
CELIA: No se si pueda, pero trataré. Santiago, si tuvieras la oportunidad, ¿te casarías con Pampa?
SANTIAGO: Para conseguir los terrenos, si
CELIA: Pero te acostarías con ella nomás por las ganas que le tienes
SANTIAGO: Sabes que eso viene desde mi juventud, mucho antes de conocerte
CELIA: Lo se, no es un reproche, sólo quiero saberlo.
SANTIAGO: Si, me la tiraría sin dudarlo. ¿A qué viene eso? ¿Te vas a casar con Pablo?
CELIA: No lo creo, espero que muy pronto obtengamos lo que buscamos y poder largarnos tú, nuestra princesa y yo
SANTIAGO: ¿Y si te lo pide?
CELIA: Si eso me asegura el logro del objetivo, sabes que si
SANTIAGO: ¿Te fornica bien?
CELIA: ¿Qué?
SANTIAGO: Te pregunto si Pablo te fornica bien, Celia, ¿lo gozas?
CELIA: (Se mordía los labios al recordar, pero no iba a reconocerlo) Nadie como tú, mi amor, eres único
SANTIAGO: Ven a verme, estoy caliente, tengo ganas de ponerte como perrito y darte lo que tanto te gusta
CELIA: Quizás pueda escaparme la próxima semana
SANTIAGO: ¿Tanto?
CELIA: Sabes cómo entretenerte sin mí, hazlo
SANTIAGO: Está bien. Adiós.
CELIA: No me llames, si necesitas algo, mándame un mail que yo te llamo
SANTIAGO: Bueno. Besa a mi princesa por mí. Adiós (Cuelga)
CELIA: (Miraba el teléfono) ¿Qué si fornica bien? Nadie me ha hecho gozar como Pablo y nadie nunca me ha dado tanto amor como él… (Candela se despierta llorando) A ver, princesita hermosa… (La alza y la mece) Ay, hija, te gusta esta vida con Pablo, ¿verdad? Él es de otro mundo, todos aquí lo son. Antes tenía que esconderte, pero ahora todos saben quién eres y que eres mía… (Pablo entra, pero ella no lo ve) ¿Te gusta cuando él te abraza y te consiente? ¿Si? (Candela gorgotea) Claro que te gusta, si es el hombre más dulce y amoroso del planeta. Ojala no deje de amarme nunca, porque yo se que ya se adueñó de mi alma y Pablo merece ser feliz y que nosotras lo amemos. ¿Tú ya lo amas? (Suspira) Yo si, con todo mi corazón que ahora es suyo y tuyo, princesita
PABLO: Y yo soy sólo de ustedes, mi amor. (Alza a la bebé) Esta pequeña belleza y tú, me han generado sentimientos que nunca pensé tener ni quise tener, pero ahora soy feliz que así haya sucedido (Besa a ambas) Tendremos una hermosa familia
CELIA: ¿Familia? Apenas empezamos, Pablo, no adelantemos conclusiones
PABLO: Hay etapas que ya nos saltamos, Celia, aunque no fuera nuestra idea, las cosas se dieron así. (Otro beso) Mi cuñado te espera para llevarte al hospital
CELIA: (Asiente) Quedas en buenas manos, Cande
PABLO: ¡Ni lo digas! Jano quiere que la llevemos con él, para explicarle todo lo que va a pasar mañana en su fiesta de cumpleaños
CELIA: (Se ríe) La niña no va a entender
PABLO: Pero a ese indio no le importa. Aparte, Lucía le compró unas cositas que quiere mostrarte. Así que antes de irte, vamos a la casa grande
CELIA: (Coge su maletín) Andando, pompas asesinas (Lo pellizca)
PABLO: Si tocas adelante, no vas a trabajar hoy…
CELIA: (Le agarra la entrepierna por encima del pantalón) Dile a este señor, que cuando vuelva, lo pienso comer todito…
PABLO: Shhh, Candela te va a escuchar, niña
CELIA: (Lo besa) Ya están advertidas tus dos cabezas (Se va, moviendo las pompas adrede)
PABLO: Ay, Cande, tu madre es una abusiva… (La sigue)
CAROLINA: (Desayunando junto a todos) Ya, Jano, no juegues aquí con el perro, hijo, estamos comiendo
JANO: ¿Y después?
CAROLINA: Si, príncipe, pero ahora come
LUCÍA: ¿Y Nano?
JANO: (Le señala al perrito que andaba por debajo de la mesa) ¡Ahí está!
ALMA: No, Jano, ella se refiere a Emiliano y está preparando el auto, Lu
LUCÍA: ¿Para qué?
CAROLINA: Tiene que ir a buscar a Francisco, hijita
JANO: ¡¡Siii!! Ya quiero conocerlo y que sea mi amigo
HORACIO: Pancho es muy simpático, Jano, seguro que se llevan muy bien
CAROLINA: Y más cuando vea lo bien que cuidaste a Benito
JANO: Es hermoso Benito
ALMA: La verdad que si
AURORA: Doña Pampa, llegó Francisco
CAROLINA: ¿Cómo que llegó? Nano debía ir a buscarlo
AURORA: Pues, ahí lo trajo una señora
CAROLINA: ¿Alta, morena y bonita?
AURORA: Si
CAROLINA: Debe ser su mamá. Voy a saludar
JANO: (Sale corriendo) ¡¡Yo primeroooooooo!!
EMILIANO: (Abrazaba a Fran) ¡¡Ey, campeón!!
FRANCISCO: Mami tenía que irse ya, papá, por eso me trajo
AITANA: Hola, Nano (Lo saluda) Lamento el cambio de planes, pero tenemos que irnos fuera de México por unos asuntos de mi padre
CRISTÓBAL: Hola…
EMILIANO: (Saluda a ambos) Ningún problema
JANO: (Llega agitado) ¿¿Él es Francisco, Nano??
EMILIANO: Si, indio, este es mi llanero. Fran, él es Jano, el hijo menor de Carolina
FRANCISCO: ¡Hola! Me contó mi papá que tú estás cuidando a Benito.
JANO: Es cierto, tu caballo es mega hermoso… ¿Ella es tu mamá?
FRANCISCO: Si. Se llama Aitana
AITANA: Hola, Jano, un gusto conocerte
JANO: ¿Y él quién es?
AITANA: Se llama Cristóbal y es mi novio
JANO: (Señala a Emiliano) Y él es el novio de mi mamá, jajajaja, aquí todos son novios
FRANCISCO: (Ve salir a Carolina y va con ella) ¡Hola, Caro!
CAROLINA: ¡Precioso! (Se saludan afectuosamente)
JANO: (Mira a Aitana) Mañana es mi cumpleaños, ¿vas a venir con tu novio?
AITANA: Me encantaría, pero tengo que irme y hablando de eso… (Va al carro y regresa) Esto es para ti. Francisco insistió en que sea tu regalo
JANO: (Toma la caja) ¡¡Gracias!! (Lo abre y era un caballo tallado a mano, muy parecido a Esfinge) ¡¡Está genial!! Mira, Nano, es mi potro
EMILIANO: Si, campeón…
JANO: (Le da un beso a Aitana) ¿Puedo mostrarle a mamá?
AITANA: Por supuesto…
JANO: (Corre con Pampa) ¡Mira, mami, Francisco me regaló una estuata de Esfinge!
CAROLINA: Está hermoso, pero se dice estatua
JANO: (Abraza a Fran) ¡Gracias!
FRANCISCO: (Ve a Lucía) ¿Ella es tu hija, Caro?
CAROLINA: Si, esa es mi bellísima princesa
FRANCISCO: Hola, me llamo Francisco y mi papá me dice Llanero
LUCÍA: Hola, me llamo Lucía y tu papá me dice India, jajajaja
CAROLINA: (Se acerca a Aitana) Hola, ¿pasó algo?
AITANA: (Le explica) Eso es todo, no sabíamos de esos negocios de papá y tenemos que ir a atenderlos urgentemente.
CRISTÓBAL: Se nos hace tarde, mi amor
FRANCISCO: Vuelve pronto, mami
AITANA: Lo haré, mi vida (Lo llena de besos) Adiós a todos
CRISTÓBAL: Hasta la próxima (Saludan y se van)
CAROLINA: ¿Qué les parece si seguimos desayunando?
FRANCISCO: Si, tengo hambre
LUCÍA: Tu papá dice que siempre tienes hambre, jajajaja
FRANCISCO: Es cierto
JANO: Mi abuelo nos regaló un perrito a cada uno, Francisco, ¿quieres verlos?
FRANCISCO: ¡Claro! (Los tres pequeños se meten corriendo a la casa)
EMILIANO: Al menos empezaron bien
CAROLINA: Si, mi amor (Lo besa)
EMILIANO: Mmmm, quiero más besitos, a ver…
CAROLINA: (Le pasa los brazos por encima de los hombros y él la toma de la cintura) Tendrás todos los besos que quieras (Se trenzan en un besuqueo sostenido)
EMILIANO: Entremos porque te secuestro
CAROLINA: Jajajaja, ¡bobo! (Otro beso y lo agarra de la mano, llevándolo adentro)


8 comentarios:

  1. Este Terranova se comio el cuento de Celia.... jajajajajjaa que si fornica mejor que el? si supiera qe Celia lo Goza bastante con Pablo jajaja... Awww que amor que bueno que Fran jano y Lucia se simpatizaron enseguida

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Me da como que a Celia se le borraron los antecedentes sexuales, jajajaja

      Borrar
  2. Jajajajajajaja que bien que a Santiago lo corrieron de su hacienda y que bonito que los niños se hayan caído bien!

    ResponderBorrar
  3. Te felicito Maru ✌✌✌

    Q linda historia❤❤❤❤❤❤

    Feliz porq todos están felices ❤❤❤❤❤

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Eso está a punto de cambiar, pero espero que aún así, te siga gustando la historia, Diana!

      Borrar
  4. Que bueno que los ninhos se cayeron bien, que clase de preguntas hace santiago a celia jajajjajaja que cosas che ... :D

    ResponderBorrar