Para
el mediodía, todo ya estaba listo, sólo faltaba que llegaran los invitados.
Jano estaba ansioso, aguardando que la fiesta comenzara y cuando al pequeño le
ganaba la ansiedad, se ponía preguntón...
JANO:
(A Emiliano) ¿Y si Fran y Lucía son novios y se casan, él será como mi hermano
mayor? Porque yo quiero un hermano mayor como mi tío Germán y mi tío Pablo
EMILIANO:
¿Qué dices, Jano? Aún son muy pequeños para saber eso...
JANO:
Pero se gustan y los que se gustan se casan
EMILIANO:
A ver, indio, cálmate un poco y escucha. Para casarse, hay que estar enamorado
y no sólo gustarse. Además, hay que ser adulto y Lu y Fran, aún son niños
JANO:
Pero yo quiero un hermano grande
CAROLINA:
Tienes a Lucía, Jano
JANO:
Lucía es niña y la amo, pero yo quiero un hermano hombre… ¿Por qué tú y papá no
tuvieron otro hombre antes que yo?
CAROLINA:
Esas cosas no se eligen, hijo…
JANO:
Igual, mami…
FRANCISCO:
Bueno, Jano, si quieres yo voy a ser como tu hermano mayor.
EMILIANO:
Podrían ser primos y eso es muy parecido a ser hermanos
JANO:
Mmm, está bien, pero si no te casas con Lucía y no eres mi primo, ¿vas a ser mi
amigo y hermano?
FRANCISCO:
Claro, porque nuestros papás son novios, así que si o si, vamos a ser hermanos
JANO:
Así, ¡SIII!
CAROLINA:
Dios, niños, me van a volver loca. Vayan a ver qué hacen los cachorros, pero no
se ensucien…
LUCÍA:
Seguro, mami, vamos… (Los tres pequeños salen)
EMILIANO:
Ese Jano es tremendo, ¡ya nos hizo consuegros!
CAROLINA:
No culpes a mi hijito, es el tuyo el que gusta de mi princesa…
EMILIANO:
(Sonríe) Quizás algo en su sangre, patrona, atrae irremediablemente a mi
sangre… (La jala con él y la besa) Mmm, ¡qué rico se siente besarte en
cualquier sitio, sin preocuparnos porque alguien nos vea!
CAROLINA:
(Otro beso) Es cierto…
EMILIANO:
(La pega a su cuerpo) Debimos quedarnos un ratito más en el río (No paraban)
CAROLINA:
¿Te quedaste con ganas de más?
EMILIANO:
Siempre, mi amor…
ALMA:
¡Ey, calenturientos! Si quieren escaparse un rato, yo cuido a los enanos
EMILIANO:
(La mira y se sonroja) ¿Eh? No, no, ¿cómo crees?
CAROLINA:
(Lo jala ella) ¡Claro que si! ¡Gracias, hermanita! (Lo mete al despacho y
cierra la puerta con llave)
FRANCISCO:
(Afuera) Cuidado, Jano, dijo tu mamá que no te ensucies
JANO:
Pero quiero jugar con Nano y Duque
LUCÍA:
Ya van a venir los abuelos, los tíos y los niños de la escuela, Jano, ten
cuidado
FRANCISCO:
Eso, indio, ¿no vas a querer estar todo sucio, no?
JANO:
Pues, no… (Hace puchero)
ALMA:
(Sale) ¿Qué pasa, mi amor?
LUCÍA:
Que quiere jugar con los perros, tía, pero se va a llenar de mugre
ALMA:
Tengo una idea. Vino el veterinario y le va a hacer una ecografía a Morena,
¿quieren ver a su nieto?
JANO:
¡¡Siiiiiiiiii!!
ALMA:
Bueno, vamos, pues… (Ve a Horacio) ¡Amor! ¿Nos llevas con Omar, por favor?
HORACIO:
Por supuesto, mi reina (La besa) Suban a la camioneta que los llevo ya (Los
niños gritan eufóricos y suben)
EMILIANO:
(En el despacho, semi sentado en el escritorio, disfrutaba de la felación que
Caro le hacía) Ay, mamá, esa lengua loca…
CAROLINA:
(Lamía la punta del pene, como si fuera helado) ¿Qué pasa, mi amor?
EMILIANO:
Pasa que me estás enloqueciendo
CAROLINA:
Eso quiero… (Sigue)
EMILIANO:
Dale más, Caro, por Dios, es una tortura
CAROLINA:
(Obedece) ¿Así?
EMILIANO:
Más
CAROLINA:
Me quedé con las ganas de hacerlo en el río
EMILIANO:
Me doy cuenta, preciosa…
CAROLINA:
(Se detiene con la boca, pero no con la mano) ¿De qué te das cuenta? (Lo besa)
EMILIANO:
Que te quedaste con las ganas (Le levanta la falda y la agarra de las nalgas, apretándolas
con fuerza) Te voy a ultrajar aquí y ahora
CAROLINA:
¿Qué esperas?
EMILIANO:
Nada… (Le baja las pantys y la acuesta de bruces sobre el escritorio) Ahora vas
a ver…
CAROLINA:
Lo estoy esperando…
Toda
la ternura y dulzura del río, desapareció en ese despacho y el sexo se tornó
salvaje, aguerrido, fuerte y pasional…
En
la ciudad de México, por otro lado, Leonardo y Dora asistían a una reunión
relacionada con el futuro del empresario. Ella sabía lo que su esposo le había
contado y él, sabía todo, pero actuaría sorprendido ante la propuesta que le
iban a hacer. Leo le comentó a su mujer que lo querían como sponsor de un
candidato a senador y le había dicho que lo hiciera si eso deseaba. Se suponía
que en esa junta, iban a definir los montos y las formas de actuar. El concejal
Jerónimo Cuevas, era quien estaba al frente de la charla y para sorpresivo
disgusto de Leonardo, no le gustaba cómo este miraba a su esposa, pero no decía
nada.
JERÓNIMO:
(Además del matrimonio, había cuatro hombres con ellos) Amigos, me agrada
muchísimo contar con ustedes en esta reunión, ya que la propuesta que vamos a
hacerle a Leonardo, es de común acuerdo entre todos
LEONARDO:
¿De qué propuesta hablas? Pensé que lo que íbamos a hacer era fijar los montos
del sponsoreo
DORA: Creo que estoy demás aquí, seguramente Leo
entendió mal y no debí venir
JERÓNIMO:
¿Por qué lo dice, señora?
DORA:
Pues, es que él dijo que iba a estar las esposas de todos ustedes, pero soy la
única
JERÓNIMO: Es que la única que debe estar aquí, es usted,
señora de Vilches
LEONARDO:
¿Y eso por qué? Digo, me encanta que Dora me acompañe, pero comprendo que debe
sentirse incómoda
DORA:
Precisamente. (Le da un beso) Tú has lo que tengas que hacer, mi amor, yo me
regreso a casa y ahí te espero.
JERÓNIMO:
Por favor, señora, quédese y escuche, es primordial que usted sea parte de esto
LEONARDO:
¿Parte de qué?
JERÓNIMO:
Mira, Leonardo, la cuestión aquí es que no queremos que seas sponsor, sino
candidato a senador
LEONARDO:
¿Qué? No, para nada, yo no puedo cargar con semejante responsabilidad
DORA:
¿Por qué no, amor?
JERÓNIMO:
Si puedes, tienes la capacidad de ser representante del pueblo, sin dudas
LEONARDO:
No soy político, Jerónimo, no tengo experiencia
JERÓNIMO:
Pero tienes ganas, proyectos, ideas, empuje. Por algún lado debes empezar la
carrera y nosotros creemos que eres el candidato idóneo para eso.
LEONARDO:
Les agradezco que piensen en mí, pero acabo de casarme y la política es muy
demandante, no quiero descuidar a mi mujer. Lo siento
DORA:
¿Nos permiten un momento, por favor?
JERÓNIMO:
Por supuesto, señora
LEONARDO:
(Dora y él se alejan un poco) No lo voy a hacer, mi amor
DORA:
No entiendo por qué no, desde que entré a trabajar contigo, te he oído rezongar
y quejarte por la ineptitud de los que nos gobiernan y ellos tienen razón,
tienes todo para ser un senador excelente, Leo. Al menos, medítalo un poco y no
te niegues a la primera
LEONARDO:
¿Y nuestra pareja?
DORA:
¿Me amas?
LEONARDO:
Como un loco
DORA:
Y yo te amo del mismo modo, así que este matrimonio no corre riesgos. Mi amor,
tienes que hacer lo que te gusta y te apasiona. ¿No me dijiste eso cuando
hablamos de mi carrera?
LEONARDO:
Si…
DORA:
El mismo consejo te doy yo y te prometo apoyarte en todo, Leo, ser la esposa
ideal y estar a tu lado en cada una de las batallas
LEONARDO:
(La abraza y besa) Ya eres la esposa ideal, Dora, no me creo la suerte que tuve
contigo
DORA:
Los dos tuvimos suerte, hermoso (Otro beso) Ahora ve y acepta, cambia el mundo
de un paso a la vez. Yo me voy a casa a esperar a mis papás.
LEONARDO:
¿De verdad estás de acuerdo con esto?
DORA:
(Asiente) Es más, diles que vayan a cenar a casa, les voy a preparar la mejor
comida del planeta.
LEONARDO:
(Sonríe complacido de lo bien que todo le iba saliendo) ¡Te amo!
DORA:
Y yo a ti (Besote) Voy a despedirme y a hacerles la invitación formal
LEONARDO:
Vamos… (Regresan con el grupo) Señores, mi esposa me ha hecho ver que puedo
tener lo necesario para ser un buen senador y si ella me tiene esa fe, no la
puedo defraudar
JERÓNIMO:
¿Aceptas?
LEONARDO:
Si
DORA:
Y para celebrarlo, los esperamos a cenar esta noche en nuestro hogar. De paso
conocen a mis padres, los suegros del “candidato”
JERÓNIMO:
Será un placer (La miraba lascivamente)
LEONARDO:
(Notando el gesto de Jerónimo) ¡Ey!
DORA:
(Le susurra) Ignóralo como lo ignoro yo… (Lo besa mucho) Quédate con ellos,
amor, yo me voy para organizar todo en casa. Te amo
LEONARDO:
Y yo…
DORA:
Hasta la noche, señores
LEONARDO:
Te acompaño al carro. Con permiso (Salen) Esta noche será magnífica y te
prometo que no te vas a arrepentir
DORA:
Lo se, Leo, se que no me vas a defraudar… (Otro beso y para un taxi)
LEONARDO:
No, vete con el chofer
DORA:
(Se niega) Que te espere a ti, precioso, al fin que yo voy para la casa y tú
quizás necesites ir a otro sitio. Tranquilo, te llamo cuando lleguen mis padres
LEONARDO:
No te olvides, eh
DORA:
No lo hago (Un besote y se va)

Vilches se esta poniendo celoso de jeronimo sera esto un indicio de que realmente se enamorara de dora ? Jajajajajjaa
ResponderBorrarNo se, no se...
BorrarSiiiii yo quiero q se enamore de Dora :-)
ResponderBorrarY q todo le salga mal jijijijij
Algún villano tiene que haber, cheeeeeeeeeeeeee
BorrarQue le salga todo mal a Vilches por enamorarse de Dora.... para que aprenda... este Jano es TREMENDO
ResponderBorrarMi novio es hermositooooooo!!!
BorrarYo digo que Leonardo ya se enamoró de Dora. Y que cosas con Carolina que salvaje se esta volviendo. Jajajajajaj
ResponderBorrarNiñas, Leonardo es el villano, VILLANO, no se enamoren de una idea...
BorrarAyy, amo a Jano! Carolina no aguantó dos pedidas, jajajaja.
ResponderBorrarNo te enamores de mi novio chiquitoooo!!!!
ResponderBorrar