martes, 17 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 074



Para el mediodía, todo ya estaba listo, sólo faltaba que llegaran los invitados. Jano estaba ansioso, aguardando que la fiesta comenzara y cuando al pequeño le ganaba la ansiedad, se ponía preguntón...

JANO: (A Emiliano) ¿Y si Fran y Lucía son novios y se casan, él será como mi hermano mayor? Porque yo quiero un hermano mayor como mi tío Germán y mi tío Pablo
EMILIANO: ¿Qué dices, Jano? Aún son muy pequeños para saber eso...
JANO: Pero se gustan y los que se gustan se casan
EMILIANO: A ver, indio, cálmate un poco y escucha. Para casarse, hay que estar enamorado y no sólo gustarse. Además, hay que ser adulto y Lu y Fran, aún son niños
JANO: Pero yo quiero un hermano grande
CAROLINA: Tienes a Lucía, Jano
JANO: Lucía es niña y la amo, pero yo quiero un hermano hombre… ¿Por qué tú y papá no tuvieron otro hombre antes que yo?
CAROLINA: Esas cosas no se eligen, hijo…
JANO: Igual, mami…
FRANCISCO: Bueno, Jano, si quieres yo voy a ser como tu hermano mayor.
EMILIANO: Podrían ser primos y eso es muy parecido a ser hermanos
JANO: Mmm, está bien, pero si no te casas con Lucía y no eres mi primo, ¿vas a ser mi amigo y hermano?
FRANCISCO: Claro, porque nuestros papás son novios, así que si o si, vamos a ser hermanos
JANO: Así, ¡SIII!
CAROLINA: Dios, niños, me van a volver loca. Vayan a ver qué hacen los cachorros, pero no se ensucien…
LUCÍA: Seguro, mami, vamos… (Los tres pequeños salen)
EMILIANO: Ese Jano es tremendo, ¡ya nos hizo consuegros!
CAROLINA: No culpes a mi hijito, es el tuyo el que gusta de mi princesa…
EMILIANO: (Sonríe) Quizás algo en su sangre, patrona, atrae irremediablemente a mi sangre… (La jala con él y la besa) Mmm, ¡qué rico se siente besarte en cualquier sitio, sin preocuparnos porque alguien nos vea!
CAROLINA: (Otro beso) Es cierto…
EMILIANO: (La pega a su cuerpo) Debimos quedarnos un ratito más en el río (No paraban)
CAROLINA: ¿Te quedaste con ganas de más?
EMILIANO: Siempre, mi amor…
ALMA: ¡Ey, calenturientos! Si quieren escaparse un rato, yo cuido a los enanos
EMILIANO: (La mira y se sonroja) ¿Eh? No, no, ¿cómo crees?
CAROLINA: (Lo jala ella) ¡Claro que si! ¡Gracias, hermanita! (Lo mete al despacho y cierra la puerta con llave)
FRANCISCO: (Afuera) Cuidado, Jano, dijo tu mamá que no te ensucies
JANO: Pero quiero jugar con Nano y Duque
LUCÍA: Ya van a venir los abuelos, los tíos y los niños de la escuela, Jano, ten cuidado
FRANCISCO: Eso, indio, ¿no vas a querer estar todo sucio, no?
JANO: Pues, no… (Hace puchero)
ALMA: (Sale) ¿Qué pasa, mi amor?
LUCÍA: Que quiere jugar con los perros, tía, pero se va a llenar de mugre
ALMA: Tengo una idea. Vino el veterinario y le va a hacer una ecografía a Morena, ¿quieren ver a su nieto?
JANO: ¡¡Siiiiiiiiii!!
ALMA: Bueno, vamos, pues… (Ve a Horacio) ¡Amor! ¿Nos llevas con Omar, por favor?
HORACIO: Por supuesto, mi reina (La besa) Suban a la camioneta que los llevo ya (Los niños gritan eufóricos y suben)
EMILIANO: (En el despacho, semi sentado en el escritorio, disfrutaba de la felación que Caro le hacía) Ay, mamá, esa lengua loca…
CAROLINA: (Lamía la punta del pene, como si fuera helado) ¿Qué pasa, mi amor?
EMILIANO: Pasa que me estás enloqueciendo
CAROLINA: Eso quiero… (Sigue)
EMILIANO: Dale más, Caro, por Dios, es una tortura
CAROLINA: (Obedece) ¿Así?
EMILIANO: Más
CAROLINA: Me quedé con las ganas de hacerlo en el río
EMILIANO: Me doy cuenta, preciosa…
CAROLINA: (Se detiene con la boca, pero no con la mano) ¿De qué te das cuenta? (Lo besa)
EMILIANO: Que te quedaste con las ganas (Le levanta la falda y la agarra de las nalgas, apretándolas con fuerza) Te voy a ultrajar aquí y ahora
CAROLINA: ¿Qué esperas?
EMILIANO: Nada… (Le baja las pantys y la acuesta de bruces sobre el escritorio) Ahora vas a ver…
CAROLINA: Lo estoy esperando…

Toda la ternura y dulzura del río, desapareció en ese despacho y el sexo se tornó salvaje, aguerrido, fuerte y pasional…

En la ciudad de México, por otro lado, Leonardo y Dora asistían a una reunión relacionada con el futuro del empresario. Ella sabía lo que su esposo le había contado y él, sabía todo, pero actuaría sorprendido ante la propuesta que le iban a hacer. Leo le comentó a su mujer que lo querían como sponsor de un candidato a senador y le había dicho que lo hiciera si eso deseaba. Se suponía que en esa junta, iban a definir los montos y las formas de actuar. El concejal Jerónimo Cuevas, era quien estaba al frente de la charla y para sorpresivo disgusto de Leonardo, no le gustaba cómo este miraba a su esposa, pero no decía nada.

JERÓNIMO: (Además del matrimonio, había cuatro hombres con ellos) Amigos, me agrada muchísimo contar con ustedes en esta reunión, ya que la propuesta que vamos a hacerle a Leonardo, es de común acuerdo entre todos
LEONARDO: ¿De qué propuesta hablas? Pensé que lo que íbamos a hacer era fijar los montos del sponsoreo
DORA: Creo que estoy demás aquí, seguramente Leo entendió mal y no debí venir
JERÓNIMO: ¿Por qué lo dice, señora?
DORA: Pues, es que él dijo que iba a estar las esposas de todos ustedes, pero soy la única
JERÓNIMO: Es que la única que debe estar aquí, es usted, señora de Vilches
LEONARDO: ¿Y eso por qué? Digo, me encanta que Dora me acompañe, pero comprendo que debe sentirse incómoda
DORA: Precisamente. (Le da un beso) Tú has lo que tengas que hacer, mi amor, yo me regreso a casa y ahí te espero.
JERÓNIMO: Por favor, señora, quédese y escuche, es primordial que usted sea parte de esto
LEONARDO: ¿Parte de qué?
JERÓNIMO: Mira, Leonardo, la cuestión aquí es que no queremos que seas sponsor, sino candidato a senador
LEONARDO: ¿Qué? No, para nada, yo no puedo cargar con semejante responsabilidad
DORA: ¿Por qué no, amor?
JERÓNIMO: Si puedes, tienes la capacidad de ser representante del pueblo, sin dudas
LEONARDO: No soy político, Jerónimo, no tengo experiencia
JERÓNIMO: Pero tienes ganas, proyectos, ideas, empuje. Por algún lado debes empezar la carrera y nosotros creemos que eres el candidato idóneo para eso.
LEONARDO: Les agradezco que piensen en mí, pero acabo de casarme y la política es muy demandante, no quiero descuidar a mi mujer. Lo siento
DORA: ¿Nos permiten un momento, por favor?
JERÓNIMO: Por supuesto, señora
LEONARDO: (Dora y él se alejan un poco) No lo voy a hacer, mi amor
DORA: No entiendo por qué no, desde que entré a trabajar contigo, te he oído rezongar y quejarte por la ineptitud de los que nos gobiernan y ellos tienen razón, tienes todo para ser un senador excelente, Leo. Al menos, medítalo un poco y no te niegues a la primera
LEONARDO: ¿Y nuestra pareja?
DORA: ¿Me amas?
LEONARDO: Como un loco
DORA: Y yo te amo del mismo modo, así que este matrimonio no corre riesgos. Mi amor, tienes que hacer lo que te gusta y te apasiona. ¿No me dijiste eso cuando hablamos de mi carrera?
LEONARDO: Si…
DORA: El mismo consejo te doy yo y te prometo apoyarte en todo, Leo, ser la esposa ideal y estar a tu lado en cada una de las batallas
LEONARDO: (La abraza y besa) Ya eres la esposa ideal, Dora, no me creo la suerte que tuve contigo
DORA: Los dos tuvimos suerte, hermoso (Otro beso) Ahora ve y acepta, cambia el mundo de un paso a la vez. Yo me voy a casa a esperar a mis papás.
LEONARDO: ¿De verdad estás de acuerdo con esto?
DORA: (Asiente) Es más, diles que vayan a cenar a casa, les voy a preparar la mejor comida del planeta.
LEONARDO: (Sonríe complacido de lo bien que todo le iba saliendo) ¡Te amo!
DORA: Y yo a ti (Besote) Voy a despedirme y a hacerles la invitación formal
LEONARDO: Vamos… (Regresan con el grupo) Señores, mi esposa me ha hecho ver que puedo tener lo necesario para ser un buen senador y si ella me tiene esa fe, no la puedo defraudar
JERÓNIMO: ¿Aceptas?
LEONARDO: Si
DORA: Y para celebrarlo, los esperamos a cenar esta noche en nuestro hogar. De paso conocen a mis padres, los suegros del “candidato”
JERÓNIMO: Será un placer (La miraba lascivamente)
LEONARDO: (Notando el gesto de Jerónimo) ¡Ey!
DORA: (Le susurra) Ignóralo como lo ignoro yo… (Lo besa mucho) Quédate con ellos, amor, yo me voy para organizar todo en casa. Te amo
LEONARDO: Y yo…
DORA: Hasta la noche, señores
LEONARDO: Te acompaño al carro. Con permiso (Salen) Esta noche será magnífica y te prometo que no te vas a arrepentir
DORA: Lo se, Leo, se que no me vas a defraudar… (Otro beso y para un taxi)
LEONARDO: No, vete con el chofer
DORA: (Se niega) Que te espere a ti, precioso, al fin que yo voy para la casa y tú quizás necesites ir a otro sitio. Tranquilo, te llamo cuando lleguen mis padres
LEONARDO: No te olvides, eh
DORA: No lo hago (Un besote y se va)


10 comentarios:

  1. Vilches se esta poniendo celoso de jeronimo sera esto un indicio de que realmente se enamorara de dora ? Jajajajajjaa

    ResponderBorrar
  2. Siiiii yo quiero q se enamore de Dora :-)

    Y q todo le salga mal jijijijij

    ResponderBorrar
  3. Que le salga todo mal a Vilches por enamorarse de Dora.... para que aprenda... este Jano es TREMENDO

    ResponderBorrar
  4. Yo digo que Leonardo ya se enamoró de Dora. Y que cosas con Carolina que salvaje se esta volviendo. Jajajajajaj

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Niñas, Leonardo es el villano, VILLANO, no se enamoren de una idea...

      Borrar
  5. Ayy, amo a Jano! Carolina no aguantó dos pedidas, jajajaja.

    ResponderBorrar