Un
rato después, desde Argentina y a través de la voz de Felipe, las noticias eran
fabulosas, todos los caballos que habían vendido resultaron excelentes
ejemplares y varios dueños de clubes hípicos, pretendían negociar con Felipe
para mantener la compra de sus animales. Pablo recibía la novedad con alegría,
pero ese éxito, lo orillaba a tener que tomar una decisión
FELIPE:
Se que te perspectiva ahora es distinta, Pablo, pero todos contábamos con que
te establecieras aquí
PABLO:
Si, papá, lo se y es lo que quiero hacer, eso no cambió
FELIPE:
Pero tu vida si, hijo
PABLO:
No puedo irme en este momento
FELIPE:
La cosa es que si no viajas ahora,
campeón, tu tío o tu primo tendrán que tomar las riendas y ya no podrás hacerlo
más adelante
PABLO:
Entiendo y lo acepto, viejo, mi prioridad son Celia y Candela y ellas no van a
irse de México, mi flaca no puede y me toca resignarme a mí
FELIPE:
Pues, ni modo, Pablo, vas a tener que procurar seguir en la hacienda y
prepararte para obtener oportunidad como esta otra vez
PABLO:
Si, ya se.
FELIPE:
Lo lamento, hijo, de veras quería que lo hicieras tú. Al fin que fuiste quien
preparó todo, se organizó y generó el negocio
PABLO:
Ni hablar, pa, es lo que me toca y lo asumo. Ya me encargaré de generarme
nuevas chances de hacerlo
FELIPE:
¡Ese es el espíritu! Se que conseguirás lo que te propongas
PABLO:
Gracias por tu confianza y dile al tío que si necesita lo que sea, me llame,
¿si?
FELIPE:
Lo haré, Pablo.
PABLO:
¿Entonces cuándo regresan?
FELIPE:
Si todo sale como debe ser, en dos semanas
PABLO:
Avísame
FELIPE:
¿El dispensario ya se empezó a construir?
PABLO:
Ajá y además, la casa que va a estar a unos metros, para los médicos que
necesiten quedarse
FELIPE:
¿Ya se organizaron con eso?
PABLO:
Si, Celia y Paves lo están haciendo muy bien
FELIPE:
Me alegro. Por cierto, me llamó Roberto Navarro y me comentó que su hijo quiere
participar, así que es probable que vaya a verte
PABLO:
Será bien recibido, papá
FELIPE:
Siendo así, hablamos en otro momento, campeón, tengo que irme
PABLO:
Perfecto. Dale muchos besos a mamá y a toda la familia
FELIPE:
Cuenta con eso. Adiós, hijo
PABLO:
Bye, pa… (Cuelga)
CAROLINA:
(Entra al despacho) Hola… (Lo nota cabizbajo) ¿Qué te pasa?
PABLO:
El trato en Argentina salió redondo…
CAROLINA:
Pero eso es bueno, Pablo, ¿a qué se debe esa cara? Tú lo hiciste, era lo que querías,
¿no?
PABLO:
Era, Caro, el tema es que yo no puedo asumir el rol que pretendía
CAROLINA:
(Comprende) Tus mujeres lo modificaron todo…
PABLO:
Pues, si
CAROLINA:
(Lo abraza y le da un besote en la mejilla) Que no puedas hacerlo ahora, no
significa que no lo vayas a hacer nunca y los cambios en la vida, pueden ser
para ser muy felices. ¿Acaso no eres feliz con Celia y Candela?
PABLO:
Mucho más de lo que pensé que se podía, no las cambio por nada
CAROLINA:
Entonces, quita esa carita y ve el lado positivo, hermanito, porque aunque no
puedas ir en persona, este es tu primer trato cerrado, ¡Pablo, avíspate!
PABLO:
(Sonríe) ¡Tienes razón!
CAROLINA:
¡Lo se!
PABLO:
Tú estás más sonriente que de costumbre, ¿qué pasó?
CAROLINA:
(Lo mira) Me voy todo el fin de semana
con Emiliano a Acapulco
PABLO:
Ahhhh, picarones…
CAROLINA:
Es que Lucía y Jano se van al cumpleaños de su tía y Francisco con su mamá, que
regresa hoy y viene a buscarlo
PABLO:
Me parece muy bien que aproveches, Caro, ya era hora que volvieras a ser la de
antes, aunque, si tengo que serte sincero, yo te veo mejor
CAROLINA:
¿Mejor que qué?
PABLO:
Que cuando estabas con Tuto. No pienses mal, se que Augusto era el hombre ideal
y que se amaban, lo que quiero decir es que tal vez porque ahora sabes lo que
es el dolor, aprecias más el amor que tienes
CAROLINA:
Puede que si, Pablo y te digo una cosa, no me siento la misma persona. Es como
si aquella Carolina ya no existiera
PABLO:
Lo que pienso yo es que una gran parte de ti se vio obligada a morirse con Tuto
y cuando Nano llegó a tu vida, una nueva Carolina nació. Es lógico que no seas
la misma. (Besote) Ojala seas así de feliz siempre, hermanita, o más aún, la
más feliz del planeta
CAROLINA:
Gracias, mi amor, eres un sol, Pablo
PABLO:
Sólo te devuelvo lo que me das, Caro, siempre has sido maravillosa conmigo y
nunca te voy a faltar.
CAROLINA:
¡Más te vale! (Se ríen) Ahora ve a contarle a tu mujer que ya cerraste tu
primer trato
PABLO:
¡A eso voy! (Otro besote en la mejilla y sale corriendo)
JANO:
(Desde la sala) ¡¡MAMÁAAAAAAAAAAAAA!!
CAROLINA:
(Va rápido) ¿Qué pasó, hijo?
JANO:
¡¡Nano se fue!!
CAROLINA:
¿A dónde?
JANO:
No se, pero no lo encuentro
CAROLINA:
¿Nano, el perro?
JANO:
Si, mami y me lo quiero llevar a la casa de la tía
CAROLINA:
No puedes llevarlo, Jano, tu tía vive en un departamento
JANO:
¡PERO YO QUIERO!
CAROLINA:
Baja el tono y no, punto
JANO:
¡¡SIIIIIIIIIIIIIII!!
CAROLINA:
Jano González Miño, o cambias esa actitud o ni siquiera vas a ir tú al
cumpleaños
JANO:
(Le saca la lengua) Noooooooo (se va, enojadísimo)
EMILIANO:
(El niño lo choca) Ey, campeón, ¿qué tienes?
JANO:
Mamá es una mala, Nano
EMILIANO:
(Lo alza) No digas eso que no es verdad, pero cuéntame, ¿qué sucedió?
JANO:
(Le explica) Y yo quiero llevarme a mi perro
EMILIANO:
A ver, dime una cosa, indio. ¿Qué va a hacer Nano en un departamento? Se va a
aburrir…
JANO:
¿Tú crees?
EMILIANO:
Lo se. Imagina que te pasa a ti y de vivir en esta hacienda, te obligan a
meterte a un cuartito pequeño, sin ninguna de tus cosas
JANO:
Eso sería feo
EMILIANO:
Pues, si, Jano y más para un perrito tan juguetón como Nano.
JANO:
Si que se va a aburrir
EMILIANO:
Claro…
JANO:
(Lo mira y lo abraza) Gracias por ser como otro papá, Nano
EMILIANO:
Yo voy a ser lo que tú quieras que sea, Jano, siempre
JANO:
Quiero que seas el novio de mami para toda la vida
EMILIANO:
Eso seré, entonces
JANO:
¿Y mi amigo viejo y papá dos?
EMILIANO:
Si alguna vez dejara de ser novio de tu mami, te juro que seguiré contigo y
Lucía, príncipe, ustedes ya están aquí (Se señala el corazón) Y eso no va a
cambiar jamás, jamás, jamás…
JANO:
(Sonríe) Eres el mejor
EMILIANO:
Tú eres el mejor
JANO:
Jajajaja, somos el mejor
EMILIANO:
Los mejores… Ahora ve con tu madre y arregla las cosas, ¿está bien? Ella te ama
con el alma y seguro que se puso triste por pelear contigo
JANO:
¿Y lloró?
EMILIANO:
No se
JANO:
No quiero que llore, no, no
EMILIANO:
(Lo baja) Ve a verla
JANO:
Si, gracias… (Regresa a la casa) ¿Mamiiii?
CAROLINA:
Estoy en el despacho, Jano
JANO:
(Va) ¿Lloraste porque me enojé contigo?
CAROLINA:
No, ¿querías que llorara?
JANO:
(La abraza) No, mami, nunca, perdóname
CAROLINA:
(Lo alza y lo sienta en su regazo) Ya estás perdonado
JANO:
Nano persona me explicó por qué no quieres que lleve a Nano perro y ya entendí
CAROLINA:
Si en vez de enojarte conmigo, me hubieras escuchado, te lo habría podido
explicar yo, hijo
JANO:
Ya se, mamá, lo siento (Le hace puchero)
CAROLINA:
¡Eres un tramposo! No puedo hacer nada contra esa carita
JANO:
Jajajaja… (Le da un pico) Te amo, mami, voy a terminar de preparar mis cosas
CAROLINA:
¿Tu hermana te ayuda?
JANO:
No, la tía Alma
CAROLINA:
Ah, entonces ve y en un ratito subo a ver que no te olvides nada. Por cierto,
¿dónde está tu hermana?
JANO:
En la cocina, con su novio Francisco, jajajaja
CAROLINA:
¿Su novio?
JANO:
Si. Como tú dijiste que no eran primos ni nada, Fran le dijo que fuera su novia
y Lucía aceptó y se van a casar y a tener bebitos cuando sean grandes
CAROLINA:
(Se queda helada) Ahhhh…
JANO:
Hasta luego, mamá
CAROLINA:
Hasta luego…

¡Danahe quiere másss! No quiero esperar hasta el lunes :c
ResponderBorrarJajajaja, hay que esperar!!!
BorrarJajajajaja este Jano es un caso... Jajajaa me imagine la cara de Carolina cuando Jano le dijo que Lucia y Fran eran novio jajajaja
ResponderBorrarLo mismo me pasó a mí cuando lo escribí, ajajajjajaja
BorrarJajajjajajajajja suuupeeerrrr !!! Yo tambien lo imagine ajjaja
ResponderBorrarQuedó bien imaginado, entonces, jajajaja
BorrarJano. Jano. Jano... qu cosas con ese nene!!!
ResponderBorrarMi novio es muy pícaro!
BorrarJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ESE JANOOO!!!! Que cosas dice, jajajajajajaja. Yo fui otra más que imaginó la cara de Carolina cuando Jano le dijo eso. Que loquito!
ResponderBorrarMi futuro esposito es todo un bandido, eh, jajaja
Borrar