martes, 24 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 083



Ante la impávida miraba de Carolina y el evidente desconcierto del comisario, Guillermo se congeló y perdió toda la compostura, dejando en claro su verdadera identidad, con sólo una palabra. No era su gemelo, sino Augusto González Miño y ese “Carito”, lo había dejado al descubierto.

AUGUSTO: (Ella lo miraba) Mi amor…
CAROLINA: (Se acerca lentamente y le da una terrible bofetada) ¿Mi amor? ¡¡Te hiciste pasar por muerto!!
AUGUSTO: No tenía opción y no fue que lo planeé, las cosas se dieron así, entiende
CAROLINA: ¿Entender qué? ¿Qué me dejaste sola y a nuestros hijos?
AUGUSTO: Siempre andaba rondando, Carolina, no me alejé jamás
CAROLINA: (Otra cachetada) ¡Nos hiciste creer que estabas muerto, Augusto! ¡Claro que te alejaste!
AUGUSTO: (La toma de los brazos) ¡¡NO TUVE OPCIÓN!! Si no lo hacía, los mataban a ustedes también, ¿qué tenía que hacer?
ESTIEBEN: ¡Tranquilos los dos! Explícate, Guillermo o Augusto o como sea…
EMILIANO: (Entró junto a Donato, porque la puerta había quedado abierta) Comisario, el tipo no apar… (Ve a Caro a punto de reventar y llorando y al gemelo, en el mismo estado) ¿Qué pasa?
ESTIEBEN: Pasa que el que murió junto a Gabriel no era Augusto, Nano, sino Guillermo
DONATO: Eso quiere decir que él es…
CAROLINA: Mi difunto marido…
AUGUSTO: Caro…
CAROLINA: Si vas a hablar, explica cómo pasó todo y procura hacerlo antes que te ahorque…

Después del primer encuentro de los gemelos, Guillermo decidió ayudar a Augusto a lograr su propósito y con los conocimientos que este tenía en tecnología, comenzaron a grabar todos los encuentros de Parravicini con Santiago. En poco tiempo, esos encuentros fueron llevándolos hacia los distintos puntos de la negociación y entre esos puntos, incluso pudieron filmar al mismo César, ejecutando limpiamente a dos tipos. El día de del “accidente”, Augusto tenía que llevar una micro cámara escondida en su ropa, pero para poder dirigir lo que se filmaba, debía marcar algunos comandos desde su celular y no terminaba de entender cómo hacerlo. Encima, Gabriel le había dicho claramente que a partir de ahí, ya no se involucraría más. Esa sería la última misión en conjunto. Guillermo, tal vez aferrado al sentimiento de unión tan profundo que había nacido entre los gemelos, decidió ser quien acompañara al Tanque y Tuto iría detrás de ellos en otro carro. Así lo hicieron. Como el auto que chocó era de Augusto y habían intercambiado la ropa para poder hacer la filmación, cuando los forenses revisaron el cuerpo, encontraron sus documentos y nadie dudó que se tratara del hacendado. Un par de minutos después, gracias a un micrófono que habían puesto en la casa de Parravicini, Tuto escuchó una conversación entre él y Santiago, donde aseguraban que con Augusto muerto, todo terminaba ahí y no sería necesario acabar con Carolina, los niños y demás familia. Eso fue lo que lo orilló a tomar la decisión de mantener las cosas como estaban y no aclarar nada.

AUGUSTO: Unos días después del funeral, volví a Venezuela y hablé con el padre de Guillermo. El hombre, con todo y su dolor, me ha ayudado desde entonces
ESTIEBEN: ¿Y la mujer y los hijos de Guillermo?
AUGUSTO: Saben que soy su gemelo y que para dar con el responsable de la muerte de su ser amado, yo iba a hacerme pasar por él.
EMILIANO: Qué historia…
ESTIEBEN: Ahora entiendo por qué no puedes liberar esa cuenta, el genio en informática era Guillermo
AUGUSTO: (Asiente) Lo único que se es que si se ingresa el código erróneo tres veces, la cuenta se bloquea y se pierde todo
ESTIEBEN: Conozco un hacker de absoluta confianza, él conseguirá descifrarla
DONATO: Estando las cosas así, lo mejor es que me retire. Si puedo ayudarlos en algo, me llaman…
EMILIANO: También me voy, nada tengo que hacer aquí
CAROLINA: Nano, espera
EMILIANO: No te preocupes, Caro, tú tienes que hablar con Augusto. Yo voy a mi casa y bueno, que sea lo que sea. Adiós… (Sale)
CAROLINA: (Lo sigue) ¡Amor, no te vayas así!
EMILIANO: Augusto volvió, Carolina, no hay mucho que hacer. Él es tu marido
CAROLINA: Eso no cambia lo que siento por ti
EMILIANO: No lo puedes saber. Ahora estás enojada, pero el tiempo va a pasar y la verdad es que nunca dejaste de amarlo y es más que claro que él tampoco
CAROLINA: ¿Y nosotros?
EMILIANO: Ya no hay nosotros.
CAROLINA: No digas eso
EMILIANO: Es la verdad
CAROLINA: No es mi verdad, ni la de mis hijos, nosotros te amamos
EMILIANO: (Se contenía para no llorar) Mira, ve y habla con él. Después vemos qué pasa.
CAROLINA: ¿Qué significa eso?
EMILIANO: Tú te abriste a mí porque él ya no estaba, pero ahora regresó y es tu marido, el padre de Lucía y Jano, es tu familia. Tu amor por Augusto no se murió, Carolina, siempre lo supe y pues, si los dos se siguen amando, no tengo nada que hacer en medio. No voy a ser quien prive a mis indios de tener a sus papás juntos.
CAROLINA: Nano, por favor, no nos hagas esto
EMILIANO: No nos hago nada, sólo veo las cosas como están
CAROLINA: Estás sacando conclusiones adelantadas
EMILIANO: Tal vez y si después de un tiempo quieres estar conmigo, sabes que te voy a estar esperando, mi amor, pero ahora tienes que saber qué quieres. (La besa en la frente)
CAROLINA: ¿Y qué le digo a los niños?
EMILIANO: Mmm, que tuve que dejar la hacienda, pero que pueden ir a verme siempre que lo deseen. Además, mi llanero va a ir a la misma escuela que ellos. Tus hijos jamás van a perderme, los amo como a Fran
CAROLINA: ¿Y yo te voy a perder?
EMILIANO: Tú tienes que elegir y en todo caso, quien va a perderlo todo, Carolina, voy a ser yo… (Para un taxi y se va)
CAROLINA: (Quería seguirlo, decirle que lo amaba, pero Nano tenía razón, aún con su enorme enojo, Augusto estaba vivo y eso lo cambiaba todo) Perdóname, Nano…
ESTIEBEN: (Donato le explicaba cómo habían sabido todo) Pues, ese detective es muy bueno, excelente. Dile que venga a verme, me parece que puede ayudarnos mucho y si ya sabe todo el cuento, mejor
DONATO: Sabe todo, con pelos y señales y es un tipo leal, fue amigo de mi papá
ESTIEBEN: Pues, si tiene toda tu confianza y la de tu hermano, más a mi favor. Dile que venga a verme cuanto antes.
DONATO: Así lo haré. Con permiso (Sale y se encuentra a Caro) ¿Y mi hermano?
CAROLINA: Se fue
DONATO: (Se apoya en una pared junto a ella) Todo se va a acomodar, Carolina, tranquila
CAROLINA: Está muy herido
DONATO: ¿Lo amas?
CAROLINA: Con el alma
DONATO: Entonces confía en ese amor y procura entender lo que sientes por Augusto. Alguien aquí va a perder, Caro, pero no es tu culpa
CAROLINA: Se siente como si lo fuera
DONATO: Tú no elegiste esto, así que no cargues con una cruz que no te corresponde.
CAROLINA: No se qué hacer
DONATO: Date tiempo, deja que tu cuerpo procese todo y luego, la respuesta llegará sola…
CAROLINA: Gracias y cuídalo…
DONATO: Toda la vida lo hice y eso no va a cambiar (La saluda) Hasta la próxima…
AUGUSTO: Lamento haberle mentido, comisario, pero era lo que me tocaba
ESTIEBEN: No es a mí a quien tienes que hacerle entender eso, Augusto…
CAROLINA: (Entra) Vamos…
AUGUSTO: ¿A dónde?
CAROLINA: ¿Dónde crees? A enfrentar esto. Vas a aparecer ante todos y después nos vamos a Santa Cecilia
AUGUSTO: No, eso es una locura
CAROLINA: Al contrario, es lo primero cuerdo que vas a hacer. Si todos saben que estás vivo, esa gente no podrá volver a atentar contra ti.
ESTIEBEN: ¿Por qué está tan segura?
CAROLINA: Porque los vas a buscar, Augusto y vas a negociar con ellos. Les vas a decir que tú no haces nada con todo lo que sabes, mientras ellos se dejen de joder. De lo contrario, los hundes. No van a poder negarse.
ESTIEBEN: ¿Va a dejar las cosas hasta aquí?
CAROLINA: Claro que no, pero una tregua nos dará el tiempo y la tranquilidad que necesitamos para reunir esos videos y terminar con esto. Augusto está vivo, pero Gabriel y Guillermo siguen mereciendo justicia, al igual que sus familias.
ESTIEBEN: Me parece buena idea
AUGUSTO: Yo hago lo que sea, lo que más deseo es tener mi vida de vuelta
CAROLINA: ¿Y qué ibas a hacer si no te descubríamos?
AUGUSTO: Cuando todo terminara, te iba a buscar
CAROLINA: No tiene justificación lo que hiciste, pero lo entiendo. Si mis hijos estuvieran en peligro, sería capaz de cualquier cosa por salvarlos
ESTIEBEN: Así son las cosas, señora Mouriño. De todas maneras, si me toman el consejo, yo diría que antes de aparecer, hagan la negociación y de paso, preparan a sus familiares para recibir la noticia
CAROLINA: La negociación será ya mismo y en el camino a la hacienda, buscaremos la manera de decir las cosas

AUGUSTO: ¿Por qué la prisa?
CAROLINA: Porque tienes dos hijos que llevan más de tres años llorando por ti y tus padres y hermanos están las mismas, Augusto, no veo razón de peso para alargar esa agonía. Vamos

18 comentarios:

  1. Hay noooo quiero llorar pobre de nano como se debe de estar sintiendo de mal :-(

    Espero q caro tome la devoción correcta :-(

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  2. Uhh se pudrio todo... y ahora que va a pasar

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  3. Nooo. Por que le hacen esto a Nano. Por que no te moristes Agusto....

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  4. Ay, casi lloré!!!!! Pobre Nanito, pobre Caro, pobres todos... :(

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  5. hay no maru augusto debio morir pobre nano!!

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  6. Respuestas
    1. Asesinaaaaaaaaaaaaaaaaaa!! Jajajajajajaja

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    2. Sospecho que tarde o temprano morira augusto jajaja o .. Simplemente dejara en libertad a caro y ella volvera con emiliano en espera del cap 100 jajjaja

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  7. Oh que cojonuda Carolina!! jajajajaja Que lo hale de la orejaaaaaa!!! xD

    Mega buenisimooo!!!

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