viernes, 27 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 090



Lucía despertó y vio a su mamá sentada junto a la cama. Le dio un beso y se sentó en su regazo.

LUCÍA: No tengas esa cara de triste, mami, Jano se va a poner bien. Apenas le dieron la medicina, ya se puso cansón como siempre
CAROLINA: Es que la sola idea que algo les pase a ti o a tu hermano, Lu, me desespera. Son lo que más amo en la vida
LUCÍA: Y encima este coco hueco te da sustos, ¿verdad? Le voy a dar unos sapes para que se comporte
CAROLINA: Ay, mi princesa hermosa, no todos los niños con tranquilos y obedientes como tú, pero esta vez, no fue una travesura de Jano, fue un accidente
LUCÍA: Lo se… (Abraza a Caro) Papá casi que se muere del susto también
CAROLINA: Debió ser un momento muy feo
LUCÍA: Pues, si, pero ya pasó todo y este coco loco está bien. ¿Y Nano?
CAROLINA: Se quedó con tu papá, hija
LUCÍA: ¿Están peleando?
CAROLINA: No, ¿por qué piensas eso?
LUCÍA: Porque uno era tu novio antes y el otro es tu novio ahora
CAROLINA: No te preocupes, Emiliano y tu papi son dos hombres maravillosos y no se van a pelear
LUCÍA: ¿Van a ser amigos?
CAROLINA: No se si amigos, pero seguro se van a llevar bien
LUCÍA: ¿Tú crees?
CAROLINA: Lo se, hija. Los dos quieren que todos estemos bien y felices y van a ser lo que sea por lograrlo
LUCÍA: Eso me dijo papá y que no si no era tu marido, iba a ser tu mejor amigo del mundo para que podamos vernos todos y estar tranquilos y yo le dije que se busque una novia linda y buena
CAROLINA: Bueno, Lucía, tiempo al tiempo, ¿si?
LUCÍA: Si, mami
CAROLINA: ¿Y qué hacían en La Cruz? ¿Fueron a pasear?
LUCÍA: No, fuimos a ver casas para papi y hubo una que nos gustó a los tres
CAROLINA: ¿Cómo era?
LUCÍA: No la pudimos ver por dentro, pero tenía una alberca
CAROLINA: ¡Qué bien! Así van a poder nadar cuando vayan a quedarse con tu papá
LUCÍA: Ajá y tiene bosque detrás, así que seguro podemos llevar los caballos y montar con él
CAROLINA: Así va a ser, mi amor…
LUCÍA: Voy a buscar agua, mami
CAROLINA: Ve, princesa… (La niña de la un beso y sale. Caro acaricia el rostro de Jano) Ay, hijito, ¡qué susto contigo, principito!
AUGUSTO: (Entra) Pampa, aprovecho que estás aquí y voy a reunirme con la gente que vende una casa del pueblo
CAROLINA: Está bien, pero no hay apuro
AUGUSTO: Yo si tengo apuro
CAROLINA: Perdón, Tuto, todo esto es una locura
AUGUSTO: Deja de pedir perdón que no hiciste nada malo
CAROLINA: Me siento horrible
AUGUSTO: Carolina, las cosas son como son
CAROLINA: Pero hasta ahora entiendo tus razones y veo que lo que hiciste fue por amor
AUGUSTO: Lo fue, no lo dudes, pero eso no cambia nuestra realidad
CAROLINA: ¿Qué realidad?
AUGUSTO: Esta, pues, donde tú me quieres mucho y ya no me amas.
CAROLINA: Quisiera que no sufras
AUGUSTO: No puedo evitar que duela, pero me toca a mí conseguir lo que tú te viste obligada a lograr cuando pasó lo que pasó
CAROLINA: ¿De qué hablas?
AUGUSTO: Debo resignarme que nuestro amor ya no existe y matarlo dentro de mí. Siempre voy a procurar por ti, eres la mamá de mis hijos y la mujer más increíble del planeta, pero tu amor no es mío y cuanto antes lo asuma y lo enfrente, será mejor para todos
CAROLINA: Ojala todo fuera diferente y los dos estuviéramos en el mismo lugar
AUGUSTO: Las cosas son así y ya… Emiliano se quedó hablando con Lucía. Hasta luego
CAROLINA: Oye, Tuto, hasta que encuentres un lugar y puedas instalarte, quédate en la cabaña que está detrás de la casa de huéspedes
AUGUSTO: Eso haré. Gracias… Adiós…
CAROLINA: Adiós… (Augusto se va y al minuto, Jano despierta a medias)
JANO: ¿Mami, eres tú?
CAROLINA: Si, precioso, ¿cómo te sientes?
JANO: Me duelen las pompas, la inyección dolió mucho
CAROLINA: Es que la medicina que te pusieron era un poquito espesa, pero gracias a eso, tú estás bien
JANO: Papi se quedó conmigo y me abrazó fuerte, fuerte
CAROLINA: Y tu papá es grandote, ¿no? Seguro que no tuviste nada de miedo con él abrazándote
JANO: ¡Es cierto! Era como si nada me pudiera pasar, como cuando Nano o tú me abrazan, pero papi es más grandote, jajajaja…
CAROLINA: (Le sonríe) Si que es alto y fuerte
JANO: Mami, ¿Nano vino contigo o ya nunca más va a ser tu novio?
CAROLINA: Emiliano vino a verte y más allá de lo que pase entre él y yo, ustedes son los mejores amigos y se prometieron no dejar de verse
JANO: Es cierto… ¿Y dónde está?
CAROLINA: Con tu hermana, conversando, ¿quieres que lo llame?
JANO: Si, pero después, ahora te quiero un ratito sólo para mí
CAROLINA: (Se acuesta con él y lo acurruca en sus brazos) Aquí me tienes, hermoso
JANO: ¿Te puedo contar un secreto?
CAROLINA: Por supuesto
JANO: No le digas a papá
CAROLINA: ¿Qué pasa, Jano?
JANO: Es que yo si estoy contento que haya vuelto y que nos amemos mucho, mucho, mucho, pero a ti te amo más que al mundo y a Lucía.
CAROLINA: Es lógico, hijo, no te sientas mal por eso.
JANO: Ustedes dos son las que más amo y cuando sea un hombre grandote como papá, las voy a cuidar y a abrazar fuerte, fuerte, para que nunca les hagan daño, te lo juro
CAROLINA: Te creo, mi amor y ¿sabes qué? Para mí, lo más amado del mundo, son tu hermana y tú, así que ese será nuestro secreto
JANO: (Hace carita de pícaro y se tapa a medias la boca con una mano) Jijijiji…
CAROLINA: ¿Y esa risita?
JANO: Es mi risa de travesura, mami, jijijiji
CAROLINA: (Imita el gesto de su hijo) Jijijiji…

Pablo y Celia paseaban por La Cruz. El muchacho había pasado por ella al hospital y como Candela estaba en Santa Cecilia, en las expertas manos de Isabel y Felipe, la pareja aprovechó para estar un rato a solas. Sin embargo, la doctora estaba inquieta

CELIA: No se, amor, tu madre es divina con Cande, pero yo me siento incómoda dejándola con ella.
PABLO: Celia, no exageres, es como su nieta, ¿no? Y mamá crió a 4 salvajes, no lo olvides
CELIA: Siento que es un abuso
PABLO: No digas bobadas, ella lo disfruta y mi casi melli, practica para cuando le toque en unos meses
CELIA: Eso es cierto… (Se besan)
PABLO: ¿Mucho trabajo hoy?
CELIA: Bastante tranquilo. Aunque tengo que confesarte que cuando me dijeron que Jano estaba en urgencias, me asusté mucho
PABLO: Ese enano sabandija es un entrador y comprador compulsivo, a todas enamora irremediablemente
CELIA: Es un encanto de niño. Muy travieso, pero cariñoso y alegre… ¿Puedo preguntarte algo?
PABLO: Si
CELIA: ¿Qué va a pasar con tu cuñado? Me refiero a Augusto
PABLO: No se, supongo que se mudará
CELIA: Qué pena todo lo que les paso, ¿no? Un amor truncado, él teniendo que huir de su vida para salvarlos y cuando puede volver, ya no tiene a la mujer que ama
PABLO: Entiendo lo que dices, pero Augusto se lo buscó
CELIA: Pablo, no seas malo, él hizo lo que creyó que debía hacer
PABLO: A ver, amor, ahora sabemos que él lo hizo porque corría riesgo la vida de su familia y comprendo que haya actuado por amor. Lo que digo es que había alternativas, podría haber hecho las cosas de otra manera
CELIA: ¿Cómo?
PABLO: Acudir a las autoridades, decir lo que sabía y cuando tuvo el apoyo del padre de su gemelo, más. Ese hombre es muy importante en la política. Opciones al alcance de su mano, le sobraban. Creo que el miedo a que dañaran a Caro y los niños lo cegó, por eso no reprocho nada.
CELIA: Si lo analizas en frío y a la distancia, es fácil opinar
PABLO: Por eso mismo digo que no se le pueden hacer reproches, porque en un momento como ese, ¡sólo Dios sabe cómo iría a reaccionar yo! No se, cielo, lo que si es cierto es que esa jugada le costó el amor de mi hermana y bueno, tendrá que salir adelante y se que algún día conocerá a una buena mujer. Augusto es bien parecido, inteligente y noble y se que en cuanto se recupere de este golpe, va a volver a enamorarse
CELIA: Ojala, realmente parece buen tipo
PABLO: Lo es
CELIA: Después de conocer su historia, no lo dudo
PABLO: (Mira alrededor) Vamos ahí…
CELIA: ¿Ahí?
PABLO: Ajá, me dieron ganas de hacerte vibrar…
CELIA: Siempre tenemos ganas, pero ¿AHÍ?
PABLO: Si, ¿te da miedo?
CELIA: ¡Ja! No sabes con quién estás lidiando, mocosito
PABLO: ¿Mocosito? (La lleva hasta el callejón, se esconden detrás de un contenedor y él le coge la mano, se baja la cremallera y hace que ella lo toque) Este es un mocoso y anda deseando que lo ultrajes…




10 comentarios: