jueves, 21 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 168





Paves apareció unos pocos minutos después, con excelentes noticias. Se acercó a ellos

PAVES: Buenas tardes
ALMA: Buenas tardes...
AURORA: ¿Qué noticias nos tiene?
PAVES: Muy buenas. Horacio volvió a despertar y aunque no han pasado las 72 horas y no podemos pasarlo a una habitación común, es un excelente avance. Su evolución es mejor de lo que podríamos esperar y ya podemos medicarlo por vía oral, por lo que le quitamos las vías intravenosas. Si sigue así, se podrá ir de aquí mucho más rápido de lo que nos imaginábamos
ALMA: (Abraza a su cuñada) Se va a poner bien...
PAVES: Tómenselo con calma, Horacio está muy bien, pero no nos adelantemos. Vayamos de un paso a la vez y con tranquilidad, sobre todo cuando lo vean. Señoras, lo ideal sería que esté a solas, pero insiste en verlas a las dos y a su hijo. Negárselo, lo pone nervioso y eso es contraproducente
PAVES: En un ratito, estamos terminando de higienizarlo y cambiarle la ropa de la cama. Serán sólo unos minutos y por favor, que no hable mucho y no lo alteren, necesitamos que esté lo más tranquilo posible
ALMA: Está bien, gracias, doctor, muchas gracias...
AURORA: Si, muchísimas gracias....
PAVES: La cirugía la hizo Celia, yo sólo sigo su evolución. Es a ella a quien deben agradecerle. Con permiso... (Se retira)
AURORA: ¿Celia?
DIEGO: Y pensar que todos le teníamos un poco de mala fe, ¿no?
ALMA: (Los mira) ¿Ustedes también?
AURORA: (Asiente) No nos gustó eso de verla detrás de Nano y de buenas a primeras, detrás de Don Pablo, pero en todo este tiempo, nunca hizo nada malo
ALMA: Igual da mala espina, ¿no? (Aurora asiente) Aún así, hay que agradecerle...
AURORA: Yo creo que es porque se metió muy de golpe dentro de la hacienda
DIEGO: Eso debe ser, la verdad es que jamás ha tenido problemas con nadie y Don Pablo se ve dichoso
AURORA: Y la niña, Dios, ¡es una belleza!
ALMA: Si, eso hay que reconocerlo (Sonríe)
JULIETA: (Regresa) Ahora si que está limpito este señor...
AURORA: (Lo carga) ¡Venga con su tía!
JULIETA: ¿Y?
ALMA: Paves nos dijo que despertó, pero que todavía hay que esperar. Ahora va a pasar Aurora y después iré con Nico. Horacio quiere vernos
JULIETA: En ese caso, voy a terminar unas cosas a casa y cuando salgas, me avisas y regreso.
ALMA: Está bien, ve tranquila y gracias por traerme
JULIETA: Ningún problema... (Saluda y se va)

En Santa Cecilia, Jano y Lucía entraban a la alcoba de Caro

JANO: ¡¡¡Lleguéeeeeeeeeeeeeeeeeee yoooooooooooooooo!!
CAROLINA: Hola, mi príncipe hermoso (sonríe ampliamente y le abre los brazos para recibirlo)
JANO: (Salta a la cama y después, con cuidado, la abraza) ¡¡Te extraño, mami!!
CAROLINA: Y yo a ti, mi amor, mucho. ¿Dónde está tu hermana?
JANO: Con la abuela y tío Germán, que se van a ver a tía Alma. Lucía le hizo un regalo y se los estaba dando (Se da cuenta que Nano estaba ahí) ¡¡Hola, Nano persona!!
EMILIANO: Pensé que no ibas a saludarme, indio…
JANO: Es que no te vi, jajajaja... ¿Cómo está mi hermanito? (Le habla a la panza) ¡No te portes mal con mamá, eh!
CAROLINA: Ya se está portando mejor (Sonríe)
JANO: ¡Qué bueno, mami! Así puedes ir a visitarme y salir a pasear conmigo y Lu...
EMILIANO: Así será, campeón
LUCÍA: (Entra) ¡Holaaaaa!
CAROLINA: Hola, mi princesa hermosa (Sonríe) Ven aquí...
LUCÍA: (Se acuesta con ella) ¿Ya te sientes bien, mamá?
CAROLINA: Si y ahora que están ustedes aquí, mucho mejor (Los abraza)
LUCÍA: Papi y Juli son geniales, ma, pero a mí me gusta que me abraces así
CAROLINA: Y a mí me encanta, abrazarte (Le besa la cabeza) A ver, cuéntenme, ¿cómo se están portando con papá?
LUCÍA: (Mira a Jano) Súper bien y anoche se quedó la tía Alma
JANO: Me porto bien, mami, pero me sigo haciendo encima, no me doy cuenta y me despierto mojado
CAROLINA: Pero eso es normal, yo a veces también me hago encima, porque cuando dormimos, no controlamos nuestro cuerpo...
JANO: Eso dice Julieta, mamá, pero yo se que no es normal. Lucía no se hace, papá tampoco y nadie más, sólo soy yo, pero Lusitania me dijo que todo se va a arreglar y que tengo que estar tranquilo y contento
CAROLINA: Luisana tiene mucha razón en lo que dice, así que hazle caso
JANO: (Se confunde con las palabras de Caro y cree que lo está regañando, cosa que lo pone nervioso) Si que le hago caso, ¿no, Lu? Te juro, mamita, le obedezco siempre
LUCÍA: Si, mamá, se porta mega bien en sus terapias, en serio
CAROLINA: Ya lo se, mi vida, lo que dije es que le siguieras haciendo caso, ¿por qué te pusiste así?
JANO: Porque me regañaste, pero yo le hago caso siempre, no te enojes (Se pone a llorar)
CAROLINA: Yo no te regañé, mi vida, me entendiste mal (Lo abraza fuerte y le da un beso) Se que eres muy bueno y que te portas muy bien
JANO: (Se aferra a Caro casi desesperado) ¿En serio?
EMILIANO: Jano, cálmate, campeón, mami no te regañó para nada, sólo te daba un consejo
LUCÍA: Si, hermanito, tranquilo...
JANO: ¿Era eso, mami?
CAROLINA: Por supuesto, bebé, como Luisana es súper genial, te aconsejaba que siguieras haciéndole caso (Lo llena de besitos) Te amo, hijo, a los dos los amo más que a mi vida
NIÑOS: Y nosotros a ti, mami (La abrazan)

Después de calentar el biberón de Candela, Pablo se subió al carro y puso a su pequeña hija en su regazo, abrochó el cinturón de seguridad y manejó bien despacio, haciéndole creer a Candela que era ella quien dominaba el auto. La niña chillaba de júbilo y él parecía babear literalmente, pensando que en unas pocas semanas más, ya sería su papá legalmente. Cande lo miró como si entendiera sus pensamientos y sonrió, feliz de compartir tiempo con ese hombre al que ella amaba con locura

CANDELA: Amo, papito…
PABLO: Yo también te amo, princesita (Le besa la cabeza)
CANDELA: ¿Mamo catita mumí mamá?
PABLO: Vamos a casa, princesa
CANDELA: ¡¡Tiii!! (Deja el volante y se concentra en su biberón) Uta letita... (Se empezó a quedar dormida)
PABLO: Duerme, mi vida, que yo velo tus sueños (Le besó la frente y condujo hasta la casa)
CELIA: (Todavía no se dormía, estaba organizando unas cosas del dispensario, cuando oyó que Pablo llegaba. Fue a verlo y cogió a la pequeña en brazos) ¿Se durmió hace mucho, precioso? (Lo besa)
PABLO: De camino a la casa, se tomó su biberón y se durmió...
CELIA: (Otro beso) Ve a darte un baño y a la cama, amor, te ves agotado. Yo me encargo de la princesita de su papito...
PABLO: Tú debes de estar más cansada, mi vida, yo me encargo de la princesa y mientras, preparas un baño relajante para compartir... (Sonríe y la besa)
CELIA: (Le guiña el ojo) Yo dormí un poco en el hospital. Métete a la tina, que yo dejo a Cande es su cama y voy contigo para relajarte hasta que pidas misericordia...
PABLO: (La besa) Lo que usted me mande, patrona (La besa y se va)
CELIA: (Lleva a su hija al cuarto, le pone ropita de dormir y la acuesta en su cama de hadas y princesas) Duerme, mi vida (Le da un beso en la frente y sale, metiéndose a su alcoba) ¿Ya estás en la tina, Pablo?
PABLO: Ajá, mi amor y te estoy esperando...
CELIA: (Entra al privado y ve a Pablo alojado en la tina, con toda su fabulosa humanidad expuesta ante sus ojos) Cada día más guapo...
PABLO: (Abre los brazos) Aquí estoy, entero para ti...
CELIA: (Se quita la ropa y se mete, acomodándose sobre él) Amor, antes de hacer nada, hay algo que quiero preguntarte
PABLO: ¿Qué será?
CELIA: Es que con todo lo de Horacio, no me parece correcto anunciar el compromiso. ¿Te molesta si esperamos unos días más?
PABLO: Como quieras, morena, tú decides...
CELIA: En cuanto tu cuñado se ponga bien y regrese a casa, hacemos una especie de celebración de compromiso. ¿Qué te parece?
PABLO: Me parece perfecto (Empieza a manosearla) Ya te dije (La besa) Tú mandas...
CELIA: (Sonríe, extasiada por sentir las manos de Pablo acariciándola) ¿Yo mando? Entonces, te ordeno que me poseas...
PABLO: Si, mi patrona (Le toca las nachas mientras la besa) Eres mi perdición, morena (Como puede, la pone abajo)
CELIA: Me gusta que seas obediente, pero no quiero esto, Pablo... (Lo mira) Siéntate en el borde de la tina
PABLO: (Lo hace) ¿En qué piensas?
CELIA: (Se arrodilla delante de él y lo mira) ¿No te imaginas? (Le toma el miembro) Quiero saborearte un poco...
PABLO: Mi amigo y yo somos todos tuyos...
CELIA: ¿Todos míos?
PABLO: (Gime) Ajá, todos tuyos...
CELIA: (Mueve su mano, mirando a Pablo, casi desafiante) ¿Quieres que siga aquí?
PABLO: Si, sigue un poco más (Lo estaba matando del placer)
CELIA: (Hace con su boca el delirio de su prometido hasta que él estalla. Luego, se levanta y sale de la tina) Me voy a recostar, mi amor...
PABLO: No, señora (Sale de la tina y la alza) Vamos a recostarnos (La lleva hasta la cama y la recuesta) Eres divina (Beso) Perfecta (Otro beso) Magnífica…
CELIA: Tus ojos me ven con demasiado amor, Pablo...
PABLO: No, mi vida, mis ojos ven lo que hay... (Le recorre el cuerpo con la boca) Sabes a gloria...

12 comentarios:

  1. Y aparecieron Pablo y Celia con su cachondes de nuevo... Que alegra saber que Horacio este bien.... Lindo capitulo Maru

    ResponderBorrar
  2. Que bueno que hori ya este bien y vaya mejorando excelente cap maru celia y pablo ya regresaron a andadas que bueno jajaja

    ResponderBorrar
  3. Uff, que siga mejorando Horacio... que linda es Cande, jajajaja, y sus papás, puro fuegooooo, jajajajajaja.

    ResponderBorrar
  4. jajaja muy buen capitulo maru felicidades cada vez mejor como debe de ser!! hay pablito no tiene remedio

    ResponderBorrar