Paves
apareció unos pocos minutos después, con excelentes noticias. Se acercó a ellos
PAVES:
Buenas tardes
ALMA:
Buenas tardes...
AURORA:
¿Qué noticias nos tiene?
PAVES:
Muy buenas. Horacio volvió a despertar y aunque no han pasado las 72 horas y no
podemos pasarlo a una habitación común, es un excelente avance. Su evolución es
mejor de lo que podríamos esperar y ya podemos medicarlo por vía oral, por lo
que le quitamos las vías intravenosas. Si sigue así, se podrá ir de aquí mucho
más rápido de lo que nos imaginábamos
ALMA:
(Abraza a su cuñada) Se va a poner bien...
PAVES:
Tómenselo con calma, Horacio está muy bien, pero no nos adelantemos. Vayamos de
un paso a la vez y con tranquilidad, sobre todo cuando lo vean. Señoras, lo
ideal sería que esté a solas, pero insiste en verlas a las dos y a su hijo. Negárselo,
lo pone nervioso y eso es contraproducente
PAVES:
En un ratito, estamos terminando de higienizarlo y cambiarle la ropa de la
cama. Serán sólo unos minutos y por favor, que no hable mucho y no lo alteren,
necesitamos que esté lo más tranquilo posible
ALMA:
Está bien, gracias, doctor, muchas gracias...
AURORA:
Si, muchísimas gracias....
PAVES:
La cirugía la hizo Celia, yo sólo sigo su evolución. Es a ella a quien deben
agradecerle. Con permiso... (Se retira)
AURORA:
¿Celia?
DIEGO:
Y pensar que todos le teníamos un poco de mala fe, ¿no?
ALMA:
(Los mira) ¿Ustedes también?
AURORA:
(Asiente) No nos gustó eso de verla detrás de Nano y de buenas a primeras,
detrás de Don Pablo, pero en todo este tiempo, nunca hizo nada malo
ALMA:
Igual da mala espina, ¿no? (Aurora asiente) Aún así, hay que agradecerle...
AURORA:
Yo creo que es porque se metió muy de golpe dentro de la hacienda
DIEGO:
Eso debe ser, la verdad es que jamás ha tenido problemas con nadie y Don Pablo
se ve dichoso
AURORA:
Y la niña, Dios, ¡es una belleza!
ALMA:
Si, eso hay que reconocerlo (Sonríe)
JULIETA:
(Regresa) Ahora si que está limpito este señor...
AURORA:
(Lo carga) ¡Venga con su tía!
JULIETA:
¿Y?
ALMA:
Paves nos dijo que despertó, pero que todavía hay que esperar. Ahora va a pasar
Aurora y después iré con Nico. Horacio quiere vernos
JULIETA:
En ese caso, voy a terminar unas cosas a casa y cuando salgas, me avisas y
regreso.
ALMA:
Está bien, ve tranquila y gracias por traerme
JULIETA:
Ningún problema... (Saluda y se va)
En
Santa Cecilia, Jano y Lucía entraban a la alcoba de Caro
JANO:
¡¡¡Lleguéeeeeeeeeeeeeeeeeee yoooooooooooooooo!!
CAROLINA:
Hola, mi príncipe hermoso (sonríe ampliamente y le abre los brazos para
recibirlo)
JANO:
(Salta a la cama y después, con cuidado, la abraza) ¡¡Te extraño, mami!!
CAROLINA:
Y yo a ti, mi amor, mucho. ¿Dónde está tu hermana?
JANO:
Con la abuela y tío Germán, que se van a ver a tía Alma. Lucía le hizo un
regalo y se los estaba dando (Se da cuenta que Nano estaba ahí) ¡¡Hola, Nano
persona!!
EMILIANO:
Pensé que no ibas a saludarme, indio…
JANO:
Es que no te vi, jajajaja... ¿Cómo está mi hermanito? (Le habla a la panza) ¡No
te portes mal con mamá, eh!
CAROLINA:
Ya se está portando mejor (Sonríe)
JANO:
¡Qué bueno, mami! Así puedes ir a visitarme y salir a pasear conmigo y Lu...
EMILIANO:
Así será, campeón
LUCÍA:
(Entra) ¡Holaaaaa!
CAROLINA:
Hola, mi princesa hermosa (Sonríe) Ven aquí...
LUCÍA:
(Se acuesta con ella) ¿Ya te sientes bien, mamá?
CAROLINA:
Si y ahora que están ustedes aquí, mucho mejor (Los abraza)
LUCÍA:
Papi y Juli son geniales, ma, pero a mí me gusta que me abraces así
CAROLINA:
Y a mí me encanta, abrazarte (Le besa la cabeza) A ver, cuéntenme, ¿cómo se
están portando con papá?
LUCÍA:
(Mira a Jano) Súper bien y anoche se quedó la tía Alma
JANO:
Me porto bien, mami, pero me sigo haciendo encima, no me doy cuenta y me
despierto mojado
CAROLINA:
Pero eso es normal, yo a veces también me hago encima, porque cuando dormimos,
no controlamos nuestro cuerpo...
JANO:
Eso dice Julieta, mamá, pero yo se que no es normal. Lucía no se hace, papá
tampoco y nadie más, sólo soy yo, pero Lusitania me dijo que todo se va a
arreglar y que tengo que estar tranquilo y contento
CAROLINA:
Luisana tiene mucha razón en lo que dice, así que hazle caso
JANO:
(Se confunde con las palabras de Caro y cree que lo está regañando, cosa que lo
pone nervioso) Si que le hago caso, ¿no, Lu? Te juro, mamita, le obedezco
siempre
LUCÍA:
Si, mamá, se porta mega bien en sus terapias, en serio
CAROLINA:
Ya lo se, mi vida, lo que dije es que le siguieras haciendo caso, ¿por qué te pusiste
así?
JANO:
Porque me regañaste, pero yo le hago caso siempre, no te enojes (Se pone a
llorar)
CAROLINA:
Yo no te regañé, mi vida, me entendiste mal (Lo abraza fuerte y le da un beso)
Se que eres muy bueno y que te portas muy bien
JANO:
(Se aferra a Caro casi desesperado) ¿En serio?
EMILIANO:
Jano, cálmate, campeón, mami no te regañó para nada, sólo te daba un consejo
LUCÍA:
Si, hermanito, tranquilo...
JANO:
¿Era eso, mami?
CAROLINA:
Por supuesto, bebé, como Luisana es súper genial, te aconsejaba que siguieras
haciéndole caso (Lo llena de besitos) Te amo, hijo, a los dos los amo más que a
mi vida
NIÑOS:
Y nosotros a ti, mami (La abrazan)
Después
de calentar el biberón de Candela, Pablo se subió al carro y puso a su pequeña
hija en su regazo, abrochó el cinturón de seguridad y manejó bien despacio,
haciéndole creer a Candela que era ella quien dominaba el auto. La niña
chillaba de júbilo y él parecía babear literalmente, pensando que en unas pocas
semanas más, ya sería su papá legalmente. Cande lo miró como si entendiera sus
pensamientos y sonrió, feliz de compartir tiempo con ese hombre al que ella
amaba con locura
CANDELA: Amo, papito…
CANDELA: Amo, papito…
PABLO:
Yo también te amo, princesita (Le besa la cabeza)
CANDELA:
¿Mamo catita mumí mamá?
PABLO:
Vamos a casa, princesa
CANDELA:
¡¡Tiii!! (Deja el volante y se concentra en su biberón) Uta letita... (Se
empezó a quedar dormida)
PABLO:
Duerme, mi vida, que yo velo tus sueños (Le besó la frente y condujo hasta la
casa)
CELIA:
(Todavía no se dormía, estaba organizando unas cosas del dispensario, cuando
oyó que Pablo llegaba. Fue a verlo y cogió a la pequeña en brazos) ¿Se durmió
hace mucho, precioso? (Lo besa)
PABLO:
De camino a la casa, se tomó su biberón y se durmió...
CELIA:
(Otro beso) Ve a darte un baño y a la cama, amor, te ves agotado. Yo me encargo
de la princesita de su papito...
PABLO:
Tú debes de estar más cansada, mi vida, yo me encargo de la princesa y
mientras, preparas un baño relajante para compartir... (Sonríe y la besa)
CELIA:
(Le guiña el ojo) Yo dormí un poco en el hospital. Métete a la tina, que yo
dejo a Cande es su cama y voy contigo para relajarte hasta que pidas
misericordia...
PABLO:
(La besa) Lo que usted me mande, patrona (La besa y se va)
CELIA:
(Lleva a su hija al cuarto, le pone ropita de dormir y la acuesta en su cama de
hadas y princesas) Duerme, mi vida (Le da un beso en la frente y sale,
metiéndose a su alcoba) ¿Ya estás en la tina, Pablo?
PABLO:
Ajá, mi amor y te estoy esperando...
CELIA:
(Entra al privado y ve a Pablo alojado en la tina, con toda su fabulosa
humanidad expuesta ante sus ojos) Cada día más guapo...
PABLO:
(Abre los brazos) Aquí estoy, entero para ti...
CELIA:
(Se quita la ropa y se mete, acomodándose sobre él) Amor, antes de hacer nada,
hay algo que quiero preguntarte
PABLO:
¿Qué será?
CELIA: Es que con todo lo de Horacio, no me parece correcto anunciar el compromiso. ¿Te molesta si esperamos unos días más?
CELIA: Es que con todo lo de Horacio, no me parece correcto anunciar el compromiso. ¿Te molesta si esperamos unos días más?
PABLO:
Como quieras, morena, tú decides...
CELIA:
En cuanto tu cuñado se ponga bien y regrese a casa, hacemos una especie de
celebración de compromiso. ¿Qué te parece?
PABLO:
Me parece perfecto (Empieza a manosearla) Ya te dije (La besa) Tú mandas...
CELIA:
(Sonríe, extasiada por sentir las manos de Pablo acariciándola) ¿Yo mando?
Entonces, te ordeno que me poseas...
PABLO:
Si, mi patrona (Le toca las nachas mientras la besa) Eres mi perdición, morena
(Como puede, la pone abajo)
CELIA:
Me gusta que seas obediente, pero no quiero esto, Pablo... (Lo mira) Siéntate
en el borde de la tina
PABLO:
(Lo hace) ¿En qué piensas?
CELIA:
(Se arrodilla delante de él y lo mira) ¿No te imaginas? (Le toma el miembro)
Quiero saborearte un poco...
PABLO:
Mi amigo y yo somos todos tuyos...
CELIA:
¿Todos míos?
PABLO:
(Gime) Ajá, todos tuyos...
CELIA:
(Mueve su mano, mirando a Pablo, casi desafiante) ¿Quieres que siga aquí?
PABLO:
Si, sigue un poco más (Lo estaba matando del placer)
CELIA:
(Hace con su boca el delirio de su prometido hasta que él estalla. Luego, se
levanta y sale de la tina) Me voy a recostar, mi amor...
PABLO:
No, señora (Sale de la tina y la alza) Vamos a recostarnos (La lleva hasta la
cama y la recuesta) Eres divina (Beso) Perfecta (Otro beso) Magnífica…
CELIA:
Tus ojos me ven con demasiado amor, Pablo...
PABLO:
No, mi vida, mis ojos ven lo que hay... (Le recorre el cuerpo con la boca)
Sabes a gloria...

Es que cada día me enamoro mas de Jano!
ResponderBorrarOtro que es más que adorable, MI NOVIO, ejem, ejem...
BorrarY aparecieron Pablo y Celia con su cachondes de nuevo... Que alegra saber que Horacio este bien.... Lindo capitulo Maru
ResponderBorrarTodo vuelve, jajajajajja!!!! Gracias, Vicky!!
BorrarQue bueno que hori ya este bien y vaya mejorando excelente cap maru celia y pablo ya regresaron a andadas que bueno jajaja
ResponderBorrarY si, no se puede vivir asbtinente
BorrarUff, que siga mejorando Horacio... que linda es Cande, jajajaja, y sus papás, puro fuegooooo, jajajajajaja.
ResponderBorrarPura hoguera!!
Borrarjajaja muy buen capitulo maru felicidades cada vez mejor como debe de ser!! hay pablito no tiene remedio
ResponderBorrarJajajajja, gracias!
BorrarSe me apachurro el corazon con Jano... :(
ResponderBorrarJano apachurra a cualquiera!
Borrar