lunes, 23 de diciembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 222 - “ÚLTIMAS SEMANAS”



Julieta llegó a Santa Cecilia para hablar con Lucía primero y Carolina después, pero al encontrarse con Luisana y Marina, se entretuvo conversando con ellas y cuando Alma llegó, se armó la gran plática...

LUCÍA: ¡¡Ustedes hablan mucho, jajajaja!!
ALMA: Ya lo harás con tus amigas cuando seas más grande y no te vas a quejar, jajajaja
LUCÍA: ¿Si? Jajajaja, Inés dice que somos unas loritas, jajajaja
JULIETA: Pues, si, tu profesora de baile tiene mucha razón (Le sonríe)
LUCÍA: (Se sienta con ella y le toca la panza) ¿Y mi hermanito?
JULIETA: Tu hermanito o hermanita, seguro que sale un parlanchín como sus hermanos (Sonríe) Y está muy bien, sin dar lata
LUCÍA: ¿Tú también te sientes mal como la tía Marina o mamá?
JULIETA: No, gracias a Dios no, por ahora no tengo molestias
MARINA: Suerte de principiante, jajajaja
JULIETA: Gracias por las porras, amiga
ALMA: Con Nico las pasé negras, Juli, así que si tienes suerte...
JULIETA: Tengo dos meses y medio, aún no canto victoria
ALMA: Se supone que el primer trimestre es el más difícil, por el malestar
JULIETA: Entonces, ya puedo contar victoria, jajajaja
LUISANA: No lo hagas, cada embarazo es distinto y tú lo sabes bien
JULIETA: Si, lo he visto en mis pacientes, jajajaja
ALMA: Aún así, déjala soñar un poco, jajajaja
MARINA: No es de Dios, niñas...
LUCÍA: ¿Y mi papá?
JULIETA: Nos encontramos con Jano y los demás, así que se fue a cabalgar un rato, pero venía a buscarte, princesa, quería hablar contigo de algo que le pediste...
ALMA: ¿Qué le pediste, Lu?
LUCÍA: No se puede decir, es secreto (Sonríe)
ALMA: Tan misteriosa mi sobrina... ¿Y mi hermana?
LUCÍA: Subió con Nano para enseñarle no se qué cosa
ALMA: Ahhhh...
MARINA: Ahora que se me pasó el asco, tengo hambre...
ISABEL: Pues, ¿qué espera para ir a comer, niña? No quiero un nieto nazca con antojo...
MARINA: Es que no se qué comer...
ISABEL: ¿Tienes antojo de algo?
MARINA: No...
ISABEL: Ven que te voy a dar una probadita de un postre que hice ayer...
MARINA: ¡Me gusta la idea!
JULIETA: A mí me tentó
ALMA: Lo mismo digo
LUCÍA: Pero tú no estás panzona, tía, jajajaja
ALMA: Igual me encantan los postres de mi mamá, princesita
LUCÍA: Entonces, yo también quiero
MARINA: ¿Hay para todos?
ALMA: Cuando mamá hace algo en la cocina, hay para un regimiento de granaderos a caballo
LUISANA: Doy fe, el otro día fue a ver a mi suegra a La Serena y preparó como seis litros de café, sólo para ellas dos, jajajaja
ALMA: ¿A qué fuiste a ver a la señora Serena, mami?
ISABEL: ¿No puedo ir a charlar con mi futura consuegra? A eso fui...
ALMA: Claro que puedes, sólo me dio curiosidad...
LUISANA: Es que las dos tienen mucho en común, se llevan muy bien y cuando discuten, ¡Dios nos libre! Te mueres de risa, Alma...
ISABEL: Eso no es así, nosotras no discutimos, niñas, compartimos opiniones (Sonríe)
LUISANA: Si, si, comparten opiniones, justamente... ¡¡Como dos loquitas, señora!!
LUCÍA: Es cierto, nonita, yo las escuché y con Jano nos moríamos de risa, jajajaja
ISABEL: (Mira a su nieta) ¿Escuchando a escondidas, escuincla? (La agarra y le hace cosquillas) Eso no se hace...
LUCÍA: (Se ríe) No fue a escondidas, jajajaja, tú y la señora, jajajaja, Serena, JAJAJAJA, ¡¡para, nona!! JAJAJA...
ISABEL: No paro nada
LUCÍA: ¡¡Hablaban a los gritos, como las viejas de la tienda del pueblo, JAJAJAJA!!
ALMA: Jajajaja, mamá, te describieron al pie, jajajaja
ISABEL: ¡¡Ya veo!! (Le hace más cosquillas a su nieta) Esta enana se aprovecha de que es mi favorita...
LUCÍA: ¿Lo soy, abu?
ISABEL: Siempre lo serás, eres mi primera nieta y la consentida (La llena de besos)
ALMA: Cuando Nico crezca, pondrá una queja...
LUCÍA: Me da igual, voy a seguir siento la consentida (Sonríe)
ISABEL: No hay de otra, Alma, jajajaja
ALMA: (Comprende) ¿Qué te digo, mamá? Lu es la consentida de todos...
LUCÍA: ¿Si?
LUISANA: ¡Uf! Hasta de Donato, Lu
JULIETA: Incluso para Jano, princesa, tu hermano te ama como un loquito. ¿Recuerdas que el otro día el nieto del señor Navarro te insultó?
LUCÍA: Si...
ALMA: ¿Cómo que ese niño te insultó?
LUCÍA: Es que fuimos al pueblo a comprar unas cosas para los perritos que el abuelo Ernesto nos regaló y yo quería una manta y la tomé, pero Toñito me la arrebató. Su abuelo lo vio y lo regañó, así que cuando el señor se fue a pagar lo que ellos compraron, Toño me dijo que era una estúpida
JULIETA: Exacto
ALMA: ¿Qué hizo Jano?
JULIETA: Cuando Tuto y la princesa fueron a pagar nuestra compra, lo buscó, le jaló el cabello y lo pateó. Le dijo: "con mi hermana no te metes, idiota"...
ISABEL: Toño es grande, tiene unos doce años
JULIETA: Pues, Jano le dio su merecido y vieras el coraje que se cargaba
LUCÍA: ¿Por eso estaba tan enojado?
JULIETA: Por eso mismo, princesa...
LUCÍA: ¿Por qué no me dijo?
JULIETA: Para que no lo reprendas, él sabe que no te gusta que se pelee. (Se ríe) Lo dejó rengo... Se que no está bien, pero ese mocoso es muy odioso, la verdad y Jano lo puso en su sitio
ALMA: Qué chiquillo ese…
ISABEL: Toñito es un mocoso inaguantable, igualito que sus padres…
ALMA: Me refería a tu nieto, mamá, sacó el carácter del papá y la mamá juntos
ISABEL: Eso si es cierto, jajajaja y vamos todas a la cocina que hasta a mí me dieron ganas de comer el postre
HORACIO: (Entraba empujando el carrito de Nico) Amor, el enano tiene hambre
LUISANA: ¡¡Ya caminas, hombre!! ¡Qué bien!
HORACIO: Si no llego a caminar ya, me muero, me encanta correr detrás de mi mujer, tengo que ponerme bien lo antes posible...
ALMA: ¡¡Hori!!
HORACIO: ¿Qué? Jajajaja... De todas maneras, recién ayer empecé a caminar y tengo que usar esto (Le muestra un bastón) Y sólo puedo hacerlo un poco, nada de esfuerzos desmesurados
LUCÍA: (Va con él y le da un besote) Te ves muy galán, tío (Besa a Nico) Y tú, primito...
HORACIO: Deberías aprender de tu sobrina, mi amor. Muchas gracias, princesita divina (Besa a Lu en la frente)
ALMA: ¿Tú dices?
HORACIO: Claro que si. Hasta luego a todas, me voy con los muchachos…
ALMA: Menso… (Sonríe) Hijo, no seas tan tragón
HORACIO: (Estaba llegando a la puerta y bufó en voz baja) Seré un menso, pero hace días que ni me toca…
ALMA: (Lo escuchó) Hori, ven
HORACIO: Quiero ir con los muchachos
ALMA: ¿Nos dejan a solas, por favor? (Todas se van) ¿Qué pasa, amor? ¿Qué es lo que refunfuñas?
HORACIO: ¿Yo? Nada, ve a darle de comer a Nico, después  hablamos...
ALMA: Horacio, hablemos ahora
HORACIO: Primero está el niño, Alma...
ALMA: Ya se y podemos platicar mientras lo amamanto
HORACIO: ¿De qué quieres hablar?
ALMA: Tú dime qué tienes...
HORACIO: Si tienes que preguntarlo, estamos realmente mal, Alma...
ALMA: Quiero que me lo digas tú, no porque no lo sepa, sino porque te guardas las cosas y no quiero eso, hermoso...
HORACIO: (Se acerca) Que hace semanas que no quieres nada conmigo, Alma, eso me pasa a mí, pero, ¿qué te pasa a ti?
ALMA: No es que no quiera, pero la última vez te lastimaste la pierna, amor... (Lo besa) No seas tontito, me muero porque me hagas tuya...
HORACIO: Pues, no lo parece...
ALMA: ¿No? Muy mal de mi parte... (Besote) ¿Qué dices si termino de alimentar a Nico y se lo dejo a mamá?
HORACIO: Dale de comer a Nico, yo me voy a ver a los muchachos y no me tardo... (La besa y sale)
ALMA: ¿¿Por qué se va, caramba??
ISABEL: ¿Ya comió mi nieto hermoso?
ALMA: En eso está, mamá, este niño no se llena. Oye, ¿me lo cuidas un rato?
ISABEL: Claro, mi vida, yo encantada de cuidar a este precioso... ¿A dónde vas?
ALMA: Gracias, mami, necesito tener un tiempo a solas con Hori y con Nico no se puede, es muy papero este mocosito...
ISABEL: ¿Ya terminó?
ALMA: Se durmió, pero no deja de comer, hasta dormido es glotón...
ISABEL: Tú eras igual (Sonríe)
ALMA: ¿En serio? ¿Me dormía pegada a la teta? Jajajaja... (El pequeño se suelta) Eso, hijo... (Se arregla la ropa) Ten, mami, ahí en el carrito tienes su bolso...
ISABEL: (Agarra al niño) Ve, mi amor, yo me encargo de todo, no te preocupes (Le besa la frente) Ve con tu esposo
ALMA: (Besa a su madre y a su hijo) Gracias, mamita chula (Sale a buscar a Horacio) Diego, ¿viste a Hori?
DIEGO: No, señora...
ALMA: (Lo mira) ¿Señora? ¿Qué te pasa, cabezón? Somos concuñados y no me tratas así, sino de tú... (Lo palmea) ¿Y Aurora?
DIEGO: La verdad es que no se, se me desapareció hace unos minutos y no me dijo dónde iba, pero puedes preguntarle a Serafín, a lo mejor vio a Horacio...
ALMA: (Saca su celular y llama a su esposo) ¿Dónde estás, amor?
HORACIO: En las caballerizas, ¿por qué?
ALMA: ¿Aurora está contigo?
HORACIO: Estaba, ya se fue
ALMA: (Le habla a Diego) Recién estaba en las caballerizas, pero se fue... (Vuelve al celular) Mira, necio, si quieres arreglar nuestro asunto, te espero en la casa y si no quieres, vete a freír espárragos (Corta) Nos vemos, Dieguito...
HORACIO: (La llama) Pues, vas a tener que esperar, no puedo correr... (Cuelga)
DIEGO: Adiós, Almita y gracias por la información (Sonríe y se va)
ALMA: (Asiente y vuelve a llamar a su marido) ¿Sabes qué, Horacio? Mejor ni vayas, ya me cansé de tu actitud de pobrecito marido abandonado, si me contuve todo este tiempo, fue para que te sanara la pierna, pero púdrete. (Corta, apaga el celular y se mete a la casa de sus padres) Mamá, me voy a mi viejo cuarto, necesito dormir
ISABEL: ¿Que pasó con lo de estar un rato con tu marido?
ALMA: (La mira) Mi marido es un estúpido, mamá, con permiso... (Sube)

4 comentarios:

  1. Ay, pelea entre Alma y Horacio otra vez no :(

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  2. Hay otra vez pelea entre Horacio y Alma que barbaros... Para mi que ellos se quieren pelear para la reconciliacion cachonda eh jajaja

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