Como de costumbre, Caro daba la información en cuotas y eso exasperaba a
su mejor amiga...
MARGA: ¡¡Siempre a cuenta gotas!! Cuenta bien, niña
FACUNDO: ¡¡Má camontitos, mami!!
MARGA: A ver (Se estira y agarra un par más) Aquí tienes, hijo
FACUNDO: Gacias... (Sigue jugando)
CAROLINA: Que Emiliano conoció a la cuñada venezolana de Augusto y no
sabes cómo la miraba...
MARGA: ¿Cómo? ¿Queriendo comérsela? ¿Desnudándola con los ojos?
CAROLINA: Más o menos...
MARGA: ¿Contigo ahí? Perdóname, pero no parece el Emiliano que
conozco...
CAROLINA: ¿Por qué? No, no me respondas, me voy a dar una vuelta, nos
vemos después (Se despide de su amiga) Adiós, Facu, hasta después (Se va)
FACUNDO: ¿Cado nojó, mami?
MARGA: No, mi amor, sólo necesita tomar el aire... ¿A qué juegas?
FACUNDO: Toy un guiaaante y apasto camones...
EMILIANO: (Acomodaba los paquetes de heno que había llevado del depósito
a las caballerizas) ¡Diego, eso no va ahí!
DIEGO: ¿Entonces, dónde van? Me dijiste que aquí...
EMILIANO: No, hombre, aquellos son los que van aquí, esos que tienes
enfrente, son los de La Serena, hay que subirlos al camión y llevarlos. Lee el
papel que tienen, menso
DIEGO: Está bien...
EMILIANO: No te quejes ni hagas esa cara, eh...
SERAFÍN: Nano, bájale
EMILIANO: ¿Qué? No le hablé mal...
DIEGO: ¿Seguro que no, patrón?
EMILIANO: No me digas patrón, sabes que no me gusta y si te hablé mal,
lo siento, Diego, no me di cuenta
SERAFÍN: Son los nervios por la boda, se entiende...
DIEGO: No pasa nada, Nano…
SERAFÍN: ¿Por qué no vas a la casa a tomarte algo y a relajarte?
Nosotros seguimos aquí...
EMILIANO: Creo que si... Lo siento, cabezón, ando volteado…
DIEGO: Ve y tranquilo, Nano, cuando terminemos te aviso para que lo revises
todo...
EMILIANO: (Asiente) Gracias... (Sale y se encuentra a Caro) Me voy a
casa de mi hermano
CAROLINA: ¿Por qué?
EMILIANO: Mi mamá está por llegar del DF, te lo dije...
CAROLINA: Si, me lo dijiste, pero no llega hasta dentro de unas horas...
EMILIANO: Llega en una hora, faltaban unas horas en la mañana, cuando te
conté... (Sigue su camino)
CAROLINA: Emiliano, espera, ¿vamos a seguir así? Perdón por lo de los
celos, no tenía razones para ello, me equivoqué...
EMILIANO: (Para y la mira) No tengo nada que decir, la que duda de todo
eres tú. Mira, el sábado voy a estar esperándote en el altar, si llegas o no
ahí, será tu decisión, no mía. Mientras tanto, voy a buscar a mi madre
CAROLINA: ¿No me vas a perdonar? Hice mal en desconfiar de ti, los celos
me ganaron la partida, no se qué me pasó. El trato que le diste, el parecido
conmigo, no se, Nano, todo se juntó y empecé a ver cosas donde no las había (Le
agarra la mano) Perdón...
EMILIANO: (Le besa la mano) Te lo repito, nada tengo que decirte, ya
sabes lo que pienso y siento. Las dudas te pertenecen y serás quien tome la
decisión. Tengo que irme, en la noche regreso...
CAROLINA: ¿Te vas a ir así?
EMILIANO: ¿Así? ¿Cómo es así?
CAROLINA: Estando mal conmigo. Si ya se lo que me acabas de decir, pero
no me basta. Además, estoy enojada contigo por lo del caballo
EMILIANO: No lo pensé, sólo lo hice
CAROLINA: ¿Pasa a menudo?
EMILIANO: Si, muy de vez en cuando, lo he hecho dos o tres veces
CAROLINA: Muy bien, Emiliano, confianza de parte de los dos, ¡qué te
vaya bien con tu mamá! Nos vemos el día de la boda (Se va enojada)
EMILIANO: ¿Nos vamos a ver ese día? (Hace lo mismo)
ISABEL: (Había visto la escena desde la cocina) ¿Cuándo aprenderán estos
dos?
FELIPE: ¿Quiénes, vieja?
ISABEL: Tu hija Carolina y Emiliano...
FELIPE: ¿Se pelearon? (Isabel le cuenta) ¡¡Por Cristo y sus clavos!!
En La Serena, Donny y Luisana terminaban de checar algunos papeles.
Emiliano llegó rabioso y apenas si los saludó. Cogió el otro carro y se fue sin
decir una palabra...
LUISANA: Si no peleó con Caro, peleó con Caro igual.
DONATO: Debe haber ido a buscar a Fran, en cuando regrese, le hablo
LUISANA: ¿Dónde está Fran?
DONATO: En Terranova, amor
LUISANA: Tu hermano no fue en esa dirección...
DONATO: ¿Cómo que no?
LUISANA: No, fue para el otro lado...
DONATO: ¿Santa Cecilia o Pampa Mía?
CAROLINA: Pampa Mía...
DONATO: (Coge el celular) ¿Carolina?
CAROLINA: ¿Qué?
DONATO: Ya veo que mi hermano no es el único que está como cabra...
Antes que me mandes al cuerno, necesito saber qué fue a hacer Emiliano a Pampa
Mía...
CAROLINA: No lo se, ni me importa, y lo siento por responderte mal, no
estoy de humor para nadie...
DONATO: Perdóname tú a mí, pero estoy empezando a cansarme de toda esta
situación, eh, ¡es mi hermano del que estamos hablando y si no dejas de
tratarlo como a un perro, te va a dejar, Carolina! (Le corta)
LUISANA: Dios mío, no hay uno que esté cuerdo en toda la región, ¿o qué?
EMILIANO: (En Pampa Mía, rompía el suelo con un pico) ¡¡Saúl, lárgate!!
Ya terminaron su trabajo por hoy
SAÚL: Pero, patrón, no haga eso...
CAROLINA: (Después de hablar con su cuñado fue a Pampa mía) ¿Qué pasa
aquí?
EMILIANO: Mira, Saúl, yo hago lo que me da la gana y tú, Carolina, ¿ya
renunciaste a la boda, cierto?
SAÚL: Yo le di su recado, señora...
CAROLINA: Gracias, vete y dile a todos los hombres que tienen el día
libre
SAÚL: Si, con permiso... (Se va)
EMILIANO: Ya está hecho, ¿no? ¡¡Ya mandaste todo a la mierda!!
CAROLINA: No he mandado nada a la mierda, lo que le dije a Saúl fue
antes de hablar en Santa Cecilia (Va con él) Deja de romper todo... (Lo intenta
parar, pero sin querer Emiliano la empuja) Ya, Emiliano, por favor...
EMILIANO: (La ayuda) Dios, ¡lo siento! ¿Estás bien?
CAROLINA: Estoy bien...
EMILIANO: No quise empujarte, no me di cuenta...
CAROLINA: Lo se, no te preocupes, pero deja de destrozar nuestra casa
EMILIANO: No la estoy destrozando, hay que rehacerlo y por eso se lo
pica...
CAROLINA: No estabas picando, estabas destrozando, te conozco...
EMILIANO: Estaba picando con ira, pero no destrozaba nada, por más que
no vivas aquí, esta hacienda hay que construirla...
CAROLINA: Ya dejémonos de tantas tonterías, amor, no aguanto esta
situación ni un minuto más... (Se sienta en el suelo)
EMILIANO: ¿Y por qué la provocas, entonces? Entiendo que tengas celos,
no soy la persona más relajadita del mundo en ese aspecto, pero tu desconfianza
me supera. ¿Cuándo te dije una mentira o te engañe?
CAROLINA: Nunca, pero se me nublan las entendederas cuando tengo celos,
soy una celópata contigo...
EMILIANO: ¿Y así te quieres casar y pasar tu vida? Mira, yo puedo no
volver a montar, pero dudo que tú puedas entender las cosas. Me matas cuando
haces esto, ¿en qué idioma tengo que decirte lo que siento? ¿Qué más tengo que
hacer para que te des cuenta que no tengo ojos ni amor para nadie más?
CAROLINA: En ningún idioma, y no estaba enojada contigo, sino conmigo
misma, sólo que la cogí contigo porque te tenía al lado. Perdón, me excedí en
todo. No desconfío de ti porque se que me amas igual que yo a ti, perdóname por
todo lo que te he hecho pasar...
EMILIANO: (La alza) Basta, mujer, estás desquiciándome... (La sube al
carro) No digas nada
CAROLINA: ¿A dónde me llevas?
EMILIANO: Estás hablando...
CAROLINA: Pero...
EMILIANO: Shhh...
CAROLINA: Está bien, me callo, soy una tumba bien cerrada y sellada,
como la de Tutankamon que está sellad...
EMILIANO: (Detiene el carro y la besa) Deja de hablar... (Retoma el
camino y llegan a la cabaña a la que Caro lo había llevado hacía muchos meses.
Baja y él carga a su novia adentro) Ahora si, puedes hablar...
CAROLINA: Es que me dijiste que me quedara callada...
EMILIANO: (Le arranca la falda) Tú querías seguir hablando...
CAROLINA: Si, pero...
EMILIANO: ¿Pero, qué? (La tumba en el sillón y la saca las pantys) Habla
de una vez... (Se libera y la penetra con rudeza)
CAROLINA: No puedo hablar...
EMILIANO: ¿Por qué no? (Embiste de nuevo)
CAROLINA: No me dejas... (Gime)
EMILIANO: No te estoy besando ni tú me estás comiendo... (Otra vez)
CAROLINA: ¿Qué te pasó?
EMILIANO: ¿Qué me pasó con qué? (Nuevamente embiste con fuerza)
CAROLINA: ¿Qué te pasó para que hicieras esto tan maravilloso que estás
haciendo? (Hablaba entre jadeos)
EMILIANO: Te conocí, Carolina, eso me pasó y si por mí fuera, pasaría
todo el día haciéndotelo
CAROLINA: Nunca me lo habías hecho así, Nano...
EMILIANO: Es porque eres una dama, mi dama y no quiero que pienses que
sólo eres esto para mí, pero ya basta, ahora entenderás con actos... (Sale de
ella y la toma por detrás) Quizás así dejes de dudar...

Hazlo bien duro mi nanito para que entienda esa tonta de Caro que a la unica que amas es a ella y no tenes ojos mas que para ella... y ya deje de celarlo o si no me lo agarro yo nomas jajaja
ResponderBorrarJajajajjajajajajajajajja!!!!!!!
BorrarOdio que peleen :( pero tengo que admitir que AMO esas reconciliaciones, jaaaaa.
ResponderBorrarLo se, lo se, jajaja, a todas nos pasa!!
Borrar