miércoles, 4 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 055



Pablo compró un poco de carne y ensaladas y además, unos chocolates. Regresó rápidamente y llamó a la puerta

PABLO: Ya llegué, muñeca, ¿me abres?
CELIA: (Sale rápidamente, vestida para matar) ¡Un segundo! (Se pone perfume entre los senos y abre) Adelante...
PABLO: Vamos a... (Se queda mirando como bobo)
CELIA: (Sonríe) ¿A comer, precioso?
PABLO: A comerte a ti... (La atrae con una mano y la besa intensamente)
CELIA: (Cierra la puerta) Mmm... Era la idea...
PABLO: Tengo que dejar esto en la cocina... (No dejaba de besarla y tocarla)
CELIA: Ajá, ajá...
PABLO: (Van hasta la cocina y dejan la comida en la mesada, luego él la desviste) Me encanta tu cuerpo
CELIA: Disfrútalo que es tuyo, de nadie más...
PABLO: (La sube a la mesa, mete su mano bajo las bragas de ella y empieza a tocarla mientras la besa) Eres exquisita, nena
CELIA: (Gime) Tú eres un amante de otro planeta, Pablo (Le toma el rostro entre las manos y lo mira fijamente) Pero eres más hombre que macho y eso me vuelve loca y me excita más todavía
PABLO: Demuéstramelo, preciosa (La besa intensamente y después le quita la ropa interior)
CELIA: (Lo aprisiona con las piernas y le saca el suéter y la playera) Adonis... (Le besa el torso, mientras le abre los pantalones y toma el miembro de Pablo, moviendo su mano con velocidad. Él gime) ¿Te gusta eso?
PABLO: Me encanta, pero hazlo con la boca, me gusta más...
CELIA: Y a mí me fascina comerte... (Lo suelta y lo empuja) Ese caballerito es delicioso... (Lo pone contra la pared y baja sus labios, rodeando la zona)
PABLO: (Gime) No me tortures....
CELIA: (Lame cerca) Shhh...
PABLO: (Vuelve a gemir y no aguanta más y la tumba en la mesa, apoderándose él de su intimidad con la boca) Te voy a enloquecer, muñeca...
CELIA: (Le agarra la cabeza, exigiendo más) ¡Si, así, síguele!
PABLO: (Sigue metiendo la lengua hasta lugares inimaginables y jugando con su clítoris, haciéndola gemir como una loca) Así me gusta verte, desbocada...
CELIA: Deja el parloteo y continúa...
PABLO: (Siguió hasta que la sintió explotar de placer, luego entró en ella con dureza, comenzando a besar sus senos) Me encantas...
CELIA: Espera, quiero comer yo, tramposo... (Lo mira) Te quiero...
PABLO: Y yo a ti... (La besa intensamente)
CELIA: Déjame saborearte como a los dos nos enloquece...
PABLO: (Sale de ella sin dejar de besarla) Adelante...
CELIA: Tan difícil de convencer que eres (Lo besa) Veamos... (Baja de a poco, besando todo por el camino y al llegar al pene, lo toma entre sus manos y lame varias veces hasta que, de repente, lo cubre por completo)
PABLO: (Gime estrepitosamente) Eres la diosa del sexo, bella...
CELIA: (Se detiene) Sólo me dejo inspirar (Retoma la tarea, ayudándose con las manos)
PABLO: Sigue, no pares nunca
CELIA: (Lo hace un poco más y para) Quiero que me hagas tuya (Se sube a la mesa, abriéndose para él) Ahora mismo...
PABLO: Tus deseos son órdenes (Entra en ella muy despacio)
CELIA: (Sentir cada centímetro de ese miembro erecto y duro dentro de su ser, la hizo jadear) Más...
PABLO: (Le empieza a dar duro, muy duro) Oh, si, así (Sigue sin variar la intensidad, ni la potencia de las embestidas) Me encanta hacértelo así...

Leonardo Vilches cortó la comunicación con su jefe y sonrió. Se levantó de su sillón y se sirvió un whisky. Su cabeza iba de viaje entre sus planes de apoderarse de Terranova, dejar a Santiago tres metros bajo tierra y poseer a Marina Cambaceres, o mejor dicho, a Celia Ruiz. Esa mujer lo tenía obsesionado, la deseaba más que a nadie y ese deseo le generaba una fuerte erección, que al no poder satisfacerla, le dolía. Dejó el trago a un lado y llamó a su sirvienta, quien a partir de ese momento, pasaba a formar parte imprescindible de su nuevo plan.

LEONARDO: ¡Dora!
DORA: (Apareciendo) Dígame, señor
LEONARDO: (La mira, era muy hermosa) ¿Terminó con los quehaceres de hoy?
DORA: Si, señor
LEONARDO: ¿Qué te queda pendiente?
DORA: Nada, pero si necesita que limpie algo más, dígamelo…
LEONARDO: No, ve a cambiarte, te doy la noche y mañana libre, pero antes de irte, ven a verme, por favor. Una cosa más, tráeme una botella de champagne y dos copas
DORA: Como usted mande, señor, con permiso (se retira)
LEONARDO: (La observa) Si que me vas a limpiar, Dorita y muy bien...
DORA: (Se cambió y le llevó a su jefe el pedido) Señor, con permiso...
LEONARDO: Gracias, toma asiento, quiero que hablemos un poco... (Coge la botella, la descorcha y sirve ambas copas) ¿Te apetece un traguito?
DORA: No, señor, muchas gracias...
LEONARDO: Anda, acéptalo. He tenido un día muy productivo y quiero celebrarlo.
DORA: No es apropiado, señor...
LEONARDO: ¿Por qué no?
DORA: Sólo soy su empleada y me paga para limpiar, no para beber con el patrón...
LEONARDO: Entonces, toma... (Le da dinero y bastante) Ahora te pago para que bebas conmigo. Además, te estoy invitando yo y... (Mira alrededor) Vivo solo, tú eres la única que me hace compañía...
DORA: No puedo aceptar su dinero, señor, lo siento...
LEONARDO: A ver, Dora, deja tanta formalidad. Yo soy el patrón, soy quien manda y te ordeno que te relajes y bebas un trago. Anda, brinda por mi éxito, al fin que es beneficioso para ti, porque si a mí me va bien en mi trabajo, tú tendrás un aumento de sueldo y de prestaciones.
DORA: (No estaba muy convencida, pero aceptó) Está bien, señor (coge la copa)
LEONARDO: ¡Eso! Al fin que mi progreso, será tu progreso también... (La mira, excitado) Brindo por un futuro brillante...
DORA: (Levanta su copa) Salud
LEONARDO: (Beben y se acerca) ¿Tienes planes para tu noche libre?
DORA: Quería ir a visitar a mis papás...
LEONARDO: (Da un paso más hacia ella) ¿Viven lejos de aquí?
DORA: En Oaxaca
LEONARDO: No te preocupes, yo te llevo en mi avión privado (La toma de la cintura con una mano y quedan cara a cara) Eres muy hermosa
DORA: Gracias, señor...
LEONARDO: No me agradezcas por ver lo que tengo delante de mis narices... Dime algo, Dora, ¿no quieres dejar de ser una mucama y ser algo más?
DORA: ¿Algo más como qué, señor?
LEONARDO: (Deja la copa de ambos a un lado) Mi asistente personal. Conoces mi rutina como nadie y sabes cómo me gustan las cosas. Sería una oportunidad muy grande, dejarías de estar aquí metida y vendrías conmigo a cada lugar al que tenga que viajar... (Mete su mano por dentro de la falda)
DORA: ¿A cambio de qué? (Pone su mano parando la de su jefe)
LEONARDO: (Sonríe) De nada, eso es puro trabajo y esto (Vuelve a manosear) Es algo que quiero hacer desde que entraste a trabajar aquí, pero no quería ponerte en aprietos
DORA: Ahora lo está haciendo, señor...
LEONARDO: Aún no hago nada... (Le besa el cuello) Se que lo deseas, te he visto mirándome...
DORA: Que lo mire es una cosa, señor, pero no aspiro a nada más...
LEONARDO: (La toca más y su mano se inmiscuye en las pantys) Estás húmeda y yo estoy duro...
DORA: Lo se, pero no quiero ser una fulana...
LEONARDO: No lo seas... (Se baja la cremallera y se acaricia solo) No es lo que pretendo...
DORA: Entonces, ¿qué es lo que pretende?
LEONARDO: Tenerte y que me tengas, se mi novia, mi amante, mi mujer, Dora, de verdad lo deseo y hace más de dos años que te tengo cerca y no hago nada. (Mete sus dedos en la entrepierna de ella y con su mano libre, se sigue tocando)
DORA: (Gime) ¿Lo dice en serio?
LEONARDO: ¿No te das cuenta de lo que siento? Me enamoré de ti, Dora, te amo...
DORA: Oh, señor...
LEONARDO: ¿Recuerdas que cuando llegaste yo andaba de mujer en mujer? Pues, eso ya no sucede, ¿verdad? Duermo solo cada noche aquí, pensando en que tú estás en tu alcoba y muero por ir contigo... (Tocaba más potente) Se mía, hermosa, no te vas a arrepentir, te prometo ser el mejor tipo del mundo...
DORA: Lo creo... (Lo besa y lo que él hacía con su mano en su miembro, lo empezó a hacer ella)
LEONARDO: Mmmm... (Más besos) Ven aquí... (La lleva al sillón) Desde hoy tu vida va a cambiar para bien, Dora, te daré todo lo bueno que la vida te negó... (Beso intenso)
DORA: Sólo lo quiero a usted...
LEONARDO: No me trates de usted, preciosa... (Le saca la camisa) Hagamos el amor ya, no aguanto un segundo más fuera de ti
DORA: Hazme el amor...



14 comentarios:

  1. Noooooooooo celia estara en aprietos si algo le pasa a santiago maldicion xq no matan a leonardo ojala y no le haga nada a celia me cae bien ajajjajaja

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  2. Que no le hagan nada a Celia! tan bonita ella ahora que esta interesada en Pablo!! ay Ñiomioo!! *w*

    Tremenda historiiaa!!!! *Q*

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    1. ¿Te cae bien Celia, Ámbar? Me sorprende, jajajaja

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    2. siiii!! *w* Es que era mala pero ya no quiere ser asi!! Y ademas me encanta que Pablo la haya aceptado aunque Celia tenga a Candela!! :D

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  3. Hay ojala No le hagan nada a Celia... Justo ahora que esta con Pablo y me gusta de pareja..
    capitulo re HOT... Dos en uno jajaja

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  4. Pablo y Celia se fueron al postre de una vez, jajajajaja, y QUE POSTRE! Con que Marina... xD. Leonardo si es asqueroso, ya engatusó a la pobre Dora.

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  5. No se q le vio Dora a Leonardo
    porq yo me lo imagino con una cara de depravado.............

    ;-(

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  6. He regresado prometo ponerme al corriente, con los capítulos anteriores, muy buen capitulo...

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