lunes, 16 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 071



Horacio y Diego vieron a Carolina acercarse a todo galope y apenas supieron lo que sucedía, buscaron herramientas y salieron disparados para el lugar indicado. Mientras tanto, Emiliano intentaba subir a Jano sobre el tronco estancado y así, evitar que el pequeño tragara agua. Logró ubicarlo a una altura adecuada, pero el pedazo de madera, comenzaba a ceder ante la fuerza del caudal. Nano ató su mano a la del pequeño con el cinturón, asegurándose que en caso que el tronco cediera del todo, no perdería a Jano. Sin embargo, sus fuerzas, comenzaban a menguar y el agua estaba fría.

EMILIANO: Aguanta, indio, ya nos vienen a sacar
JANO: Te ves mal, Nano
EMILIANO: Estoy bien, no te preocupes por eso
FRANCISCO: (Escuchó a los hombres buscándolos y trató de verlos) ¡¡Aquí estamos!!
LUCÍA: Ya llegaron, Jano, no te sueltes
JANO: No lo hago
EMILIANO: ¿Ves, campeón? Ya casi…
JANO: (Le agarró la mano bien fuerte) Te estás durmiendo, Nano
EMILIANO: (La hipotermia lo estaba venciendo) No es eso, sólo estoy cansado, el agua pega fuerte
JANO: No te duermas
EMILIANO: No lo haré
DIEGO: (Entre él y Horacio, ataron la soga a un árbol y se tiró al agua, llegando hasta Nano y Jano) Voy a atar este extremo ahí y podrán salir
EMILIANO: ¡Hazlo, anda!
CAROLINA: ¡Aguanten un poquito más!
DIEGO: (Termina de asegurar la soga) Ya está
EMILIANO: Lleva a Jano, yo los sigo…
DIEGO: (Los desata y hace que el pequeño se aferre a él, como si lo tuviera a upa) No vayas a soltarte, Jano
JANO: Me agarro bien fuerte… (Mira a Nano) ¡¡No te duermas!! (Diego avanza)
EMILIANO: (Se ata con el cinturón a la cuerda) No puedo más…
DIEGO: (Ya casi llegaba a la orilla) Vamos, campeón, ya estás a salvo…
FRANCISCO: (Se dio cuenta que su papá no aparecía, no se lo veía) ¡¡PAPÁAAAAA, NOOOOO!!
DIEGO: (Deja a Jano) ¿¿NANOOOO??
HORACIO: (Se arroja y le saca el rostro del agua) ¡¡Diego, ayúdame, está desmayado!!
DIEGO: (Los alcanza) ¡Saquémoslo de aquí!
CAROLINA: Niños, no se muevan y cubran a Jano con esto (Les da unas mantas) Voy a ayudar a los muchachos
LUCÍA: Si, mami (Tapa a su hermanito y lo abraza)
CAROLINA: (A mitad del trayecto, se une a los otros) ¡Vamos! (Se ubica a la altura de la cabeza de Emiliano) Mi amor, aguanta un poco más, hermoso…
HORACIO: Ya casi llegamos…
DIEGO: ¡Ahí vienen Chava y Lalo!
CHAVA: (Se mete y logran sacar a Emiliano) Ya estás a salvo, Nano, tranquilo
EMILIANO: (Apenas reaccionando) ¿Los niños están bien?
FRANCISCO: Si, papi, estamos bien (Lo besa) No te mueras, papá, por favor…
EMILIANO: No me voy a morir, pero quiero dormir un poco, ¿si? No te preocupes…
HORACIO: (Entendiendo que su amigo iba a volver a desmayarse) Niños, vayan con Chava a los caballos, nosotros nos llevamos a Nano y a Jano a la casa
CAROLINA: Si, hagan caso, así nos ayudan
CHAVA: ¡Vamos, enanos, si nos apuramos, podremos hacerles una sopa y apapacharlos!
FRANCISCO: Te espero ahí, papá…
EMILIANO: Ve, hijo… (Le sonríe)
CAROLINA: (Alza a Jano) Ya pasó todo, mi amor
JANO: Me tropecé, mami y rodé, yo no quise ir al río, sólo me enredé con la cuerda del traje de baño y me caí
CAROLINA: No te preocupes, ya pasó el susto, ahora vamos a darte un baño caliente
JANO: ¿Nano está bien?
EMILIANO: Si, indio, sólo tengo sueño… (Mira a Caro y se desmaya)

Celia había regresado hacía una media hora y estaba en la casa grande con Candela y Alma. Serafín entró a lo loco.

SERAFÍN: Patrona, pasó algo tremendo. A Jano y a Nano se los llevó el río
ALMA: ¿Qué, qué?
SERAFÍN: Doña Pampa vino por ayuda y ahí se fueron Horacio y Diego a ayudarlos.
CELIA: (Le da a la niña) Ten a Cande, yo voy a verlos…
LALO: (Entra) ¡Serapio! Ya estamos aquí, hay que bajar a Nano que está desmayado
CELIA: (Sale y ve a Jano) A ver, precioso… (Lo checa rápido) Hay que darle un baño bien caliente
CAROLINA: Ya mismo lo hago, fíjate en Emiliano, por favor
CELIA: Llévalo a mi cabaña, Caro, ahí tengo las cosas del hospital y las que voy comprando para el dispensario
CAROLINA: Andando… (Se dirige hacia allí)
CELIA: A Emiliano también, es evidente que tiene hipotermia y hay que ponerle suero y darle calor.
HORACIO: ¡¡Vamos, muchachos, muévanse!!
PABLO: (Llegando de las caballerizas) ¿Qué pasó?
CELIA: Ayúdame, mi amor, en el camino te cuento…
FRANCISCO: (Llegaba a caballo con Lalo y Lucía) ¿Y mi papá? ¿Dónde está?
CELIA: Ven, Francisco, te llevo con él
LUCÍA: ¿Y Jano?
PABLO: Vamos a verlos…

Unas horas después, Jano estaba repuesto del todo, sólo tenía un pequeño resfriado. Emiliano, por otro lado, seguía inconsciente a causa del desgaste físico que le causó resistirse al fuerte caudal de agua. Francisco y Carolina no se despegaban de su lado y Lucía, tampoco. Ambos niños le sostenían las manos y Pampa, con su hijo menor sentado en su regazo, le acariciaba el rostro.

JANO: Pobre Nano, tenía mucho sueño
FRANCISCO: Se aguantó todo como un gigante
LUCÍA: Tu papá es un héroe, Fran
CAROLINA: Ya se va a despertar, pequeños y van a poder decirle todo eso
JANO: De verdad que fue sin querer, mami, yo me estaba cambiando y me enredé con el traje de baño. Tropecé y me caí rodando. Perdón, Fran
FRANCISCO: (Lo mira) No te pongas triste, Jano, mi papá va a estar muy bien
JANO: No quiero hacer la fiesta de mi cumpleaños, mami, no si Nano sigue dormido
EMILIANO: ¿Con todo lo que esperaste esa fiesta? Para nada, no me la pierdo ni loco
FRANCISCO: ¡¡PAPI!! (Lo llena de besos) ¡Qué dormilón eres!
LUCÍA: ¿Cómo estás, Nano?
EMILIANO: Bien, cansado, pero bien
JANO: Fue mi culpa, perdóname
EMILIANO: No me pidas perdón por algo que no fue adrede, indio… (Le da la mano) Me alegra que estés a salvo
FRANCISCO: Tú lo salvaste, papá, eres el mejor del mundo
LUCÍA: ¡SI! (Le da más besos)
EMILIANO: Gracias por tanto apapacho, pero ahora tienen que ir a la cama y descansar, mañana hay fiesta y tienen que estar preparados
CELIA: (Entra) ¡Veo que ya despertaste! ¿Nos dejan para que pueda revisarlo?
FRANCISCO: Si, pero yo me quedo aquí, papá, no voy a dormir en la casa grande
EMILIANO: Aquí viven Celia y Candela, llanero
CELIA: Eso no es ningún problema, nosotras nos quedamos allá y que ellos se queden aquí
FRANCISCO: Gracias…
CAROLINA: Bueno, vamos a que cenen y nos regresamos para dormir aquí los cinco juntos
EMILIANO: Me parece buena idea, mi amor…
JANO: Hasta luego, Nano…
CAROLINA: (Miraba a su novio) Enseguida regresamos (le da un besito y salen)

Un rato más tarde, mientras la familia se preparaba para cenar, Celia regresó a la casa grande con buenas noticias. Nano estaba muy bien y hasta tenía hambre. Por supuesto que Carolina fue quien le llevó la cena. Cuando entró al cuarto, su novio estaba sentado en la cama, mirando televisión.

EMILIANO: ¿Los niños?
CAROLINA: Cenando, recién nos sentábamos a la mesa… Me dijeron que tenías hambre
EMILIANO: (Apaga la tv) Si tengo y mucha, ¿tú vas a comer conmigo?
CAROLINA: Por supuesto, precioso, ¿qué creías? (Lo besa) ¿Cómo te sientes?
EMILIANO: (La mira) ¿Qué tienes? Casi no has articulado palabra desde que desperté...
CAROLINA: No tengo nada... (Se sienta junto a él)
EMILIANO: Te conozco, Caro, dime
CAROLINA: ¿Cómo quieres que esté después de lo que pasó?
EMILIANO: Nada pasó, fue un accidente y por suerte, no tenemos cosas graves que lamentar
CAROLINA: Gracias a Dios no pasó nada, pero la angustia que viví no me la quita nadie...
EMILIANO: (Le da un besote) ¿Mejor?
CAROLINA: No...
EMILIANO: ¿No?
CAROLINA: No, no después de lo que viví...
EMILIANO: Bueno...
CAROLINA: Bueno nada, no es nada bonito ver a tu hijo y a tu amor al borde de la muerte...
EMILIANO: Me doy cuenta
CAROLINA: ¿Seguro?
EMILIANO: Si, Carolina, estaba ahí, ¿no recuerdas? (Deja la comida a un lado y se acomoda para dormir)
CAROLINA: Lo siento, amor, perdóname, es que me afectó mucho. Me acordé de Augusto y de cómo me sentí después de su muerte y me puse de los nervios. No quise incomodarte, soy una bruta...
EMILIANO: Déjalo así, Caro. Mejor ve a ver a los niños y dile a Fran que si terminó de cenar, se venga a dormir, por favor
CAROLINA: (Lo abraza) No me voy a ir, perdóname por ser tan bruta...
EMILIANO: Tienes que ir, ese trío de salvajes anda todavía muy alborotado y a nadie van a obedecer. Además tengo sueño
CAROLINA: ¿Por qué no vienes a dormir a mi cuarto y así te apapacho un poco?
EMILIANO: Te lo agradezco, pero Francisco quiere dormir conmigo.
CAROLINA: Entonces, nada (Le da un beso sin dejar de abrazarlo) ¿No me vas a perdonar?
EMILIANO: ¿Perdonarte qué? ¿Que quieras apapacharme luego en vez de hacerlo ahora?
CAROLINA: No, lo que dije antes, y eso de que no quiero apapacharte ahora no es cierto, eres tú el que me está echando...
EMILIANO: No te estoy echando, Carolina, sólo quiero estar tranquilo contigo, mi hijo y los tuyos, pero no me dejas. Nomás estás con ese gesto de tragedia, cuando nada sucedió.
CAROLINA: Lo se, lo siento (Lo besa y cambia la cara) Tengo una idea (lo besa de nuevo)
EMILIANO: ¿Cuál?
CAROLINA: Dormir todos juntos en mi cama
EMILIANO: Dudo que quepamos los cinco, pero si ponemos unos colchones alrededor de tu cama, no sería mala idea...
CAROLINA: Yo me encargo de todo...
EMILIANO: Pásame mi ropa
CAROLINA: (Se la da) Toma, precioso... (Lo vuelve a besar)
EMILIANO: (La retiene, mientras la besa) Si no estuviera agotado, te haría el amor ya mismo...
CAROLINA: Ya tendremos tiempo (sonríe y lo besa) Te amo...
EMILIANO: Y yo a ti... (Se viste) Vamos a la casa grande
CAROLINA: Vamos...

10 comentarios:

  1. Ufff que bueno que Nano y Jano estan bien.... jajaja Caro y Nano me hacen acordar a una pareja que discuten a cada rato jaja

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajajjaja, es la influencia de BSM, jajajaja

      Borrar
    2. Jajajaja Justamente en BSM de Dani y Alex me acorde jajaja... se no la influencia de BSM jajajajajajaja

      Borrar
  2. Q lindo son esos nińos como los amo ❤❤❤❤❤❤

    ResponderBorrar
  3. Que bueno que ya están bien! Esos niños son unas cosa preciosísima! Jajaja...

    ResponderBorrar
  4. Divinos son jajajaja si yo tambien recorde bsm y cme jajajaa nose xq pero si jajajaja excelente cap

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Porque todas andan atrofiadas con las novelas de Silvia, jaajajajajajjajaja

      Borrar