lunes, 23 de septiembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 082



Pasó todo un mes y tanto de un lado como del otro, las cosas estaban estancadísimas. La gente de Parravicini precisaba del dispensario para llevar a cabo sus planes y de la carrera política de Leonardo y ambas cosas, se encontraban en plena construcción y para el lado de Carolina, seguían acumulando la evidencia que se podía, pero nada de lo que conseguían, vinculaba a César, todo apuntaba a Santiago. Para variar, los Basualdo estaban borrados, nadie sabía dónde andaban ni qué era de sus vidas y los dos borrachitos de La Cruz, también brillaban por su ausencia. Igualmente, algo estaba a punto de suceder, algo que nadie se imaginaba y que les cambiaría la vida a todos, buenos y malos, héroes y villanos y este acontecimiento, tomaría por sorpresa a quien se enterara de lo que sucedía…

El detective Cáceres había llamado a Donato para comunicarle los avances en la investigación y este, le avisó a su hermano y cuñada y allí estaban los tres, aguardando a Cáceres y sus noticias. Mientras tomaban un café, conversaban de cosas de la hacienda, cuestión que tenía a Donny muy entretenido e interesado.

DONATO: Tu hermano Pablo me contó bastante el fin de semana pasado y francamente es mundo muy interesante
CAROLINA: ¿No estarás pensando en dejar el turismo y la hotelería para dedicarte a los caballos, cuñado?
DONATO: No se, pero podría meter mi nariz un poco e invertir
EMILIANO: Lo mismo pienso yo
CAROLINA: (Los mira) ¿Eso es lo que se traen entre manos con Pablo y mi papá, verdad?
EMILIANO: Algo de eso hay, mi amor… (Suena el portero) Debe ser el detective (Atiende) ¿Bueno?
CÁCERES: Soy Cáceres
EMILIANO: Ya le abro (Da al interruptor y se escucha cómo abren la puerta) Ahí sube
DONATO: Me dijo que eran grandes novedades
CAROLINA: ¿Habrá encontrado al gemelo de Augusto?
DONATO: Supongo que si. No me dijo qué era, sólo me adelantó que era importante
CAROLINA: (Golpean) Yo le abro
CÁCERES: Hola, señora, con permiso…
DONATO: Pase, Cáceres
CAROLINA: ¿Se le ofrece algo para tomar? ¿Café o algo fresco?
CÁCERES: Quisiera ir al punto, por favor, tengo algo que hacer respecto a este caso y no quiero correr el riesgo de demorarme.
DONATO: Hable, pues
CÁCERES: Bien. Pude averiguar que durante los 15 días posteriores al nacimiento del señor Augusto, hubo en la zona del Distrito Federal, 12 casos de niños abandonados. De esos 12. Hubo 8 que descarté rápidamente por cuestiones de tiempos y porque pude determinar que no tenían que ver con su difunto esposo. Por lo tanto, me quedaron 4 casos y no demoré demasiado en darme cuenta. De esos 4 niños, dos tuvieron el mismo padecimiento respiratorio. Uno de ellos fue leve, porque lo trataron de inmediato, pero el otro caso, casi desemboca en el fallecimiento del bebé.
DONATO: Siga, por favor
CÁCERES: Claro. El bebito que fue tratado de inmediato, había sido abandonado en el orfanato “Nuestra Señora De Guadalupe”, una de las monjas notó rápidamente que no respiraba bien y lo llevaron de inmediato
CAROLINA: Ese fue Augusto, allí lo adoptaron mis suegros
CÁCERES: Efectivamente, señora, ese niño era el señor González Miño
DONATO: ¿Y el otro?
CÁCERES: El otro fue abandonado en una iglesia cercana al hospital donde nació y como las monjas eran bastante jovencitas, no se dieron cuenta de su malestar y cuando lo llevaron a la Cruz roja, estaba muriendo. La esposa del hombre que por aquella época era embajador de Venezuela en México, se enteró de lo que le sucedía al pequeño y se hizo cargo de él. Lo llevaron a una clínica más especializada, le salvaron la vida y lo adoptaron. Ese muchacho se llama Guillermo Ponzio y es, sin dudas, el hombre que buscamos
DONATO: ¿Está completamente seguro?
CÁCERES: (Saca un sobre y de ahí, unas fotografías) Señora, este es Guillermo Ponzio…
CAROLINA: (Se impresiona) Es igual a Augusto, pero con otro color de cabello, un poco más oscuro…
EMILIANO: Es cierto…
CÁCERES: Es un hombre de familia, convive con la misma mujer desde la adolescencia y tienen tres hijos. No viajaba mucho, pero descubrí que hace alrededor de tres años y medio, comenzó a venir a México con más frecuencia
DONATO: ¿Por qué?
CÁCERES: (Mira a Carolina) Todo indica que conoció a su gemelo
CAROLINA: ¿Qué? ¿Cómo?
CÁCERES: Los detalles los desconozco, pero al parecer, tenían contacto. Eso es lo que me van a confirmar en un rato
EMILIANO: ¿Confirmar cómo?
CÁCERES: Hay un departamento a nombre de Guillermo Ponzio, cerca de aquí, de hecho y la garantía para poder adquirirlo, fue Augusto, lo que me tienen que confirmar es si su firma es real.
CAROLINA: ¿Dónde está ese departamento?
CÁCERES: En la Colonia San Miguel
CAROLINA: (Se levanta y llama a Pablo) Hermanito, ¿estás en la hacienda?
PABLO: Si
CAROLINA: Necesito que te fijes entre las garantías inmobiliarias que Augusto pudo haber entregado. Están en un folder en la computadora del despacho
PABLO: Si, si, se cuál es. Aguarda un momento… (Va al despacho y se fija) ¿Qué estoy buscando?
CAROLINA: Una propiedad que compró un tal Guillermo Ponzio, en la Colonia San Miguel aquí en el DF
PABLO: A ver, a ver… Si, Caro, en la calle Notre Dame al 1300
CAROLINA: ¿En qué estado se encuentra esa garantía?
PABLO: Ya terminó. En realidad, Tuto fue garante para que el tal Ponzio la alquilara, pero a los pocos días, quedó sin efecto. Claro…
CAROLINA: ¿Claro qué?
PABLO: Aquí figura que la garantía corría por dos años, pero Tuto murió una semana después de eso…
CAROLINA: Ajá… Manda todo eso a mi mail, por favor.
PABLO: ¿Qué pasa?
CAROLINA: Nada malo, es sólo que pensamos que habían falsificado la firma de Augusto, pero se ve que no
PABLO: Ah, pues, eso es seguro, tu marido tenía todo bien organizado y controlado aquí. Te lo mando. ¿Vuelves hoy o mañana con los niños?
CAROLINA: No se, después te confirmo
PABLO: Bien. Te amo, chaucito
CAROLINA: Y yo a ti… (Corta) Si se conocían, Augusto tenía la transacción de ese departamento entre sus movimientos contables, así que es real… (Se sienta) Mi hermano me está mandando todo por mail ahora
CÁCERES: Va a ser de mucha ayuda, señora… Hay algo más, pero no se a qué se debe y lo descubrí por casualidad
EMILIANO: Hable, hombre
CÁCERES: Pude dar con Ponzio, lleva poco más de un mes viviendo en ese departamento y un día que fui hasta allá, lo vi salir y lo seguí.
EMILIANO: ¿A dónde fue?
CÁCERES: A la casa de un hombre muy importante, señor Iberbia y es una persona que usted conoce muy, muy bien
EMILIANO: ¿Yo?
CÁCERES: Usted, si y el difunto señor Tausch. Por esto es que creo que el gemelo está ayudando a la causa, aún si que ustedes lo sepan.
CAROLINA: No entiendo nada
EMILIANO: ¿Con quién se encuentra?
CÁCERES: Con su jefe, el comisario mayor Héctor Estieben

Cuando Carolina entró como tromba a casa del comisario, Estieben no entendía nada. La mujer hablaba de todo y de nada al mismo tiempo y su enojo era evidente. Emiliano y Donato la dejaron allí y fueron a ver si encontraban a Guillermo.

ESTIEBEN: Señora Mouriño, comprendo su molestia, pero si no accedía a guardar el secreto, Guillermo se hubiera ido y no podía arriesgarme.
CAROLINA: ¿Por qué no me buscaron?
ESTIEBEN: Él no quería, no daba el brazo a torcer y entienda que las pruebas que él podría entregarnos, pueden ser definitivas.
CAROLINA: (Respira) No me cabe en la cabeza
ESTIEBEN: Ni a mí, créame, mil veces le dije que se muestre, que la enfrente, pero no quiere y no es la persona más flexible del mundo
CAROLINA: Lo entiendo, comisario, disculpe que le gritara. Es sólo que todo esto me rebasa
ESTIEBEN: (Le sirve un trago) Me imagino que si. Tome, eso la va a ayudar
CAROLINA: (Lo bebe de una) ¿Y cómo lo ubico?
ESTIEBEN: Me dio un número, pero es restringido. Sólo toma las llamadas de mi celular
CAROLINA: ¿Y qué pruebas son esas que le va a traer?
ESTIEBEN: Es largo de contar…
CAROLINA: Tiempo es lo que me sobra

Guillermo sentía que iba a explotar. No conseguía dar con la contraseña ni hackear su cuenta encriptada y no podía arriesgarse a hacer algo mal y bloquearla, porque si eso pasaba, adiós videos y adiós justicia. Todo lo que ocultaba, todo ese peso que cargaba en sus hombros, lo estaba enloqueciendo. Al girar en la esquina y estar cerca de su departamento, vio a Emiliano y pensó que era evidente que lo habían descubierto. Desesperado, fue al único sitio donde podría encontrar ayuda. Cuando Estieben le abrió, entró y comenzó a hablar, sin notar a Carolina, que lo miraba como si estuviera viendo a un fantasma

GUILLERMO: Lo siento, comisario, realmente quiero ayudar, pero no puedo dar con la contraseña que mi hermano le puso a esa maldita cuenta y encima, vi a su hombre en la puerta de mi edificio y creo que ya saben todo
ESTIEBEN: ¡Cálmate, carajo! (Lo hace ver en dirección a Pampa)
CAROLINA: (Al enfrentar aquellos ojos, lo supo de inmediato) ¿Tuto?
GUILLERMO: Carito…
ESTIEBEN: ¿Qué? (Se da cuenta) Entonces, tú eres…
CAROLINA: Augusto…

14 comentarios:

  1. Queeee? el papito hermoso de Augusto esta vivo? No que era Guille su hermano gemelo? o el que murio era el gemelo de Augusto? hay no Maru no nos podes dejar asi... me deseperooooooooo ahhhhhhhh

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  2. Estoy confundida......
    Augusto tenía otra familia fuera del matrimonio??? ������������
    Y fingió su muerte para estar con ellos es lo único q puedo pensar???? ����������������

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  3. Nooo ya me enredaste Maru... que paso, Agusto esta bien a gusto. o Guillermo esta bien muerto o al revés????

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  4. ¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?

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  5. hay no maru explicate xk no estoy entendiendo nada entonces fue guillermo k murio y tuto se hizo pasar por guillermo

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