Pasó
todo un mes y tanto de un lado como del otro, las cosas estaban estancadísimas.
La gente de Parravicini precisaba del dispensario para llevar a cabo sus planes
y de la carrera política de Leonardo y ambas cosas, se encontraban en plena
construcción y para el lado de Carolina, seguían acumulando la evidencia que se
podía, pero nada de lo que conseguían, vinculaba a César, todo apuntaba a
Santiago. Para variar, los Basualdo estaban borrados, nadie sabía dónde andaban
ni qué era de sus vidas y los dos borrachitos de La Cruz, también brillaban por
su ausencia. Igualmente, algo estaba a punto de suceder, algo que nadie se
imaginaba y que les cambiaría la vida a todos, buenos y malos, héroes y
villanos y este acontecimiento, tomaría por sorpresa a quien se enterara de lo
que sucedía…
El
detective Cáceres había llamado a Donato para comunicarle los avances en la
investigación y este, le avisó a su hermano y cuñada y allí estaban los tres,
aguardando a Cáceres y sus noticias. Mientras tomaban un café, conversaban de
cosas de la hacienda, cuestión que tenía a Donny muy entretenido e interesado.
DONATO:
Tu hermano Pablo me contó bastante el fin de semana pasado y francamente es
mundo muy interesante
CAROLINA: ¿No estarás pensando en dejar el turismo y la hotelería para dedicarte a los caballos, cuñado?
CAROLINA: ¿No estarás pensando en dejar el turismo y la hotelería para dedicarte a los caballos, cuñado?
DONATO:
No se, pero podría meter mi nariz un poco e invertir
EMILIANO: Lo mismo pienso yo
EMILIANO: Lo mismo pienso yo
CAROLINA:
(Los mira) ¿Eso es lo que se traen entre manos con Pablo y mi papá, verdad?
EMILIANO:
Algo de eso hay, mi amor… (Suena el portero) Debe ser el detective (Atiende)
¿Bueno?
CÁCERES:
Soy Cáceres
EMILIANO:
Ya le abro (Da al interruptor y se escucha cómo abren la puerta) Ahí sube
DONATO:
Me dijo que eran grandes novedades
CAROLINA: ¿Habrá encontrado al gemelo de Augusto?
CAROLINA: ¿Habrá encontrado al gemelo de Augusto?
DONATO:
Supongo que si. No me dijo qué era, sólo me adelantó que era importante
CAROLINA: (Golpean) Yo le abro
CAROLINA: (Golpean) Yo le abro
CÁCERES:
Hola, señora, con permiso…
DONATO:
Pase, Cáceres
CAROLINA: ¿Se le ofrece algo para tomar? ¿Café o algo fresco?
CAROLINA: ¿Se le ofrece algo para tomar? ¿Café o algo fresco?
CÁCERES:
Quisiera ir al punto, por favor, tengo algo que hacer respecto a este caso y no
quiero correr el riesgo de demorarme.
DONATO:
Hable, pues
CÁCERES: Bien. Pude averiguar que durante los 15 días posteriores al nacimiento del señor Augusto, hubo en la zona del Distrito Federal, 12 casos de niños abandonados. De esos 12. Hubo 8 que descarté rápidamente por cuestiones de tiempos y porque pude determinar que no tenían que ver con su difunto esposo. Por lo tanto, me quedaron 4 casos y no demoré demasiado en darme cuenta. De esos 4 niños, dos tuvieron el mismo padecimiento respiratorio. Uno de ellos fue leve, porque lo trataron de inmediato, pero el otro caso, casi desemboca en el fallecimiento del bebé.
CÁCERES: Bien. Pude averiguar que durante los 15 días posteriores al nacimiento del señor Augusto, hubo en la zona del Distrito Federal, 12 casos de niños abandonados. De esos 12. Hubo 8 que descarté rápidamente por cuestiones de tiempos y porque pude determinar que no tenían que ver con su difunto esposo. Por lo tanto, me quedaron 4 casos y no demoré demasiado en darme cuenta. De esos 4 niños, dos tuvieron el mismo padecimiento respiratorio. Uno de ellos fue leve, porque lo trataron de inmediato, pero el otro caso, casi desemboca en el fallecimiento del bebé.
DONATO:
Siga, por favor
CÁCERES: Claro. El bebito que fue tratado de inmediato, había sido abandonado en el orfanato “Nuestra Señora De Guadalupe”, una de las monjas notó rápidamente que no respiraba bien y lo llevaron de inmediato
CÁCERES: Claro. El bebito que fue tratado de inmediato, había sido abandonado en el orfanato “Nuestra Señora De Guadalupe”, una de las monjas notó rápidamente que no respiraba bien y lo llevaron de inmediato
CAROLINA:
Ese fue Augusto, allí lo adoptaron mis suegros
CÁCERES:
Efectivamente, señora, ese niño era el señor González Miño
DONATO:
¿Y el otro?
CÁCERES: El otro fue abandonado en una iglesia cercana al hospital donde nació y como las monjas eran bastante jovencitas, no se dieron cuenta de su malestar y cuando lo llevaron a la Cruz roja, estaba muriendo. La esposa del hombre que por aquella época era embajador de Venezuela en México, se enteró de lo que le sucedía al pequeño y se hizo cargo de él. Lo llevaron a una clínica más especializada, le salvaron la vida y lo adoptaron. Ese muchacho se llama Guillermo Ponzio y es, sin dudas, el hombre que buscamos
CÁCERES: El otro fue abandonado en una iglesia cercana al hospital donde nació y como las monjas eran bastante jovencitas, no se dieron cuenta de su malestar y cuando lo llevaron a la Cruz roja, estaba muriendo. La esposa del hombre que por aquella época era embajador de Venezuela en México, se enteró de lo que le sucedía al pequeño y se hizo cargo de él. Lo llevaron a una clínica más especializada, le salvaron la vida y lo adoptaron. Ese muchacho se llama Guillermo Ponzio y es, sin dudas, el hombre que buscamos
DONATO:
¿Está completamente seguro?
CÁCERES: (Saca un sobre y de ahí, unas fotografías) Señora, este es Guillermo Ponzio…
CÁCERES: (Saca un sobre y de ahí, unas fotografías) Señora, este es Guillermo Ponzio…
CAROLINA:
(Se impresiona) Es igual a Augusto, pero con otro color de cabello, un poco más
oscuro…
EMILIANO:
Es cierto…
CÁCERES:
Es un hombre de familia, convive con la misma mujer desde la adolescencia y
tienen tres hijos. No viajaba mucho, pero descubrí que hace alrededor de tres
años y medio, comenzó a venir a México con más frecuencia
DONATO:
¿Por qué?
CÁCERES: (Mira a Carolina) Todo indica que conoció a su gemelo
CÁCERES: (Mira a Carolina) Todo indica que conoció a su gemelo
CAROLINA:
¿Qué? ¿Cómo?
CÁCERES:
Los detalles los desconozco, pero al parecer, tenían contacto. Eso es lo que me
van a confirmar en un rato
EMILIANO:
¿Confirmar cómo?
CÁCERES:
Hay un departamento a nombre de Guillermo Ponzio, cerca de aquí, de hecho y la
garantía para poder adquirirlo, fue Augusto, lo que me tienen que confirmar es
si su firma es real.
CAROLINA:
¿Dónde está ese departamento?
CÁCERES:
En la Colonia San Miguel
CAROLINA:
(Se levanta y llama a Pablo) Hermanito, ¿estás en la hacienda?
PABLO:
Si
CAROLINA:
Necesito que te fijes entre las garantías inmobiliarias que Augusto pudo haber
entregado. Están en un folder en la computadora del despacho
PABLO:
Si, si, se cuál es. Aguarda un momento… (Va al despacho y se fija) ¿Qué estoy
buscando?
CAROLINA:
Una propiedad que compró un tal Guillermo Ponzio, en la Colonia San Miguel aquí
en el DF
PABLO:
A ver, a ver… Si, Caro, en la calle Notre Dame al 1300
CAROLINA:
¿En qué estado se encuentra esa garantía?
PABLO:
Ya terminó. En realidad, Tuto fue garante para que el tal Ponzio la alquilara,
pero a los pocos días, quedó sin efecto. Claro…
CAROLINA:
¿Claro qué?
PABLO:
Aquí figura que la garantía corría por dos años, pero Tuto murió una semana
después de eso…
CAROLINA:
Ajá… Manda todo eso a mi mail, por favor.
PABLO:
¿Qué pasa?
CAROLINA:
Nada malo, es sólo que pensamos que habían falsificado la firma de Augusto,
pero se ve que no
PABLO:
Ah, pues, eso es seguro, tu marido tenía todo bien organizado y controlado
aquí. Te lo mando. ¿Vuelves hoy o mañana con los niños?
CAROLINA:
No se, después te confirmo
PABLO:
Bien. Te amo, chaucito
CAROLINA:
Y yo a ti… (Corta) Si se conocían, Augusto tenía la transacción de ese
departamento entre sus movimientos contables, así que es real… (Se sienta) Mi
hermano me está mandando todo por mail ahora
CÁCERES:
Va a ser de mucha ayuda, señora… Hay algo más, pero no se a qué se debe y lo
descubrí por casualidad
EMILIANO:
Hable, hombre
CÁCERES:
Pude dar con Ponzio, lleva poco más de un mes viviendo en ese departamento y un
día que fui hasta allá, lo vi salir y lo seguí.
EMILIANO:
¿A dónde fue?
CÁCERES:
A la casa de un hombre muy importante, señor Iberbia y es una persona que usted
conoce muy, muy bien
EMILIANO:
¿Yo?
CÁCERES:
Usted, si y el difunto señor Tausch. Por esto es que creo que el gemelo está
ayudando a la causa, aún si que ustedes lo sepan.
CAROLINA:
No entiendo nada
EMILIANO:
¿Con quién se encuentra?
CÁCERES:
Con su jefe, el comisario mayor Héctor Estieben
Cuando
Carolina entró como tromba a casa del comisario, Estieben no entendía nada. La
mujer hablaba de todo y de nada al mismo tiempo y su enojo era evidente.
Emiliano y Donato la dejaron allí y fueron a ver si encontraban a Guillermo.
ESTIEBEN:
Señora Mouriño, comprendo su molestia, pero si no accedía a guardar el secreto,
Guillermo se hubiera ido y no podía arriesgarme.
CAROLINA:
¿Por qué no me buscaron?
ESTIEBEN: Él no quería, no daba el brazo a torcer y entienda que las pruebas que él podría entregarnos, pueden ser definitivas.
ESTIEBEN: Él no quería, no daba el brazo a torcer y entienda que las pruebas que él podría entregarnos, pueden ser definitivas.
CAROLINA:
(Respira) No me cabe en la cabeza
ESTIEBEN: Ni a mí, créame, mil veces le dije que se muestre, que la enfrente, pero no quiere y no es la persona más flexible del mundo
ESTIEBEN: Ni a mí, créame, mil veces le dije que se muestre, que la enfrente, pero no quiere y no es la persona más flexible del mundo
CAROLINA:
Lo entiendo, comisario, disculpe que le gritara. Es sólo que todo esto me
rebasa
ESTIEBEN: (Le sirve un trago) Me imagino que si. Tome, eso la va a ayudar
ESTIEBEN: (Le sirve un trago) Me imagino que si. Tome, eso la va a ayudar
CAROLINA:
(Lo bebe de una) ¿Y cómo lo ubico?
ESTIEBEN: Me dio un número, pero es restringido. Sólo toma las llamadas de mi celular
ESTIEBEN: Me dio un número, pero es restringido. Sólo toma las llamadas de mi celular
CAROLINA:
¿Y qué pruebas son esas que le va a traer?
ESTIEBEN: Es largo de contar…
ESTIEBEN: Es largo de contar…
CAROLINA:
Tiempo es lo que me sobra
Guillermo sentía que
iba a explotar. No conseguía dar con la contraseña ni hackear su cuenta
encriptada y no podía arriesgarse a hacer algo mal y bloquearla, porque si eso
pasaba, adiós videos y adiós justicia. Todo lo que ocultaba, todo ese peso que
cargaba en sus hombros, lo estaba enloqueciendo. Al girar en la esquina y estar
cerca de su departamento, vio a Emiliano y pensó que era evidente que lo habían
descubierto. Desesperado, fue al único sitio donde podría encontrar ayuda.
Cuando Estieben le abrió, entró y comenzó a hablar, sin notar a Carolina, que
lo miraba como si estuviera viendo a un fantasma
GUILLERMO: Lo siento,
comisario, realmente quiero ayudar, pero no puedo dar con la contraseña que mi
hermano le puso a esa maldita cuenta y encima, vi a su hombre en la puerta de
mi edificio y creo que ya saben todo
ESTIEBEN: ¡Cálmate,
carajo! (Lo hace ver en dirección a Pampa)
CAROLINA: (Al enfrentar aquellos ojos, lo supo de inmediato) ¿Tuto?
GUILLERMO: Carito…
CAROLINA: (Al enfrentar aquellos ojos, lo supo de inmediato) ¿Tuto?
GUILLERMO: Carito…
ESTIEBEN: ¿Qué? (Se da
cuenta) Entonces, tú eres…
CAROLINA: Augusto…
CAROLINA: Augusto…

Queeee? el papito hermoso de Augusto esta vivo? No que era Guille su hermano gemelo? o el que murio era el gemelo de Augusto? hay no Maru no nos podes dejar asi... me deseperooooooooo ahhhhhhhh
ResponderBorrarMañana tendrán respuestas, niñas, jajajajajajjaja
BorrarEstoy confundida......
ResponderBorrarAugusto tenía otra familia fuera del matrimonio??? ������������
Y fingió su muerte para estar con ellos es lo único q puedo pensar???? ����������������
Mañana sabrás bien qué pasó! Ten paciencia!
BorrarNooo ya me enredaste Maru... que paso, Agusto esta bien a gusto. o Guillermo esta bien muerto o al revés????
ResponderBorrarEn un rato se enterarán, jajajaja
Borrar¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?
ResponderBorrarQué de qué?? Jijijijiji
Borrarhay no maru explicate xk no estoy entendiendo nada entonces fue guillermo k murio y tuto se hizo pasar por guillermo
ResponderBorrarSigue leyendo y entenderás!
BorrarJodeeeerrr!!! Dx Que noticion!
ResponderBorrarTe sorprendiste??
BorrarShiiii!!
BorrarJaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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