viernes, 1 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 139



Para Leonardo y César, la pasividad de los acontecimientos era como la certeza de saber que Augusto y los suyos, cumplirían su parte del trato. Aunque al principio tenían sus dudas, las noticias que Celia les había hecho llegar antes de desligarse de ellos, les daban la tranquilidad se sentirse a salvo. Independientemente de sus planes, lo que ahora necesitaban era abocarse a la carrera política de Leo y para poder llegar a la gobernación del Estado de México, como pretendían, era imperativo estar en paz. Por lo mismo, dejaron aquel pasado detrás y hasta el mismo senador de la nación, comprendió que por los próximos años, esa obsesión con Marina Cambaceres, no podría ser satisfecha. También influyó saber que Emiliano por más que fuera policía y cercano a Tausch, no estaba haciendo nada. Seguramente, el mismo Augusto lo detenía de alguna manera y claro, como el ex detective estaba involucrado sentimentalmente con Carolina, no querría arriesgarse. Lo que ignoraba el político, era que Celia dudaba sobre sus siguientes pasos. Ella realmente amaba a Pablo y quería formar una vida con él y Candela, pero su secreto no le daba paz y desde hacía un tiempo que venía pensando en decirle la verdad, sólo la detenía el miedo a perderlo. Igualmente, la médica, jamás dijo a Parravicini y Vilches lo que sabía, únicamente les aseguró que las cosas estaban en paz y ya. Cuando Carolina y los demás estuvieran a punto de caerles encima, no sería ella quien los pondría en alerta. Esa parte de su vida, había terminado definitivamente.
Ignorando esas dudas y que Celia les había soltado la mano, Leonardo se enfocó en su familia y su carrera, dejando todo el manejo de sus negocios chuecos, en manos del César. Claro que más allá de no hacer nada contra sus enemigos, no dejaban de estar pendientes de ellos. De ese modo, el día en que dieran con las pruebas que los incriminaban, atacarían sin piedad hasta lograr hacerse con Santa Cecilia. Esas tierras eran una espina que el senador y su socio, no lograron quitarse y aunque tuvieran que esperar algunos años para conseguirlas, algún día, su objetivo sería alcanzado.

Lejos de todo eso, en esas mismas tierras que despertaban la ambición desmedida de aquellos criminales, se celebraba una reunión familiar y de amigos. Augusto y Julieta fueron invitados, pero como la médica necesitaba ver a su hermano, se excusaron y fueron a Terranova. Facundo, montado en Albatros con Nano, gritaba de júbilo. Jano, subido a Esfinge con Caro, se moría de risa y Francisco, domando a Benito sin problemas, rodeaba las cercas del campo de entrenamiento, mirando a Lucía y sonriéndole. La niña, encima de Pegaso junto a Diego, le devolvía el gesto. Pablo, Candela y Celia ya habían regresado y el muchacho paseaba a su hija despacio. Estaba montado en Gardel y con la pequeña a su lado. Alma y Horacio mimoseaban a Nicolás y Marga y Pedro, morían de risa por los gritos exacerbados de su pequeño.

MARGA: ¡Muy bien, Facu!
FACUNDO: ¡¡Mídame, mami, toy un tinete!! Ico, ico, Abatos, ¡mamo, codde!
MARGA: Si fuera por él, iría al galope ya
PEDRO: No tiene miedos
ALMA: Se nota, jajajaja
HORACIO: ¿Será que Nicolás sale así de travieso?
AURORA: Siendo tu hijo, diría que si
MARGA: ¿Eras medio bandido, Horacio?
HORACIO: Eso dicen…
ALMA: Mmm, ya veo que Nico te las hace pagar y a mí de rebote
ISABEL: Tú no eras precisamente una damita, Alma, no te des baños de pureza
FELIPE: Lo que me queda clarísimo es que ese niño, les va a sacar canas verdes a los dos, jajajaja
DONATO: De tal palo…
PABLO: (Se acerca al grupo de gente, sin bajar de Gardel) Donny, ¿no quieres montar un rato?
DONATO: Cuando baje el sol, Pablo, aún no me acostumbro a este clima tan pesado…
SERENA: Es agobiante
ISABEL: Consuegra, si lo desea, podemos ir a refrescarnos a la casa
SERENA: No es mala idea
FELIPE: Yo las llevo
ISABEL: De paso nos fijamos cómo va la comida
ALMA: Voy con ustedes, ma, tengo que cambiar al caballerito
FELIPE: Señoras, después de ustedes
PABLO: Amor, ¿quieres venir?
CELIA: De hecho, también me voy, Pablo, quiero darme un baño, no me siento muy bien
PABLO: ¿Qué tienes?
CELIA: Calor y mucho
PABLO: Ten a Cande, preciosa (Celia la agarra y Pablo se baja) Vamos los tres, de paso acostamos a la niña un rato, sino se va a quedar dormida en el almuerzo. Casi melli, ¿la llevas en el carro?
ALMA: Por supuesto (Alza a Cande) ¡Venga con la tía!
CANDELA: ¡Tata! ¿Pimito?
ALMA: Está con la abuela en el auto, ¿vamos con ellos?
CANDELA: ¡Ti! Tau, mami. Tau, papi
CELIA: (Sonríe) Ve, mi vida (Los demás se suben al coche y se van)
PABLO: Marga, Pedro, nos vemos en un rato (Monta  Gardel) Ven, guapa, te llevo
CELIA: (Sube) Anda, papacito chulo… (Se alejan a un suave trote)
MARGA: (Los observa hasta que un alarido de Facu la hace girar) ¡¡Tranquilo, Facundo!!
FACUNDO: ¡¡Ico, ico, Nano, codde cabatito!!
PEDRO: (Se ríe) Este niño nos va a hacer comprarle un caballo
MARGA: Carolina ya lo tiene cubierto
PEDRO: ¿Qué?
MARGA: El potrillo o la yegua que nazca de Morena, será para su ahijado
PEDRO: ¿En serio?
MARGA: Si y la idea fue de Lucía y Jano
PEDRO: Facundo va a enloquecer…
MARGA: No lo podremos sacar de esta hacienda, ve acostumbrándote a venir muy a menudo…
PEDRO: ¡Ningún sacrificio, eh, salvo por el calor!
MARGA: Calor el que me provocas tú, galán…
PEDRO: Mmm, cuando Facu se duerma la siesta, te llevo al río y te como todita, Marga, todita (Se besan)
FACUNDO: ¡¡Mehso mami, no!! ¡¡MAMI E MÍAAA, NO PAPI!!
PEDRO: Bueno, bueno, campeón, calmado…
FACUNDO: (Lo mira, enojado) No Mehso…
MARGA: Celoso como tú…
PEDRO: ¿Así me pongo?
MARGA: No, te pones peor…
LUCÍA: (Se bajó de Pegaso) Gracias, Diego
DIEGO: De nada, niña Lucía y muy bien, se nota que aprende rápido
LUCÍA: Nano es un genio
DIEGO: ¡Se ve, se ve! ¿Va a volver a montar o quiere que lo dejemos descansar?
LUCÍA: No, ya estoy cansada
DIEGO: Entonces, lo llevo a los establos. (Se gira) ¡Patrona, me llevo a Pegaso porque su hija ya no va a montar!
CAROLINA: Bueno, Diego, gracias (El vaquero se va)
LUCÍA: Madrina, ¿me acompañas a la casa grande?
MARGA: Claro, preciosa
LUCÍA: Es que ellos van a seguir un rato más y yo quiero ponerme linda (Instintivamente, mira a Fran)
MARGA: Entiendo, mi cielo, el novio no nos puede ver en esas fachas
LUCÍA: (Se ríe) ¡¡Claro!!
MARGA: Caro, nosotras nos vamos a la casa también
CAROLINA: No hay problema… Lucía, ¿estás bien, hija?
LUCÍA: Si, mami, pero quiero bañarme
CAROLINA: Bueno, princesa, en un ratito los alcanzamos
PEDRO: Facundo, ¿vienes con nosotros o te quedas?
FACUNDO: ¡¡No, papi, quiedo gugá ico!!
PEDRO: Te portas bien y no hagas berrinche
JANO: ¡Yo lo cuido, tío!
PEDRO: Ah, siendo así, me tranquilizo (Él, Marga y Lucía, se van en el otro carro)
CAROLINA: Quedamos nosotros, señores, una mujer y cuatro hombres…
FRANCISCO: (Era muy habilidoso y más con Benito) ¡Vamos al río!
CAROLINA: Es buena idea, Fran, pero más tarde
JANO: Claro, amigo, por el sol
FRANCISCO: Cierto
EMILIANO: ¿Qué les parece si hacemos unas pruebas con obstáculos?
FRANCISCO: ¡¡Si, pa!!
JANO: ¿Cómo cuando me enseñas, Nano?
EMILIANO: Si, jinetito
CAROLINA: Acepto la idea, ustedes saltan y Facu y yo, les damos el puntaje, jajajaja
JANO: ¡¡Si, mamá, pero que gane yo y que gane Fran!!
CAROLINA: Eso sería un empate
JANO: Empate, Fran, ¿quieres?
FRANCISCO: ¿Contigo? Claro, amigo, nosotros siempre lo haremos igual de bien
JANO: ¡¡Bravo, bravo!!
FRANCISCO: (Miró  a su cuñadito y decidió seguir un consejo que Pampa le había dado) Jano, hay algo que quiero preguntarte
JANO: ¿Qué?
FRANCISCO: Es que te prometí que íbamos a nadar juntos, pero yo quiero que en vez de eso, hagamos otra cosa
JANO: ¡Lo que quieras!
FRANCISCO: ¿Quieres que seamos jinetes y actores?
JANO: (Se le abren los ojos de par en par) ¿Cómo en las películas que luchan contra los malos?
FRANCISCO: Si, pero en vez de pelear, que hagamos reír, como “Los tres Chiflados”
JANO: (Esa película le encantaba) ¡¡Si quiero, si quiero!! ¿Puedo, mamá?
CAROLINA: Hay que pedirle permiso a tu papá también, hijo y seguro que te dice que si
JANO: ¿Tú me dejas desde ahora?
CAROLINA: Claro, mi vida
JANO: ¡¡Iuuuupi!!
FACUNDO: ¿¿Mamo gugá ico, Caddo?? ¡¡MAMOOOOO!!


12 comentarios:

  1. hay eso facundo es un amor!! muy bien francisco eso es lo que se busca con jano!

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  2. Jajajajajajajajajaja Pacuno es un adoración! Que significa "ico"? Jajaja.

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    1. Sería una especie de onomatopeya del sonido que hace el caballo cuando trota...

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    2. De nada, cada duda que tengas, podés preguntar!

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  3. Awwwww mi Pacuno es un encanto de niño amo a ese bebe... hermoso capitulo Maru que bueno que aparecio Pacuno

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