Si bien la relación entre Agustina y Bruno llevaba varios meses, entre
ellos todavía no había “intimidad”. La muchacha había tenido una pésima
experiencia en su pasado y no se animaba a entregarse físicamente a su novio y
él, aunque lo comprendía y respetaba, sus deseos por Agustina lo traían loco y
un roce apenas, una caricia demás o un beso intenso, generaba una reacción en
cadena y su cuerpo lo traicionaba
BRUNO: (Se aparta un poco) Sabes bien el por qué…
AGUSTINA: (Lo jala y lo besa más) Subamos a mi cuarto
BRUNO: ¿Qué?
BRUNO: ¿Qué?
AGUSTINA: Lo que escuchas, mi amor, quiero intentarlo contigo
BRUNO: ¿Segura?
BRUNO: ¿Segura?
AGUSTINA: Tenía miedo de que fuera lo único que buscabas de mí y con el
paso del tiempo, encontré en esa excusa, un escudo protector, Bruno, pero ya no
más. Subamos y hazme el amor, quiero ser tuya desde hoy y para siempre
BRUNO: (Besote) Puedo esperar
BRUNO: (Besote) Puedo esperar
AGUSTINA: ¿Quieres seguir esperando?
BRUNO: No
BRUNO: No
AGUSTINA: Yo tampoco… (Lo toma de la mano y suben. Al entrar a la
alcoba, retomaron los besos)
BRUNO: Te amo, Agus, esto es un sueño, hermosa… (Se quita la camisa)
BRUNO: Te amo, Agus, esto es un sueño, hermosa… (Se quita la camisa)
AGUSTINA: (Le abre el cinturón) Lo es para mí también…
BRUNO: (Se deja desvestir, quería que ella guiara todo para que se sintiera segura) Te prometo que no te vas a arrepentir de ser mía…
BRUNO: (Se deja desvestir, quería que ella guiara todo para que se sintiera segura) Te prometo que no te vas a arrepentir de ser mía…
AGUSTINA: Lo se… (Lo deja en calzones y nota que está erecto, cosa que
la excita mucho)
BRUNO: ¿Te gusta lo que ves?
BRUNO: ¿Te gusta lo que ves?
AGUSTINA: Todo tu cuerpo parece esculpido
BRUNO: El tuyo es soñado
BRUNO: El tuyo es soñado
AGUSTINA: (Se saca la ropa de arriba y desprende su sujetador) Mi sueño
eres tú, Bruno…
BRUNO: (La besa y le acaricia los senos) Mmm, cuando los toco sobre la ropa no se siente así
BRUNO: (La besa y le acaricia los senos) Mmm, cuando los toco sobre la ropa no se siente así
AGUSTINA: (Gime) Dímelo…
BRUNO: (Mete sus manos dentro de los jeans de Agus y le acaricia la entrepierna) Estás lista, amor
BRUNO: (Mete sus manos dentro de los jeans de Agus y le acaricia la entrepierna) Estás lista, amor
AGUSTINA: (Le devuelve el gesto) Tú igual…
BRUNO: (La acuesta y la desnuda del todo) Ya que estamos listos, hagámoslo… (Busca un condón y se lo coloca)
BRUNO: (La acuesta y la desnuda del todo) Ya que estamos listos, hagámoslo… (Busca un condón y se lo coloca)
AGUSTINA: Cuídame…
BRUNO: Toda mi vida te voy a cuidar… (Se recuesta sobre ella y la besa, mientras se prepara y la penetra suavemente) No olvides que te amo
BRUNO: Toda mi vida te voy a cuidar… (Se recuesta sobre ella y la besa, mientras se prepara y la penetra suavemente) No olvides que te amo
AGUSTINA: (Le dolía un poco) Despacio, Bruno, por favor
BRUNO: (Se detiene sin salir) Tranquila, Agus, si quieres nos detenemos
BRUNO: (Se detiene sin salir) Tranquila, Agus, si quieres nos detenemos
AGUSTINA: No, me gusta lo que siento y quiero más, pero duele casi como
la primera vez
BRUNO: (Sale de ella) Ya se lo que voy a hacer
BRUNO: (Sale de ella) Ya se lo que voy a hacer
AGUSTINA: ¿Qué?
BRUNO: Besarte…
BRUNO: Besarte…
AGUSTINA: (Bruno baja y hace que su lengua, le genere vibraciones) ¡Oh,
Dios, amor!
BRUNO: (Sigue y cuando ella iba a tener el orgasmo, la penetra otra vez) Ahora, si
BRUNO: (Sigue y cuando ella iba a tener el orgasmo, la penetra otra vez) Ahora, si
AGUSTINA: (Gime muchísimo) Sigue, Bruno, te ruego que sigas…
BRUNO: (La siente alcanzar el clímax y sostiene la penetración) Disfrútalo, hermosa
BRUNO: (La siente alcanzar el clímax y sostiene la penetración) Disfrútalo, hermosa
AGUSTINA: (Agitada, era el primer orgasmo de su vida) ¡Si llegas a parar
de nuevo, te asesino!
BRUNO: (Vuelve a moverse) No me mates, jajajaja…
BRUNO: (Vuelve a moverse) No me mates, jajajaja…
AGUSTINA: (Lo besa) Te amo, amo ser tuya
BRUNO: Aún no has visto nada…
BRUNO: Aún no has visto nada…
Otro lugar en el que todo estaba bien encendido, era el cuarto de Pablo
y Celia en “La Serena ”.
Habían aprovechado que todo el mundo en Santa Cecilia celebraba y dejaron a
Cande con Alma e Isabel. Pablo, sentado en la cama, le tomaba el cabello a su
mujer, quien le hacía una felación fabulosa.
PABLO: Más rápido, nena hermosa, hazme acabar
CELIA: (Se detiene) ¿Y si no quiero?
PABLO: Te ultrajo, mamacita…
CELIA: (Lame la punta del pene) Menos mal que este señor sabe convencerme…
PABLO: (Le toma el rostro y retoma la tarea) Amo que te pongas así de loca y salvaje, pero síguele, si, así… (Acaba)
CELIA: No tienes remedio, amor
PABLO: Mi pasión por ti es la que no lo tiene (La tumba en la cama) ¿Qué desea la doctora?
CELIA: ¿Me vas a hacer lo que yo quiera?
PABLO: Cada cosa que me pidas
CELIA: Ve por detrás
PABLO: Hazme despertar de nuevo y te prometo que te voy a hacer mía como nunca…
PABLO: Más rápido, nena hermosa, hazme acabar
CELIA: (Se detiene) ¿Y si no quiero?
PABLO: Te ultrajo, mamacita…
CELIA: (Lame la punta del pene) Menos mal que este señor sabe convencerme…
PABLO: (Le toma el rostro y retoma la tarea) Amo que te pongas así de loca y salvaje, pero síguele, si, así… (Acaba)
CELIA: No tienes remedio, amor
PABLO: Mi pasión por ti es la que no lo tiene (La tumba en la cama) ¿Qué desea la doctora?
CELIA: ¿Me vas a hacer lo que yo quiera?
PABLO: Cada cosa que me pidas
CELIA: Ve por detrás
PABLO: Hazme despertar de nuevo y te prometo que te voy a hacer mía como nunca…
En la ciudad, Leonardo cambiaba a Santino, ya que al final, resultó que
Dora esperaba un varoncito y no una niña. Se supo cuando nació y como según los
médicos, eso podía suceder, tomó a la pareja desprevenida. Menos mal que habían
comprado ropita blanca, porque de lo contrario, el niño habría sido vestido de
rosa. Con el mismo color de cabello de su mamá, pero las facciones idénticas a
las de su papá, Santino llegó al mundo una semana antes de lo esperado. Sin
embargo, era un niño sano, fuerte y muy simpático, de todo se reía y Leo, embobado
y babeando por él, no dejaba de hacerle morisquetas y de soplarle la pancita,
provocando los alaridos de felicidad de su primogénito. Dora terminó de bañarse
y salió, para encontrarse a sus hombres jugando.
DORA: Amor, termina de cambiarlo o llegaremos tarde
LEONARDO: No quiero ir, prefiero quedarme en casa, con ustedes dos
DORA: Tienes que ir, es tu deber
LEONARDO: ¡Ajjjj! Mañana renuncio, ¿no, campeón?
DORA: No exageres, Leo. Además, en un par de semanas, tienes tus merecidas vacaciones
LEONARDO: Lo se… Oye, guapota, ¿ya decidiste dónde vamos a ir?
DORA: Tenía ganas de ir a esquiar, pero me parece que un cambio de clima tan drástico, podría afectar a Santi, así que me decidí por Cuba.
LEONARDO: ¿Alguna lugar en especial?
DORA: Varios, un tour completito
LEONARDO: ¡Muy bien! El lunes le digo a Gina que comience a organizarlo
DORA: (La secretaria de su marido le caía mal) No, yo me ocupo
LEONARDO: Como lo prefieras, amor
DORA: Ajá…
LEONARDO: ¿Qué pasa?
DORA: Nada…
LEONARDO: Y yo me chupo el dedo…
DORA: No tengo ganas de hablar
LEONARDO: Dora, dímelo
DORA: Basta, Leonardo, no quiero pelear y menos antes de ir a tu reunión con el partido. Dejemos las cosas de ese tamaño
LEONARDO: ¿Qué cosas?
DORA: Nada y ya, dame al niño porque tú no lo vistes ni en un millón de años (Alza a Santino) Te vamos a dejar bien guapo, hijo, así tus abuelos te presumen más aún…
LEONARDO: ¿Me puedes decir qué demonios te sucede?
DORA: (Lo ignora) A ver, bebé, te ponemos bien el pañal, tu pantaloncito y la remera…
LEONARDO: Te estoy preguntando algo
DORA: (Lo mira) Si tengo que decirte lo que me pasa, estamos peor de lo que creí… (Revisa el bolso) Tenemos todo. Dale un besote a mami (Lo llena de besos) Llévaselo a mi mamá que está abajo, Leo, por favor
LEONARDO: (Coge a su hijo) En cuanto suba, tú y yo, tendremos una charla (Sale enojado)
DORA: (Remeda a su marido) “El lunes le digo a Gina que comience a organizarlo”…. Gina, Gina, Gina, ¡maldita gata! Se nota que le trae unas ganas… (Se viste)
LEONARDO: (Bajó, le entregó el niño a su suegra y subió) Ahora si, dime qué te pasa…
DORA: No quiero hablar
LEONARDO: Yo si
DORA: En un ratito, podrás hablar delante de todos tus leales seguidores, ahorra la saliva
LEONARDO: (La jala y besa) ¿Qué pasa?
DORA: ¡Déjame en paz! Vete a besar a tu adorada Gina y a mí no me estés fregando…
LEONARDO: ¿Gina? ¿Besarla? ¿Estás celosa de ella?
DORA: Ay, Leonardo, por favor, sabes muy bien que esa mujer quiere contigo, más ofrecida no puede ser…
LEONARDO: A mí me da igual si quiere o no quiere, no la pelo, no me importa
LEONARDO: No quiero ir, prefiero quedarme en casa, con ustedes dos
DORA: Tienes que ir, es tu deber
LEONARDO: ¡Ajjjj! Mañana renuncio, ¿no, campeón?
DORA: No exageres, Leo. Además, en un par de semanas, tienes tus merecidas vacaciones
LEONARDO: Lo se… Oye, guapota, ¿ya decidiste dónde vamos a ir?
DORA: Tenía ganas de ir a esquiar, pero me parece que un cambio de clima tan drástico, podría afectar a Santi, así que me decidí por Cuba.
LEONARDO: ¿Alguna lugar en especial?
DORA: Varios, un tour completito
LEONARDO: ¡Muy bien! El lunes le digo a Gina que comience a organizarlo
DORA: (La secretaria de su marido le caía mal) No, yo me ocupo
LEONARDO: Como lo prefieras, amor
DORA: Ajá…
LEONARDO: ¿Qué pasa?
DORA: Nada…
LEONARDO: Y yo me chupo el dedo…
DORA: No tengo ganas de hablar
LEONARDO: Dora, dímelo
DORA: Basta, Leonardo, no quiero pelear y menos antes de ir a tu reunión con el partido. Dejemos las cosas de ese tamaño
LEONARDO: ¿Qué cosas?
DORA: Nada y ya, dame al niño porque tú no lo vistes ni en un millón de años (Alza a Santino) Te vamos a dejar bien guapo, hijo, así tus abuelos te presumen más aún…
LEONARDO: ¿Me puedes decir qué demonios te sucede?
DORA: (Lo ignora) A ver, bebé, te ponemos bien el pañal, tu pantaloncito y la remera…
LEONARDO: Te estoy preguntando algo
DORA: (Lo mira) Si tengo que decirte lo que me pasa, estamos peor de lo que creí… (Revisa el bolso) Tenemos todo. Dale un besote a mami (Lo llena de besos) Llévaselo a mi mamá que está abajo, Leo, por favor
LEONARDO: (Coge a su hijo) En cuanto suba, tú y yo, tendremos una charla (Sale enojado)
DORA: (Remeda a su marido) “El lunes le digo a Gina que comience a organizarlo”…. Gina, Gina, Gina, ¡maldita gata! Se nota que le trae unas ganas… (Se viste)
LEONARDO: (Bajó, le entregó el niño a su suegra y subió) Ahora si, dime qué te pasa…
DORA: No quiero hablar
LEONARDO: Yo si
DORA: En un ratito, podrás hablar delante de todos tus leales seguidores, ahorra la saliva
LEONARDO: (La jala y besa) ¿Qué pasa?
DORA: ¡Déjame en paz! Vete a besar a tu adorada Gina y a mí no me estés fregando…
LEONARDO: ¿Gina? ¿Besarla? ¿Estás celosa de ella?
DORA: Ay, Leonardo, por favor, sabes muy bien que esa mujer quiere contigo, más ofrecida no puede ser…
LEONARDO: A mí me da igual si quiere o no quiere, no la pelo, no me importa
DORA: Disimula un poco más, porque se te cae la baba cuando la miras
LEONARDO: Estás alucinando
LEONARDO: Estás alucinando
DORA: Lo dudo
LEONARDO: ¿Cuándo te mentí o te engañé?
LEONARDO: ¿Cuándo te mentí o te engañé?
DORA: Nunca que yo sepa
LEONARDO: Esa es la respuesta: NUNCA
LEONARDO: Esa es la respuesta: NUNCA
DORA: Entonces, que no trabaje más contigo
LEONARDO: No puedo despedirla porque tú estés celosa
LEONARDO: No puedo despedirla porque tú estés celosa
DORA: No la despidas, dale otra labor, cámbiala de puesto, no se
LEONARDO: Exageras, mujer, en serio, nada pasa entre ella y yo
LEONARDO: Exageras, mujer, en serio, nada pasa entre ella y yo
DORA: Piensa esto y luego me respondes.
LEONARDO: ¿Qué quieres que piense?
LEONARDO: ¿Qué quieres que piense?
DORA: Imagina esta situación: supongamos que contratamos a un hombre
para alguna tarea permanente en la casa y tú te das cuenta que él quiere
conmigo. Es un tipo joven, atractivo, seductor y está, al menos, unas 8 horas
diarias a mi lado, tirándome la onda y tú, en tu oficina, ocupado en otros
asuntos, sabiendo que ese hombre, me ronda constantemente y sin poder hacer
nada al respecto… ¿Cómo te sentirías?
LEONARDO: Mal, le rompo el hocico
LEONARDO: Mal, le rompo el hocico
DORA: Entonces, entiende que no quiero a esa mujer cerca de ti
LEONARDO: (Asiente) Si que lo comprendo, pero no puedo hacer lo que me pides.
LEONARDO: (Asiente) Si que lo comprendo, pero no puedo hacer lo que me pides.
DORA: En ese caso, nosotros seguiremos así, como ahora (Termina de
alistarse) Te espero en el carro… (Sale)
LEONARDO: ¡¡Maldición!!
LEONARDO: ¡¡Maldición!!

Jajajajaajajajaja los celos empezaron a florrar.. y por din Agus y Bruno estuvieron juntos por perimera vez
ResponderBorrarJajajajjajaja
Borrarjajaajaa asi mismo dora que la reasigne a la despida jajaj
ResponderBorrarPoder femenino actívise, jajajaa
BorrarAgus se desato, jajajajajaja. Ay, Leonardo...
ResponderBorrarY si, cuando empieza, ya no se termina, jajajaja
BorrarHijolee que cosas con agus y bruno jajajaja , espero q dora y leo arreglen ese inconveniente pronto excelente cap me encantooo
ResponderBorrarYo quiero que Dora lo mande a cagar, jajajajaja
BorrarMuy bien Dora asi de cortito lo tenes que tener a ese Leonardo tranfuga... Ufff nochesita de pasion tuvieron eh
ResponderBorrarJjajajajajjajajjaja
BorrarPerdon perdon perdon!! andoo super perdida!! aun me faltan leer muchos capitulos!!!! Dorita, que dificil estas nena! digo, te entiendo pero dale un poquito de confianza a Leonardo!!
ResponderBorrarJajajajjaja, CONFIANZA DICE, jnaajajjajaja
Borrar