viernes, 8 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 149



Más allá de conocer y presuponer la reacción que podría tener su papá con respecto al embarazo, Carolina se molestó por lo que eso provocó en Jano. Todos sabían de sobra que era un pequeño muy sensible, amoroso y que sus emociones, lo desbordaban fácilmente. Jano, con todo y su carácter marcado, no dominaba sus sentimientos, sino que era dominado por ellos y cada vez que algo lo embargaba, reaccionaba abiertamente, fuera malo o bueno y esto era lo que había sucedido.

CAROLINA: ¿Ves lo que logras, papá? Voy con él... (Sale)
ISABEL: (Le da un sape a su marido) ¡No te mides, Felipe!
ALMA: Ay, papá...
PABLO: Te pasas...
LUCÍA: (También lo miraba con enojo) No me gustó lo que hiciste, abuelo y además, mami y Nano si se van a casar, nomás que el bebé se adelantó... (Se sienta junto a Julieta)
CAROLINA: (Afuera) Jano, mi príncipe, ¿dónde estás?
JANO: (Jugaba con Nano perro) Aquí, mamá... (Estaba llorando)
EMILIANO: Don Felipe, perdone que se lo diga, pero delante de los niños, al menos, debería medir sus palabras y más con Jano, ese indio sólo sabe lo que su corazón le dice y le dolió lo que escuchó de usted
LUCÍA: Es cierto, abuelo, él quería un hermanito para ser el mayor y tú lo arruinas todo con esa cara de ogro feo y malo, ¡jum! Me voy con mamá y Jano (Se levanta y pasa de su nono)
EMILIANO: Con permiso (sale detrás de la niña)
ALMA: ¿Te das cuenta que transformas las buenas noticias en momentos de mierda, papá? ¡No te mides! (Se retira también)
CAROLINA: (Se agacha a la altura de su hijo) No llores, mi amor (Se sienta en el suelo) Ven, siéntate aquí conmigo (El niño lo hace) No tienes que llorar, mi vida, tienes que estar feliz, vas a tener un hermanito fuerte igual que tú y le vas a poder enseñar un montón de cosas
JANO: Pero el nono dijo que estaba mal...
ISABEL: Ve a buscar a tu hija, nietos y a Emiliano y te disculpas, Felipe
FELIPE: Pero...
ISABEL: ¡¡Pero mis chones, señor!! Va y le pide disculpas o duerme en los corrales, ¡he dicho!
FELIPE: Ya voy…
CAROLINA: El abuelo no quería decir que tu hermano estuviera mal, sino que no era el momento, pero se equivoca (Le da un beso) Lo importante es que estemos felices por el bebé que viene en camino (Ven llegar a Lucía y Emiliano) Y que los cuatro estemos muy bien y dichosos...
LUCÍA: No le hagas caso al nono, Jano, él dice las cosas porque es viejo y no sabe nada...
EMILIANO: En realidad, lo que pasa es que su abuelo piensa las cosas de un modo diferente a nosotros, pero recuerden que cuando la tía Alma le dijo que esperaba a Nico, también se enojó y ahora anda todo enamorado del enanito
JANO: ¿Entonces si va a querer a nuestro bebé?
FELIPE: Claro, Jano, al igual que te amo a ti, a Lu, a Jazmín, Candela y Nicolás...
JANO: (Lo  mira) ¿¿Y POR QUÉ DIJISTE ESO FEO, EH??
FELIPE: Porque me sorprendí y a veces suelto lo primero que se me pasa por esta cabeza dura que tengo.
CAROLINA: Muy dura...
JANO: Pues, nada, abuelo, ahora no te quiero más...
FELIPE: ¿No me perdonas?
JANO: Sólo si me demuestras que amas a mi bebé hermanito...
FELIPE: Claro que lo amo, es mi nieto igual que tú, Lucía y tus primos...
JANO: Entonces, regálale un caballo...
FELIPE: ¿Cuál quieres que le regale?
JANO: Mmmmm... (Se miran con Lu)
LUCÍA: Regálale el potrillo nuevo, el que ibas a mandar a Argentina
FELIPE: ¿Ese? Pero...
CAROLINA: ¿Pero?
FELIPE: Está bien, le regalo el potrillo...
JANO: (Sonríe) Así si que te perdono
LUCÍA: (Lo abraza) Gracias, abuelo...
FELIPE: Por ustedes, lo que sea, hermosos... Caro, te felicito, hija...
CAROLINA: Gracias, papá...
FELIPE: (La besa en la frente) Supongo que ahora van a convivir oficialmente
EMILIANO: La casa no está terminada, señor
FELIPE: Háganlo aquí, no tiene caso que tú vivas en La Serena, Emiliano y pasen una noche acá y otra allá
CAROLINA: Me parece buena idea, ¿tú qué piensas, amor?
EMILIANO: Mientras viva contigo y nuestros enanos, estoy de acuerdo...
JANO: ¡¡Hay que ir a contarle a Francisco!!
LUCÍA: Prefiero no ir al cumpleaños, mami, quiero quedarme
CAROLINA: ¿Y qué le vas a decir a tu amiga, Lu?
LUCÍA: Que voy a tener un hermanito y quiero estar contigo, Jano, Nano y todos
CAROLINA: Ahora llamamos a su mamá, ¿si?
LUCÍA: (Asiente) Vamos y después a contarle a Fran
JANO: (Piensa) Si Francisco es mi hermano astro, ¿este bebé qué es?
EMILIANO: (Se ríe) Se dice hermanastro, indio, jajajaja y esté bebé será tu medio hermano
JANO: ¿¿Medio?? Yo quiero uno entero, ¡no se vale!
CAROLINA: Se dice medio hermano porque tu papá no es el mismo que el del bebé, pero el bebito está entero (Sonríe y lo besa) Pero si quieres, es tu hermano entero
FELIPE: Esos son sólo títulos, Jano, ese bebé será TODO tuyo, de Lu y de Fran
JANO: (Se mata de risa) Ah, jajajajajajaja, me hago pis, mami
CAROLINA: ¿Cómo que te haces pis? ¿Por qué?
JANO: (Se agarra la panza) ¡¡De la risa!! Me hago, ¡¡me hago!!
LUCÍA: (Se fija en los pantalones de Jano) ¡Se hizo nomás!
CAROLINA: ¿Qué te hizo tanta gracia, mi amor?
JANO: Que me imaginaba al medio bebé, mami, jajajaja (No podía parar de reírse)
EMILIANO: (Lo alza) Vamos, reidor compulsivo, a darse un baño, mientras tu mamá y tu hermana llaman por teléfono
JANO: Si, jajajaja...
CAROLINA: Vamos, Lu (Se va con su hija)
JANO: Abuelo, me cambias tú por andar diciendo cosas bobas, jajajaja
FELIPE: ¿Me castigas, niño?
JANO: (Le jala la oreja despacio) Si
FELIPE: Está bien, está bien...

En Terranova, Bruno y Agustina se daban unos besotes de antología,  esperando a Ernesto y Greta, ya que se iban para la ciudad...

BRUNO: ¿Quieres pasar la noche conmigo? Mi hermana me prestó su depa...
AGUSTINA: Sería un sueño (Lo besa)
BRUNO: Hazlo realidad, amor. Dejamos a tus papás en su casa y nos vamos al departamento. El lunes te llevo bien temprano... Anda, Agus, quiero pasar la noche a tu lado, hermosa, tengo ganas de ti... (Besote)
AGUSTINA: ¿Muchas ganas, señor veterinario?
BRUNO: Muchas no, todas las ganas... (Beso) Fueron años de imaginarte, pensarte (Otro) Soñarte y decirme que una mujer como tú, jamás se fijaría en mí...
AGUSTINA: ¿Por qué no?
BRUNO: Eres una señorita de sociedad, de alta alcurnia y yo un simple capataz y bueno, nunca creí ser digno de tu amor
AGUSTINA: Yo soy la que no es digna de tu amor, precioso... (Lo besa)
BRUNO: Mentirosaaaa (La abraza y hace cosquillas) Eres una princesa y te amo
AGUSTINA: Y para mí, tú eres mi príncipe (Lo besa) Mira estos musculotes que tienes (Le besa el cuello)
BRUNO: (Se estremece) Para un poco, Agustina, me excita que hagas eso y en cualquier momento salen tus padres... (Gime)
AGUSTINA: Está bien (Se separa un poco) Mis manos y mis besos están lejos (sonríe)
BRUNO: Pero sólo mientras mis suegros anden rondando, eh... (Piquito)
AGUSTINA: ¿Les tienes miedo a mis papás?
BRUNO: Claro que no, nomás digo que no estaría bueno que me vean haciéndote el amor o precalentando los motores, ¿no te parece?
AGUSTINA: Como quieras, ya regreso...
BRUNO: ¿Te enojaste?
AGUSTINA: No
BRUNO: ¿Segura? Ese no me sonó a un si...
GRETA: (Saliendo) ¡¡Ernesto, apúrate!!
AGUSTINA: Piensa lo que quieras (Mira a su madre) Voy a buscar algo, no me tardo...
GRETA: Ay, Dios, ¡igual al padre!
BRUNO: (Le abre la puerta del carro) No se preocupe, señora, seguramente no haya mucho tráfico y no demoremos demasiado en llegar a la ciudad...
GRETA: No me preocupo, pero siempre son los últimos en salir, no se puede con ellos (Sonríe)
BRUNO: Y si, es lo que nos toca, suegrita...

10 comentarios: