lunes, 11 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 151



Bajo el urgente sol del mediodía, Pampa y Nano salieron de la casa y se metieron al carro

EMILIANO: ¿Qué sientes, amor?
CAROLINA: Náuseas y sofocación
EMILIANO: (Pone el aire acondicionado del auto) Dale un mordisco al emparedado
CAROLINA: No tengo ganas de emparedado, amor, cuando lleguemos me hago algo en la cocina y me lo como, lo prometo...
EMILIANO: (Más besos) Bueno, mi vida... (Le sonríe todo embobado)
CAROLINA: Te amo, precioso...
EMILIANO: Y yo a ti... (Detiene el carro y la besa mucho)
CAROLINA: (Gime) Tus besos me hechizan...
EMILIANO: ¿Te sientes muy mal? (Besote)
CAROLINA: Un poco, pero no mucho, ¿por qué?
EMILIANO: Curiosidad... (Arranca)
CAROLINA: (Lo mira sonriendo) ¿Curiosidad?
EMILIANO: Ajá... Si para cuando lleguemos a casa, ya estás mejor, te digo sobre qué estaba curioseando...
CAROLINA: Y yo que quería que me hicieras el amor... (Mira por la ventana sonriendo)
EMILIANO: (Traga en seco) ¿Ahorita?
CAROLINA: ¿Eh?
EMILIANO: Que si quieres que te haga el amor ahora...
CAROLINA: No...
EMILIANO: ¿No?
CAROLINA: No...
EMILIANO: Bueno...
CAROLINA: ¿Bueno, qué?
EMILIANO: Que no te hago nada, Pampa, si no quieres, no tiene caso que quiera curiosear...
CAROLINA: ¿Te enojas?
EMILIANO: (La besa en la mano) Para nada, Caro, ¿cómo crees?
CAROLINA: Está bien...
EMILIANO: (Detiene el carro de nuevo) ¿Qué pasa?
CAROLINA: Nada...
EMILIANO: ¿Nada? (La agarra de la mano y la acerca a él) ¿No quieres unos apapachos de tu maridito?
CAROLINA: Aún no eres mi maridito...
EMILIANO: En los papeles, no, pero lo soy en la práctica... Entonces, ¿quieres mimos?
CAROLINA: Tengo que pensarlo...
EMILIANO: Mientras lo piensas, te beso por aquí (Ataca el cuello) Y por aquí (Ahora el lóbulo de la oreja)
CAROLINA: Eso es hacer trampa...
EMILIANO: No, eso es estrategia... (Le baja el asiento un poco)
CAROLINA: Una estrategia muy buena (Sonríe) ¿Por qué no me haces el amor?
EMILIANO: Dijiste que no querías y como te sentías mal, pensé que si te insistía, te haría sentir peor... (La besa y se le va poniendo encima)
CAROLINA: Tú empieza, luego te digo si paras o no...
EMILIANO: Me gusta lo que propones (Mira hacia afuera y estaban a mitad de camino) Espero que nadie ande con ganas de pasear... (La besa apasionado)
CAROLINA: A quien se le ocurra, que no mire y ya...
EMILIANO: (Los besos de su mujer hacían un efecto inmediato, así que le empezó a levantar la falda y acariciarla) Mamacita rica...
CAROLINA: Mamacita soy, rica, no lo se (Sonríe y acaricia el miembro de Nano)
EMILIANO: (Gime y se agita) Confía en mí, lo eres... (Le abre las piernas y juega con sus manos un poco)
CAROLINA: Entra en mí ya...
EMILIANO: Si me lo sueltas, puede que lo haga...
CAROLINA: Ya te lo solté...
EMILIANO: (La besa mientras la penetra) ¡Cómo gusta hacerte el amor, hermosa! (Se movía inequívocamente)
CAROLINA: Si no te gustara, lo harías igual, porque te obligaría (gime)
EMILIANO: Pero sólo por eso... (Pasa sus manos por debajo del cuerpo de Caro y le aprieta las nalgas con fuerza, presionando contra su propia pelvis, deseoso de ir más rápido) ¿Estás bien?
CAROLINA: Perfectísima (Sonríe) Hazlo sin cuidado, no te reprimas (Lo besa intensamente)
EMILIANO: (Le da una penetración dura, tosca, ideal) ¿Así?
CAROLINA: Como tú deseas, amor, quiero que lo goces
EMILIANO: Siempre lo gozo, contigo no hay alternativa (Sigue hasta que acaban) Mmm... (Besos) Quiero más, vamos a la casa...
CAROLINA: Vamos...
EMILIANO: (No deja de besarla) Ajá...
CAROLINA: Si no paras, no vamos a llegar, jajajaja
EMILIANO: ¿Quieres que pare?
CAROLINA: No, no quiero…
EMILIANO: Entonces, la seguimos un poco más...

También en La Serena, pero en los corrales, Horacio acarreaba al ganado y estaba solo, ya que los trabajadores tenían el día libre. Alma, un poco cansada de la forma compulsiva en la que su esposo trabajaba, fue a buscarlo.

ALMA: ¿No piensas parar, Horacio?
HORACIO: (Seguía en su labor) ¿Con qué, mi vida?
ALMA: Todo el mundo está descansando, excepto por ti. Nicolás tuvo fiebre y no te encontré por ningún lado, ¡o le bajas o le bajas!
HORACIO: (Se para) ¿Nico tuvo fiebre?
ALMA: Si y gracias a Celia, se le pasó... Dormiste tres horas y te largaste Dios sabrá a dónde y me fui a casa de mis padres. Todavía estoy esperando que vayas a vernos...
HORACIO: Tengo que trabajar, Alma
ALMA: Nadie dice lo contrario, pero mira a tu alrededor, ¡estás solo!
HORACIO: ¿Y? Nadie va a hacer mi trabajo, así que tengo que hacerlo yo, para mantenerlos a ti y a nuestro hijo
ALMA: Sigue así y tendrás mucho trabajo, pero a nadie a quién mantener, ¡entérate! (Se gira y se va al carro)
HORACIO: (Va con ella) ¿Qué quisiste decir con eso?
ALMA: No hay muchas maneras de interpretarlo, Horacio. Trabajas 18 horas por día, siendo dueño y no se para qué, ¿qué quieres probar? ¿Que puedes darme la vida que tenía antes de ti?
HORACIO: Pues, si, porque a mí no me lo dieron todo, para conseguir algo se tiene que trabajar y eso es lo que hago, cuando nos casamos sabías lo que había...
ALMA: Cuando nos casamos, tú dormías conmigo, pasabas tiempo a mi lado, eras mi compañero, Horacio y desde que te metiste en este negocio, no me pelas y no pasas tiempo con Nicolás tampoco. Te vas y el niño duerme y cuando llegas, es la misma cosa. Date cuenta y procura entender que si sigues así, lo único que vas a tener, son tierras, porque a mí, me vas a perder...
HORACIO: ¿Me vas a dejar?
ALMA: El que nos está dejando, eres tú. Me voy a la ciudad, ve a la casa y quédate con tu hijo, ¿quieres? (Se sube al carro y se va)
HORACIO: Eres un menso, Horacio, ¿qué haces aquí? (Deja lo que estaba haciendo y se va)

Julieta y Augusto, en la cama, se mimoseaban. Desde que llegaron que estaban en esas, pero la doctora, tenía una duda...

JULIETA: ¿Puedo preguntarte algo, Tuto?
AUGUSTO: Claro, Juli, dime (La besa)
JULIETA: ¿En serio el embarazo de Carolina no te afecta?
AUGUSTO: No me afecta nada, mi amor, es más, me alegro por ella (la besa) ¿Tienes dudas de mi amor por ti?
JULIETA: No es eso, pero podría ser que te generara algo. Digo, tu historia con ella es fuerte...
AUGUSTO: Si lo es, pero estoy contigo, te amo a ti... Caro es, aparte de la madre de mis hijos, mi amiga (La besa) De hecho, fue ella la quien me dijo que te buscara, que se me veía el amor que te tengo...
JULIETA: (Le sonríe) ¿Te gustaría tener otro hijo? Uno conmigo, quiero decir...
AUGUSTO: Es lo que más deseo, Juli (Sonríe y la besa) Serías una mamá espectacular (La vuelve a besar) ¿Por qué no empezamos a buscar a ese bebé desde ya?
JULIETA: Mmmm... (Se pone sobre él) Me gusta a dónde apuntas, pero lo que tengo pensado hacer, no serviría para embarazarme...
AUGUSTO: ¿Qué tienes pensado hacer?
JULIETA: (Lo besa) Cierra los ojos...
AUGUSTO: (Los cierra) ¿Qué tienes en mente, princesa?
JULIETA: Ya lo sabrás (Le besa los labios y va bajando) O mejor dicho... (Besa su torso y su vientre) Ya lo sentirás... (Llega al miembro de Tuto y comienza a jugar con él)
AUGUSTO: (Se agarra a las sábanas) ¡Oh, Dios, Juli, eres una diosa!
JULIETA: ¿Lo soy? (Su boca recorría el duro sexo de Augusto)
AUGUSTO: Absolutamente, si...
JULIETA: (Se levanta) Ven...
AUGUSTO: ¿Ya puedo abrir los ojos?
JULIETA: A menos que quieras tropezarte, diría que si...
AUGUSTO: (Abre los ojos, toma la mano de Juli y la atrae hacia él) ¿Qué tienes en mente? (La besa)
JULIETA: Que lo hagamos sobre ese mueble, aún no lo estrenamos...
AUGUSTO: (Sonríe, se levanta con ella encima y la sienta en el modular) ¿Por qué no lo hemos estrenado? (Le besa el cuello)
JULIETA: Porque siempre te apuras en meterme a tu cama, insaciable... (Lo abraza, pegando sus torsos, haciéndole sentir sus senos) Hazme tu mujer de nuevo, hermoso...
AUGUSTO: Ya lo eres (Entra en ella) Ahora y siempre, Juli, Ahora y siempre...
JULIETA: (Gime) Para toda la vida...

8 comentarios: