viernes, 22 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 169







A Celia, su secreto le pesaba más a cada segundo y estaba convencida que si quería tener realmente un futuro con Pablo, tenía que decirle la verdad. No se animaba, el miedo a perderlo la aterraba. De repente, el deseo de hacer el amor, se fue de su cuerpo...

CELIA: Pablo, detente, por favor
PABLO: ¿Por qué, mi amor?
CELIA: Quería darte placer, hacerte gozar a ti, no hace falta que me hagas el amor, precioso, sólo abrázame
PABLO: Es que quiero hacerte el amor, Celia, te necesito completa (La besa y la abraza) ¿No quieres?
CELIA: Júrame que siempre me vas a amar así, Pablo, que por más que nos enojemos y discutamos, no nos vamos a perder...
PABLO: Siempre, siempre te voy a amar como ahora o quizás más que ahora, morena de mi vida (La besa)
CELIA: (Se rinde a él) Házmelo como nunca, hermoso, necesito sentirte más mío a cada momento
PABLO: Soy tuyo, cada día más (La besa y vuelve a lo que hacía, pero esta vez llega a la entrepierna y se la besa, haciéndola gemir)
CELIA: Entra en mí, lo necesito...
PABLO: (Obedeció y entró en ella con vigor) Te amo, preciosa (Le besa mientras la penetra)
CELIA: (Se abre completamente a su gran amor) Más, Pablo, hazme tuya como si fuera la última vez
PABLO: Nunca va a ser la última vez (Incrementó la velocidad y la dureza de las embestidas, consiguiendo llegar a lo más hondo y provocándole a su novia, unos gemidos incontrolables, igual que a él mismo)
CELIA: (Se mordía los labios) Te amo, Pablo, nunca lo olvides
PABLO: Nunca, mi vida, nunca... (Le besa intensamente sin parar de penetrarla)

Un rato después, el orgasmo los envolvió. Se dieron una ducha rápida, se vistieron, ya que Candela podría entrar al cuarto y se metieron a la cama. Pablo se durmió rápidamente, pero a Celia le costó un poco más hacerlo. Tomó la determinación de contarle la verdad a Pablo. Apenas pasara la boda de Pampa y Nano, abriría su corazón y lidiaría con las consecuencias. Su prometido era demasiado bueno y ella no podía seguir mintiendo. Concilió el sueño y un par de minutos más tarde, Cande se despertó, buscó su biberón y se escurrió al cuarto de sus padres. Los dos dormían, así que la niña se acomodó entre ellos, se aferró a su mamila y se durmió también

En el hospital, Alma entraba a ver a Horacio. Nico estaba despierto y con mucho cuidado, su mamá ayudó a su papá a tenerlo en brazos. El ahora hacendado, sonrió y besó a su hijito

HORACIO: (Hablaba muy bajito) Hola, hermoso...
ALMA: Se despertó hace cinco minutos (Sonríe) ¿Cómo te sientes?
HORACIO: (Intenta levantar la cabeza para besarla, pero no puede) Si me besas, me sentiré en las nubes
ALMA: (Lo besa) ¿Hay algo que no te duela?
HORACIO: No, hasta el aire que exhalo me duele... (Mira a Nico) Se me cruzó un becerro y por esquivarlo, perdí el control del carro.
ALMA: Todo fue por mi culpa...
HORACIO: ¿Tú te olvidaste de cerrar el corral?
ALMA: No, pero por mi culpa ibas distraído...
HORACIO: (Le toma la mano) Tú me decías que no te dejara, que me amabas, que Nicolás y yo éramos todo lo que necesitabas y que si me moría, te ibas a morir conmigo... (La mira) Eso me hizo quedarme, Alma, tú y nuestro hijo
ALMA: ¿Me escuchaste?
HORACIO: Cada palabra y quería hablarte, pero algo me lo impedía, era como estar encerrado en mi propio cuerpo... (Sonríe) Dame otro beso
ALMA: (Lo hace) No sabes el infierno que pasé los días que estuviste en terapia intensiva (Lo vuelve a besar) Te amo...
HORACIO: Lamento que hayan tenido que pasar por esto, Aurora parecía un fantasma y tú te ves agotada, mi amor... (No le soltaba la mano) Cuando salga de aquí, arreglaremos lo que está mal, preciosa y estaremos mejor que nunca
ALMA: Si, amor, vamos a poner las cosas en orden y seremos muy felices los tres...
HORACIO: Mira que quiero más bebitos, eh...
ALMA: (Se ríe) Los tendremos y serán igual de hermosos que tú (Lo besa)
PAVES: (Entra) Perdón que interrumpa, pero Horacio necesita descansar, señora
HORACIO: Me siento bien, doc, déjelos un poco más
PAVES: No se puede, Horacio, tienes que recuperarte, mañana pueden volver, pero ahora deben salir...
ALMA: ¿Cuándo lo van a pasar a una habitación común?
PAVES: Si sigue así, mañana mismo...
HORACIO: Doc, ¿me un momento a solas para decirle algo a mi esposa?
PAVES: Un par de minutos y ya...
HORACIO: Gracias, doc (Paves sale)
ALMA: ¿Qué quieres decirme, amor?
HORACIO: Que te amo más que a mi vida y que lamento el modo en que actué cuando me contaste de tu ex. Me dio miedo, Alma, se que lo ese tipo significó y no se, acabábamos de reconciliarnos y me enloquecí
ALMA: Lo se, amor, no te preocupes, te entiendo, mi vida (Lo besa mucho) Ahora concéntrate en recuperarte pronto....
HORACIO: Paves me dijo que lo que más tiempo va a llevar, será mi pierna. Tengo que rehabilitarla porque me pusieron una placa
ALMA: Yo te voy a ayudar con eso, amor, no te preocupes (Lo besa)
HORACIO: (Sonríe) Lo bueno es que ni voy a trabajar, jajajaja...
ALMA: (Sonríe también) Cierto y voy a poder consentirte todo el día...
HORACIO: (Beso y Nico llora) ¡Celosito! (Lo besa) Debe tener hambre... Ve a la casa, mi amor, descansa
ALMA: No voy a descansar hasta que no estés en la casa conmigo, a mi lado en la cama...
HORACIO: Entiendo, señorona, pero necesitas hacerlo, Alma, ve a nuestra casa, duerme y relájate, que lo peor ya pasó. Aurora se queda conmigo y mañana, seguro podremos estar más tiempo juntos
ALMA: Quiero quedarme contigo y no me discutas (Lo besa) Llevo a Nico a Santa Cecilia y regreso (Lo besa de nuevo)
HORACIO: Como mandes, pero se tienen que quedar en la sala de espera las dos, es incómodo, mi cielo, no quiero que pasen la noche así
ALMA: No te preocupes por mí y hazlo por ti (Lo besa) Bueno, ya nos vamos, antes de que venga el doctor a echarnos (Le sonríe a su esposo)
HORACIO: Te amo y a ti, Nicolás (Le da un beso) Cuida a mamá, campeón...

Cerca de las ocho de la noche, Augusto, Julieta y los niños, llegaban a la mansión que los Terranova, poseían en la ciudad de México. Greta los recibió con alegría y apenas vieron a Agustina, Lucía y Jano, corrieron a abrazarla. Ernesto aún no bajaba.

GRETA: Pasen y siéntense en la sala, ya le aviso a Ernesto que llegaron
AUGUSTO: Gracias, mamá...
GRETA: No me des las gracias (Le da un beso en la mejilla) Ya vengo (Se va)
JANO: ¿Y tu novio, tía?
AGUSTINA: Viene más tarde, precioso
JANO: Juli es más guapota y la tía no se queda atrás (Mira a su tía) Deja a Bruno y se mi novia (Sonríe)
AGUSTINA: No puedo ser tu novia, Jano, soy tu tía
JANO: ¡¡Consígueme una linda como tú!!
JULIETA: ¿Ya quieres novia, enano?
JANO: Si, una como tú y mi mamá (Sonríe)
AUGUSTO: De hecho, Jano quería que tú fueras su novia, mi amor, me lo dijo
JANO: ¡Cierto! Y papá me robó la novia, jajajaja
LUCIA: Papi es más rápido que tú, enano, jajajaja
JANO: (Se ríe) Siii, jajajaja... (Se agarra la panza) Llévame al baño, papi
AUGUSTO: (Lo alza) Aguanta, campeón (Se van)
JULIETA: Dios, pobre Jano...
AGUSTINA: ¿No mejora?
JULIETA: Si, poco a poco va mejorando, pero le cuesta...
LUCÍA: Yo se que mi hermano va a ponerse bien, Juli
JULIETA: Al menos se controla lo suficiente como para llegar al baño
GRETA: (Bajando con Ernesto) Aquí estamos...
JULIETA: Buenas noches...
ERNESTO: ¿Cómo le va, doctora?
AGUSTINA: Ay, papá, es mi cuñada, puedes ser más informal
JANO: (Venía jugando a upa de Augusto) Jajajaja, no me hagas eso, papá, jajajaja
AUGUSTO: Para que te portes bien, granuja, jajajaja (Lo llena de besos)
ERNESTO: Nunca se debe ser informal con las visitas, Agustina. Buenas noches, Augusto...
AUGUSTO: (Estrechan las manos) Don Ernesto, buenas noches
JANO: (Aún en brazos de su padre) Hola, nonito nuevo... (Le sonrió y agarró los cachetes) Ya te quiero mucho

6 comentarios: