sábado, 23 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 172





Ernesto había escuchado la historia completa, todo lo que concernía al nacimiento de Augusto y Guillermo, su abandono y posterior y fortuito reencuentro. Sus sentimientos encontrados, no le estaban generando un problema de salud, como temía su familia, aunque si libraba una batalla en lo que respectaba a Greta. Por más que comprendiera su proceder, a causa de la violación de la que fue víctima, tenía recelo por haberse perdido de compartir los años y la vida de Augusto y Guillermo a su lado. Decidió dejar de lado aquello y concentrarse en la nueva oportunidad que se le presentaba. Miró a Tuto y comprendió el porqué de su cariño hacia él en el pasado. "La voz de la sangre" había calado en su ser desde que lo conociera tantísimos años antes. Se puso de pie, estrechó la mano de su hijo y lo jaló, abrazándolo

ERNESTO: Muchacho, muchacho...
AUGUSTO: Papá...
ERNESTO: ¡Qué bien suena eso en tu voz, hijo! (Se miran y apoyan las frentes) Siempre pensé que eras un excelente hombre y me parecías un gran ser humano... Tengo que hablar con los González Miño y agradecerles el trabajo que hicieron contigo
AUGUSTO: Ya habrá tiempo para eso, papá, ahora disfruta de tu nietos (Sonríe)
ERNESTO: (Sonríe) ¡Tengo nietos!
GRETA: ¡Y qué nietos, eh!
AGUSTINA: Unos nietos deseosos de tener un nono nuevo (Sonríe)
ERNESTO: ¡Siempre me parecieron tan lindos y buenos niños! (Comprende) ¡Lucía baila como tú, Agus!
AGUTINA: Si…
ERNESTO: Quiero estar con ellos…
AUGUSTO: Vamos los dos, papá
LUCÍA: (Le mostraba a Juli y Jano un paso nuevo de baile) ¿Ven? El problema es que se hace con zapatos de tap y no me sale, me resbalo
JULIETA: Con práctica, princesa, todo te saldrá si lo practicas
JANO: (Se pone de pie e intenta hacer lo que su hermana, pero se cae, muerto de risa) ¡¡Casi, casi!!
LUCÍA: Casi, enano, jajajaja
JANO: ¿Así vas a bailar con mami en su boda, Lu?
LUCÍA: No, ese paso es muy complicado para que mamá lo haga con su barriguita...
JANO: ¡Por el bebé hermanito! Claro... (Mira a Julieta) Ese bebé, será mi HER-MA-NAS-TRO...
JULIETA: Si (Sonríe) Así es...
LUCÍA: No, Juli, Fran es nuestro hermanastro, el bebé será medio hermano
JANO: (Lo piensa) ¡Si, jajajaja, es cierto!
ERNESTO: (Sale y sonríe con las risas de los pequeños) ¿De qué se ríen así?
JANO: ¡Qué me equivoqué, nonito nuevo!
ERNESTO: ¿Con qué?
JANO: Mi mamá va a tener un bebé y será mi medio hermano, pero yo dije que iba a ser mi hermanastro
AUGUSTO: ¡¡Muy bien, hijo!! Nada de "hermano - astro", jajajaja
JANO: (Abre los brazos para su papá lo alce y Tuto lo hace) Lusitania me dio unos juegos para hablar mejor
AUGUSTO: Qué bien, por lo que veo funcionan a la perfección (Le da un beso a su hijo)
LUCÍA: Si, papá, Jano va como un campeón
JULIETA: (Mira a su marido y a su suegro) ¿Todo en orden?
ERNESTO: Todo en orden, nuerita (Sonríe)
JULIETA: Me alegra saberlo, Tuto estaba muy ansioso por decirle la verdad, Don Ernesto
JANO: (Aún en brazos de su papá, se dio cuenta de lo que pasaba y se puso muy nervioso) ¡¡Perdón, papi, yo le dije y era secreto!!
AUGUSTO: Si, pero no te preocupes, campeón (Le sonríe y le da un beso) ¿Por qué no vas con el nono y le das un abrazo de esos tuyos tan ricos?
JANO: (Ya era tarde, sus nervios le ganaban y se agarra para no hacerse encima) ¡Me hago, papá, me hago!
AUGUSTO: Vamos corriendo (Se lo lleva de inmediato al baño)
ERNESTO: ¿Qué pasó?
JULIETA: Jano tiene algunos problemas emocionales, señor, un estado de shock para ser más precisos y cuando se siente mal, ansioso o culpable por algo, inmediatamente se hace pis.
LUCÍA: Antes no se daba ni cuenta, abuelo, pero ahora si y avisa para que papá lo lleve.
JULIETA: Está viendo a una psicopedagoga y eso lo ayuda mucho
ERNESTO: ¿Por qué el shock emocional?
JULIETA: Por el regreso repentino de Augusto
GRETA: (Había llegado y escuchado parte) Por lo que me explicó Tuto, Jano siente miedo que él se vaya y no regrese, por eso le recomendaron que convivieran. De ese modo, Jano sentiría más seguridad de su relación con su papá
LUCÍA: Su cabeza entiende, pero su corazón tiene miedo y por eso cuando se pone ansioso, se hace pis
ERNESTO: Pobre mi nieto (Mira a Lucía) Lo que no entiendo es por qué mi princesa aún no ha venido a darle un abrazo a su abuelo...
LUCÍA: (Lo hace, sonriente) ¡¡Me gusta que seas mi nono!! Ahora tengo tres abuelos y tres abuelas, jajajaja
GRETA: ¡Qué buena suerte, preciosa!
AGUSTINA: (Va al jardín) ¡Lu! Encontré los videos de las competencias de baile que te dije
LUCÍA: ¿Me los enseñas?
AGUSTINA: ¡Para eso te buscaba, mi vida!
LUCÍA: ¡¡Vamos, tía!! (Se retiran)
ERNESTO: (Las mira y sonríe) Es mágico lo que hacen un par de niños en la casa, maravilloso...
JANO: (En el baño, habían llegado justo a tiempo) ¿Nunca me voy a poner bien, papá?
AUGUSTO: Claro que si, pero eso toma un tiempo, esto es igual que cuando te rompes un brazo, necesitas tiempo y ejercicios para volver a tenerlo bien...
JANO: Tengo miedo, no quiero ser un meón toda la vida...
AUGUSTO: Eso no va a pasar, campeón, te lo prometo
JANO: ¿Me juras con tu corazón, papi? ¿No te vas a enojar, ni a tener vergüenza de mí?
AUGUSTO: Te lo juro con mi corazón, campeón, nunca podría avergonzarme de ti (Le da un beso)
JANO: (Algo en él cambió y lo abrazó con fuerza) Yo sólo quiero ser como tú y que me ames siempre, papá...
AUGUSTO: Siempre te voy a amar, pase lo que pase...
JANO: (No lo soltaba) ¿Ni aunque no sea como tú?
AUGUSTO: Es que no quiero que seas como yo, quiero que seas tú mismo y que seas realmente feliz...
JANO: (Se puso a llorar, pero aliviándose) ¿Y si soy un tontote, papi? ¿Si no soy lo que te gusta?
AUGUSTO: Seas como seas, me vas a gustar, campeón, porque eres mi hijo y te amo con todo mi corazón
JANO: ¿No me mientes?
AUGUSTO: Nunca...
JANO: (Sonrió entre lágrimas) Papi, te amo mucho, pero hay algo que me hace sentir muy mal porque no te lo dije nunca
AUGUSTO: ¿Y qué será eso? Dímelo...
JANO: Tengo miedo que te enojes conmigo y ya no me ames más, papá
AUGUSTO: Escúchame bien, Jano, yo puedo enojarme contigo por muchas cosas, pero nunca (Lo hace mirarlo) Escúchame bien, nunca voy a dejar de amarte...
JANO: (Asiente) Me pasa que mami y Lu son mi amor, papi y te amo a ti, pero ellas son otra cosa
AUGUSTO: Lo se y lo comprendo, campeón, no tienes que sentirte culpable por eso
JANO: Pero tú volviste porque nos amas, porque tu amor te dio fuerza y yo no puedo ser como tú, papito, me siento malo y feo
AUGUSTO: No tienes que sentirte así, el amor nace del corazón, pero se va fortaleciendo poco a poco con el pasar de los días, es normal que por mí no sientas lo que sientes por tu mamá
JANO: ¿Por qué es normal?
AUGUSTO: Porque tu mami siempre ha estado a tu lado y tu amor por ella se ha fortalecido hasta ser tan fuerte que nadie lo puede romper (Sonríe) Por eso vives conmigo, para que nuestro amor, con el tiempo se haga tan fuerte como el de mamá, ¿me entiendes?
JANO: Si... (Se relajó) Yo quiero que podamos ser como los abuelos y los tíos, papi, que se aman y se abrazan hasta ahora que son grandes y adultos. ¿Me vas a esperar a que te ame así?
AUGUSTO: Esperaremos juntos, unidos y amándonos más y más cada día
JANO: Yo quiero ser grandote como tú y fuerte como tú y hacer que mi corazón me deje cuidarlos y protegerlos a todos
AUGUSTO: Jano, hijo, tú ya eres grande y fuerte aquí (le señala el corazón) Muchísimo más grande y fuerte que yo
JANO: ¿Aunque sea un meón y te de vergüenza?
AUGUSTO: Nunca podría sentir vergüenza de ti, campeón (Le sonrió y le dio un beso) ¿Vamos con el abuelo?
JANO: Espera... (Saca algo del bolsillo de su pantalón y se lo da) Es mi rosario, me lo regaló mi nona y a ella se lo dio el señor papa. Quiero que lo tengas tú...
AUGUSTO: Es un regalo hermoso, campeón (Le da un beso y lo abraza) Gracias...
JANO: De nada, papi. Un día seré alto y fuerte como tú y te voy a cuidar y proteger yo solito. (Besa el rosario) Mami dice que es milagroso y quiero que te cuide hasta que yo pueda
AUGUSTO: (Se lo pone) Aquí lo voy a tener hasta que tú puedas cuidarme (Sonríe)

Jano y Tuto se abrazaron con fuerza y largamente. Luego se reunieron al resto de la familia, disfrutando una velada espectacular. La noche pasó tranquila para todos e incluso Bruno llegó a tiempo para compartirla. Al día siguiente, hubo varios asuntos, pero el que más dio felicidad a Caro, fue saber que por primera vez en muchísimos días, Jano había despertado seco y tranquilo. Augusto le comentó de la charla y ambos creían que sacar ese miedo con su papá, había relajado al niño. Faltaba un día para su terapia con Luisana y seguramente ella, después de hablar con su paciente, podría arrojar más luz al asunto. Mientras desayunaban, Carolina y Emiliano hablaban al respecto

EMILIANO: Me alegro, amor, espero que pueda sostenerse así. El jinetito saldrá adelante muy rápido, ya lo verás
CAROLINA: Es lo que más deseo, mi amor (sonríe)
EMILIANO: (Sorbe su café) De a poco, todo se va acomodando, aunque hasta que no hagamos justicia a Gabriel, no podré estar en paz
CAROLINA: Tiempo al tiempo, amor, todo llegará...

6 comentarios: