miércoles, 27 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 179





Augusto intentaba desesperadamente explicarle a su mujer lo que le había sucedido, pero sus nervios y su  angustia no le permitían ser claro en sus palabras...

AUGUSTO: Me sorprendiste y tardé en reaccionar... No me dejes por ser un idiota sentimental, amor. Le conté lo que pasó con mis padres y ella sabe lo que sufrí por no saber de dónde venía, fue algo que me llenó de dolor toda la vida y pues, no se, no se, sólo me acarició el rostro en señal de apoyo, de alegría. Le conté que Jano quería otro medio hermano y se alegró y me dijo que no era mala idea. Julieta, pídeme lo que quieras, lo que desees y yo lo hago, pero vuelve conmigo a casa, sigue siendo mi esposa, te amo a ti, ella no me importa como mujer, sólo tú, mi vida eres tú
JULIETA: Mide tu actos hacia ella, no seas tan cariñoso, porque me duele...
AUGUSTO: Juli, no vuelve a pasar, nunca más (Le da un besito tímido, temiendo que lo rechace) Jamás vuelvo a ser tan estúpido y a herirte así (Un beso un poco más intenso) Te amo, mi vida, con todo mi corazón y el alma... (Ahora si, un besote al que ella responde de a poco)
JULIETA: Si pudiera te diría que no la vieras más, pero me cae bien y es la madre de tus hijos, no sabes cómo me tortura eso...
AUGUSTO: (Sonríe) Tú también eres la madre de mis hijos, hermosa y tendremos más
JULIETA: Sabes a lo que me refiero (no sonreía)
AUGUSTO: Si que lo se y por eso te pido perdón, porque entiendo que te sientes impotente ante la historia que compartí con ella y nada se puede cambiar, pero Julieta, este presente y el futuro contigo, son todo lo que necesito para ser feliz. (Otro beso) Mis hijos y tú, cielo, no existe más
JULIETA: ¿Me lo prometes?
AUGUSTO: Te lo prometo... (Se miran) Perdóname, me muero sin ti, Julieta, no te das una idea de lo mucho que te amo, pensé que me moría mientras venía, ya me imaginaba que me dejabas y todo por ser un idiota completo, pero por más tonto que sea, mi amor es tuyo
JULIETA: Vas a tener que demostrármelo...
AUGUSTO: Lo que me pidas, lo tendrás
JULIETA: Está bien, vamos a la casa...
AUGUSTO: Espera, así no... (La abraza y besa con todo su amor, a nadie le pertenecía más que a Julieta) Te amo, cielo, muchísimo
JULIETA: Lo se...
AUGUSTO: (Abre la puerta de los asientos de atrás y sin dejar de besarla, la va recostando allí) Ahora te lo voy a demostrar, hermosa
JULIETA: Estamos en medio de la carretera, Augusto...
AUGUSTO: No me importa, sólo me importas tú, mi amor... (Se meten del todo al carro y Tuto cierra la puerta)
JULIETA: ¿Qué haces?
AUGUSTO: (La besa) Estar contigo. No haremos el amor si no lo deseas, pero quiero mimarte un poco, hacerte pasar el mal trago, cielo
JULIETA: Dios, Tuto, no sabes cómo me sentí...
AUGUSTO: (Más besos) Déjame sanar ese dolor...
JULIETA: No se si puedas...
AUGUSTO: (La abraza y besa más y más) Déjame intentarlo
JULIETA: No te lo impido...
AUGUSTO: (La miró y en ese momento, sintió que el corazón iba a explotarle) Sería un sueño tener un bebé que tuvieras esos ojos tan hermosos y que sea mío...
JULIETA: Nuestro...
AUGUSTO: Si tiene tus ojos, es porque es tuyo y por eso agregué el "mío"... (Sonríe mucho imaginándolo) Una niñita bellísima como tú
JULIETA: Pensé que no querías...
AUGUSTO: Si quiero, solamente deseaba estar un poco más "solito" contigo, preciosa, disfrutarte más como mi mujer, pero la verdad es que viéndote con Jano y Lucía, no veo la hora de tener otro bandido... (La besa mucho) Te haría el amor aquí mismo
JULIETA: Hazlo...
AUGUSTO: (Se recuesta bien sobre ella, frotando su cuerpo hasta que nota que una patrulla se acerca) ¡Demonios! (Se sienta y la ayuda a hacer lo mismo) Eres tan divina, Juli, la más hermosa... (Sonríe y la besa con dulzura)
POLICÍA: (Golpea el vidrio) ¿Todo bien?
AUGUSTO: (Baja la ventanilla) Si, oficial, solamente estamos conversando
POLICÍA: (Los reconoce) Don Augusto, doctora, buenas tardes
JULIETA: (Sonríe) Buenas tardes...
POLICÍA: ¿Pasó algo con los autos?
AUGUSTO: No, pero necesitaba hablar con mi esposa y hace mucho calor ahí afuera, por eso nos metimos al carro que tiene el aire acondicionado...
POLICÍA: Entonces, yo sigo mi camino, que tengan buen día…
JULIETA: Adiós...
AUGUSTO: Adiós, oficial... (Mira a su mujer) ¿Entonces?
JULIETA: Vamos a la casa...
AUGUSTO: (Besote) Vamos, preciosa, voy al otro carro
JULIETA: Voy detrás de ti...

Augusto le da un par de besos más y se va a su auto. Mientras tanto, en la casa del matrimonio, Carolina y Emiliano estaban en silencio, esperando que ella se sintiera mejor para ir por Lucía y Jano.

EMILIANO: ¿Te preparo un te?
CAROLINA: No, gracias...
EMILIANO: Está bien... (Estaban sentados en sillones opuestos, sin mucho que decirse)
CAROLINA: Ya me siento bien, ¿nos podemos ir?
EMILIANO: (Sin mirarla, llama por celular) ¿Tani? Ya vamos por los niños
AITANA: Aún están almorzando, Nano...
EMILIANO: Ah, pues, avísame cuando terminen. Tenemos que ir al hospital, Tani. Gracias. (Corta y sigue sin mirar a Pampa) Aún almuerzan
CAROLINA: Está bien, esperemos a que llegue Augusto...
EMILIANO: Espéralo tú, yo me voy a caminar hasta que me llamen...
CAROLINA: ¿Vamos a seguir así?
EMILIANO: (Ya estaba en la puerta) Yo diría que si y tal vez, ni sigamos, Carolina
CAROLINA: ¿Qué quieres decir con eso?
EMILIANO: No creo que haya muchas maneras de interpretarlo y menos creo poder seguir junto a una mujer que se muere por su ex
CAROLINA: Me muero por ti, sólo por ti, por nadie más... (Empieza a llorar)
EMILIANO: (No soportaba verla llorar, pero estaba herido) Lo siento, Caro, pero no es lo que parece. (Quiso acercarse y abrazarla y sin embargo, no lo hizo) Siempre terminas regresando a él, de un modo u otro, siempre es así y ya no puedo más con eso. Dile a Horacio que mañana voy a verlo. (Deja las llaves del carro sobre el recibidor) Nos vemos en la hacienda...
CAROLINA: (Se acerca a él) No te vayas... (No dejaba de llorar) No regreso a él, nunca lo he hecho, ni cuando apareció, siempre estuve pensando en ti...
EMILIANO: Carolina, date cuenta que si lo haces... Necesito estar solo... (Le besa la frente) Hasta la noche...
CAROLINA: No te vayas, por favor, mi amor...
EMILIANO: No puedo quedarme y ver cómo te brillan los ojos cada vez que se aparece, Carolina, ¿tú lo podrías soportar?
CAROLINA: Te juro por mi vida, Nano, que no siento nada por él, ¿por qué no puedes creerme?
EMILIANO: ¡¡PORQUE NO SE NOTA!! Dices una cosa y haces otra, tus palabras dicen que no y tus actos dicen que si, ¿de qué me sirve tu palabra si te contradices con lo que haces? (Le suena el celular) ¿Si?
AITANA: Soy yo, Nano, los niños los esperan
EMILIANO: Vamos para allá... (Coge las llaves)
CAROLINA: Entonces esto no va a ningún lado, no ves lo que siento, realmente no sabes cuánto te amo, no ves que tú eres el único que ocupas mi corazón, el único (Sale y se va caminando, mientras se consumía por el dolor)
EMILIANO: (La sigue) Siempre es mi culpa... Ahí viene Jano corriendo, Carolina...
CAROLINA: No es tu culpa, nadie lo ha dicho, soy yo la que no te lo demuestra cómo debería (Se seca las lágrimas para que Jano no se preocupara)
JANO: (Nota a Caro mal) ¿Otra vez el bebé te hace sentir mal, mamá?
CAROLINA: Un poquito mi amor, pero es normal, no te preocupes (Le sonríe)
JANO: Cuando nazca voy a regañarlo, eh (La abraza)
EMILIANO: Vayan al carro, yo voy por Lucía...
CAROLINA: Ve...
EMILIANO: (Asiente) Enano, llévala al auto
JANO: ¡Si, Nano!
EMILIANO: (Va hasta la puerta de la casa de Aitana, donde Lucía y Francisco hablaban) Lu, vamos a ver al tío, ¿vienes, hijo?
FRANCISCO: No, papá, Cristo salió y no quiero dejar a mamá solita con Benja...
EMILIANO: Bueno, campeón. Recuerda que este fin de semana tenemos un proyecto, eh...
FRANCISCO: ¡El carro!
EMILIANO: Si, hijo
FRANCISCO: Dale un abrazo a tu tío, Lu... Papá, mira para allá, por favor (Le señala a sus espaldas)
EMILIANO: ¿Para qué?
FRANCISCO: Tú mira para allá... (Nano lo hace y él le da un piquito a Lu) Más tarde le digo a mamá que llame a tu casa
LUCIA: (Sonríe) Que llame a la hacienda, hoy me voy con mamá y Nano...
FRANCISCO: ¡Genial! (Otro pico) Ya puedes mirar, papi
EMILIANO: Menos mal, jajajaja (Abraza a su hijo) Hasta el sábado, campeón...
FRANCISCO: Hasta el sábado (Sonríe)
LUCÍA: Adiós, Fran... (Se aleja con Nano de la mano, sonriendo feliz por los besitos de su novio) Francisco es lo máximo (Suspira)
EMILIANO: (La mira sonriendo) ¿Si?
LUCÍA: Si, Nano, es tu hijo y sabes que es hermoso...
EMILIANO: (Llegan al carro) Jajajaja, me parece que ahí hay amor, princesa...
LUCÍA: (Caro estaba sentada en el asiento trasero) ¿Estás mal, mami? Te veo mal
JANO: El bebé está dando lata, Lu (Estaba abrazado a su madre)
CAROLINA: (Mira a Emiliano) Si, princesa es el bebé...
EMILIANO: Ahí regresan Augusto y Julieta, niños, saluden
CAROLINA: Vámonos o no llegaremos a visitar a Horacio...
JULIETA: (Baja del carro) ¿Ya se van? ¿Qué tienes, Carolina?
CAROLINA: Nada (Sonríe) El bebé dando lata...
JULIETA: ¿Segura?
CAROLINA: Si (Mira a Emiliano) ¿Nos vamos?
EMILIANO: Pues, de una vez. Adiós, Juli
JANO: (Se asoma por la ventanilla) ¡¡En un rato me traen, papi, chauuuuuuuuu!! (El auto se aleja)

8 comentarios: