jueves, 28 de noviembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 181





En la cocina de la hacienda, Jano sostenía su terapia con Luisana y ella le pidió que hiciera el dibujo de un corazón y nada más

JANO: ¿Dibujo un corazón solo?
LUISANA: Si, como más te guste, pero nomás un corazón
JANO: Está bien (Sonríe y se pone a dibujar)
LUISANA: (Mientras él dibujaba, le hacía preguntas para que Jano no pensara demasiado las respuestas y fuera espontáneo) ¿Qué es lo que te gusta de vivir con tu papá y su esposa?
JANO: Que paso mucho tiempo con él y que me consiente todo el día...
LUISANA: Claro... ¿Julieta también te consiente?
JANO: Si, mucho, dice que soy su príncipe y me gusta
LUISANA: ¿Y con Lucía?
JANO: ¿Con Lu, qué?
LUISANA: Cuando ella está con ustedes, ¿la miman como a ti?
JANO: Claro, nos miman mucho a los dos, me gusta vivir con papá...
LUISANA: ¿A tu mamá la extrañas?
JANO: Muchísimo, quiero dormirme con sus besos como antes, pero se que tengo que vivir un tiempo con papá...
LUISANA: Me gusta darme cuenta que entiendes que es algo que necesitas, enano... ¿A ver ese corazón?
JANO: (Se lo enseña) ¿Te gusta?
LUISANA: Me ennnncanta... Ahora lo que tienes que hacer es elegir un juguete de tu hermana y pedirle que te lo preste. Lo traes, ¿si?
JANO: Está bien, ya vengo (Le dio un beso a Luisana y se fue en busca del juguete)
LUCÍA: (Estaba acostada junto a su mamá que dormía. Jano entró pidiéndole lo que necesitaba) ¿Mi juego de "operación"? ¿Para qué, Jano?
JANO: Es que Lusitania me dijo que te tenía que pedir prestado un juguete tuyo y llevárselo...
LUCÍA: Está en donde siempre, enano, tómalo
JANO: Gracias, Lu (Mira a su mamá) ¿Está cansada?
LUCÍA: Me dijo que las náuseas y mareos son peores con el calor y se durmió. ¿Sabes dónde está Nano?
JANO: No se, pero debería estar cuidando a mamá (Se enoja y sale a buscar el juego, luego vuelve donde Luisana) Aquí está el juego
LUISANA: ¿Qué pasa, hermoso? ¿Por qué te enojaste?
JANO: Porque mi mamá está mal y Nano no está con ella y me dijo que la iba a cuidar... (Se sienta enojado)
LUISANA: Seguramente fue a hacer algo, pero Emiliano siempre está con tu mami, antes de enojarte, dale la oportunidad de explicarte, bebé. Mírame (Jano obedece) Es como cuando tú haces algo que no debiste hacer y tus papás te dejan explicarles, ¿no?
JANO: Si...
LUISANA: Entonces, antes de enojarte así, espera a ver qué pasa, bonito...
EMILIANO: (Como si lo hubieran invocado, aparece) Perdón, no sabía que estaban aquí
JANO: Contigo quería hablar...
EMILIANO: (Le causó gracia el ceño fruncido del niño, pero no se rió porque se dio cuenta que algo pasaba) Dime, jinetito
JANO: ¿Dónde estabas? Mi mamá está mal y tú no estás cuidándola, me lo prometiste...
EMILIANO: Fui a hacer unas cosas importantes, campeón, el problema es que no podía no hacerlas. Pero ya mismito subo y no me le despego
JANO: Está dormida, parecía que hubiera llorado y no me gustó cómo la vi, mi hermanito es un latón...
EMILIANO: Igual a ti, que eres un salvajito revoltoso, pero espectacular (Le da un besote en la frente) Es que el calor es muy fuerte aquí, Jano y una mujer embarazada, no tiene tanta resistencia, pero vas a ver que de a poquito se sentirá mejor
JANO: Eso espero, igual que espero que la cuides...
EMILIANO: ¿Alguna vez te he fallado, jinetito?
JANO: No...
EMILIANO: Exacto y no pienso empezar a hacerlo hoy, enano, te lo juro. Voy a verla... Con permiso (se va)
LUISANA: ¿Más tranquilo, Jano?
JANO: Si (Sonríe)
LUISANA: Sigamos con nuestros asuntos, entonces. Dime, ¿juegas a esto con Lu?
EMILIANO: (Entró a la alcoba) Hola, Lu, ¿hace mucho que se durmió?
LUCÍA: Hace un ratito...
EMILIANO: Ve a jugar, princesa, Candela y Pablo acaban de llegar. Déjame que yo la cuido, ¿si?
LUCÍA: Está bien, Nano (Le da un beso) Cuídala (Se va)
EMILIANO: (Se acomoda bien pegadito a Caro y le besa la nariz) Pampa...
CAROLINA: (Abre un poco los ojos, pero los vuelve a cerrar) ¿Qué?
EMILIANO: (La abraza para que ella se acomode en su brazos) ¿Cómo te sientes?
CAROLINA: ¿De qué?
EMILIANO: De todo, amor... (Le besa la frente) Sobre todo de tener por novio a un estúpido
CAROLINA: Mal, pero no eres un estúpido, tenías razones para enojarte...
EMILIANO: Tengo miedo también, ¿sabes? Pánico a que un día ya no me ames
CAROLINA: Eso no va a pasar nunca, ¿me oyes? Nunca...
EMILIANO: Verte ahí con él, fue mi peor pesadilla hecha realidad y frente a mis narices. Me cegó el enojo y me asusté tanto que me salió un poco "la Pampa", que llevo adentro
CAROLINA: Se cómo te sentiste y lo lamento en el alma...
EMILIANO: Después que subiste salí a montar y de repente pensé en dormir solo esta noche y fue como si el hielo me recorriera el alma
CAROLINA: Puedes dormir con Donato si de eso se trata...
EMILIANO: Quiero dormir contigo, si no estás, no importa nada, todo se vuelve hielo
CAROLINA: No quiero que nada se interponga entre nosotros, Emiliano...
EMILIANO: Ni yo, Pampa, quiero ser feliz contigo, eres la mujer que mi alma eligió...
CAROLINA: Tú eres el hombre de mi vida...
EMILIANO: (La besa con suavidad) Lamento todo lo que pasó, realmente fue como si se me viniera el mundo encima
CAROLINA: Y te entiendo, a mí me hubiera pasado lo mismo, no quiero que se vuelva a repetir y no lo haré...
LUISANA: (Golpea la puerta) Caro, ¿estás despierta? Quisiera hablar un momento contigo
CAROLINA: Pasa
LUISANA: (Entra) Hola, Caro y hola de nuevo, Nano
EMILIANO: (Sonríe) Hola...
LUISANA: Tengo muy buenas noticias para ti, Carolina
CAROLINA: Cuéntame esa buena noticia, la necesito (Sonríe)
LUISANA: (Se sienta en el borde la cama) Jano va muy bien, esa conversación que tuvo con su papá, ha sido como un milagro y de repente, sus miedos ya no están ahí.
EMILIANO: ¿Quieres decir que su estado se shock ya pasó?
LUISANA: Prácticamente. Todavía necesita reforzar ciertos aspectos de su relación con Augusto, pero estoy convencida que lo peor ya pasó. (Le toma la mano a Pampa) Jano extraña mucho vivir contigo, así que muy pronto podrán volver a hacerlo.
CAROLINA: (Se le ilumina el rostro) ¿De verdad, Luisana?
LUISANA: Antes del comienzo de las clases, lo vas a tener aquí o en la casa donde vivan después de casarse. Lo importante es que Jano se abrió a Augusto, confió en él y eso lo liberó. Me lo voy a llevar con Lucía y Candela a la pradera a jugar un poco, quiero ver cómo se comporta con una niña más grande y una niña más chica. Tiene algo con el tema de la protección que me da curiosidad
CAROLINA: Está bien, gracias por todo (Le sonríe agradecida)
LUISANA: Por favor, tus hijos son preciosos, es un placer pasar mi tiempo con ellos... Como en una hora, regresamos. Tu hermano Pablo nos lleva y nos trae
EMILIANO: ¿Y mi hermano?
LUISANA: En La Serena, luego viene a buscarme
EMILIANO: ¿Ya es oficial o qué?
CAROLINA: ¿Oficial, qué?
EMILIANO: Mi hermano y Luisana tienen algo, hermosa...
LUISANA: Si lo que quieres saber es si somos cuñados, si, Nano metiche. Me voy, los niños me esperan
EMILIANO: Jajajaja, adiós, cuñadita... (Luisana se va sonriendo)
CAROLINA: Esa no me la esperaba...
EMILIANO: Ni siquiera ellos se la esperaban... (La mira) Voy a darme un baño, amor, la cabalgata hizo que huela a wácala
CAROLINA: ¿Saliste a cabalgar?
EMILIANO: Era obvio que no iba a pasar la noche lejos de ti y necesitaba despejarme la cabeza y dejar de pensar en puras estupideces
CAROLINA: Para mí no era obvio...
EMILIANO: Voy a bañarme, no quiero pelear más, Pampa, ya no lo resisto
CAROLINA: Ni yo quiero pelear...
EMILIANO: Entonces, deja atacarme... (Se mete al privado)
CAROLINA: (Se levanta y se mete con él al privado) No te atacaba, lo juro, es lo que menos quiero...
EMILIANO: (Estaba desvistiéndose) Te creo, hermosa... ¿Quieres acompañarme?
CAROLINA: ¿Cuando no? (Se desviste)
EMILIANO: (Le ofrece la mano) Ven...
CAROLINA: (Va con él) Te amo y no quiero que estemos mal, porque me mata.
EMILIANO: Me pasa lo mismo... ¡Dios! Se me parte la cabeza
CAROLINA: (Le masajea la cabeza) Relájate...
EMILIANO: Eso intento, amor...
CAROLINA: (Lo besa) Piensa en algo bonito...
EMILIANO: Pienso en ti...
CAROLINA: (Sonríe y lo besa) Piensa en mí, entonces...
EMILIANO: Si me sigues masajeando así, te ultrajo
CAROLINA: ¿Quién te dice que no quiero?
EMILIANO: Tú siempre quieres...
CAROLINA: Ajá... (Sonríe y lo atrapa entre sus brazos devorando su boca)
EMILIANO: Caro, ¿sabes que lo eres todo, verdad?
CAROLINA: Yo si lo se, pero tú, ¿lo sabes?
EMILIANO: (Baja la mirada) A veces siento que no y eso me parte al medio
CAROLINA: ¿Cómo quieres que te lo demuestre? Dímelo y lo hago, lo menos que quiero es que sientas que no te amo...
EMILIANO: Es que el problema lo tengo yo, Caro, tú no haces nada mal, amor.
CAROLINA: Eso no lo creo, Nano, en esto tenemos que ver los dos...
EMILIANO: No puedo ni debo ponerme así porque hables con Augusto, más con el asunto de Jano. Casi lo golpeo...
CAROLINA: ¿Cómo que casi lo golpeas?
EMILIANO: Cuando lo empujé, casi le caigo encima a golpes. Pensé en los niños y me contuve. Lucía y Jano no podrían estar bien si el novio de su mamá se trenza a golpes con su papá. No es la clase de imagen que quiero que tengan de mí
CAROLINA: Tampoco hubiera querido que te pelearas con Augusto y no por él, sino por ti (Lo besa)
EMILIANO: (La abraza) Ya se me va a pasar, sólo necesito tiempo
CAROLINA: Todo el tiempo que quieras, pero a mi lado...
EMILIANO: A tu lado, preciosa, no concibo mi vida lejos de ti
CAROLINA: Hazme el amor, te lo ruego...
EMILIANO: (La acomoda a horcajadas sobre él) Hagamos el amor...
CAROLINA: (Sonríe y lo besa mucho) Te amo...
EMILIANO: Y yo a ti, cielo...

10 comentarios: